23/5/19

O.C: Zorba el griego (1964)

¿De qué va?: Un novelista británico de escaso éxito viaja a la isla de Creta tras conocer que le corresponde una parcela importante de dicho territorio tras el fallecimiento de un familiar. Durante el viaje conoce a Zorba, un hombre de carácter vitalista que se prestará a ayudarle en su incursión griega.

Reputación: Adaptación cinematográfica de la novela Vida y aventuras de Alexis Zorbas de Nikos Kazantzakis. El autor la concibió como tributo a la memoria de Georges Zorba, un  minero que conoció en el año 1917 al sur del Peloponeso. Simone Signoret fue la elección original para el papel de Madame Hortense. Tras comenzar la filmación, el director, Michael Cacoyannis, se dio cuenta de que ella no era lo que quería para el personaje, y pidió permiso al jefe de Twentieth Century Fox, Darryl F. Zanuck, para reemplazarla. El estudio accedió, proponiéndole actrices como Bette Davis o Barbara Stanwyck. Sin embargo, Cacoyannis ya tenía en mente a Lika Kedrova, y aunque Zanuck no le ponía cara, confiaba tanto en el director que accedió. Por cierto que la actriz aprendió inglés especialmente para la película, y su esfuerzo se vio recompensando con un Oscar a mejor actriz secundaria, así como un Tony que ganó años más tarde al participar en la versión musical que se realizó del film en Broadway. La película fue nominada a 7 premios de la Academia y también consiguió los de mejor dirección artística y fotografía en blanco y negro. Anthony Quinn no ganó el premio por su encarnación de Zorba, pero sí la nacionalidad griega, concedida por el gobierno del país como una muestra de su gratitud por la buena prensa que les había proporcionado y porque, gracias a su lesión de rodilla, se inventó un baile para la película, el sirtaki, pensado para no hacer demasiado esfuerzo físico, y que se volvió muy popular.


Comentario: Mucho antes de que Nia Vardalos aunase la comedia romántica norteamericana con la cultura helena en Mi gran boda griega (2002), el público yanqui quedó prendado de Grecia a través de Zorba, un señor griego alocado y avispado que se convierte en escudero y asesor de un soso inglés que se muda a Creta con la esperanza de ganarse la vida con el terreno que ha heredado. Sin embargo, la realidad del lugar no es tan idílica como su paisaje: pobreza extrema, subdesarrollo económico y mujeres condenadas a vivir en soledad por una sociedad machista y patriarcal. A Cacoyannis le faltó algún ápice de crítica que condenase las vejaciones a la que son sometidas los dos personajes femeninos de la historia, que acaban tan maltratadas por sus circunstancias como por el propio guion, que no les da cancha suficiente (sobre todo a la viuda). Las vistas, el bailecito y la música de Mikis Theodorakis que pasó a ser seña de identidad de Grecia están muy bien, pero que las dos horas y cuarto que dura la cinta pasen más o menos rápido dependerá de la simpatía que puedas sentir hacia el caradura de Zorba.

Próximo visionado: El fotógrafo del pánico (1960)

21/5/19

Detective Pikachu – Elemental, querido Pokémon



Dir.: Rob Letterman
Int.: Justice Smith, Ryan Reynolds, Kathryn Newton, Bill Nighy, Chris Geere, Ken Watanabe, Suki Waterhouse, Omar Chaparro
¿De qué va?: Tras la misteriosa desaparición de su padre, el joven Tim Goodman comienza una investigación para buscarle y averiguar lo que le ha sucedido. En esta misión le ayudará el que fuese el Pokémon de su padre, Pikachu, que tiene la sorprendente capacidad de poder comunicarse con el chico.

Reseña: Aquel verano del año 2016 en el que Pokémon GO lo petó muy fuerte, las majors de Hollywood se pelearon a muerte por conseguir los derechos cinematográficos de este anime/videojuego/serie que no había estando tan de moda desde que se dio a conocer en Occidente, allá entre finales de los 90 y principios de los 2000. Y aunque el fenómeno masivo de Pokémon Go se desinfló en la vuelta al cole, el juego sigue a día de hoy contando con millones de usuarios activos en todo el mundo, y contribuyó a que la marca Pokémon afianzara su relevancia dentro de la cultura popular. Al final fue Warner quien se llevó “el pokémon al agua”, y como fruto de ello llega este Detective Pikachu, una más que probable introducción a un nuevo universo cinematográfico protagonizado por estos carismáticos monstruitos nipones.


De entrada es curioso que, en vez de optar por la historia tradicional del entrenador Pokémon que caza criaturas y participa en las grandes ligas, se haya tomado como base un videojuego spin-off, el que da título a la película, protagonizado por un Pikachu al más puro estilo Sherlock Holmes. Así, la cinta se presenta como un noir en el que un humano y el popular pokémon unirán fuerzas para resolver una misteriosa desaparición, que esconde a su vez una conspiración que llega a las altas esferas de una moderna urbe en la que conviven ambas especies en presunta armonía. Una premisa muy ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988) que ya se intentó imitar recientemente en la fallida ¿Quién está matando a los moñecos? (2018). Desafortunadamente, el aroma a cine negro desaparece tras acabar el primer tercio de la historia, momento en el que la investigación en curso se torna en una aventura familiar bastante convencional.


Prácticamente cada plano de la película cuenta con la presencia de algún Pokémon, lo cual, aun siendo bastante curioso, no está del todo aprovechado, pues la mayoría ejerce de extras de una historia protagonizada casi en exclusiva por un Pikachu tan achuchable como parlanchín; vamos, que menos mal que es monísimo, porque a veces resulta un tanto cargante. Tiene su gracia que tenga la voz de Ryan Reynolds, pero su característica verborrea no resulta tan eficaz como lo ha sido en las dos entregas de Deadpool. Pysduck, con su estrés permanente y sus dolores de cabeza, es el auténtico robaplanos del film, y aunque Mr. Mime tenga una gran escena, nos quedamos con las ganas de ver a otros Pokémon en acción, caso de Jigglypuff. En cuanto al elenco humano, pese a no estar mal, no puede hacer gran cosa con unos personajes tan planos y poco interesantes.


Detective Pikachu es más simpática que buena. Supone una digna introducción de los Pokémon en Hollywood que podía haber ido mucho peor, pero que también deja la sensación de que, con un poco más de esfuerzo en el guion, podía haber dado más de sí. Es ligera, tierna y entretenida, pero la loca diversión que prometían los tráilers se esfuma conforme se va desvelando un misterio con muy poca chicha y un pelín desganado. Sin embargo, es de agradecer que tenga una trama cerrada, sin cabos sueltos de cara a una presunta secuela, y que a su vez deje con ganas de conocer y explorar más ese mundo imaginario en el que la integración de los Pokémon está muy conseguida, y que encierra potencial de sobra para generar historias que nos hagan entonar de nuevo ese mítico “¡Hazte con todos!”.

6/10

12/5/19

Casi imposible – Sucedió en campaña electoral



Dir.: Jonathan Levine
Int.: Charlize Theron, Seth Rogen, June Diane Raphael, O’Shea Jackson Jr., Ravi Patel, Bob Odenkirk, Andy Serkis, Alexander Skarsgård, Aladeen Tawfeek
¿De qué va?: Fred Flarsky es un periodista, especializado en política, que se queda sin trabajo. Poco después, se encuentra con la que fue su niñera, Charlotte Field, ahora convertida en Secretaria de Estado y preparando su asalto a la Casa Blanca. Charlotte decide contratar a Fred como redactor para sus discursos, pero lo que parecía un compromiso profesional se acabará convirtiendo en una alocada aventura.

Reseña: Hubo un tiempo en el que las estrellas estaban atadas por contrato a un estudio de cine en particular, y el público pagaba gustosamente por verles enamorarse en la gran pantalla una y otra vez. La comedia romántica se fraguó con estrellas de mediana edad, pero conforme Hollywood se dio cuenta de que el auténtico filón estaba en la audiencia joven, la edad media de los protagonistas de estas películas comenzó a disminuir, sobre todo en lo que se refiere a las actrices, y tanto el género como el carisma exhibido por sus estelares parejas terminó devaluándose y perdiendo su efecto llamada en taquilla, al tiempo que las comedias sobre colegas, hombres con síndrome de Peter Pan y humor grueso comenzaron a ponerse de moda. Ahora nos llega Casi imposible (Long Shot), que se presenta en sociedad como una especie de hija bastarda entre Judd Apatow (Virgen a los 40) y George Cukor (La costilla de Adán).


La presencia de chistes escatológicos, drogas y referencias culturales actuales pueden despistar un poco, pero el espíritu de la screwball comedy sobrevuela la película de Jonathan Levine de principio a fin. Está implícita en la veloz dinámica de la pareja protagonista, en su toma y daca continuo, en las situaciones absurdas y disparatadas a las que se ven abocados y en la equiparación del romance con otra trama, la política, que si bien peca de ingenua confiere de un agradecido toque adulto y particular a la cinta, si bien no hace más que confirmar que, hoy en día, la mejor sátira política se hace en televisión (Veep, The Good Fight). También se revierten los roles de poder entre los sexos, lo cual, si lo extrapolamos a Pretty Woman (presente en el film en forma de guiño musical, y no, no es la canción en la que están pensando) sería como si Julia Roberts fuese la mujer de negocios y Richard Gere el hombre de la calle al que se le paga por prestar sus servicios.


De la misma forma en la que gran parte del éxito de Pretty Woman radica en el carisma y la química de su pareja protagonista, el de Casi imposible se encuentra en la improbable pareja formada por Charlize Theron y Seth Rogen. La suma de los dos funciona a las mil maravillas desde el primer momento en el que comparten plano, derrochando simpatía y consiguiendo algo fundamental para que cualquier comedia romántica que se precie funcione: que el público desee fuertemente que terminen juntos. Rogen se encuentra cómodo en su hábitat natural, mientras que Theron, aunque a estas alturas no tenga que demostrar nada, consigue quitarse la espina clavada desde la fallida Mil maneras de morder el polvo (2014), demostrando que puede ser una gran actriz de comedia tanto física como verbal.


Theron y Rogen son los principales valores de Casi imposible, una comedia romántica de espíritu clásico, revestida con humor del siglo XXI e idealismo político. Resulta muy entretenida, si bien pierde algo de fuelle en el tramo final, y no todos los secundarios funcionan igual de bien (muy buen June Diane Raphael, no tanto Alexander Skarsgård). No supone una revolución del género, pero es 100% efectiva, pues no solo inocula con éxito en la audiencia el mensaje de que el amor verdadero es capaz de superar cualquier adversidad, sino también la esperanza de que pueda existir un político honrado que priorice el medio ambiente por encima de los intereses económicos. A veces necesitamos que Hollywood siga fabricando nuestros sueños más utópicos.

7/10

7/5/19

O.C: Banda aparte (1964)

¿De qué va?: Tres jóvenes, Odile, Arthur y Frantz, se conocen en clase de inglés e inmediatamente se hacen amigos. Los tres, que comparten interés por la literatura criminal, deciden robar la casa de la tía de Odile.

Reputación: Sexto largometraje de Jean-Luc Godard, para el que se basó en la novela pulp americana Fool’s Gold de Dolores Hitchens. Godard, que también ejerce de narrador de la historia, la concibió como un homenaje al cine negro norteamericano de serie B, definiéndola como un cruce entre Alicia en el país de las maravillas y Franz Kafka. Su título francés proviene de la expresión “faire bande à part”, que significa “hacer algo aparte del grupo”. La película se rodó en 25 días y está repleta de referencias y homenajes a diferentes autores y artistas, como al poeta francés Arthur Rimbaud, a Charles Chaplin, a Thomas Hardy o a William Shakespeare. Curiosamente, la película se ha convertido en una referencia cinematográfica y cultural a través de dos de sus secuencias más icónicas: la de los tres protagonistas corriendo por el Louvre intentando romper el récord de un tipo que recorrió el museo en 9 minutos y 43 segundos, y la del espontáneo pero perfectamente coreografiado baile en fila en el café. La primera se recreó en Soñadores (2003) de Bernardo Bertolucci y más recientemente en Caras y lugares (2017) por una vieja amiga de Godard, la recientemente fallecida Agnès Varda, mientras que la segunda se homenajeó en Pulp Fiction (1994). Quentin Tarantino llamó a su productora A Band Apart en homenaje a la película.


Comentario: Banda aparte es probablemente uno de los títulos más accesibles de la filmografía del bastante inaccesible Godard, perfecto para entrar en su particular universo y calibrar si se quiere indagar más en él o dejarlo pasar. Cuenta con los rasgos más identificativos de su cine sin llevarlos al extremo, una supuesta arbitrariedad que se traduce en una libertad absoluta presente en la filmación de la película y ejercida por el trío protagonista, que asume la vida, el amor y el crimen como un juego en el que quieren participar con prisa, hasta que se aburran o se les vaya de las manos. La trama criminal tiene menos peso que aquellos momentos en los que los protagonistas conversan, coquetean, corren y se recrean en la trivialidad de sus momentos juntos. Son esos momentos lo que ha hecho que la película se haya convertido en un icono del cine francés y de la juventud, como es el caso de una de las escenas más bellas y puramente cinematográficas jamás rodadas: el baile en el café, cuyo sonido se corta en varios momentos para que el narrador describa los pensamientos de los personajes, mientras estos siguen moviéndose al ritmo de sus pasos y de sus palmadas.

Próximo visionado: Zorba el griego (1964)

6/5/19

Los hermanos Sisters – Salvaje y frágil virilidad




Dir.: Jacques Audiard
Int.: John C. Really, Joaquin Phoenix, Jake Gyllenhaal, Riz Ahmed, Rebecca Root, Allison Tolman, Rutger Hauer, Carol Kane
¿De qué va?: En plena fiebre del oro, Charlie y Eli Sisters son dos hermanos pistoleros y ambos tienen las manos manchadas de sangre. Pero aunque lo daría todo por su hermano pequeño, Eli sueña con poder llevar una vida normal. Un encargo de El Comodoro, que quiere eliminar a un químico buscador de oro, les llevará de Oregón a California en un viaje iniciático que pondrá a prueba el vínculo entre los dos hermanos.

Reseña: Para su primera película en inglés, Jacques Audiard ha optado por el género más típicamente americano de todos: el western. Los hermanos Sisters comienza con un tiroteo en la oscuridad únicamente iluminado por el fuego de los disparos, una situación clásica del Viejo Oeste, que termina en un panorama crepuscular, pasto de las llamas. Algo así también sucedió con el propio western, que tras vivir su edad de máximo esplendor entre los años 40 y 60, se quemó por una creciente falta de interés por parte del público, lo cual alentó el nacimiento de una nueva vertiente de películas, como Sin perdón (1992), que homenajeaban con gran sentido nostálgico el fin de las viejas glorias llegadas del Lejano Oeste.


Los hermanos Sisters entraría dentro de este subgénero crepuscular, con un factor diferencial: la desmitificación. Mientras que la inmensa mayoría de los western de las últimas décadas fomentan la leyenda y la romantización del género y de sus héroes, el film de Audiard derrumba sus arquetipos a través de dos tramas paralelas: por un lado, la de dos hermanos, cazarrecompensas infalibles, pero uno de ellos sueña con retirarse para llevar una vida tranquila y civilizada, si no fuera por el deber de protección que siente hacia su hermano, que no concibe que su destino, marcado desde un trauma de la infancia, le tenga reservado algo diferente que el matar a cambio de dinero. Por el otro, un rastreador y su presa forjan una particular colaboración y amistad con la esperanza de fundar una sociedad mejor y más avanzada, libre de la codicia y de la injusticia que reina en el continente. Para cuando las dos tramas se unifican, se culmina la deconstrucción de la leyenda del forajido para presentar a cuatro hombres inseguros, heridos, temerosos a la soledad, imperfectos pero, sobre todo, que se quieren y se necesitan más de lo que podrían llegar a admitir.


Si se cuenta con un buen guion y con cuatro actores de demostrado talento para recitar las líneas de diálogo tal y como sucede aquí, difícilmente puede salir algo mal: John C. Reilly, principal artífice del film, al ser él quien compró los derechos del libro homónimo de Thomas Bidegain para convertirlo en película, también encarna a uno de los Sisters, tan mortífero como sensible, manteniendo una estupenda y divertida dinámica con su hermano, al que da vida Joaquin Phoenix, que demuestra de nuevo conocer al dedillo la furia descontrolada y el coqueteo con la autodestrucción. Jake Gyllenhaal y Riz Ahmed también están estupendos como el contrapunto tranquilo y generoso que necesitan los hermano; la promesa de que la colaboración puede dar frutos más provechosos que el enfrentamiento.


Como cualquier western que se precie, Los hermanos Sisters tiene buenos tiroteos, hombres cabalgando hacia el horizonte, saloons, animales salvajes, desiertos… pero también muestra paisajes atípicos en el género, como montañas nevadas o el océano, todo maravillosamente filmado por Benoît Debie y amenizado por una estupenda y elaborada partitura compuesta por el infalible Alexandre Desplat, así como un sentido del humor entre negro y juguetón, que aporta una refrescante ligereza a la historia. Al igual que en De óxido y hueso (2012) y en el resto de su filmografía, Audiard se las ingenia para evidenciar la vulnerabilidad y la capacidad de amar de personas rotas, heridas y aparentemente estoicas, lo que en última instancia convierte a este western en un agridulce y tierno relato sobre el amor fraternal, así como de cuando llega el final de la persona en la que nos hemos convertido para dar paso a una versión mejor y más madura de nosotros mismos.

8/10

3/5/19

Gloria Bell – Una mujer universal



Dir.: Sebastián Lelio
Int.: Julianne Moore, John Turturro, Michael Cera, Caren Pistorius, Rita Wilson, Holland Taylor, Brad Garrett, Jeanne Tripplehorn, Sean Astin
¿De qué va?: Gloria es una divorciada de espíritu libre que pasa los días en un aburrido trabajo de oficina y las noches en la pista de baile, dejándose llevar por las discotecas de Los Ángeles. Su inestable felicidad cambia el día que conoce a Arnold. Comienza así un nuevo e inesperado romance plagado de emociones y complicaciones, entre la esperanza y la desesperación, en el que descubre de lo que puede llegar a ser capaz.

Reseña: Diez años después del estreno de Funny Games (1997), Michael Haneke estrenaba su primer film norteamericano, un remake de aquella película idéntico plano a plano. Unos lo consideraron una muestra del ingenio del director austriaco, otros una tomadura de pelo, pero al final quienes salieron ganando fueron los espectadores yanquis que no son capaces de ver nada subtitulado porque, como muchos españoles, “no son capaces de ver la imagen y leer al mismo tiempo”, y el propio Haneke, que se ganó un buen cheque sin mucho esfuerzo. En la actualidad, Hollywood ya no está tan obsesionada en sacar remakes de películas recientes, probablemente porque ya se ha demostrado que no es una fuente de ingresos muy fiable, pero de vez en cuando cae alguno, como es el caso de Gloria Bell, revisión de Gloria (sin apellido), film chileno del 2014 dirigido por Sebastián Lelio, quien se hace un Haneke al encargarse también de la dirección.


Estilísticamente hablando, Gloria Bell es más refinada que su prima chilena. Esto no solo se explica con el aumento de medios y presupuesto y con la inclusión de una sugerente banda sonora original, compuesta por Matthew Herbert, sino porque también, entre una y otra, Lelio dirigió la oscarizada Una mujer fantástica (2017) y Disobedience (2017), haciéndose evidente su progresión como realizador en la composición de ciertos planos e imágenes que enriquecen y amplifican un guion que, por otra parte, no se diferencia demasiado del original, que tenía el atractivo añadido de explorar la rutina, los anhelos y la soledad de una mujer madura en una época anterior a la reivindicación feminista que trajo el movimiento #MeToo. Sin embargo, ni el paso de los años ni el cambio de escenario de Santiago de Chile por Los Ángeles han hecho que la historia pierda ni un ápice de su vigencia y de su frescura, pues las circunstancias de Gloria siguen siendo perfectamente reconocibles y empáticas, lo que, por otra parte, explica el éxito internacional que cosechó el film original en su momento.


Julianne Moore está sencillamente fantástica dando vida a la protagonista. Nos conduce a la felicidad que irradia su sonrisa con el mismo magnetismo con el que nos arrastra al abismo de su tristeza y de su soledad cuando la situación lo demanda. Hay quien dice que porque se ponga unas gafas feas no resulta creíble como mujer normal y corriente. Yo sí que me la creo, porque sus manera de comportarse y su mirada denotan naturalidad; la que desprende cualquier mujer, madre y/o amiga que se desvive por los demás y que sabe que la vida no acaba al cumplir más de 50 años, aunque el miedo a acabar sola siempre esté ahí, latente. El principal problema de la película es que no termina de justificar su existencia más allá de llevar la historia al público anglosajón, de la misma forma en la que, antes de Julianne Moore, Paulina García ya había realizado una encarnación formidable de Gloria, de forma muy diferente, eso sí. Al no introducir cambios significativos en la trama, Lelio no considera que necesite mejorarla o acomodarla al nuevo contexto y puede que, en buena parte, no le falte razón. Gloria Bell funciona tanto para recordar como para descubrir por primera vez la historia de una mujer a la que nada ni nadie minará ni su libertad ni su amor por la vida.

7'5/10

2/5/19

Itinerario de estrenos de mayo 2019



Los hermanos Sisters: Western dirigido por Jacques Audiard (Dheepan) basado en una novela de Patrick Dewitt y que gira en torno dos hermanos sicarios que asumen la misión de encontrar y cazar a un buscador de oro. Sin embargo, su vínculo fraternal se pondrá a prueba en el viaje, sobre todo porque uno de ellos sueña con retirarse y llevar una vida tranquila. John C. Reilly (El Gordo y el Flaco), Joaquin Phoenix (No te preocupes, no irá lejos a pie), Jake Gyllenhaal (Wildlife) y Riz Ahmed (Venom) conforman el cuarteto protagonista del film, que ganó el premio a mejor director del último Festival de Venecia y los premios César a mejor director, fotografía, sonido y diseño de producción. Ha pasado bastante desapercibida, pero está muy, muy bien. En breve, reseña.
Estreno: 10 de mayo




Pokémon: Detective Pikachu:
Adaptación americana y cinematográfica de la saga Pokémon. Cuenta la historia de un chaval que se asocia con Detective Pikachu para descubrir el paradero de su padre, desaparecido en extrañas circunstancias en una urbe en la que conviven humanos y Pokémon. Rob Letterman (Pesadillas) dirige la película protagonizada por Justin Smith (Jurassic World: El reino caído) y Kathryn Newton (#SexPact), con Ryan Reynolds (Deadpool 2) poniéndole la voz a Pikachu. No se han publicado críticas pero tiene pinta de que, no solo puede estar bastante bien, sino de que va a ser uno de los taquillazos del año.
Estreno: 10 de mayo




Casi imposible (Long Shot): Comedia romántica con connotaciones políticas sobre un hombre que consigue trabajo escribiéndole los discursos a la que fue el primer gran amor de su vida y que ahora aspirar a presidir los Estados Unidos. Dirige Jonathan Levine (Descontroladas) con Seth Rogen (The Disaster Artist) y Charlize Theron (Tully) conformando la estelar pareja protagonista. Las críticas americanas han sido muy positivas, destacando la química de sus estrellas y lo divertido que resulta el film.
Estreno: 17 de mayo




La viuda (Greta):
Neil Jordan (Byzantium) dirige este thriller psicológico que gira en torno a una joven que un día encuentra en el metro un bolso extraviado, así que decide entregárselo a su propietaria, una pianista solitaria con la que iniciará una amistad que cambiará cuando salgan a la luz las verdaderas intenciones de la señora. Chloë Grace Moretz (Suspiria), Isabelle Huppert (Happy End) y Maika Monroe (Tau) conforman el trío protagonista de una película muy noventera y divertida gracias a la entrega de Huppert. En breve, reseña.
Estreno: 24 de mayo




El hijo (Brightburn):
Film de terror cuya premisa es algo así como un reverso oscuro de Superman, pues se pregunta qué pasaría si un niño de otro planeta aterrizara en la Tierra y utilizase sus poderes para hacer el mal en vez del bien. James Gunn (Guardianes de la Galaxia vol. 2) produce la película, dirigida por David Yaroveski (The Hive) y protagonizada por Elizabeth Banks (¿Quién está matando a los moñecos?). De momento no  han trascendido opiniones sobre ella.
Estreno: 24 de mayo




Aladdin: Remake en acción real del clásico animado Disney del año 92, volviéndonos a contar la historia del ladronzuelo cuya vida cambia por completo cuando encuentra una lámpara mágica en la que habita un Genio que le concederá los tres deseos que le pida. Guy Ritchie (Rey Arturo: La leyenda de Excalibur) dirige la película, cuyo reparto está encabezado por Mena Massoud (Jack Ryan), Naomi Scott (Power Rangers), Will Smith (Bright), Marwan Kenzari (Asesinato en el Orient Express) y Nasim Pedrad (Scream Queens). Veremos qué tal porque el material promocional no despierta demasiada confianza…
Estreno: 24 de mayo




Rocketman: Después del gran éxito de Bohemian Rhapsody, llega el biopic de Elton John, que dirige Dexter Fletcher, el mismo que completó el rodaje del biopic de Freddy Mercury cuando Bryan Singer fue despedido. Taron Edgerton (Robin Hood) da vida al icónico cantante, e incluso se ha atrevido a cantar sus canciones, mientras que Jamie Bell (Las estrellas de cine no mueren en Liverpool), Richard Madden (Bodyguard) y Bryce Dallas Howard (Jurassic World: El reino caído) lo secundan. De momento no se han publicado reseñas.
Estreno: 31 de mayo