23/9/18

O.C: El otro (1972)

Poster El otro¿De qué va?: En 1935, en una casa del Connecticut más profundo, Holland y Niles Perry son dos jóvenes gemelos de 10 años. Son educados por su abuela Ada, tras la muerte de su padre. De repente, empiezan a ocurrir extraños sucesos en la granja donde viven y sus alrededores…

Reputación: Adaptación cinematográfica de la novela homónima de Tom Tyron, que también se encargó de labores de producción y de la escritura del guion. La dirección recayó en Robert Mulligan, que ya había abordado la temática de la infancia en Matar a un ruiseñor (1962) y en Verano del 42 (1971), pero no desde una vertiente tan siniestra como en esta ocasión. Cuando comenzó la preproducción, Tyron quería a Ingrid Bergman para el papel de la abuela, Ada, pero tras el fallecimiento de la actriz, Uta Hagen fue contratada, lo cual marcó su debut cinematográfico a los 53 años pese a haber ejercido de profesora de interpretación de Robert De Niro, Liza Minelli y Al Pacino entre otros. Hagen fue quien trajo al proyecto a los gemelos Chris y Martin Udvarnoky para dar vida a los protagonistas, pues los conocía de haber participado en obras del estudio propiedad de su marido, pero ninguno de los dos volvió a trabajar ni en el cine ni en la televisión. La película tuvo una discreta carrera comercial, pero le consiguió a Mulligan el premio a mejor director en el Festival de Sitges y se emitió regularmente en televisión durante la década de los 70. Años después de su estreno, Tom Tyron afirmó no haber quedado satisfecho con el resultado final, debido sobre todo al montaje.

El otro1

Comentario: El otro es de ese tipo de clásico que pocos conocen pero que probablemente haya sido un gran referente para toda una generación de cineastas; tampoco descartaría que el gemelo malvado de Bart de aquel especial de Halloween de Los Simpsons sea un guiño a la película. Aunque su cartel promocional pida no revelar su secreto, tantos le han “rendido homenaje” que a estas alturas sus sorpresas ya están más que vistas y no podrán pillar a a nadie desprevenido. Pero como no todo se sustenta en el giro final, merece la pena recuperar El otro, porque los gemelos protagonistas parecen el resultado de una extraña y tenebrosa fusión entre Pipi Calzaslargas y el niño de La profecía (1976), y porque funciona muy bien como espeluznante relato sobre la inocencia corrompida y transformada en maldad, cuando no se es capaz de diferenciar entre la realidad y la imaginación, entre el bien y el mal, ni discernir el peligro que conllevan ciertos juegos y travesuras. Sin embargo, tal y como reza el título de otro film setentero en la misma órbita y con la que El otro formaría una sesión doble estupenda… “¿quién puede matar a un niño?”

Próximo visionado: Aterriza como puedas (1980)

22/9/18

Todo el poder para el pueblo

Poster Blackkklansman


Dir.: Spike Lee
Int.: John David Washington, Adam Driver, Laura Harrier, Topher Grace, Ryan Eggold, Corey Hawkins, Robert John Burke, Paul Walter Hauser
¿De qué va?: A principios de los años setenta, Ron Stallworth se convierte en el primer detective afroamericano del departamento de policía de Colorado Springs, pero es recibido con escepticismo y hostilidad por los mandos y los agentes. Sin amedrentarse, decide seguir adelante y hacer algo por su comunidad llevando a cabo una misión muy peligrosa: infiltrarse en el Ku Klux Klan y exponerlo ante la ciudad.

Reseña: La ira es un estupendo revulsivo para el letargo. En los últimos años, el nombre de Spike Lee sonaba más por sus declaraciones incendiarias que por sus trabajos cinematográficos, que se movían entre lo imperceptible y lo innecesario (ese remake de Oldboy…). Pero es probable que el tormentoso clima político y social de la era Trump haya provocado que el director se olvide de polémicas con Quentin Tarantino o Clint Eastwood para volver a sus raíces, a las del cineasta contestario que consiguió que el cine americano empezase a prestar atención a la vida en el guetto, y como resultado de ello nos llega este Infiltrado en el KKKlan (BlacKkKlansman), basado en las memorias de Ron Stallworth, un policía afroamericano que, en los años 70, logró introducirse con la ayuda de un compañero en la célula del Ku Klux Klan de su localidad.

BlacKkKlansman

La guasa que se trae la historia real aporta la comicidad a una película que tiene además un poco de thriller, de crítica social y algún apunte al género ‘explotation’, una mezcla cuyo tono nunca termina de definirse, pues da la sensación de que Lee se ha preocupado en no sobrepasarse con el humor para no correr el riesgo de que la película no sea tomada en serio. El resultado es irregular, pues tras un cachondo prólogo, a la trama le cuesta arrancar y sufre algún que otro problema de ritmo debido a la propensión al didactismo de su director y a su escasa confianza en que los espectadores comprendan de qué va la cinta en realidad. La película está plagada de momentos que trazan paralelismos entre las tensiones raciales de hace 30 o 40 años con las que se se producen en la actualidad , y que cualquiera que vea las noticias captará al vuelo, pero por si acaso hay algún despistado en la sala, Lee termina el film de forma impactante pero subrayando lo que ya era más que evidente de por sí.

BlacKkKlansman

De haber abrazado el género ‘explotation’ en vez de mencionarlo en un diálogo y hacerle algún tímido homenaje, Infiltrado en el KKKlan habría sido una película más divertida y atrevida de lo que en realidad es, y habría sacado mayor provecho de su reparto, capitaneado por John David Washington, hijo del tito Denzel, muy bien secundado por Adam Driver, como el policía judío que se convierte en la cara de Stallworth en el grupo racista, y por Topher Grace como el  sosegado y siniestro líder del mismo; una pena que el personaje de Laura Harrier empiece fuerte y se acabe diluyendo en el cliché del interés romántico del protagonista.

BlacKkKlansman

En definitiva, Spike Lee ha canalizado toda su indignación en una película que, pese a todo, contiene un mensaje optimista de camaradería interracial, pero que no funciona tan bien en conjunto como por partes, siendo de lo mejor las conversaciones telefónicas entre Stallworth y los segregacionistas, así como el delirante personaje de la esposa del integrante más radical del Ku Klux Klan (Ashlie Atkinson), una estupenda y tragicómica representación de lo que da miedo de verdad: esa gente que aun siendo pura basura blanca, paleta y hostil, goza de una inusitada credibilidad otorgada única y exclusivamente por su color de piel.

6/10

20/9/18

Una chica de verdad

Poster Girl


Dir.: Lukas Dhont
Int.: Victor Polster, Arieh Worthalter, Oliver Bodart, Tijmen Govaerts, Katelijne Damen, Valentijn Dhaenens, Magali Elali, Alice de Broqueville
¿De qué va?: Lara es una adolescente de 15 años que nació siendo un niño y cuyo mayor deseo es convertirse en una bailarina de élite.

Reseña: Al comienzo de la impresionante ópera prima de Lukas Dhont, presenciamos cómo su heroína, Lara, se perfora las orejas sin vacilar en su cuarto de baño y para sorpresa de su padre, que la descubre llevando pendientes poco después. Lara no puede esperar más a verse y sentirse como una mujer, de la misma forma en la que la comunidad transgénero se ha cansado de permanecer en la sombra y ha dado un paso al frente en los últimos tiempos, harta de ser excluida por una sociedad desinformada que aún la mira con recelo y aversión. No hay más que fijarse en que, tan solo hace unos meses, en pleno 2018, la Organización Mundial de la Salud ha decidido al fin excluir a la transexualidad de la lista de enfermedades o trastornos sexuales.

Girl

Girl es un retrato de los tiempos que corren, en los que la transexualidad está más aceptada y reconocida en todos los ámbitos que nunca, pero en los que aún existen muchísimas conductas hostiles hacia el colectivo. La película lo demuestra de una forma mucho más sutil que Una mujer fantástica (2017), a través de ciertas actitudes y comentarios que minan la autoestima de Lara, que es una adolescente que sueña con ser bailarina y que tiene tres frentes abiertos: el largo proceso hormonal que precede a la operación de reasignación de sexo, el exigente entrenamiento del ballet clásico y la inevitable pubertad. Acompañamos a Lara a lo largo de toda su rutina diaria, siendo testigos del altísimo nivel de exigencia que se marca la muchacha para tener éxito en todas sus batallas, siendo estas complicadísimas aunque fuesen libradas de una en una.

Girl2

Tanto el director Lukas Dhont como el protagonista, Victor Polster, poseen la virtud de la naturalidad de los debutantes, lo cual permite que no haya ni una nota discordante o falsa en la película. Se sienten realistas tanto los escenarios por los que se mueve Lara, (la cámara no oculta las heridas sangrantes a causa del ballet ni los dolorosos hábitos a los que se somete para pasar desapercibida), así como las relaciones interpersonales, siendo especialmente emotiva la relación que mantiene con su hermano pequeño (Oliver Bodart) y con su padre (estupendo Arieh Worthalter), que libra su particular lucha por impedir que su hija deje de alejarse cada vez más de él. Pero Lara no está dispuesta a flaquear, quejarse, derrumbarse o admitir que está agotada, pues no puede esperar más a admitir su cuerpo como propio y a empezar a sentirse como una chica más.

Girl3

Girl es un acercamiento intimista, emocionante y brutalmente empático al estado de la cuestión de la transexualidad, elevado por un intuitivo y didáctico trabajo de dirección, que nunca cae en sermones, y una interpretación protagonista honesta e introspectiva, libre de afectación. La película evidencia todo lo que se ha avanzado por la integración de la comunidad transgénero y todo lo que aún falta por hacer, aunque lo más triste de todo sea la certeza de que, por muy bueno que sea el respaldo de los seres queridos, las personas que nacen con un sexo que no les corresponde realizan un viaje tan solitario como terrorífico, pero que es confrontado con una entereza y un valor dignos de admiración.

8’5/10

13/9/18

O.C: Su juego favorito (1964)

¿De qué va?: Roger Willoughby es un conocido experto en pesca gracias a un libro superventas en el que ofrece consejos sobre cómo mejorar la técnica en la práctica de este deporte. Por consejo de la relaciones publicas de la tienda de artículos deportivos para la que trabaja, Abigail Page, el jefe de Roger le inscribe en un concurso. El problema es que Willoughby no ha pescado nunca. Para evitar ser descubierto, Roger se prepara para la competición poniéndose a prueba con resultados desastrosos.

Reputación: La última comedia que rodó Howard Hawks fue concebida en primer lugar como un remake de uno de sus films más aclamados, La fiera de mi niña (1938). Incluso se le ofreció el papel protagonista a Cary Grant, pero lo rechazó cuando vio que la actriz contratada para ser su interés romántico, Paula Prentiss, tenía 24 años, mientras que él, con sus 58 años, le doblaba la edad, así que se decantó por rodar Charada (1963) en su lugar y Rock Hudson entró como su sustituto (tenía 37 durante el rodaje). Prentiss tampoco fue la primera opción para el papel protagonista femenino, sino Ursula Andress, que acabó apeándose del proyecto. La duración original del film era de más de 145 minutos, y aunque los pases de prueba con público fueron muy positivos, los productores insistieron en recortar al menos 20, pues consideraban que era demasiado larga para tratarse de una comedia romántica. Finalmente Hawks accedió, pero no quedó demasiado contento con el montaje final.

Su juego favorito

Comentario: No puedo entender que esta película no se más conocida. Yo no sabía de su existencia hasta que la vi en una proyección de la Filmoteca Portuguesa y me ha parecido una comedia modélica, superior incluso a La fiera de mi niña. De principio a fin goza de un ritmo excepcional, toca la comedia física, la de enredo, la romántica, y en todas ellas resulta hilarante a carcajada limpia. La guerra de sexos, tan habitual en la rom-com del Holywood dorado, la tienen ganado las mujeres desde antes de que empiece, pues desde el principio se evidencia que ellas, Abigal (Paula Prentiss) y su amiga Easy (Maria Perschy), están muy por encima de Roger (Rock Hudson), y se lo pasan pipa mareándolo y viéndolo sufrir intentando disimular que es un fraude. Aún así, Hudson está sumamente encantador y sus escenas de pesca valen su peso en oro. Esta es una de esas comedias románticas sencillas con la que te encariñas tanto por los personajes que, por muy previsible y rutinario que sea, deseas con mucha fuerza que sus protagonistas terminen juntos. Su juego favorito, pobre traducción del original y más sugerente Man’s Favorite Sport?, es desde ya una de mis comedias románticas favoritas y la pienso reivindicar por siempre jamás.

Próximo visionado: El otro (1972)

12/9/18

Amor y crisis en la mediana edad

Poster Juliet Naked


Dir.: Jesse Peretz
Int.: Rose Byrne, Ethan Hawke, Chris O’Dowd, Denise Gough, Azhy Robertson, Megan Dodds, Nina Sosanya, Lily Newmark, Ayoola Smart
¿De qué va?: Annie y Duncan son pareja desde hace quince años y se acercan a la cuarentena. Ambos llevan una vida tranquila, pero a ella le inquieta el paso del tiempo sin ningún tipo de pasión, mientras que él concentra toda su atención en Tucker Crowe, un música americano que desapareció tras publicar el álbum 'Juliet'. La situación se volverá muy extraña cuando Annie y Tucker comienzan a intercambiarse correos electrónicos sin que Duncan sea consciente de ello.

Reseña: Si hay una modalidad del género de la comedia romántica que merece ser rescatado del exilio en el que parece estar sumido, o al menos ser revisitado de vez en cuando, es el de la rom-com británica que nos dio tantas alegrías con títulos como Love Actually (2003), Notting Hill (1999), Cuatro bodas y un funeral (1994) o Una cuestión de tiempo (2013). Sin dar la espalda al formato del gran romance hollywoodiense, los británicos aportan un toque especial a la par de terrenal, no tan infantil, que prefiere encontrar la complicidad del espectador antes que seducirlo con un idealismo vacío, y con personajes maduros en busca del amor en vez de los jóvenes aspirantes a estrella de turno. Por todo ello, es necesario celebrar el estreno de Juliet, Naked, que además está basada en una novela de Nick Hornby, que siempre es un plus aunque a estas alturas ya sea prácticamente seguro que nada va a superar a Alta fidelidad (2000).

Juliet Naked2

Al igual que en aquel film, en Juliet, Naked, nos encontramos con un hombre, Duncan, un tanto inmaduro y al que le apasiona la música, aunque aquí la obsesión se centra en el único álbum lanzado por Tucker Crowe, un músico que, al igual que Sixto Rodríguez, el protagonista de la fantástica Searching for Sugar Man (2012), desapareció hace décadas de la escena musical sin dejar rastro. Pero por azares de la vida, la novia de Duncan, Annie, termina intercambiándose correos con el desaparecido músico a lo Tienes un e-mail (1998). Así, un vínculo especial se establece entre Annie y Tucker cuando estos descubren que comparten el mismo sentimiento amargo: la sospecha de no haber aprovechado buena parte de sus vidas como adultos y de que sea demasiado tarde para enmendar errores y tomar riesgos.

Juliet Naked

Juliet, Naked nunca llega a ser una gran comedia ni un gran romance, pero hay una ternura auténtica en la forma en la que se construye la relación entre Annie y Tucker, por la torpeza de ambos a la hora de acercarse el uno al otro, y porque Rose Byrne y Ethan Hawke son actores de primera infalibles, y ambos están fantásticos. Buena parte de la película se ambienta en uno de esos pueblecitos costeros de los que te aburres al segundo día pero que albergan un encanto peculiar, mientras que la trama aborda conflictos propios de la madurez como crisis vitales, expectativas incumplidas, asunción de errores del pasado y responsabilidades familiares con honestidad y ligereza, aunque el personaje al que da vida Chris O’Dowd está un tanto desdibujado. El desenlace es de perfil bajo, pero la experiencia global es positiva, agradable, porque sientes haber sido testigo de un romance discreto pero significativo de dos personas que se inspiran la una a la otra para sobreponerse a lo que la vida les tenía preparado.

7/10

6/9/18

A través de la mirilla

Poster Custodia compartida

Dir.: Xavier Legrand
Int: Léa Drucker, Denis Menochet, Thomas Gioria, Mathilde Auneveux, Saadia Bentaïeb, Jean-Marie Winling, Martine Vandeville
¿De qué va?: Myriam y Antoine Besson se han divorciado, y ella solicita la custodia exclusiva de su hijo Julien para protegerlo de un padre que ella dice que es violento. Antoine defiende su caso como un padre despreciado, y el juez del caso sentencia a favor de la custodia compartida. Cautivo como rehén del creciente conflicto entre sus padres, el joven Julien se ve empujado al límite.

Reseña: Una escena cotidiana de cualquier juzgado del mundo moderno abre la película: una pareja, Myriam y Antoine, sentada frente a una jueza, cada uno acompañado de su abogado, intentan llegar a un acuerdo en la custodia de su hijo menor. Rara vez la cámara enfoca a la pareja rota, pues son meros espectadores de los letrados que hablan en su nombre, defendiendo sus respectivas posturas. Una vez acaba el encuentro en el despacho de la jueza, lo que vamos a ver a continuación son la consecuencias de la decisión tomada por la misma, una decisión que parece la más correcta e imparcial dada la situación, pero en la práctica y a la larga, como podemos comprobar a diario en las noticias, evidencia que el aparato judicial no dispone siempre de la capacidad de reacción suficiente como para actuar antes de que se produzca una tragedia.

Custodia compartida2

El film de Xavier Legrand no está contado desde el punto de vista de la ex pareja, sino del hijo de ambos, Julien, que es, a fin de cuentas, el mayor afectado por la decisión que ha tomado la jueza. Es él quien está obligado a pasar tiempo con un padre al que teme y con el que no quiere estar, el cual le somete a un interrogatorio constante para averiguar la nueva dirección de su madre. Porque si bien la introducción del relato no tomaba partido por ningún bando, la película no tarda en mostrar sus cartas al mostrar que Antoine está tan consumido por los celos, la ira y la agresividad que no atiende a razones, y, a partir de ello, se produce una escalada de tensión e incertidumbre que se va adueñando de este drama familiar hasta convertirlo en un thriller que nunca deja de apoyarse en una realidad muy dolorosa. Si bien es cierto que en cierta manera se desaprovecha la oportunidad de ahondar en las repercusiones de los acuerdos familias en una familia en la que no hay ni buenos ni malos, el camino que elige Legrand no deja de ser igualmente efectivo y conveniente.

Custodia compartida

No hemos visto una película sobre violencia de género tan contundente como Custodia compartida desde Te doy mis ojos (2003) y ya han pasado 15 años desde el estreno de esta; no es una temática que se haya abordado demasiado en el cine, y eso que se trata de una grave lacra social, sobre todo en España. Pese a algunos apuntes narrativos del film que no terminan de aterrizar, se trata de un notable thriller, con tres interpretaciones protagonistas estupendas, destacando especialmente la capacidad del pequeño Thomas Gioria para plasmar el miedo y la desesperación en su rostro, y con una secuencia final enervante y desasosegante que ya quisieran para sí muchas películas de terror ‘sui generis’. Crítica social y thriller se dan de la mano en esta película que, en última instancia, nos recuerda nuestra posición de ‘voyeurs’ tanto del drama de esta familia como del de cualquiera de nuestros vecinos. No hagamos oídos sordos ante la violencia.

8/10

4/9/18

O.C: Dos hombres y un destino (1969)

Poster Dos hombres y un destino¿De qué va?: El hobby de un grupo de jóvenes rebeldes reside en asaltar los bancos del estado de Wyoming. El líder de la banda, Butch, y su fiel e inseparable compañero, Sundance, se desvinculan del grupo para formar un trío de románticos forajidos con una joven maestra. Sus destinos se cruzarán y, huyendo de la ley, llegarán hasta Bolivia.

Reputación: Película que ayudó a popularizar tanto la leyenda de los forajidos Butch Cassidy y Sundance Kid como a Paul Newman y Robert Redford. En un principio, Steve McQueen era el elegido para encarnar a Sundance, pero finalmente se apeó del proyecto por desavenencias económicas. Warren Beatty también fue tanteado, pero decidió rodar Dolores (1971) en su lugar porque encontró el film muy similar a Bonnie & Clyde (1967). Katharine Ross encarnó a la protagonista femenina, aunque su relación con el director, George Roy Hill, no fue demasiado positiva. Él prohibió su presencia en el set a menos que tuviese que actuar debido a que en el primer día del rodaje, cuando había que rodar escenas del robo al tren, había cinco cámaras y sólo cuatro operadores, así que el director de fotografía, Conrad L. Hall, le pidió ayuda a Katharine y le enseñó a manejar la cámara, provocando la furia de Hill. Todas las escenas de Bolivia fueron rodadas en México, donde casi todo el cast y el equipo técnico sufrió de diarrea severa por beber agua contaminada; los únicos que no cayeron enfermos fueron Newman, Redford y Ross, que sólo bebieron refrescos y alcohol durante el rodaje. De hecho, Newman afirmó que este fue el rodaje en el que mejor se lo pasó, de cañas continuas con su partenaire en México; años después, en 1973, volverían a trabajar juntos en otro gran éxito de público y crítica, El golpe.

Dos hombres y un destino2

La película fue un enorme éxito de taquilla y crítica. Ganó nueve premios BAFTA, un récord que a día de hoy sigue manteniendo; solo le faltó ganar el premio a mejor actor para Newman porque se lo arrebató Redford en la misma categoría. En los Oscar no le fue tan bien, ganando cuatro de las siete estatuillas a las que aspiraba: mejor guion original, fotografía, canción y banda sonora. En 1981, Robert Redford tomó el nombre del personaje al que le debe buena parte del su éxito profesional para fundar el Sundance Institute, una iniciativa con el objetivo de fomentar y apoyar el cine independiente a través del cual se creó tres años después el famoso Festival de Sundance. Por cierto que esta es la película que motivó a David Fincher a ser director de cine.

Dos hombres y un destino

Comentario: Dos hombres y un destino no es solo el título del infame dueto entre Bisbal y Bustamante, sino también el del western Butch Cassidy and the Sundance Kid en España. La película reafirmó el estatus de estrella de Paul Newman, lanzó la carrera de Robert Redford y en cierta manera forjó el arquetipo del canalla en el cine, ese tipo vacilón, peligroso pero encantador, que es básicamente el rol en el que está encasillado Chris Pratt desde que se puso cachas. Cassidy y Sundance emprenden una despreocupada y romántica huida hacia delante junto a la novia de uno de ellos (la no menos encantadora Katharine Ross) aunque, paulatinamente, el film va adquiriendo un tono cada vez más crepuscular, conforme los personajes empiezan a ser conscientes de que su suerte está cerca de agotarse,  sin perder nunca la socarronería ni la camaradería, eso sí. La brutal química entre Newman y Redford sirve como combustible de este western ligero y simpaticón con un par de escenas memorables: la escena de la bicicleta sonando Raindrops Keep Fallin’ On My Head, expresión de la felicidad más pura, y el tiroteo final, que termina en el momento justo para forjar la leyenda del film.

Próximo visionado: Su juego favorito (1964)