16/1/16

Transgénero para principiantes

Poster La chica danesa

Dir.: Tom Hooper
Int.: Eddie Redmayne, Alicia Vikander, Amber Heard, Ben Whishaw, Matthias Schoenaerts, Sebastian Koach
¿De qué va?: A principios del siglo XX, la vida del matrimonio de pintores daneses formado por Einar y Gerda Wegener cambió para siempre cuando el primero empezó a vestirse de mujer para posar como modelo de su esposa. Con el tiempo, Einar se sintió cada vez más cómodo siendo Lili, llevando a cabo una transformación que le afectó a él tanto como a su esposa.

Reseña: Cuando empecé con el blog, allá por el 2007, recuerdo haber publicado una noticia sobre La chica danesa… con Nicole Kidman y Charlize Theron como protagonistas. Desde entonces, el proyecto ha ido dando tumbos, con constantes cambios de director e intérpretes, hasta que por fin se ha materializado en largometraje, tal vez gracias a que es ahora, por fin, cuando el tema de la transexualidad está empezando a derribar tabúes y a ganar visibilidad, con producciones de calidad como Transparent o casos tan mediáticos como el de Caitlyn Jenner. La chica danesa llega en el momento oportuno, pero ojalá fuese una película más sugestiva que la que ha firmado Tom Hooper.

La chica danesa

El director de El discurso del rey y Los Miserables hace lo que se espera de él, vistos los antecedentes: cuidar la escenografía, enfatizando el preciosismo con encuadres cortacuellos y esquinados marca de la casa. Encaja perfectamente con un guión completamente academicista, que trata, eso sí, con elegancia y respeto el tema de la transexualidad, pero sin profundizar en él, dejando que unos diálogos muy explicativos hagan todo el trabajo; se contenta con enfatizar la feminidad de Lili y su buen gusto para el vestuario, que por otra parte es exquisito y viene firmado por el nominado al Oscar Paco Delgado. Sin embargo, el mayor problema del guión proviene de su enfoque: dirigir el foco de empatía hacia la esposa, Gerda, en vez de a Lili. Tal y como está concebida la película, se siente más lástima por esa esposa que asiste a la desaparición de su marido sin retirar nunca su apoyo incondicional, que por este último, al que se retrata como una persona muy confundida y desdichada, sí, pero también muy egoísta, que nunca tiene en cuenta los sentimientos de la persona que más se preocupa por él.

La chica danesa2

El problema de empatía se subraya ante el trabajo de la pareja protagonista: la interpretación de Eddie Redmayne es excesivamente afectada, sobreactuada,  haciendo uso y abuso de la amplia y tímida sonrisa, del movimiento de las manos y de la exclamación femenina. Cuando ha concluido su transformación, nunca ves a una mujer, sino a un hombre haciendo el papel de dama de principios del siglo XX. Todo lo contrario a Alicia Vikander, la falsa secundaria de la película, pues es igual de protagonista que Redmayne y hace un trabajo mucho más natural, menos forzado y más emotivo, sin tener tantas escenas escritas para su lucimiento como su partenaire. Amber Heard, Ben Whishaw y Matthias Schoenaerts tan solo son satélites en torno a la pareja protagonista con nula entidad propia.

La chica danesa3

La chica danesa tenía todos los ingredientes para convertirse en una de las películas del año, pero su falta de riesgo la reduce a otro plato cocinado para cosechar los premios de la temporada, impoluta en forma pero tan calculada que su capacidad para emocionar se ve mutilada, lo que repercute en que las dos horas de metraje se tornen pesadas y arrítmicas, especialmente hacia el final.  La historia de Lili Elbe merecía ser contada, ésta y muchas más, pero la visiblización no debería pasar por tratar el tema como otros tantos melodramas de época, con demasiada autocompasión y escaso espíritu subversivo.

5/10