23/5/21

Hora de cotufas – 1x15 – Mundo Blogger

Antes de que todos tuviéramos podcast, hubo un tiempo en el que todos teníamos un blog. Isidro Molina, autor de Ratos de cine, nos acompaña en este episodio para rememorar la era dorada de los blogosfera, la comunidad que se formó en torno a ella y cómo se fraguó su posterior decadencia.

Disponible en ivoox y Spotify.

9/5/21

Hora de cotufas – 1x14 – Clásicos Disney: Parte 2

Volvemos a adentrarnos en el castillo de Walt Disney con la compañía de Beatriz Fernández para analizar la evolución de sus clásicos animados, reparando en sus diferentes etapas y en lo mucho que ha cambiado la animación, las princesas , sus galanes y nosotros mismos a lo largo de sus 84 años de historia. 

Disponible en ivoox y Spotify.

22/4/21

Hora de cotufas – 1x13 – Oscars 2021: Predicciones y favoritos

¿Quiénes se alzarán triunfadores de la 93ª edición de los premios Oscar? Rubén Murillo (@rmurillorosa) vuelve a Hora de cotufas para repasar los nominados en cada categoría y anunciar nuestros respectivos pronósticos y favoritos. ¡Hagan sus apuestas!

Disponible en ivoox y Spotify.

4/4/21

Hora de cotufas – 1x12 – Jonás Trueba


Jonás Trueba es el tema central de nuestro primer monográfico dedicado a un director de cine. Luis Ogando (@luisan_ogades) regresa a Hora de cotufas para revisar la corta pero estupenda filmografía del pequeño de los Trueba: sus influencias, sus colaboradores recurrentes, la música que suena en sus películas, su Madrid, lo que nos transmiten sus historias y mucho más. Porque en esta casa somos "jonasers" a muerte.

Disponible en ivoox y Spotify.

21/3/21

Hora de cotufas – 1x11 – Clásicos Disney

Había una vez, un episodio de Hora de Cotufas con Rashide Emén (@RashEmen) en el que se habló de maratones Disney, de clásicos animados favoritos, de remakes en acción real, de polémicas que atormentan al hogar de Mickey Mouse y de Raya, la última ¿princesa? de la casa. Y vivieron frikis para siempre.

Hilo de Twitter de maratón Disney

Disponible en ivoox y Spotify.

19/3/21

Relic – Flores marchitas


Dir.:
Natalie Erika James
Int.: Emily Mortimer, Bella Heathcote, Robyn Nevin, Chris Bunton, Steve Rodgers, Catherine Glavicic, Jeremy Stanford
¿De qué va?:  Cuando Edna desaparece de forma inexplicable, su hija Kay y su nieta Sam acuden a la casa de campo familiar que se encuentra en completa decadencia, donde descubren numerosas pistas que evidencian el aumento de la demencia de la anciana.

Reseña: Desde pequeños nos inculcan que hay que tener miedo tanto a la muerte como al envejecimiento y las secuelas que este último produce: aparición de arrugas, pérdida de memoria y autonomía, sentidos mermados, dolores físicos, soledad… Todo eso lo experimentamos por primera vez a través de nuestros abuelos, quienes también ejercen de augurio de lo que le pasará a nuestros padres y a nosotros mismos cuando llegue el momento. En torno a este terror tan cotidiano orbita la ópera prima de la realizadora australiana Natalie Erika James, Relic, una película que se vale de los mecanismos del género de terror y del fantástico para crear un inmersivo drama psicológico.

En Relic, una mujer viaja junto a su hija hasta la aislada casa de su madre, una anciana que ha tenido un comportamiento errático en los últimos meses y que ahora ha desaparecido sin dejar rastro. Las tres generaciones de mujeres vivirán una serie de fenómenos extraños que afectan particularmente a la mayor de las tres. Se cuestionan la salud mental de esta última y qué es lo mejor para ella. La película luce una cuidada ambientación lúgubre, putrefacta y opresiva. Nos sumerge en una narración que, aunque en su tramo intermedio se sustenta demasiado en sucesos paranormales y efectismos, cobra todo el sentido en el desenlace, cuando se revela la auténtica naturaleza del mal que se cierne sobre esta familia.

Lo peor que se puede hacer a la hora de ver Relic es tener expectativas de que estamos ante la película de terror del año, un título que no suele sentarle bien a la cinta a la que se le endosa. Relic no da miedo, ni siquiera tiene sustos ni lo pretende, pero sí que crea un desasosiego que va in crescendo conforme la atmósfera se va tornando más asfixiante e insostenible para las tres protagonistas, encarnadas de forma impecable por Emily Mortimer, Bella Heathcote y Robyn Nevin. La película es similar en forma, fondo e intenciones a la también australiana y muy femenina Babadook (2014), que también tuvo que lidiar con la etiqueta de “fenómeno del terror” de su año.

En definitiva, Relic es un relato profundamente empático que aborda la maternidad, el envejecimiento, las enfermedades mentales, la soledad y el deber familiar desde una perspectiva tan sombría como genuina. Es posible que aquellos que esperen emociones fuertes se sientan decepcionados al encontrarse con un film pausado que se revela en última instancia como una conmovedora metáfora sobre el inexorable paso del tiempo y sobre cómo este afecta en el deterioro de nuestros cuerpos y mentes. Estupendo debut de la cineasta Natalie Erika James, a la que habrá que seguirle la pista de cerca.

7/10

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17/3/21

Minari. Historia de mi familia – Un lugar donde quedarse


Dir.: Lee Isaac Chung
Int.: Steve Yeun, Yeri Han, Daniel S. Kim Youn Yuh-jung, Will Patton, Alan Kim, Noel Cho, Darryl Cox
¿De qué va?: A mediados de los 80, una familia coreano-estadounidense se muda a una pequeña granja de Arkansas en busca del sueño americano.

Reseña: Decía Bong Joon-Ho en una entrevista concedida a El País que Parásitos (2019) es “Corea del Sur como podría ser España”. También podría haber sido México, Sudáfrica o Estados Unidos, pues el conflicto de clases fruto de las desigualdades económicas es universalmente reconocible, y de ahí viene parte del gran éxito de la laureada película de Joon-Ho. Sin embargo, hay temáticas ancladas a un territorio en particular, y no siempre lo están por albergar elementos exclusivos de un territorio (véase los samuráis en Japón): las historias sobre la esperanza de un mejor futuro depositada en la emigración son reconocibles para todas las culturas pero están concentradas en el cine norteamericano, pues Estados Unidos a lo largo de su historia ha insistido en mostrarse como la tierra de las oportunidades definitiva; el sueño americano al alcance de todos, siempre y cuando te esfuerces por conseguirlo.

Ligeramente inspirada en su propia infancia, Lee Isaac Chung ha dirigido y escrito Minari, la historia de una emigración ya iniciada, pues la familia coreana protagonista lleva años viviendo en Estados Unidos, pero los conocemos mudándose de la ciudad al campo, donde el padre, Jacob (Steven Yeun), ha comprado un terreno donde quiere empezar una granja de productos coreanos. El idealismo de Jacob es diametralmente opuesto a la actitud de su esposa, Monica (Yeri Han), que apenas habla inglés y no está del todo convencida de la gran inversión que hay que hacer para materializar el sueño agrícola. La pareja tiene dos hijos, pero colman sus atenciones en el pequeño, David (Alan S. Kim), pues padece una dolencia del corazón por la que debe estar continuamente vigilado. Por eso, deciden traer desde Corea a la abuela (Youn Yuh-jung), para que cuide de los niños cuando ellos trabajan como sexadores de pollos (hay que dar las gracias a Chung por mostrarnos esta profesión tan curiosa como desconocida).

En Minari confluyen elementos propios de la cultura coreana (el propio título del film) con las emociones fácilmente identificables de sus personajes. No reconocerás las especias que la abuela se trae desde Corea, pero sí las lágrimas de su hija al recibir un producto que le recuerda a su añorada tierra natal. O la extrañeza de David al conocer a su abuela, o los problemas de entendimiento y las diferencias ¿irreconciliables? entre Jacob y Monica. La película se mueve entre el drama y la comedia con una calidez muy familiar, alternando entre las diferentes tramas y los distintos puntos de vista y mostrándose comprensiva con la postura y las motivaciones de todos los personajes. Todo el elenco está formidable, pero sí hay que destacar a alguien es a Youn Yuh-jung por esa impagable abuela, tan peculiar como tierna, que crea una relación profundamente emotiva con David. Si hay que ponerle alguna pega, sería la de que la otra niña, Anne (Noel Cho), queda relegada a un discreto segundo plano, y sus breves intervenciones nos dejan con ganas de conocerla más.

Minari. Historia de mi familia es una maravilla. Honesta, humilde, divertida y nostálgica. Poética al tiempo que anclada a la tierra. No intenta derribar el sueño americano ni enarbolarlo, sino contar la experiencia de esta familia en su intento por alcanzarlo. Si queremos adscribirla al contexto sociopolítico actual, sí que puede interpretarse como una oda a la emigración como fenómeno histórico indispensable en la construcción identitaria y la mezcla de culturas, en un momento en el que se apela al levantamiento de muros para proteger una supuesta “pureza” tan imposible como innecesaria. Pero esto no es más que una lectura que se saca a colación de la historia de una familia que intenta salir adelante como buenamente puede, intentando adaptarse a una realidad que le es extraña sin perder aquello que les mantiene unidos al lugar de donde vinieron.

9/10

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