26/6/17

Hay un kaiju en mí

Adobe Photoshop PDF

Dir.: Nacho Vigalondo
Int.: Anne Hathaway, Jason Sudeikis, Dan Stevens, Tim Blake Nelson, Austin Stowell
¿De qué va?:  Gloria decide dejar Nueva York y volver a su pueblo natal tras perder su trabajo y su novio. Pero, cuando en las noticias informan de que un monstruo gigantesco está destruyendo la ciudad de Seúl, Gloria se va dando cuenta poco a poco de que está conectada de alguna forma extraña con estos acontecimientos. Para evitar que la destrucción vaya a más, tendrá que averiguar el papel que juega su insignificante existencia en un evento tan colosal.

Reseña: A Nacho Vigalondo no se le puede acusar de no escatimar en inventiva en lo que respecta a las premisas de sus cortos y largometrajes. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones le falta pulir el desarrollo de sus ideas, y es que, exceptuando Los cronocrímenes, sus películas acaban perdiendo fuelle conforme transcurren los minutos. Su último trabajo, Colossal, cuenta una historia, tan disparatada como atractiva, sobre la conexión mental que se produce entre una chica de vida desastrosa y un bicharraco enorme que de vez en cuando aparece de la nada en Seúl provocando el caos a su paso. Conviene avisar de antemano de que, a pesar de jugar con algunos elementos del género ‘kaiju’, Colossal poco tiene que ver con las películas de Godzilla, si bien sí que funciona al igual que hizo éste en su primera aparición cinematográfica como monstruosa metáfora del malestar y desequilibrio emocional, colectivo en el caso de Gojira, individual en el de la cinta de Vigalondo.

Colossal2

La ¿heroína? de esta historia, Gloria, tiene un importante problema con la bebida y con la asunción de responsabilidades, así que ya se pueden imaginar cómo va a reaccionar cuando se dé cuenta de que tiene mucho que ver con los ataques de un monstruo gigantesco al otro lado del globo. La mala noticia es que la película no se libra del lastre de los guiones de Vigalondo, y su desarrollo no termina de ser todo lo divertido que cabría esperar; es más, se toma demasiado en serio a sí misma. La buena noticia es que nos deparan varias sorpresas a lo largo del metraje, algunas genuinamente descacharrantes, y que la cinta acaba revelándose como un alegato feminista en el que la mujer, pese a distar mucho de ser perfecta, no necesita de un hombre a su lado para poder sobreponerse a sus propios problemas; es más, los perfiles de los tres hombres con relevancia en la trama no son nada favorables (un abusón, un pusilánime y un egoísta). Anne Hathaway borda la tragicómica naturaleza de su personaje (ya demostró lo bien que se le da hacer de borracha sin tino en La boda de Rachel), mientras que Jason Sudeikis, que hasta ahora no habría demostrado gran cosa más allá de ser un buen actor de comedia, sorprende en un personaje bastante diferente y más complejo de lo que suele hacer.

Colossal

En cuanto a la explicación del fenómeno que acontece en la película, Vigalondo se ha columpiado demasiado y le ha salido algo bastante tontorrón; casi mejor que hubiese mantenido el misterio hasta el final. Pero a pesar de sus fallos y los vaivenes que da entre la comedia absurda y el drama serio, Colossal es una obra tremendamente original y muy estimable por su forma de aunar la fantasía con el drama intimista, invitándonos a todos a sacar el monstruo que llevamos dentro para terminar con todas esas situaciones y personas que nos oprimen y que no nos dejan vivir en paz.

6/10

23/6/17

La buena lobista

Poster El caso Sloane

Dir.: John Madden
Int.: Jessica Chastain, Mark Strong, Gugu Mbatha-Raw, Michael Stuhlbarg, Alison Pill, John Lithgow, Jake Lacy, Douglas Smith, Sam Waterston
¿De qué va?: Elizabeth Sloane es una despiadada estratega política cuyo nuevo objetivo es liderar una campaña desde un lobby antiarmamentístico, para conseguir regular la legislación de la industria del armamento estadounidense. Para conseguirlo deberá usar todas sus habilidades para enfrentarse a poderosos enemigos y viejos compañeros de trabajo, poniendo en riesgo su propia carrera y a sus seres queridos.

Reseña: Las estupendas series del matrimonio formado por Robert y Michelle King (The Good Wife, Braindead y The Good Fight) nos han demostrado que una lucha en los tribunales o en el Capitolio puede ser más épica y emocionante que un combate entre hombres con superpoderes o robots gigantes. Entre esa línea y la de las obras de Aaron Sorkin (El ala oeste de la Casa Blanca, The Newsroom) se sitúa El caso Sloane, thriller político que se vale del espinoso y complicado tema de la regularización de las armas en Estados Unidos para exponer la forma en la que los lobbys se ganan los votos de los senadores para aprobar o rechazar un proyecto de ley.

Miss Sloane

Aunque no haya nada que nos pueda sorprendrer a estas alturas del partido, el circo de la política americana queda expuesto a través de las formas ilícitas, manipuladoras y poco éticas en la que se debe asegurar el voto de cada senador, quienes actúan pensando no en el bien común, sino en qué les asegurará su puesto por unos años más. Lástima que el debate sobre la legitimidad actual de la Segunda Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos (aquella que da derecho a todos los americanos de poseer su propia arma) quede en un segundo plano, aunque esté justificado porque, tal y como se dice en la película, lo más importante para su protagonista no es mejorar el control sobre la posesión de armas de fuego, sino el desafío que supone ganar una batalla en la que se tienen todas las de perder de antemano. Esa mujer cuya ambición no conoce límites ni horas de sueño es encarnada por Jessica Chastain, quien,  al igual que ha pasado con su último estreno, La casa de la esperanza, carga la película sobre sus hombros y le suma puntos que probablemente no tendría si otra actriz hubiese ocupado su lugar. La pelirroja recita los rápidos e intrincados diálogos como si ese fuese su pan de cada día, al tiempo que pule las aristas de un personaje que se sostiene principalmente en los claroscuros y las dudas en torno a su moral personal y profesional. Con Chastain se cumple aquella frase mítica que dijo Mae West: “Cuando soy buena soy buena, pero cuando soy mala, soy mucho mejor”.

MISS SLOANE


Eso sí, no me creo que, estando siempre tan atareada y durmiendo tan poco, tenga el cabello y el maquillaje siempre perfectos, de la misma forma que no me creo el giro final de la trama; una solución ramplona con el único objetivo de descolocar al espectador y que rompe con la veracidad que había mantenido el film hasta ese momento. A pesar de ello, El caso Sloane no deja de ser un thriller notable que expone de manera clara, interesante y distraída el poco conocido trabajo de los lobbys en general y de los americanos en particular, y que se beneficia muy mucho de que el 95% de su metraje cuente con la presencia estelar de una actriz que es puro fuego.

7/10

19/6/17

O.C: Lawrence de Arabia (1962)

Poster Lawrence de Arabia¿De qué va?: Durante la Primera Guerra Mundial, T.E. Lawrence, un conflictivo oficial británico, es enviado al desierto en busca del príncipe Faysal, con el objetivo de establecer una alianza entre ingleses y turcos. Los nativos pronto adoran a Lawrence por su coraje y su demostrado amor a su tierra y sus gentes, lo que le lleva a liderar la unificación de las tribus de guerreros del norte de África contra el Imperio Otomano.

Reputación: La película que encabeza el ranking de las mejores películas épicas de la historia del cine del American Film Institute (AFI) está basada en la participación de Thomas Edward Lawrence en la revuelta árabe. Aunque el guion parte de la autobiografía Los siete pilares de la sabiduría, algunos de los rasgos de los personajes y de los hechos acontecidos se alteraron, cosa que ofendió al hermano de Lawrence. Marlon Brando era la opción ideal tanto del productor, Sam Spiegel, como del director, David Lean, para encarnar al protagonista; sin embargo, el actor rechazó el papel alegando que no quería pasarse dos años rodando en el desierto. Tras ser también declinado por Richard Burton, Peter O’Toole consiguió el papel gracias a la intervención de Katharine Hepburn. O’Toole congenió muy bien con su compañero de reparto Omar Shariff, quien también entró en la película de rebote, al pasar su papel antes por la oficina de los agentes de Horst Buchholz, Alain Delon y Maurice Ronet.

Lawrence de Arabia2

Tras rodar todas las escenas que transcurrían en el desierto en Jordania, el equipo de la película se trasladó a Sevilla para buena parte de las escenas en interiores, donde cientos de extras sevillanos participaron en las grabaciones que se llevaron a cabo en lugares tan emblemáticos como la Plaza de América o la Casa de Pilatos. Según relató el ayudante de producción Pedro Vidal, para animar a los extras en las escenas que tenían que vitorear a Lawrence, les hicieron creer que el personaje que llegaría en coche acompañado de oficiales ingleses era el torero Antonio Ordoñez, famoso en la época. La película ganó 7 Oscars de los 10 a los que aspiraba: película, director, montaje, fotografía y dirección artística en color, banda sonora y sonido. Curiosamente, en los 227 minutos que dura la película, no hay ningún personaje femenino con diálogo, lo que la convierte en el film más largo en el que no habla ni una mujer.

Lawrence de Arabia


Comentario: Cuesta mucho sentarse a ver Lawrence de Arabia, porque en la época en la que vivimos de consumo cada vez más rápido y fugaz no encaja una película de casi cuatro horas de duración, con un interludio perfectamente integrado en la trama para tomarse un respiro o recrearse en su magnífica banda sonora. Pero aquí ocurre lo mismo que con El viento se llevó (1939), pues si uno da al fin el paso de verla entenderá perfectamente la admiración despertada por una obra tan mastodóntica. La majestuosidad de sus escenarios embelesa, la precisión de su guion y sus diálogos deslumbra, la dirección es de órdago (el paso de la cerilla apagándose a la imagen del desierto puede que sea uno de los cortes de edición más bellos e inteligentes jamás empleados en el cine), pero al final lo que termina por hipnotizarnos, al igual que nos ocurrió con Scarlett O’Hara, es su figura central. La pasión, las ansias de grandeza y las contradicciones y claroscuros de Lawrence de Arabia, magníficamente interpretado por Peter O’Toole, son las responsables de que nos embarquemos en su viaje sin sufrir síntomas de agotamiento. Aunque no acabemos nunca de entender sus motivaciones, nos dejaremos arrastrar gustosamente al desierto en el que, de tanto que llegó a acercarse al Sol, acabó quebrándose cual Ícaro.

Próximo visionado: Golpe en la pequeña China (1986)

14/6/17

La lista de Antonina

Poster The Zookepers Wife

Dir.: Niki Caro
Int.: Jessica Chastain, Daniel Brühl, Johan Heldenbergh, Val Maloku, Shira Haas, Goran Kostic , Michael McElhatton, Iddo Goldberg, Efrat Dor
¿De qué va?:  Durante la Segunda Guerra Mundial, el matrimonio de cuidadores del zoo de Varsovia compuesto por Jan y Antonina Zabinski salvó a cientos de personas y animales, poniendo sus propias vidas en riesgo al ser constantemente vigilados por los invasores nazis.

Reseña: Si bien parece que no hay ninguna historia real o inventada más que merezca ser contada acerca del episodio más terrorífico de la historia de la humanidad, películas como El hijo de Saúl demuestran que aún hay crónicas de la Segunda Guerra Mundial capaces de sorprendernos y aterrorizarnos. La que se nos narra en La casa de la esperanza, traducción curso del original The Zookeper’s Wife, también podría ser una de ellas, pues está basada en el libro de Diane Ackerman que a su vez se inspiró en los diarios de Jan y Antonina Zabinski, en los que la pareja relató su experiencia en el conflicto desde su punto de vista de cuidadores del zoo de Varsovia. Ambos no sólo hicieron todo lo posible por salvar y evacuar a los animales, sino que aprovecharon las instalaciones que éstos habían dejado vacías para esconder a centenares de judíos perseguidos hasta encontrarles una vía de escape segura de la ciudad.

The Zookepers Wife2

La película arranca con sumo interés dado el singular espacio donde se desarrolla buena parte de la acción, y porque en ningún otro film habíamos visto lo que ocurre con los animales durante un conflicto bélico tan devastador como éste; una pista, muchos no salen bien parados. El desmantelamiento del zoo cuando los bombardeos empiezan a caer en Varsovia es terrible y doloroso para cualquiera que pueda sentir un mínimo de empatía con los animales. Sin embargo, una vez que el matrimonio Zabinski sustituye su cuidado por el de personas desamparados y en peligro de muerte, la película pierde aquello que la hacía especial, convirtiéndose en un remedo de La lista de Schindler obviamente inferior, pero salvado en última instancia por el punto de vista femenino otorgado por el protagonismo de Antonina Zabinski, quien cobra vida con la eficaz combinación de dulzura y entereza que le aporta Jessica Chastain. En cambio, Daniel Brühl debería de dejar de hacer papeles de nazi de intenciones dudosas si no quiere regodearse en el encasillamiento.

The Zookepers Wife


El trabajo de dirección de Niki Caro resulta un tanto irregular, plano y carente de fuerza salvo por la potencia de su primer acto y de algunas escenas aisladas. A pesar de las buenas intenciones, La casa de la esperanza no termina de despuntar, quedándose como una película más de tantas que han utilizado la Segunda Guerra Mundial para demostrar que el ser humano es tan capaz de lo mejor como de lo peor, aunque, tal y como indica el título español, la balanza acabe inclinándose por la ilusión de que hay personas generosas y valientes dispuestas a arriesgarlo todo por salvar a otros seres vivos y a cambio de nada. Parece que el film no es tan desechable, después de todo.

5’5/10

12/6/17

Females Are Strong As Hell!

Poster Wonder Woman
Dir.: Patty Jenkins
Int.: Gal Gadot, Chris Pine, Connie Nielsen, Robin Wright, Danny Huston, Elena Anaya, David Thewlis, Lucy Davis, Ewen Bremmer
¿De qué va?: Antes de ser Wonder Woman, Diana era una princesa guerra amazona que vivía en la paradisíaca y protegida isla tropical de Themyscira, ajena a lo que que ocurría en el mundo de los humanos… hasta que un piloto estadounidense, Steve Trevor, llega por accidente y le cuenta acerca de la Gran Guerra que se está librando en el exterior. Será entonces cuando Diana decida abandonar su hogar con el objetivo de salvar el mundo en un entorno totalmente desconocido para ella.

Reseña: 75 años han tenido que pasar para que Wonder Woman pueda dar el salto a la gran pantalla, siendo tan sorprendente la tardanza con la que un icono popular tan importante ha sido trasladado al cine como que se hayan estrenado tropecientas películas de superhéroes desde hace 15 años sin que ninguna haya estado exclusivamente protagonizada por una mujer; claro está, que los experimentos fallidos de Catwoman y Elektra tampoco ayudaron a que el proyecto cinematográfico de la Mujer Maravilla cogiera carrerilla. Pero por fin la tenemos aquí, aunque haya necesitado presentarse en una película ajena en la que su sonrisa durante el fragor de la batalla eclipsó la rivalidad y los conflictos maternofiliales de los, en teoría, más carismáticos, Batman y Superman. En cualquier caso, puede que el mejor momento para que Wonder Woman se estrene en el cine sea precisamente ahora, cuando las actrices de Hollywood están mojándose más que nunca por la igualdad de género en la industria cinematográfica, y cuando el discurso feminista está calando profundamente en la ficción audiovisual. De haberse estrenado hace unos años, la Mujer Maravilla habría sido un par de tetas y poco más.

Wonder Woman2

Afortunadamente, Warner se ha tomado en serio el personaje y ha depositado la responsabilidad en una cineasta, Patty Jenkins, y en una guionista, Allan Heinberg, que han sabido darle el empaque necesario tanto al personaje como a la historia de sus orígenes, sin caer ni en la caricatura ni en la solemnidad. Narrada a partir de la fotografía mostrada en Batman v Superman: El amanecer de la justicia, la historia se centra en el choque moral y cultural que experimenta Diana tras abandonar su isla natal, habitada por guerreras fuertes, nobles e independientes, para adentrarse en la sucia y gris Primera Guerra Mundial. La princesa amazona quedará atónita tanto por la minusvaloración de la mujer en el siglo XX como por la ausencia de solidaridad, ética y justicia de aquellos que mueven los hilos en los conflictos bélicos. Su ingenuidad a su llegada en Londres da pie a gags muy divertidos, pero cuando llega al frente será el momento en el que por primera vez disfrutemos de Wonder Woman en todo su esplendor, pateando culos y luciendo espectacular sin ser cosificada, al tiempo que su fe en la bondad de la humanidad se pone a prueba.

NIGHTINGALE

Tras disipar las dudas acerca de su idoneidad para el papel en Batman v Superman, Gal Gadot se reafirma como la actriz perfecta para dar vida a la Mujer Maravilla. Además de dar la talla en las escenas de acción y lucir espectacular enfundada en el traje, la intérprete israelí dota al personaje de la inocencia, la osadía y la gracia idóneas para que la maquinaria empática no se encalle en ningún momento. Además, mantiene una química fantástica con Chris Pine, muy deudora de las grandes parejas de la Edad de Oro, y el actor se desenvuelve de forma muy cómoda como “sidekick” e interés romántico de la superheroína. La película también reúne otros placeres como ver a la siempre espectacular Robin Wright como una guerra amazona en plena acción, a Elena Anaya en una suerte de auto-homenaje a su personaje en La piel que habito, o la ausencia de alusiones y conexiones forzadas con otras películas del universo cinematográfico de DC.

WONDER WOMAN

La falta de originalidad en la narrativa se suple con lo revolucionario que resulta que Wonder Woman tenga una película en la que se la trata con tanta admiración, cariño, respeto y orgullo como la que han puesto todos los implicados en ella. Son tan vibrantes los momentos en los que la amazona deja claro que “ella se gobierna sola” como aquellos en lo que se bate a espadazos, desvía balas con sus brazaletes y hace uso de su lazo de la verdad al ritmo de la sintonía que ya sonó en BvS, así como cuando resulta tan importante la batalla final contra el villano de turno como la que libra en su interior para no caer en la tentación de traicionar sus valores. Nos deja con tantas ganas de verla en su inminente reunión con sus compañeros justicieros como en su más lejana vuelta en solitario, en una secuela donde debería potenciarse su lucha feminista. En el mundo en el que vivimos, ella es la figura en la que todos deberíamos vernos reflejados, y es que, aunque los superhéroes sean contingentes, Wonder Woman resulta necesaria.

8/10

9/6/17

La jauría blanca

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Dir.: Jordan Peele
Int.: Daniel Kaluuya, Allison Williams, Catherine Keener, Bradley Whitford, Caleb Landry Jones, Marcus Henderson, Betty Gabriel, Lakeith Stanfield, LilRel Howery
¿De qué va?: Un joven afroamericano va a pasar el fin de semana conociendo a los padres de su novia blanca, en su lujosa casa en las afueras. Al principio, el joven piensa que el excesivamente complaciente comportamiento de los padres se debe a su nerviosismo por la relación interracial de su hija, pero a medida que pasan las horas, una serie de descubrimientos cada vez más inquietantes le conducen a descubrir una verdad inimaginable.

Reseña: Hay películas que se ven perjudicadas al no estar a la altura de la enorme expectación que han generado antes de que se estrenen, mientras que hay otras que salen de de la nada, sin que esperemos nada de ellas, y acaban convirtiéndose en esas agradables sorpresas que se asoman a la cartelera de tanto en tanto. Es el caso de Déjame salir, con la que Jordan Peele, conocido hasta ahora por ser integrante del dúo cómico Key and Peele, se revela como un astuto director y guionista, valiéndose de un esquema narrativo muy sencillo, sacado del género de terror más tradicional, para establecer una metáfora socarrona y maliciosa acerca de la tensión racial nacida en la era Obama y prolongada en la actual administración Trump.

Dejame salir

Lo vemos habitualmente en el telediario. Son tiempos de brutalidad policial, de corrección política forzada, de prejuicios racistas que permanecen arraigados a la sociedad como las raíces de un árbol milenario, de una búsqueda aparentemente interminable de equidad social, y de plantarle cara a la opresión con la misma agresividad con la que ésta ataca. Todo esto está presente en Déjame salir desde su primera secuencia, donde Peele ya establece el tono entre satírico e inquietante que va a imperar durante todo el metraje, con una dirección hábil que nos retrotrae a títulos como It Follows, Señales o La noche de Halloween, en los cuales la posición y el movimiento de la cámara, lo que se ve y lo que no, juegan un papel vital en la generación del suspense y la atmósfera pesadillesca. La película muta alternando y mezclando elementos del thriller psicológico, la comedia y el terror más cruento sin que los virajes se sientan forzados, al tiempo que el guion nunca intenta disimular sus resortes más obvios. Ciertos elementos podrían haberse pulido para fortalecer aún más la intriga y la paranoia, pero jamás resulta tramposa, y esconde un buen puñado de ases bajo la manga para que no demos nada por garantizado; resulta llamativa la inclusión del personaje del mejor amigo del protagonista, que es algo así como la representación de la voz y opinión del espectador sobre lo que le ocurre al pobre chaval en la casa de campo de sus suegros.

Dejame salir3

La entrega absoluta del reparto también ayuda a que la película permanezca a flote cuando la trama se torna más disparatada, con trabajos perfectamente afinados por parte de Daniel Kaluuya, Allison Williams y Catherine Keener, si bien la actriz que encarna a la sirvienta, Betty Gabriel, resulta especialmente turbadora. No conviene menospreciar la lectura social contenida en Déjame salir sólo porque sea una película de género abiertamente comercial. En ella se respira la decepción y la amargura fruto de que uno de los momentos más críticos de la tensión racial norteamericana se haya producido durante el mandato de su primer presidente afroamericano, y todo a través de una historia que arranca como una puesta al día de Adivina quién viene a cenar esta noche (1967) y acaba como… bueno, mejor que no sepan cómo, que así la disfrutarán/sufrirán mucho más.

7’5/10

6/6/17

Evas, Adanes y xenomorfos

Poster Alien Covenant


Dir.: Ridley Scott
Int.: Michael Fassbender, Katherine Waterstone, Danny McBride, Billy Crudup, Démian Bichir, Carmen Ejogo, Callie Hernandez, Amy Seimetz, Jussie Smollett
¿De qué va?: Rumbo a un remoto planeta al otro extremo de la galaxia con el objetivo de colonizarla, la tripulación de la nave Covenant sufre un percance y decide responder a un misterioso mensaje y aterrizar en un planeta desconocido e inhóspito con las condiciones idóneas para ser habitado por el ser humano. Sin embargo, pronto descubrirán que no están tan solos como ellos creían, debiendo hacer todo lo posible por sobrevivir a los ataques de unos letales y singulares seres.

Reseña: Hay que darle al público lo que el público demanda. Esa es la máxima que Hollywood aplica a la hora de elaborar sus blockbusters, junto a la de innovar lo justo y jugar sobre seguro. A pesar de granjearse un entusiasta grupo de fans, una sensación generalizada de decepción empañó el regreso de Ridley Scott a la saga de Alien con su precuela, Prometheus (2012), y su intento de  crear algo nuevo pero que compartiese el mismo ADN. Por ello, Scott desechó sus planes de explorar en su continuación el origen de los Ingenieros, y así devolverle el protagonismo al bicharraco baboso al que se enfrentó la teniente Ripley hasta en cuatro ocasiones. Lo curioso es que la ausencia de xenomorfos no era ni mucho menos el mayor problema que acarreaba Prometheus, sino la ausencia de resolución de los misterios planteados, las cuestiones filosóficas tratadas de forma superficial y el nulo carisma y sentido común de buena parte de la tripulación protagonista. Y así, malinterpretando la respuesta del público, es como ha salido Alien: Covenant, un regreso a los orígenes que tropieza en las mismas piedras que su inmediata predecesora.

Alien Covenant3


La película intenta recuperar el espíritu terrorífico de Alien: el octavo pasajero (1979), pero el resultado es más sanguinolento que verdaderamente escalofriante, lastrado tanto por un acto intermedio al que le falta la urgencia y tensión que requiere una situación tan al límite como la que aquí se nos presenta, como por una galería de personajes cuyas cruentas defunciones no podrían importarnos menos. El potencial de contar con una tripulación formada por parejas en busca de un Edén que colonizar se pierde por la simpleza de sus caracterizaciones y relaciones interpersonales, así como por la torpeza y estupidez de sus actos y decisiones; al parecer los guionistas no se percataron de las muchas burlas que provocaron los necios tripulantes de la Prometheus, por que en Covenant tenemos a varios personajes que superan por méritos propios a aquella mujer que sólo sabía correr hacia delante. Con Katherine Waterstone emulando a Sigourney Weaver sin terminar de reunir la ferocidad y el magnetismo de ésta, el sintético David al que da vida Michael Fassbender vuelve a ser el personaje más estimulante y mejor desarrollado, sobre todo a la hora de colocarle frente a un homólogo, Walter, que posee una actitud y concepción diferente respecto a los seres humanos, y junto con el que protagoniza algunas de las escenas más curiosas de la función, mostrándose el actor lo suficiente hábil como para establecer diferencias entre ambos personajes pese a su idéntica naturaleza robótica. El resto del reparto es carnaza que se mueve por la película como gallinas sin cabeza.

Alien Covenant1


Se nota que Ridley Scott ha intentado recuperar el espíritu de la película con la que él mismo inició el imaginario de Alien, sin desechar el contenido filosófico sobre la naturaleza del ser humano de Prometheus, e indagando más en el arte de la creación y la destrucción de la vida, así comoen la relación entre un creador y su obra, y aunque el fruto de este híbrido conserva las señas de su talento y experiencia como director, lo cierto es que perpetúa la sensación de desilusión de la película que, en teoría, se pretendía corregir aquí. Sí, tenemos más xenomorfos, y son más bestias que nunca (la escena de su primer ataque es de taquicardia, pese a la escasa lucidez de las potenciales víctimas) pero seguimos teniendo personajes planos como el papel, muchos cabos sueltos y una atmósfera inquietantemente bella, pero sin todo el terror y el misterio de la película en la que se quiere ver reflejada. Esperemos que la tripulación de la próxima nave que se enfrente a estos bicharracos tenga mejor suerte… y un par de dedos de frente.

6/10