23/10/16

Próxima estación: la sobremesa

Poster La chica del tren

Dir.: Tate Taylor
Int.: Emily Blunt, Rebecca Ferguson, Haley Bennett, Luke Evans, Justin Theroux, Edgar Ramírez, Allison Janney, Lisa Kudrow, Laura Prepon
¿De qué va?: Rachel es una mujer devastada tras su divorcio que dedica cada viaje en tren matutino a fantasear con la idílica vida de una pareja que vive en una casa que se encuentra frente a las vías del ferrocarril. Pero una mañana, Rachel es testigo desde la ventanilla del tren de un suceso inusual que desembocará en un misterio en el que ella se verá envuelta.

Reseña: Los dos principales cambios que se han producido en la traslación al cine del best-seller de Paula Hawkings son el peso corporal de la protagonista, que sigue siendo alcohólica pero ya no está gorda, y que la acción pasa de ambientarse en Londres a Nueva York. El cambio de localización no tiene importancia más allá de lo meramente anecdótico, pero lo anterior demuestra que en Hollywood consideran que el sobrepeso no sienta bien de protagonista a menos que te llames Melissa MacCarthy y estés haciendo una comedia. Por lo demás, la adaptación es tan literal que satisfará a aquellos que consideran que una buena adaptación sólo es posible si no se cambia absolutamente nada, sin olvidar la recreación de sus momentos favoritos de la novela, pero aquellos que hayan quedado insatisfechos con la fuente literaria comprobarán que hasta sus flaquezas se han trasladado a la gran pantalla.

La chica del tren3

La chica del tren, tanto la novela como la película, intenta emular a Perdida (Gone Girl) con su juego de apariencias engañosas y su deconstrucción de las relaciones de pareja, pero la aspiración le viene demasiado grande. Ninguna de las tres protagonistas femeninas resulta tan compleja y fascinante como la ya mítica Asombrosa Amy, y tanto su dependencia de los hombres como su tendencia a pelearse entre ellas se traducen en machismo rancio. La buena noticia es que, en la película, el conservadurismo latente no resulta tan obvio como en el libro, donde los pensamientos de las tres mujeres descritos en primera persona nos sacaban los colores en más de una ocasión. De hecho, el personaje de Anna (Rebecca Ferguson) resultaba bastante más odioso en el texto que en imágenes, aunque por la contra, la superficial descripción de los personajes provoca que algunos de sus actos nos resulten un tanto incomprensibles, especialmente para aquellos que no hayan leído el susodicho best-seller.

La chica del tren

La fotografía, la banda sonora y las localizaciones nos remiten también a Perdida. Sin embargo, Tate Taylor no es David Fincher, ni mucho menos, y esto se demuestra esencialmente en el momento en el que se resuelve el misterio: mientras que en aquel lo hacía en un asfixiante clímax con un prodigioso trabajo de edición, aquí dedican unos veinte minutos para que los distintos personajes lleguen a la misma conclusión, una supuesta revelación sorprendente que el espectador ya se ha imaginado media hora antes, mientras que todo lo que viene a continuación recalca el espíritu de “thriller de sobremesa” que sobrevuela durante todo el metraje. Lo que sí destaca para bien es el trabajo de su plantel de actrices, liderado por una convincente Emily Blunt que saca fuerza de un personaje demasiado lastimero, si bien quien da la campanada es Haley Bennett, que consigue que su interpretación sea memorable más allá de su evidente parecido físico con Jennifer Lawrence. En cuanto a los actores, Luke Evans, Justin Theroux y un Edgar Ramírez de nacionalidad confusa, están todos a por uvas.

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Muchos de los espectadores que busquen saciar su apetito por un thriller adulto, oscuro y sexy se sentirán un tanto decepcionados con La chica del tren, que promete un gran misterio que no hay y que tarda en resolverse el tiempo que la protagonista se dedica a intentar clarificar las lagunas de su memoria. No aburre, pero tampoco entusiasma, dada la escasa chicha de unos personajes obsesionados con el amor verdadero, la procreación, el matrimonio y cotillear lo que hace el vecino, en una sintonía al más puro estilo Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus. Será mejor que nos bajemos en la próxima parada.

5/10