16/6/15

Práctica doble

Poster Aprendiendo a conducir

Dir.: Isabel Coixet
Int.: Patricia Arquette, Ben Kingsley, Grace Gummer, Jake Weber, Sarita Choudhury, Samantha Bee, Daniela Lavender
¿De qué va?: Wendy es una escritora neoyorkina que decide sacarse el carnet de conducir al tiempo que su matrimonio se rompe. Para ello toma clases con Darwan, un refugiado sij que se gana la vida trabajando como taxista e instructor en una autoescuela.

Reseña: Isabel Coixet no es santo de mi devoción. La conocí a través de Mi vida de mí, de la que me enamoré, pero nunca conecté de la misma manera con el resto de sus películas (La vida secreta de las palabras, Elegy, Cosas que nunca te dije…) porque, sobre todo, me parecía que forzaba demasiado el drama. Tal vez por eso, su penúltimo trabajo pero primero de encargo (esta mujer tiene un ritmo de trabajo demencial) , me parece un soplo de aire fresco en su carrera, porque tal y como ella dijo en su presentación en el Festival de Málaga, es su primera película con la que “al salir no te quieres cortar las venas”.

Aprendiendo a conducir3

Basada en un artículo de prensa sobre la experiencia personal de su autora, Aprendiendo a conducir se fundamenta sobre un esquema narrativo presente en multitud de comedias: el choque cultural entre dos caracteres opuestos que acaban por encontrar algo que los une. Por un lado, tenemos a una mujer un tanto histérica y de vida acomodada cuya apacible vida matrimonial se derrumba cuando su marido la deja por una mujer más joven, y por el otro, tenemos a un hombre tranquilo y humilde que trabaja de sol y a sol y se prepara para empezar un matrimonio concertado. La primera debe aprender a emanciparse mientras que el segundo debe aprender a vivir en pareja, con las lecciones de conducir como cauce de su ayuda y comprensión mutua y como metáfora de su aprendizaje vital. Mis prácticas no fueron ni la mitad de agradables ni de valiosas.

Aprendiendo a conducir

La película tira de fórmula clásica y funciona tirando de simpatía, sensibilidad y del buen hacer de sus actores. A pesar del rechazo inicial que podamos sentir por  Patricia Clarkson terminamos encariñándonos con ella, que está tan estupenda como de costumbre, mientras que toda la historia de la cultura sij del personaje de Ben Kingsley no está tratada desde el punto de vista occidental, sino desde dentro y sin incidir en el exotismo. El mayor problema que le encuentro a la cinta, más que el que esté hecha con escuadra y cartabón, es cierto machismo soterrado que da a entender que los hombres son infieles por naturaleza, las mujeres maduras unas mojigatas y las jóvenes unas golfas. No molesta del todo pero ahí está, entre líneas. De todas formas, Aprendiendo a conducir es agradable y optimista (puede gustar más a los detractores de Coixet que a los fans) y está rodada con buen oficio. Tal vez sea tan fácil de visionar como de olvidar, pero es la típica película que puedes ver acompañado de mamá. La mía, por cierto, tampoco sabe conducir y mejor que continúe así.

7/10