9/12/16

Desde las entrañas

Poster Animales nocturnos

Dir.: Tom Ford
Int.: Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Aaron Taylor-Johnson, Michael Shannon, Armie Hammer, Karl Glusman, Laura Linne, Isla Fisher, Andrea Riseborough, Michael Sheen
¿De qué va?: Susan Morrow es una galerista que recibe en su casa la primera novela de su exmarido, del que llevaba años sin saber noticias. Él le pide en una nota que la lea, ya que siempre fue su mejor crítica, así que Susan se sumerge en la narración, atrapándola de tal manera que empieza a darse cuenta de que a su vida le falta algo, reviviendo su pasado y cuestionando su futuro.

Reseña: Siete años han pasado desde el debut cinematográfico de Tom Ford,  la más que notable Un hombre soltero, y algunos empezamos a temer que la cosa se quedara en un puntual conqueteo del diseñador de moda con el Séptimo Arte. Pero parece que sólo era cuestión de que encontrase el material perfecto para su segunda película, otra vez una novela, Tony & Susan de Austin Wright, que le da la oportunidad a Ford de jugar con una trama más compleja y menos lineal que la de su ópera prima, pero ambas con un alto componente de introspección emocional.

NOCTURNAL ANIMALS

Susan, el personaje al que da vida Amy Adams en el film, vive una situación similar a la de Colin Firth en Un hombre soltero: ambas son personas cultas, adineradas y elegantes que viven en casas de cristal tan lujosas como desiertas. Pero mientras que el vacío existencial del personaje de Firth era provocado por la reciente muerte de su pareja, el de Adams no tiene nada a lo que aferrarse, dado un trabajo que ha dejado de apasionarle y un matrimonio que funciona en piloto automático. Sin embargo, la aparición del manuscrito de su exmarido no sólo la cautivará por la narración en sí, sino porque despertará en ella el remordimiento por haber terminado de muy mala manera la relación con la que, probablemente, sea la persona que mejor la ha entendido. En Animales nocturnos confluyen tres tiempos narrativos que dialogan entre sí, dando como fruto un estudio sobre el proceso creativo, y de cómo los temores, los traumas y el dolor pueden ejercer de brillante fuente de inspiración, confluyendo en una obra artística tan universal en los temas que aborda como personal, al ser el vehículo a través del cual el autor exorciza sus demonios internos, sin olvidar la tremenda sugestión que puede producir en el lector.

NOCTURNAL ANIMALS

Pero a pesar del sólido trabajo de dirección y guion de Tom Ford, resulta inevitable que se produzca cierto desequilibrio entre las dos historias que narra la película: el retrato que hace la siempre fantástica Amy Adams de esa mujer taciturna que al asomarse a su pasado comienza a percatarse del sinsentido de su vida, y de lo que es peor, de lo mucho que se parece a su madre, resulta mucho más hipnótico que la trama ficticia que protagoniza Jake Gyllenhaal, que tiene un comienzo incómodo y turbador y una recta final potente, pero un tramo intermedio algo lánguido, aunque goza de la intervención de un estupendo e intimidante Michael Shannon y de un explosivo y repulsivo Aaron Taylor-Johnson. Ford confirma su habilidad para sacar grandes interpretaciones de su elenco, evitando que éste se vea eclipsado por la fuerza visual que imprime el director a cada plano.

Animales nocturnos2

Animales nocturnos es una de las películas más originales e interesantes del año. No es tan redonda como Un hombre soltero, pero le ha servido a Ford para crecer como narrador, extendiendo su poesía visual hacia vertientes más oscuras, y sin recrearse demasiado en ella. Se trata de una de esas películas que mejoran en el recuerdo, cuando se han dejado reposar, o en un segundo visionado, pues intuyo que es la mejor forma de percatarse tanto las conexiones entre los diferentes tiempos narrativos como de aceptar el desenlace, tan abrupto como cargado de significado. El film cuenta con suficientes alicientes como para no pasar rápidamente al olvido, siendo dos de los más significativos una de las escenas de apertura más provocadoras y chocantes del cine reciente y la excelsa banda sonora compuesta una vez más por Abel Korzeniowski, el mejor acompañamiento musical posible para las imágenes bellas, aterradoras y lúgubres de esta triste historia que, al igual que el penúltimo estreno de Amy Adams, La llegada, viene a decir que el pasado no es más que una construcción humana, y que al igual que el futuro, resulta imposible escapar de él.

8/10