5/10/16

O.C: Los siete magníficos (1960)

Poster Los siete magnificos¿De qué va?: Los humildes habitantes de un pueblo mexicano viven oprimidos por una despiadada banda de forajidos que les demandan continuamente un pago por sus cosechas. Cansados del chantaje, deciden contratar los servicios de siete pistoleros para que les enseñen y les ayuden a defenderse.

Comentario: Remake estadounidense de Los siete samuráis (1954) de Akira Kurosawa. El actor Yul Brynner fue quien tuvo la idea de hacer una nueva versión del film, pasándole la idea al productor Walter Mirisch, y por ello pudo adjudicarse el papel protagonista, además de tener voz y voto en las decisiones de casting. Él fue quien escogió a Steve McQueen para que encarnase al segundo personaje más importante de la historia, sin embargo, más tarde se arrepintió de ello porque ambos mantuvieron una relación desastrosa en el set. La principal razón de la disputa residía en la convicción de Brynner de que su compañero de reparto trataba de eclipsarlo constantemente durante el rodaje, improvisando cosas que no estaban en el guión cuando compartía plano con él. La preocupación de Brynner llegó hasta tal punto que, supuestamente, contrató a un asistente para que contara el número de veces en las que McQueen se tocaba el sombrero mientras él recitaba sus líneas de diálogo. Años más tarde se reconciliaron, pues McQueen, enfermo de cáncer, llamó a Brynner y le pidió disculpas por su comportamiento.

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La partitura musical compuesta por Elmer Bernstein para la ocasión se convirtió en uno de los principales distintivos del film, siendo nominada al Oscar a mejor banda sonora original e imitada en multitud de westerns posteriores. La creciente popularidad del film propició una secuela, El regreso de los siete magníficos (1966), para la que sólo volvió Yul Brynner, y a la que le siguieron otras dos continuaciones, pero ya sin él a bordo.  Aunque Los siete magníficos recibió críticas mixtas, su director, John Sturges, tuvo la aprobación de la única persona que le importaba: Kurosawa quedó tan impresionado con la película que envió al director una espada ceremonial como regalo.

Los siete magnificos

Comentario: Probablemente, a Kurosawa le gustó Los siete magníficos porque Sturges, en vez de hacer un burdo corta y pega, aplicó el espíritu y las señas de identidad de Los siete samuráis a la cultura yanqui y a un género, el western, al que la premisa argumental le sentaba como un guante. Cierto es que la versión americana no alcanza las cotas de belleza formal y brillantez expositiva de su referente nipón, pero ni falta que le hace. A cambio, agiliza la acción sin desatender la definición del carácter de cada uno de sus siete héroes y entrega un villano tremendamente carismático encarnado por Elli Wallach (corramos un tupido velo sobre la imagen torpe y timorata que da del pueblo mexicano). También aporta luminosidad a la historia, haciéndola más lúdica, pero reteniendo un poco de la amargura de la obra de Kurosawa, y ofrece un clímax final en el que los rifles sustituyen a las katanas manteniendo álgida la tensión y la espectacularidad del enfrentamiento. La gran diferencia entre samuráis y magníficos es que con la primera película terminas abatido y extasiado y con la segunda lo haces tarareando su pegadiza sintonía.

Próximo visionado: La historia interminable (1984)