15/7/18

Soledad monstruosa

Poster Mary Shelley


Dir.: Haifaa al-Mansour
Int.: Elle Fanning, Douglas Booth, Bel Powley, Tom Sturridge, Stephene Dillane, Maisie Williams, Joanne Froggatt, Ben Hardy, Hugh O’Conor
¿De qué va?: Mary Wollstonecraft Godwin es una joven que se enamora del carismático poeta Percy Shelley A pesar de la diferencia de edad inician un romance, que se complica cuando la familia de Mary lo descubre, prohibiendo que ambos vuelvan a verse. Ante la oposición de la familia, los dos se van con Claire, hermana de Mary, a una casa que tiene su amigo Lord Byron en el lago Lemán, en Suiza, donde la joven concibe la idea de una novela gótica que supondá toda una revolución literaria mundial.

Reseña: Hace poco pude leer Frankenstein o el moderno Prometeo y me sorprendieron las diferencias con respecto a la icónica adaptación cinematográfica del año 1931; para la película de James Whale, se creó el personaje de Igor, el ayudante del científico loco, y el monstruo, un poco atolondrado, estaba condenado desde su nacimiento a la maldad, al haber heredado el cerebro de un criminal. Sin embargo, la novela de Mary Shelley se centra tanto en el tormento del doctor Frankenstein al sufrir las funestas consecuencias de haber jugado a ser Dios, como en la terrible soledad del monstruo que ha creado, tras ser rechazado por su creador y aborrecido por los timoratos humanos, lo cual le conduce a actos terribles a pesar de su inteligencia y de su frágil humanidad. Al leer la novela uno puede percibir que su autor tiene una visión bastante oscura y pesimista sobre la vida, algo que se ve reflejado en este biopic en torno a la figura de Mary Shelley y a las circunstancias en las que escribió su obra más aclamada.

Mary Shelley3

En la película se nos presenta a Mary como una joven apasionada por las letras, hija de un librero, que se enamora perdidamente de un poeta, Percy Shelley. Sin embargo, la diferencia de edad de la pareja y ciertos escándalos atribuidos al poeta impiden que su padre bendiga a la pareja, lo que conduce a que ésta se fugue. Pronto, Mary experimentará varios desengaños vitales y amorosos, lo cual, sumado a la sensación de abandono por su padre y su interés por la ciencia, facilita el caldo de cultivo necesario para crear la historia de Frankenstein, un relato gótico en el que predomina el destino funesto, el sentimiento de pérdida y la incomprensión por encima de la ciencia ficción. La cineasta saudí Haiffa Al-Mansour dirige esta película biográfica ajustada al corsé del cine de época, con su correspondientes y cuidadísimos valores de producción (dirección artística, vestuario, banda sonora, fotografía…) pero en ningún momento lo desata para aportar algo que le dé identidad propia dentro del género.

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El film sale muy beneficiado de la esforzada interpretación principal de Elle Fanning, capaz de transmitir toda la pasión que sentía Mary hacia todo lo que amaba: sus hijos, Percy, la literatura, la poesía y una convicción feminista que, a pesar de que pueda parecer un añadido moderno por los tiempos que corren, formaba parte inherente de su carácter y de su obra, tal y como se puede descubrir al informarse un poco sobre la vida de la autora. Por su parte, Douglas Booth está bien como el volátil Percy Shelley, aunque es eclipsado fácilmente cuando aparece Tom Sturridge dando vida al juguetón Lord Byron. La trama siempre mantiene alto el interés, pero flaquea en lo que respecta al enfoque escogido para abordar la relación entre Mary y Percy: las palabras que se le dedica al devenir de la pareja en el desenlace no terminan de corresponderse con lo que hemos visto, dándole preferencia a una historia de amor desdibujada, cuando lo más destacado ha sido el empoderamiento de una escritora que encuentra la inspiración al descubrir que buena parte de la vida consiste en sobrellevar pérdidas. Pero a pesar de la forma irregular en la que enlaza sus temas, este acercamiento a la vida de la creadora de uno de los monstruos fundamentales del imaginario colectivo no resulta nada desdeñable.

6/10

10/7/18

La encrucijada efímera

Poster En la playa de Chesil


Dir.: Dominic Cooke
Int.: Saoirse Ronan, Billy Howle, Anne-Marie Duff, Emily Watson, Samuel West, Adrian Scarborough, Bebe Cave, Jonjo O’Neill
¿De qué va?: Inglaterra, 1962. Florence y Edward tienen poco más de 20 años. Ella es de clase media alta, él de clase baja. Inocentes, vírgenes y enamorados, se casan y pasan su primera noche de bodas en un hotel, junto a la playa de Chesil. Lo que sucede esa velada, cambiará sus vidas para siempre.

Reseña: En Expiación (2007), la mentira de una imaginativa y caprichosa niña traía consecuencias terribles para el devenir de una pareja antes de que ésta pudiese explorar el amor que sentían el uno por el otro. En la nueva adaptación cinematográfica de una novela de Ian McEwan, En la playa de Chesil, también nos encontramos ante una situación en la que la articulación de unas palabras, o la omisión de ellas, alberga el poder de alterar el futuro del romance de una joven pareja de recién casados que ignora lo trascendental que va a resultar para sus vidas su primer día como marido y mujer.

En la playa de Chesil2

Florence y Edward están hechos el uno para el otro. Lo vemos a través de los flashbacks que se van alternando con lo que ocurre en la habitación de hotel en la que se alojan tras la celebración de su boda. Provienen de estratos sociales diferentes, pero les unen las mismas inquietudes y una comprensión mutua que les hace ver en el otro la inseguridad que sienten respecto al paso a la edad adulta. Sin embargo, de vuelta al presente vemos que algo no va bien cuando los nervios les delatan, la intimidad resulta torpe e incómoda, se piden permiso antes de hablar con franqueza y se tienen que decir continuamente lo mucho que se quieren. Todo va cobrando sentido conforme nos percatamos de cómo son ellos, sus relaciones familiares, de la inexperiencia marcada por una época en la que la liberación sexual aún se encontraba en ciernes en Inglaterra, de lo precipitado de las decisiones tomadas para cumplir con las normas sociales, y de la ingenuidad propia de quienes a los 20 años deben afrontar conflictos para los que no están preparados. Porque a esa edad nadie sabe nada aún de la vida.

En la playa de Chesil3

Y de repente todo estalla, y la pareja se ve precipitada a ese inesperado momento en el que debe tomar LA decisión, un momento en el que sentimientos como el orgullo, la vergüenza, el dolor o la empatía juegan un papel crucial. Es a partir de entonces cuando la película recoge todo lo que ha sembrado en los dos primeros tercios de la película para dar el mazazo emocional al espectador, con un acto final que provoca un cambio en la narrativa, pues sustituye la sobriedad exhibida hasta ese momento por un dramatismo más efectista, y abandona el punto de vista de Florence para centrarse únicamente en el de Edward. Y sin embargo, sigue funcionando, probablemente porque McEwan, que también escribe el guion, se compromete a darle un desenlace más cinematográfico a la historia que no altere su significado, y el director, el debutante en el cine Dominic Cooke, ha dado con el tono perfecto para traducirla en imágenes, con una exquisita atención por el detalle.

En la playa de Chesil

En la playa de Chesil es una película sobre esos momentos y detalles imperceptibles en torno a los que se va construyendo una vida; sobre dolorosos recuerdos de los que jamás escaparemos por mucho que los enterremos en la memoria; sobre lo coartados que podemos estar por las convenciones sociales sin darnos cuenta, y también sobre la necesidad de ser generosos, comprensivos y pacientes con los demás si queremos crear un vínculo realmente significativo con ellos. Todo lo asimilamos a través de unas vibrantes interpretaciones por parte de Saoirse Ronan y Billy Howle. Ella ya es vieja conocida y él es toda una revelación. Juntos, protagonizan esta historia de amor generacional triste, delicada y melancólica impregnada de salitre y arrullada por las olas.

8/10

8/7/18

Reír por no sucumbir

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Dir.: Gus Van Sant
Int.: Joaquin Phoenix, Jonah Hill, Rooney Mara, Jack Black, Tony Greenhand, Beth Ditto, Mark Webber, Ronnie Adrian, Kim Gordon, Udo Kier, Carrie Brownstein
¿De qué va?: En los años 70, John Callahan sufrió un grave accidente de coche que lo dejó tetrapléjico, situación que transformará su vida para siempre cuando empieza a acudir a una reunión de alcohólicos anónimos y comience a dibujar como parte de su terapia.

Reseña: El cine de Gus Van Sant se puede dividir en dos grandes grupos: la experimentación pura y dura (Elephant, Gerry, Last Days…) y la narración clásica (El indomable Will Hunting, Mi nombre es Harvey Milk, Tierra prometida…). Tanto un frente como otro nos han traído tantas alegrías como frustraciones, pero el director siempre ha sabido darle a cada historia el estilo que mejor le encajaba. Para el biopic del dibujante John Callahan, un proyecto que ya tanteó en los años 90 con el malogrado Robin Williams como protagonista, ha optado por la segunda vía, la del clasicismo, y aunque aborde con honestidad los claroscuros de la vida de su objeto de estudio, no quiere, o no sabe, aprovechar el espíritu gamberro del personaje para ofrecer una película con un toque más personal y diferenciado.

DON'T WORRY HE WON'T GET FAR ON FOOT

John Callahan fue un hombre que aprendió a canalizar su frustración, rencor, alcoholismo y declive en la creatividad y el humor. Un humor de aquel que muchos pueden considerar ofensivo y de mal gusto, pero que proviene de una visión melancólica, irónica y brutalmente honesta de la vida y de las adversidades que conlleva. Van Sant muestra el camino de Callahan partiendo de su comportamiento kamikaze antes del accidente que le dejó tetrapléjico, continúa sin reparar tanto en la adaptación a su nueva vida en silla de ruedas como en su proceso de sanación emocional con la ayuda de un grupo de adictos anónimos, hasta acabar en el momento en el que descubre su vocación, alcanza el éxito profesional y hace las paces consigo mismo y con los demás. Lo hace de forma un tanto desordenada y descompensada, alternando escenas con algunas de sus viñetas, pero ese toque lascivo, travieso y cáustico de Callahan y de su obra se diluye en un relato convencional sobre la superación de adicciones que no aporta gran cosa a lo que ya sabemos del tema a través de otras producciones, como la reivindicable sitcom Mom.

Joaquin Phoenix as John Callahan and Jonah Hill as Donnie star in DON'T WORRY, HE WON'T GET FAR ON FOOT.

Como era de esperar, Joaquin Phoenix realiza un trabajo impecable con un papel que parece hecho a su medida y a su reconocida actitud pasota, aunque no le reportará esos premios que tanto se le resisten, ni mucho menos será de los más memorables de su carrera. Rooney Mara se conforma con uno de esos roles de ‘novia de’, como el que hizo en Lion y que se le quedan muy pequeños, en una trama romántica muy anodina. Quien da la campanada es Jonah Hill como mesiánico líder del grupo de apoyo y confidente de Callahan; jamás lo habíamos visto en un papel tan serio y dramático, pero lo hace francamente bien, y hasta consigue eclipsar al mismísimo Joaquin en su última escena en la película. La faceta dramática de Hill y las viñetas de John Callahan son los dos grandes hallazgos de No te preocupes, no llegará lejos a pie, una película motivacional con estupendas intenciones que hubiese ganado enteros si hubiese abrazado sin rubor la característica comicidad de la figura en la que se inspira.

6/10

6/7/18

O.C: ¿Qué he hecho yo para merecer esto! (1984)

Poster Que he hecho yo para merecer esto¿De qué va?: Gloria es una sufrida ama de casa que debe convivir, en un barrio de los suburbios de Madrid, con un marido machista, un hijo chapero, otro hijo traficante de drogas y una suegra neurótica. La pobre mujer sobrelleva la opresión a la que está sometida con la ayuda de los medicamentos estimulantes a los que es adicta y con la de su única amiga, Cristal, su vecina prostituta.

Reputación: Cuarto largometraje de Pedro Almodóvar y el que le consiguió por primera vez el beneplácito de la crítica, así como reconocimiento internacional, sobre todo en Estados Unidos. El propio Almodóvar reconoció que hasta entonces lo habían tomado como a un “experimento extracinematográfico”. La película está inspirada en el neorrealismo italiano y está parcialmente basada en el relato corto Lamb to the Slaughter (1953) de Roal Dahl. Carmen Maura no era la primera opción para dar vida a Gloria, la protagonista, puesto que Almodóvar quería a una mujer más madura, pero tanto Esperanza Roy como Concha Velasco declinaron la oferta. Por su parte, Ángela Molina y Victoria Abril rechazaron el rol de Cristal, esta última porque ya había interpretado a una prostituta hace poco y no quería repetir tan pronto; el papel fue a parar a Verónica Forqué, iniciando así su carrera como chica Almodóvar. La escena del homicidio culinario está inspirada en un episodio de Hitchock presenta, concretamente el de Cordero para cenar, mientras que el personaje de Chus Lampreave está basado en la madre de Pedro Almodóvar, Francisca Caballero, que aparece como figurante en la película.

Que he hecho yo para merecer esto


Comentario: Con ¿Qué he hecho yo para merecer esto!, Almodóvar destiló su estilo de tal forma que consiguió conectar con el gran público sin renunciar a su personalísima forma de hacer cine. Gloria es un tributo a esas mujeres dedicadas exclusivamente a atender las necesidades de todos los que la rodean, pero por la que nadie hace nada, y sin embargo, cuando llega el momento de que por fin se libra de todos se siente vacía e inútil, porque por mucho que se queje, no conoce otra vida que no sea la dedicada a cuidar de los demás. Carmen Maura brilla dando vida a Gloria como en todas y cada una de sus colaboraciones con Almodóvar, pero la auténtica robaescenas es Chus Lampreave como esa impagable abuela que “se olvida” constantemente de que es diabética y que recita las mejores frases del guion. La película flaquea cuanto más se separa del microcosmos familiar de Gloria, como con la subtrama en Berlín o la que aporta un toque fantástico, pero sigue siendo de lo mejorcito de Almodóvar y una perfecta hija de su tiempo, aquel en el que la mujer española aún tenía que definirse dentro de la nueva sociedad española y en el que se podían hacer bromas sobre pederastia y prostitución infantil sin que nadie se escandalizase demasiado.

Próximo visionado: La mosca (1986)

5/7/18

Atrapa a ocho ladronas

Poster Oceans 8


Dir.: Gary Ross
Dir.: Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Mindy Kaling, Sarah Paulson, Awkwafina, Rihanna, Richard Armitage, James Corden
¿De qué va?: Debbie Ocean acaba de salir de la cárcel y planea el robo del siglo. Junto a su mano derecha, Lou, tiene la intención de ejecutar un gran robo en la ciudad de Nueva York. Su objetivo será hacerse con un valioso collar durante la Met Gala, un importante evento benéfico anual celebrado en Nueva York conocido por la asistencia de multitud de estrellas y celebridades. Para llevar a cabo su plan, Debbie y Lou reclutarán a un grupo de mujeres con habilidades únicas.

Reseña: Menos mal que la ola de odio indiscriminado hacia Cazafantasmas (2016), no por el mero hecho ser un reboot de una película mítica, sino por estar protagonizada por mujeres, no ha amedrentado a Hollywood a la hora de lanzar grandes producciones protagonizadas exclusivamente por mujeres, en medio de la actual vorágine feminista con capacidad de transformar la industria cinematográfica. Si bien siempre es mejor contar historias nuevas y originales, no hay que hacerle ascos a ese spin-off en clave femenina de la trilogía creada a raíz de Ocean’s Eleven (2001), de la cual tampoco es que recordemos demasiado más allá de algunas escenas impagables de su secuela, Ocean’s Twelve (2004), quizás porque, más allá de lo reluciente de su reparto de estrellas y de lo evidente que era lo bien que se lo habían pasado rodándolas, no había mucho más que rascar, así que por lo pronto este Ocean’s 8 cuenta con la ventaja de no tener zapatos grandes que llenar y de disponer de un holgado margen de mejora.

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Sin embargo, dudo que el director  y guionista Gary Ross sea de la misma opinión, sino que admire tanto el trabajo realizado por Steven Soderbergh que no se atreva a profanar la franquicia y darle un giro auténtico. Porque Ocean’s 8 repite tan a pie juntillas el esquema narrativo de la original que hasta los contratiempos, supuestamente inesperados, se ven venir de lejos. Por fortuna, el plan del robo es lo bastante sencillo como para no enredarlo demasiado sin necesidad, lo que acentúa esa cualidad de entretenimiento ligero que la película hereda de sus antecesoras, tan ligero, que ni los gags abundan ni resultan especialmente jocosos. También cuenta con una ristra de cameos de celebridades tan atractiva como desaprovechada, reducida prácticamente a extras con frase.

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Pero la película tiene sofisticación, clase y astucia, que es lo que hace que el entretenimiento siga a flote. Eso y, evidentemente, su elenco, pues ellas son y se muestran fabulosas, y nos hacen sentir como una más de la banda a pesar de cierta antipatía implícita en su cabecilla, Sandra Bullock, contrarrestada por Cate Blanchett siendo, como de costumbre, una diosa, y sin esforzarse demasiado. No obstante, la mejor integrante del grupo resulta Anne Hathaway, pues abraza su personaje de celebrity absurda y lo exagera de forma muy divertida porque sabe que el histrionismo le va a permitir destacar fácilmente en un conjunto tan liviano, aunque Helena Bonham Carter está a punto de robarle el foco en un par de escenas.

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En definitiva, como revitalizante de una saga que parecía agotada, Ocean’s 8 aprueba, aunque se contente con poseer las mismas virtudes y defectos de su referente. Es tan perezosa que incluso se limita a repetir roles y personalidades de los personajes principales. Ya sabemos que las mujeres pueden conquistar géneros y temáticas históricamente dominadas por los hombres y hacerlas suyas, pero se necesita de una visión más comprometida y creativa, como la de Patty Jenkins respecto a Wonder Woman, para abandonar la imitación de los mismos patrones pero con mujeres al frente, y apostar por historias que marquen la diferencia y contribuyan a acabar con la desigualdad de género en el cine que debería acabarse de una vez por todas. Pero vaya, que yo me apuntaría a un Ocean’s 9 o 10 sin vacilar.

6’5/10

3/7/18

Itinerario de estrenos de julio 2018

Estrenos_Julio


Ant-Man y la Avispa: Secuela de la película del Hombre Hormiga estrenada en 2015 que vuelve a estar dirigida por Peyton Reed y protagonizada por Paul Rudd, Evangeline Lilly, Michael Douglas y Michael Peña. Michelle Pfeiffer (Asesinato en el Orient Express), Laurence Fishburne (La última bandera) y Hannah John-Kamen (Ready Player One) son las principales incorporaciones al elenco de esta nueva aventura Marvel en la que cobra gran protagonismo la Avispa. Las primeras críticas han sido generalmente positivas, destacando especialmente lo divertida que es.
Estreno: 4 de julio



No te preocupes, no llegará lejos a pie: Biopic en torno a la figura de John Callahan, un hombre que en los años 70 sufrió un accidente de coche que lo dejó paralítico, encontrando en el dibujo la mejor terapia posible. Gus Van Sant (El bosque de los sueños) dirige la película, protagonizada por Joaquin Phoenix (En realidad nunca estuviste aquí), Jonah Hill (Juego de armas), Rooney Mara (María Magdalena) y Jack Black (Jumanji: Bienvenidos a la jungla). Se presentó en el pasado Festival de Berlín con una buena, pero no excelente, acogida por parte de la prensa, siendo la encarnación de Phoenix lo que más caló entre la audiencia.
Estreno: 6 de julio



Ocean’s 8: Spin-off de la saga Ocean’s Eleven dirigido por Gary Ross (Los hombres libres de Jones) y centrado en la planificación y la puesta en marcha del robo de un impresionante collar durante la gala anual del MET de Nueva York, por parte de un grupo de mujeres lideradas por Debby Ocean, la hermana del personaje de George Clooney en la trilogía original. Sandra Bullock (Expertos en crisis), Cate Blanchett (Manifesto), Anne Hathaway (Colossal), Sarah Paulson (Los archivos del Pentágono), Helena Bonham Carter (Alicia a través del espejo), Mindy Kaling (Un pliegue en el tiempo), Rihanna (Valerian y la ciudad de los mil planetas) y Awkwafina (Dude) son las ocho integrantes del grupo. La película ha obtenido críticas mixtas, y es que resulta tan fiel a la película de la que parte que hereda tanto sus virtudes como sus defectos. En breve, reseña.
Estreno: 6 de julio



La cámara de Claire: Nuevo film del fructífero director surcoreano Hong Sang-soo (En la playa sola de noche) que rodó durante el Festival de Cannes de hace un par de años. Protagonizada por su musa, Kim Min-hee (La doncella) y por Isabelle Huppert, con la que ya trabajó en En otro país, narra el encuentro entre una joven recién despedida por su celosa jefa y una profesora que hace fotos con su cámara Polaroid, las dos con visiones de la vida muy diferentes. Como es habitual en el amigo Hong, la crítica ha quedado encandilada por su sentido del humor y su humanismo.
Estreno: 6 de julio




Mary Shelley: Biopic sobre la autora de Frankenstein o el moderno Prometeo, centrándose en la historia de amor que vivió con el poeta Percy Shelley, principal inspiración para una de las obras clave de la literatura fantástica universal. Haifaa Al-Mansour (La bicicleta verde) dirige el film, protagonizado por Elle Fanning (La seducción), Douglas Booth (Loving Vincent), Bell Powley (The Diary of a Teenage Girl), Tom Sturridge (Lejos del mundanal ruido) y Stephen Dillane (El instante más oscuro). Las reseñas han sido malillas, y aunque no las merezca tanto, resulta bastante convencional. En breve, reseña.
Estreno: 13 de julio



Mamma Mia: Una y otra vez: Secuela del musical compuesto a partir de las míticas canciones de Abba estrenado hace ya una década. En esta ocasión, Sophie conoce el pasado de su madre, sobre la época en la que quedó embarazada de ella y llegó a la idílica isla de Grecia donde acabaría asentando su vida. Ol Parker (Ahora y siempre) dirige el film, en el que repite el reparto al completo (Amanda Seyfried, Meryl Streep, Christine Baranski, Julie Walters, Pierce Brosnan, Colin Firth, Stellan Skarsgard, Dominic Cooper) y se incorpora Lily James (El instante más oscuro) dando vida a la versión joven del personaje de Streep y Cher como la yaya de Seyfried. Con repertorio musical de Abba, es muy probable que sea al menos tan divertida como su predecesora.
Estreno: 20 de julio



Misión imposible: Fallout: Sexta entrega de la franquicia liderada por Tom Cruise, en la que también repite el director y guionista de la anterior, Christopher McQuarrie, y parte del reparto habitual (Ving Rhames, Simon Pegg, Rebecca Ferguson, Alec Baldwin, Michelle Monaghan). Vanessa Kirby (The Crown), Henry Cavill (La Liga de la Justicia) y Angela Bassett (Black Panther) son los principales fichajes para esta nueva y trepidante aventura en la que Ethan Hunt y su equipo se embarcan en una lucha contrarreloj después de que una misión salga mal.
Estreno: 27 de julio


1/7/18

Actriz del mes: Elle Fanning

Elle Fanning


Nombre completo: Mary Elle Fanning

Fecha de nacimiento: 9 de abril de 1998

Lugar de nacimiento: Conyers, Georgia (EE.UU.)

Filmografía destacada:

All the Bright Places (¿?)
Maleficent 2 (¿?)
Teen Spirit (2019)
A Rainy Day in New York (2018)
Galveston (2018)
I Think We’re Alone Now (2018)

Mary Shelley (2017)
How to Talk to Girls At Parties (2017)
The Vanishing of Sidney Hall (2017)
La seducción (2017)
Vivir de noche (2016)
Mujeres del siglo XX (2016)
The Neon Demon (2016)
3 generaciones (2015)
Trumbo: La lista negra de Hollywood (2015)
Young Ones (2014)
Los Boxtrolls (solo voz) (2014)
Maléfica (2014)
Low Down (2014)
Ginger & Rosa (2012)
Un lugar para soñar (2012)
Twixt (2011)
Super 8 (2011)
El cascanueces en 3D (2010)
Somewhere (2010)
El curioso caso de Benjamin Button (2008)
Phoebe en el país de las maravillas (2008)
Un cruce en el destino (2007)
Déjà vu (2006)
Babel (2006)
Una mujer difícil (2004)
Yo soy Sam (2001)


Méritos: Aquello que se dice de “haberse pasado toda la vida trabajando” alcanza cotas inauditas en el caso de Elle Fanning, pues a la tierna edad de dos años ya empezó a engrosar su currículum como actriz con Yo soy Sam (2001), encarnando brevemente a la versión infante del personaje de su hermana mayor, Dakota Fanning. La película lanzó a su joven protagonista a un precoz estrellato, pero a la pequeña Elle también le había picado el gusanillo de la interpretación, así que sus padres no pusieron trabas en que compaginase la escuela con papeles en películas que ella misma no habría podido ver en el cine, caso de Una mujer difícil (2004), Babel (2005) o Déjà vu (2006). Elle Fanning se saltó la fase de estrella del cine adolescente y pasó directamente a la primera liga, de la mano de directores de la talla de Sofia Coppola, David Fincher, Francis Ford Coppola, J.J. Abrams o Cameron Crowe.

Que Elle Fanning haya eclipsado la carrera cinematográfica de su hermana Dakota es un hecho tan probado que no repararemos demasiado en ello. Mejor admirar la ecléctica carrera que se ha está marcando esta chica cuyo rostro angelical tanto sirve para encarnar la ingenuidad más absoluta (Un lugar para soñar, Maléfica…) como para interpretar roles más complejos y turbadores (The Neon Demon, La seducción) y la amplia escala de grises situada entre ambos extremos. Este mes estrena en España Mary Shelley, en la que presume de acento británico para protagonizar un biopic de la autora de Frankenstein o el moderno Prometeo, pero aún tiene pendiente en nuestro país el estreno de la bizarra How to Talk to Girls at Parties, donde da vida a una extraterrestre reprimida que se libera gracias a la música punk, así como un puñado de balas en la recámara muy interesantes para lo que queda año: la nueva película dirigida por Mélanie Laurent, Galveston, el drama apocalíptico I Think We’re Alone Now que co-protagoniza junto a Peter Dinklage, o el último film de Woody Allen, A Rainy Day in New York, cuyo estreno está en el aire después de que el movimiento #MeToo arremetiese contra el director neoyorkino. A diferencia de algunos de sus compañeros de reparto, Fanning no ha declarado arrepentimiento por haber trabajado con Allen ni donó su sueldo a la causa, quizás porque es consciente de que no hay nada claro en el conflicto entre Allen y Mia Farrow, tal y como se ha podido ver una vez más en la carta recién publicada de uno de los hijos de la pareja, Moses Farrow. En cualquier caso, hoy en día Fanning se encuentra atareada rodando la (¿innecesaria?) secuela de su mayor éxito comercial hasta la fecha, Maléfica, y con 20 años ya cuenta con más de una veintena de películas en su currículum que no hacen otra cosa que augurarle una larga y vertiginosa carrera.


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Extras:

Tráiler de Mary Shelley

Tráiler de How to Talk to Girls at Parties

Entrevista sobre La seducción

Elle Fanning’s Fan Fantasy

Elle Fanning te enseña a hacer ballet

Woodkid feat. Elle Fanning – Never Let You Down

Sigur Rós - Leaning Towards Solace ft. Dauoalogn, Varuo

28/6/18

Perdido entre dos Américas

Poster Nadie nos mira


Dir.: Julia Solomonoff
Int.: Guillermo Pfening, Rafael Ferro, Cristina Morrison, Marco Antonio Caponi, Paola Baldion, Mariana Anghileri, Ava Tracy, Ana Carolina Lima
¿De qué va?: Nico es un actor argentino que, debido a un desengaño amoroso, decide probar suerte en Nueva York. Pero pronto descubre que por su aspecto físico no encaja, ya que es demasiado caucásico para parecer latino, y tiene un acento demasiado cerrado para parecer estadounidense. Así que Nico termina trabajando como cuidador de Theo, un bebé al que va a quedar unido de forma inesperada.

Reseña: Algunos conocimos a la realizadora argentina Julia Solomonoff a través de El último verano de la Boyita (2009), una pequeña película que ofrecía una mirada íntima, cálida y distinta al fin de la inocencia y el despertar sexual. Han tenido que pasar casi 10 años desde entonces para que la directora presentase su siguiente trabajo cinematográfico (en este tiempo rodó una miniserie documental, Parana, biografia de un río). Con Nadie nos mira, Solomonoff vuelve a mostrarun punto de vista diferente de temas tan universales como la inmigración, el desengaño amoroso o la incapacidad humana de gestionar el fracaso.

Nadie nos mira

La película gira en torno a Nico, quien decide abandonar la serie de éxito que protagoniza en su Argentina natal para mudarse a Nueva York, en busca de lanzar su carrera como actor y de escapar de una relación tóxica. Sin embargo, Nico no tiene mucho éxito en las audiciones dado que es demasiado rubio para parecer latino, y tiene un acento demasiado marcado para dar el pego como americano nativo. Por ello, acepta cuidar al bebé de una amiga suya mientras espera que se le dé luz verde al proyecto soñado que nunca llega. Solomonoff retrata el día a día de Nico, y con él descubre una realidad sobre la inmigración que, ni cumple con las expectativas del sueño americano ni deriva en tragedia. Nico se pluriemplea, duerme en un sofá-cama, sale de fiesta de vez en cuando, pasa las tardes charlando en el parque con las otras niñeras latinas y se resiste a aceptar que Nueva York no está hecho para él. En cambio, intenta transmitir a sus allegados una impresión de éxito que no existe, y no todo es culpa del sistema, pues él se niega a asumir la realidad, a sopesar alternativas y, sobre todo, a desprenderse del bagaje que lleva arrastrando desde que abandonó Argentina.

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Guillermo Pfening está esplendido dando vida a Nico a lo largo de esa huida hacia adelante, en la que acabará pagando su propia frustración alejando a todos los que le rodean, pues hay quienes no están dispuestos a esforzarse demasiado por alguien que parece tan condenado a ir a la deriva… salvo por ese bebé que le expresa un afecto incondicional. Para conocer más a Nico y descubrir si acaba encontrando su camino deberán descubrir esta notable película que cuenta con otros aciertos, como la natural forma en la que aborda la homosexualidad de su protagonista, o un puñado de interesantes observaciones como el cambio que ha experimentado la percepción de las lenguas extranjeras en un país históricamente acomodado a hablar únicamente su propia lengua, al contrario de otras cosas que permanecen arraigadas, como lo desechables que pueden ser para algunos padres aquellas personas que se han dedicado en cuerpo y alma a velar por sus hijos.

7’5/10

25/6/18

El chico de rosa

Poster Love Simon


Dir.: Greg Berlanti
Int.: Nick Robinson, Katherine Langford, Jennifer Garner, Josh Duhamel, Alexandra Shipp, Jorge Lendeborg Jr., Tony Hale, Logan Miller, Keiynan Lonsdale, Miles Heizer
¿De qué va?: Simon Spier  es un adolescente de 17 años que aparentemente lo tiene todo: un fiel y divertido grupo de amigos, padres comprensivos y un gran futuro por delante. Sin embargo, guarda un secreto en su interior que lo inquieta y lo angustia. Simon es gay, pero no se atreve a decírselo a nadie. Será cuando conozca por internet a un chico llamado Blue, y empiecen a intercambiar mensajes, cuando su vida cambiará por completo.

Reseña:Algunas de mis películas favoritas están hechas por hombres blancos heterosexuales y van sobre hombres blancos heterosexuales. Y ahora puedes verme e identificarte conmigo. No es tan difícil, yo lo he hecho durante toda mi vida”. Con estas palabras, el actor pakistaní Kumail Nanjiani describía en la última ceremonia de los Oscar por qué Hollywood ha empezado a dar visibilidad a colectivos que han estado históricamente marginados en la industria del entretenimiento, algo importante sobre todo de cara a acabar con prejuicios rancios que no contaminen a las nuevas generaciones. Hay que demostrar a los chavales que no les ocurre nada malo si no encajan dentro de la heteronorma blanca, y producir historias que den voz a sus conflictos y puntos de vista particulares. Por ello, Con amor, Simon, una película ‘mainstream’, para todos los públicos y con proyección internacional, debería marcarse como una las victorias del colectivo LGTBIQ al final de este año, y de las más significativas.

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Los personajes homosexuales tardaron demasiado en aparecer en el cine comercial para adolescentes, y cuando ocurrió, fue en forma de amigo gracioso de la protagonista o personaje secundario cuya salida del armario suponía un gag sorpresa al final del film. La televisión ha sido en este aspecto más abierta e incisiva a la hora de profundizar en el despertar sexual homosexual, como ocurrió en las pioneras Dawson crece y Buffy, cazavampiros. Con amor, Simon tiene un protagonista que desde el principio sabe que es gay, pero que está sumido en la soledad de no poder hablar con nadie del tema. No por miedo al rechazo, en absoluto, sino por miedo a mostrar su vulnerabilidad y a hacer una revelación que cambie el plácido ecosistema familiar y escolar en el que habita. En una de las mejores escenas de la película, Simon imagina cómo sería una salida del armario heterosexual de sus amigos, evidenciando lo incómodo y arcaico de este rito social. Esta normalización de la homosexualidad, sin obviar los conflictos que pueden generar entre los jóvenes que estén en proceso de auto-aceptación, y sin revertir el modelo a seguir en este tipo de producciones, es lo que hace de Con amor, Simon una película tan valiosa, aunque su transgresión se quede ahí y no vaya más allá.

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Tanto la película como su protagonista se anclan en un modelo de romanticismo monógamo que perpetúa el concepto de amor ingenuo de la comedia juvenil americana, con un acto final emparentado con esa pequeña joya del cine teen que es Nunca me han besado (1999), y no tengo nada claro que la ausencia de pluma del protagonista derribe estereotipos o sea un instrumento velado de heteronormatividad. Si bien es cierto que hay un personaje secundario homosexual amanerado, la película no le da rédito que se merece por ser el precursor, aquel que es acosado día tras día por ser diferente de forma más obvia. También cae en alguna que otra contradicción, como cuando Simon reclama su derecho a salir del armario delante de su familia y amigos bajo sus propis términos y condiciones, para pocos minutos después forzar a otra persona a que lo haga de la forma más cursi y mediática posible.

Love Simon

Sin embargo, Nick Robinson está realmente encantador como el desorientado Simon; sus padres, encarnados por Jennifer Garner y Josh Duhamel, son de la escuela moderna del los de Elio en Call Me By Your Name (2017); ninguno de los demás adolescentes resulta insoportable, ni siquiera Katherine Langford (la Hannah de Por 13 razones), y terminamos deseando un spin-off para la genial profesora de teatro (Natasha Rothwell) que intenta sacar adelante una versión escolar de Cabaret, una de las muchas y estupendas referencias culturales de la cinta. El film de Greg Berlanti es de esos cuyo valor social está por encima del artístico, y sí, tiene asperezas que necesitaban ser limadas, pero como pionera no está nada mal, y ojalá abriese el camino a una serie de películas enfocadas al gran público en las que sus héroes y heroínas sean visiblemente gays, lesbianas, bisexuales, transgénero, etcétera, hasta que llegase el momento en el que los armarios desaparezcan por inservibles, tal y como le hubiese gustado al propio Simon.

7/10

21/6/18

Cuando zarpa el amor

Poster A la deriva


Dir.:
Baltasar Kormákur
Int.: Shailene Woodley, Sam Claflin, Grace Palmer, Jeffrey Thomas, Elizabeth Hawthorne
¿De qué va?: La pareja formada por Richard Sharp y Tami Oldham emprende un viaje de Tahití a San Diego en un yate, pero en medio del océano se ven sorprendidos por una de las mayores tormentas jamás registradas. Tras el paso del huracán, Tami tendrá que ponerse al mando para intentar sobrevivir a la deriva con la embarcación rota y  escasas provisiones.

Reseña: El islandés Baltasar Kormákur le ha cogido el gusto a llevar a la gran pantalla historias reales sobre personas corrientes luchando contra la adversidad y las fuerzas de la Naturaleza. Tres años después de Everest (2015) repite en Hollywood con A la deriva, en la que reemplaza una expedición atrapada en la montaña más alta del mundo por una pareja aislada en un barco destrozado por una enorme tormenta en alta mar, dejándoles incomunicados y sin maquinaria lejos de la costa y de las rutas navieras.

A la deriva

A la deriva intenta distanciarse de otras películas de temática similar, como Cuando todo está perdido (2013), acentuando el romance de la pareja protagonista y con un montaje que empieza después de la destrucción y que va alternando entre cómo Tami y Richard se conocieron con sus posteriores esfuerzos por sobrevivir y llegar a tierra firme. No obstante, el montaje alterno tiene un gran inconveniente, que no es otro que el descompensado interés entre sendas líneas temporales, pues resulta más sugestivo el relato post-naufragio que el romance entre dos personas que, curiosamente, ya llevaban una vida a la deriva antes de conocerse. Kormákur dirige con su habitual presteza, acompañando a los personajes con la cámara en todo momento para hacer algunas algarabías (el travelling recorriendo el navío al comienzo de la película, el salto al agua desde el acantilado, el hundimiento del barco…) pero le falta tensión y más sensación de peligro y desolación.

Sam Claflin and Shailene Woodley star in Adrift
Courtesy of STXfilms

Al menos, la película no se pierde entre demasiados personajes como ocurría en Everest, centrándose en una única pareja, formada por Shailene Woodley y Sam Claflin, lo cual brinda tiempo para indagar un poco en ellos, en que se desarrolle la química entre ambos y en permitirles realizar un par de esforzadas interpretaciones, sobre todo a ella, que es quien lleva la mayor parte del peso de la película. Con todo, A la deriva no pasa de la corrección, siendo una de esas producciones que confían en tener ganada la empatía del espectador desde el comienzo por basarse en una increíble historia real, descuidando los recursos fílmicos necesarios para que la platea viva la experiencia en primera persona y no como meros receptores de esas grandes historias con intenciones de inspirar que se olvidan poco después de abandonar la sala.

6/10

19/6/18

O.C: Malas Calles (1973)

Poster Malas calles¿De qué va?: En el Nueva York de principios de los años 70, Charlie es un joven italoamericano de 27 años que trata de ascender en la mafia de Nueva York, pero dicho ascenso se ve obstaculizado por su sentimiento de responsabilidad hacia su imprudente amigo, Johnny Boy.

Reputación: Se trata del inicio de la fructífera relación artística entre el director Martin Scorsese y el actor Robert De Niro. En total, la pareja artística ha colaborado en siete películas, y la octava, The Irishman, se encuentra actualmente en posproducción. La idea para Malas calles surgió de una conversación de Scorsese con Nick Cassavetes en el que este le instaba a rodar una película sobre su experiencia personal viviendo en el barrio conocido como Little Italy, en Nueva York, inspirándose asimismo en los problemas con la Ley de su tío Joe (the Bug) Scorsese para el personaje de Johnny Boy. El cineasta tuvo que sudar la gota gorda para conseguir los escasos 500.000 dólares que necesitaba para rodarla, y se gastó más o menos la mitad del presupuesto en conseguir los derechos de las canciones que suenan a lo largo del metraje. El innovador uso de grabación con cámara al hombre se debió en gran medida a que el limitado presupuesto de la producción impedía la utilización de travellings en el rodaje, que se llevó a cabo en 27 días, 6 en Nueva York y el resto en Los Ángeles, puesto que el equipo no se podía permitir más tiempo de rodaje en La Gran Manzana. A pesar de las buenas críticas y de la gran acogida que tuvo en el Festival de Cine de Nueva York, la película pasó desapercibida por la taquilla. Scorsese y el productor Jonathan Taplin le echaron la culpa a la escasa promoción realizada por Warner, a pesar de que el director se mostró satisfecho al tener al estudio como distribuidor, por considerar que estaba detrás de las mejores películas de gangsters de la historia. Sin embargo, Warner estaba más centrada en vender El exorcista, estrenada dos meses después.

Malas calles

Comentario: Malas calles es el embrión del estilo y los temas que Scorsese perfeccionaría y desarrollaría en películas posteriores: la criminalidad como pirámide alimentaria por la que ascender y adicción de la que se es imposible escapar, el peso de la religión, los bajos fondos de Nueva York presentados como una jungla de asfalto tan sucia como poética, la familia y la amistad como penitencia insalvable… Personalmente no le encuentro demasiado interés a la película más allá de su valor artístico como origen del gran director en el que se ha convertido Scorsese, dado que en ningún momento ni me engancha la historia ni conecto con los personajes, algo que sí me ocurrió con los dramas criminales de Scorsese que llegaron después como Taxi Driver (1976) o Uno de los nuestros (1990). Por ahora es la película que menos me ha gustado de su filmografía, pero por supuesto que su visionado resulta indispensable para completistas, fans del dúo Scorsese – De Niro y amantes del subgénero mafioso, que dicho sea de paso, nunca ha sido de mis favoritos ni mucho menos.

Próximo visionado: ¿Qué he hecho yo para merecer esto! (1984)

17/6/18

Linaje funesto

Poster Hereditary

Dir.: Ari Aster
Int.: Toni Collette, Gabriel Byrne, Alex Wolff, Milly Shapiro, Ann Dowd
¿De qué va?: Tras la muerte de la matriarca de la familia Graham, Annie Graham tendrá que sobreponerse de la pérdida de una madre cuyos problemas mentales no le proporcionaron una infancia muy agradable. Muy pronto, los miembros de la familia comenzarán a percatarse de que la presencia de la abuela sigue entre ellos, y que está afectando sobre todo a la pequeña del clan, Charlie.

Reseña: El género de terror y fantástico ha servido como lanzadera de muchos cineastas novatos que han desarrollado a posteriori carreras exitosas y variadas, como ha sido el caso de los ya veteranos Sam Raimi, Peter Jackson y Steven Spielberg, o de los actualmente en boga J.A. Bayona y Fede Álvarez. Es muy probable que nos encontremos ante un nuevo nombre al que añadir a la lista, el de Ari Aster, que tras curtirse en el ámbito del cortometraje ha debutado en el largo con Hereditary, un drama familiar y sobrenatural que por lo pronto se perfila, junto a la radicalmente opuesta Lady Bird, como la ópera prima más sólida e imprescindible del año; también una de las más inolvidables pues, nos guste o no, algunas de sus imágenes son de las que nos vienen a la mente en el peor de los momentos: de noche, a oscuras y en completo silencio.

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El terror contenido en Hereditary poco tiene que ver con el de las producciones comerciales de hoy en día y mucho que ver con clásicos como El resplandor (1980), La semilla del diablo (1968) o Amenaza en la sombra (1973). Al igual que en todas ellas, asistimos a la bajada a los infiernos de los miembros de una familia, arrastrados por la paranoia, la demencia y sucesos paranormales de lo más extraños. No hay sustos huecos que se sostengan por un aumento del volumen de la música a traición, pues Aster encuentra medios más sutiles, perturbadores e innovadores para que el desasosiego y la intranquilidad reinen. Aun valiéndose de algunos recursos habituales del género, Aster les da un giro de tuerca para sembrar incertidumbre y sorpresas, al tiempo que ensancha las heridas abiertas de una familia marcada por la tragedia, los problemas psicológicos y la incomunicación, explorando las secuelas de la desesperación que todo esto puede ocasionar en unas mentes cada vez más frágiles y vulnerables.

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En este sentido, cabe destacar el brutal trabajo que realiza una felizmente recuperada Toni Collette, a la que hacía muchísimo que no veíamos tan bien, tirándose al precipicio y dándolo todo sin miedo al ridículo, lo cual, unido a ciertas situaciones extremas de la trama, puede provocar las risas de aquellos que solo van en busca de una película de sustos con la que pasar la tarde; procurad que un pase multitudinario en un multisalas no les arruine la experiencia de ver Hereditary en pantalla grande. Dicho esto, lo que hace Collette es como si Jack Nicholson hubiese interpretado el papel de Shelley Duvall en El resplandor y viceversa, una locura emocionalmente exigente que goza de la buena réplica de los demás miembros del reparto, todos en la misma (y desconcertante) página, includia Ann Dowd, que se está labrando una estupenda carrera basada en la destrucción de cualquier atisbo de humanidad (El cuento de la criada, The Leftovers, Compliance…).

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Hereditary es espeluznante, incómoda y  exigente. Las claves de lo que está ocurriendo en la historia se encuentran en los detalles, diseminados a lo largo de todo el metraje, y aquí no hay flashbacks oportunos que te refresquen la memoria para que puedas atar todos los cabos al final, lo cual la hace muy merecedora de un revisionado temprano. No obstante, tampoco es que haga falta darle un sentido a todo lo que se ha visto, porque las impactantes imágenes que genera bajo un tempo incomodísimo se sostienen por sí mismas. La carta de presentación de Ari Aster es un entramado hipnótico de tragedia familiar, enfermedades mentales y simbología demoníaca dirigido y escrito con maestría, llamado a convertirse en un clásico del género y fuel para las pesadillas de aquellos que nos dejemos engullir por ella.

8’5/10

14/6/18

Ligero peligro de extinción

Poster Jurassic World El reino caido


Dir.: J.A. Bayona
Int.: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Rafe Spall, Justice Smith, Daniella Pineda, Isabella Sermon, James Cromwell, Toby Jones, Geraldine Chaplin, Ted Levine
¿De qué va?: Cuatro años después de que el parque temático Jurassic World fuese destruido, un volcán de la Isla Nublar entra en erupción, por lo que Claire y Owen participarán en una operación de rescate de aquellos dinosaurios que aún permanecen allí, y evitar así que vuelvan a desaparecer de la faz de la Tierra.

Reseña: Era de esperar que, más temprano que tarde, Jurassic World (2015) disfrutase de una secuela, sobre todo si tenemos en cuenta que recaudó unos 600 millones de dólares más que la película madre, Parque Jurásico (1993), y en lo que se refiere a blockbusters, la rentabilidad es el barómetro que marca si la audiencia demanda o no una continuación. Lo que no resultó tan previsible fue que encomendaran tal empresa al español Juan Antonio Bayona (J.A. como diminutivo artístico), con ganas de desembarcar en Hollywood tras darse a conocer y demostrar su talento con su trilogía sobre la maternidad. Además, la película le brinda al director de Lo imposible (2012) la oportunidad de tener contacto directo con Steven Spielberg, cuyo estilo de hacer y entender el cine ha sido una influencia directa para el cineasta español, algo que se ve reflejado en cada plano de Jurassic World: El reino caído.

Jurassic World: Fallen Kingdom

En lo que más destaca la película es en el apartado visual, y esto es esencialmente gracias a Bayona y a su habilidad para componer imágenes poderosas, que pueden resultar tan hermosas como aterradoras. El guion, que no lo firma él, sino su predecesor, Colin Trevorrow, le otorga dos grandes escenarios, una isla asolada por un volcán en erupción y una mansión a lo Resident Evil, cuyas posibilidades exprime el director al máximo, o al menos, lo que le permite un guion muy, pero que muy perezoso. Tiene como concepto los dos escenarios mencionados y lanza la pregunta de si los dinosaurios merecen o no una segunda extinción, pero el debate se queda corto. La película es entretenidísima, faltaría más, y avanza a buen ritmo, quizás de forma demasiado acelerada como para que ocurra algo que no se quede únicamente en la superficie, por la que también transita la pareja protagonista; Chris Pratt y Bryce Dallas Howard siguen manteniendo una gran química, pero sus personajes son meros avatares, héroes de manual, exentos de aquella dinámica retro-romántica que tuvieron en el anterior film, y sin los zapatos de tacón que tanto caracterizaban al personaje de ella y que fueron objeto de una absurda polémica. ¿Te tragas sin rechistar que los dinosaurios pueden volver a la vida pero no que una mujer pueda correr por la selva y huir de un T-Rex en tacones?

Jurassic World3

El villano, el niño de turno, los secundarios graciosos, el insuficiente cameo de Jeff Goldblum… todo cumple con lo que debe tener una película de Jurassic Park sin cabida para las sorpresas, completamente ausentes de la ecuación si has visto el tráiler que circula por los cines y que te cuenta toda la película. El componente humano es tan limitado que algunas de las decisiones que toman los personajes son absurdas y amparadas por contorsiones del guion, y la relación más sólida establecida en el film es la que mantiene el protagonista, Owen, con Blue… el velociraptor amaestrado.  También hay un puñado de guiños nostálgicos a la película original y, en un ejercicio de elevada vagancia, recicla algunas ideas vistas en Jurassic World, que al menos era autoconsciente de su espíritu de ‘reboot’ y le sacaba partido para ironizar sobre la cadena de producción carente de ideas de la Meca del Cine.

Jurassic World2

La  flojera narrativa resulta más llevadera con Bayona orquestando la aventura y potenciando el terror, ausente en la saga desde El mundo perdido (1997). En el prólogo, en alguna escena suelta por la mitad del metraje y, sobre todo, durante el acto final, juega con las sombras, el sonido y la imagen para revitalizar el carácter pavoroso de estas criaturas, aunque sea una lástima que las nuevas especies sigan sin estar a la altura de las sensaciones que nos sigue causando el  Tyrannosaurus Rex y los velociraptores cuando estos aún eran depredadores implacables. La película acaba, cómo no, poniendo la vista en una tercera entrega con potencial para abandonar el esquema utilizado una y otra vez hasta ahora y traer vientos frescos a la saga… Aunque visto lo visto, quizás sea pedir demasiado.

6’5/10

11/6/18

Una pequeña ayuda

Poster Tully


Dir.: Jason Reitman
Int.: Charlize Theron, Mackenzie Davis, Ron Livingston, Mark Duplass, Asher Miles Fallica, Lia Frankland, Gameela Wright
¿De qué va?: Marlo es madre de tres hijos, entre ellos uno recién nacido. Su hermano se presta a pagarle los servicios de una niñera que la ayude con sus pequeños por la noche, y así es como entra en su vida Tully, una joven reflexiva y llena de sorpresas, con quien Marlo se mostrará reticente, aunque finalmente ambas crearán un fuerte vínculo.

Reseña: Si tuviera que hacer una lista de las películas más infravaloradas e incomprendidas de la última década, una de las primeras en incluir sería Young Adult (2011), una comedia negrísima con la que muy pocos empatizaron, quizás por el miedo a verse reflejados en su protagonista, una mujer que intenta llenar un vacío existencial tremendo a base de autoengaños y de revivir los sueños de la burbuja que fue su adolescencia. Tanto su director, Jason Reitman, como su guionista, Diablo Cody, no han conseguido estar tan inspirados desde entonces, no así su protagonista, Charlize Theron, que con su Imperator Furiosa de Max Max: Furia en la carretera (2015), nos dejó uno de los personajes más icónicos que nos ha dado el cine de acción. Siete años después, el trío ha vuelto a reunirse para Tully, película que aborda el drama de una madre en apuros desde una perspectiva íntima y profunda.

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Theron encarna a Marlo, una madre que hace malabarismos para hacerse cargo de sus tres hijos, uno de ellos recién nacido, mientras su marido (Ron Livingston) trabaja y juega a videojuegos hasta quedarse dormido. Exhausta, acepta el regalo ofrecido por su hermano (Mark Dupplass) de disfrutar de los servicios de una niñera que se haga cargo del bebé para que pueda dormir más por las noches. La niñera en cuesitón, Tully, encarnada por la siempre estupenda Mackenzie Davis, no es Mary Poppins ni falta que le hace, pues se presenta como un rayo de sol en una semana de lluvia para Marlo: cálida, curiosa, vivaz y amistosa. Al principio, Marlo se muestra recelosa, pero poco a poco irá abriéndose a ella, y su comportamiento irá cambiando conforme la relación se vuelve más íntima entre ellas. La película se revela como un estudio de personaje minucioso a través del cual se abordan cuestiones tan relevantes como la presión social a la que están sometidas las mujeres para ser féminas perfectas, madres perfectas y esposas perfectas, conceptos que parecen desfasados pero que lamentablemente siguen existiendo, aunque intenten pasar desapercibidos bajo un barniz de modernidad.

Tully

La contraposición entre Tully y Marlo también sirve para reflejar que, con los años, tendemos a resignarnos más ante los problemas que se nos presentan, así como a olvidar las grandes aspiraciones de la juventud, hasta llegar a un punto en el que nos vemos atrapados en una vida que no se corresponde con lo que aspirábamos a conseguir cuando nos veíamos con fuerzas para comernos el mundo. La desilusión de la vida adulta ya se ha abordado en numerosas películas, pero Tully consigue desmarcarse del resto con un giro de guion que confiere a la historia un tono mucho más amargo y triste que el aparente, a cambio de aceptar que hemos sido un poco engañados; pelín tramposo, pero justificado por todo lo que aporta al ya de por sí jugoso libreto obra de Diablo Cody, su trabajo más maduro hasta la fecha, sin perder esa mala baba y acidez que caracterizan su escritura. Jason Reitman también hace un estupendo trabajo de dirección, luciéndose en algunos montajes, como aquel que plasma la rutina diaria de Marlo, pero sobre todo facilitando que el guion y su estrella protagonista eleven la película.

Tully

A estas alturas, Charlize Theron no tiene que demostrar nada, ni tiene la necesidad de afearse o de engordar para recordarnos lo buena actriz que es, pero eso no quita que su interpretación en Tully merezca ser encumbrada como una de las mejores de su carrera. Porque más allá de las ojeras y los kilos de más, la sudafricana manifiesta a la perfección el agotamiento físico y psicológico de su personaje, el rencor que siente hacia el mundo, su insatisfacción personal, el amor a sus hijos y los efectos de la soledad y la tristeza en los que está sumida. El film se vale de métodos narrativos un tanto cuestionables para defender una tesis y un personaje que, por otra parte, son necesarios para derribar murallas y acabar con estigmas, y además, introduce una pequeña pero cariñosa reivindicación de la educación pública, tan necesaria como agradecida.

8/10

5/6/18

O.C: Entre tinieblas (1983)

Poster Entre tinieblas¿De qué va?: Yolanda Bell, joven cantante de boleros, se refugia en un convento dedicado a proteger a muchachas descarriadas tras la muerte de su novio por sobredosis de heroína. Yolanda se convierte rápidamente en la favorita de la Madre Superiora, que la admira por su arte, pero, cuando una ex amante de la monja que huye de la policía se refugia en el convento, las cosas se complican.

Reputación: Rodada en plena movida madrileña, fue la primera película de Pedro Almodóvar en contar con la figura del productor, en este caso Luis Calvo, que fue quien le encargó una película tras fundar una productora con el único propósito de sacar adelante proyectos en los que su mujer, Cristina Sánchez Pascual, pudiera lucirse como actriz. Tener por primera vez una productora detrás le brindó a Almodóvar la oportunidad de trabajar con medios adecuados, pues hasta entonces había rodado de manera independiente y “amateur”. La película fue rechazada por el comité organizador del Festival de Cannes por considerarla "sacrílega". En el Festival de Venecia sí fue aceptada, pero no en la sección oficial, y fue tachada de "blasfema y anti-católica" por buena parte de la audiencia. Se estrenó en Argentina con quince minutos de metraje recordados por decisión de la propia distribuidora, para no levantar ampollas entre la población católica. Almódovar le ofreció a Alicia Hermida el papel de Sor Rata de Callejón, pero su agenda no le permitió aceptarlo, así que el director se lo adjudicó a Chus Lampreave, que ya había sido fichada para un papel más pequeño. A partir de entonces, Almodóvar contaría con la actriz para roles secundarios en muchos de sus proyectos hasta que esta falleció, en el año 2016.

Entre tinieblas


Comentario: Película fundacional de Almodóvar, en la que se consolida el término de “chica Almódovar” con actrices que fueron recurrentes en su filmografía posterior, como Carmen Maura, Julieta Serrano, Marisa Paredes o Chus Lampreave, no así la que fue impuesta, Cristina Sánchez Pascual, el único punto débil de un sólido reparto femenino.  También fue el primer trabajo en el que el director manchego se metió en terreno religioso, escandalizando al personal por presentar un convento de monjas lesbianas, con deseos carnales y adicciones, pero con un fuerte deseo de ayudar al prójimo y al desamparado… ¿Acaso no hay sentimiento más cristiano que ese? Entre boleros, tigres, chutes de heroína y novelas románticas, se producen situaciones surrealistas e irónicas a través de las cuales nos iremos encariñando con este peculiar grupo de monjas en busca de su utilidad en una sociedad que avanza mucho más deprisa que la institución que las ampara. No es de los mejores trabajos de Almodóvar, pero va sobrada de candor y encanto.

Próximo visionado: Malas calles (1971)

4/6/18

Itinerario de estrenos de junio 2018

Estrenos_Junio


Jurassic World: El reino caído: J.A. Bayona (Un monstruo viene a verme) debuta en Hollywood con la secuela del reboot de Jurassic Park (1993), el cual ostenta el récord de ser la cuarta película más taquillera de la historia. Regresa la pareja protagonista, Chris Pratt y Bryce Dallas Howard, y se incorporan Justice Smith (The Get Down), Rafe Spall (El ritual), James Cromwell (La promesa), Toby Jones (El muñeco de nieve) y Jeff Goldblum recuperando al icónico Ian Malcolm. La trama gira en torno a una operación para rescatar a los dinosaurios de una segunda extinción, ante la inminente erupción de un volcán en Isla Nublar. El embargo aún no permite que se publiquen reseñas sobre el film, aunque parece ser que de momento está gustando bastante.
Estreno: 7 de junio



¡Qué guapa soy!: Comedia diseñada para el lucimiento de la humorista Amy Schumer (Descontroladas), que encarna a una chica corriente e insegura que, tras darse un golpe, sufre un subidón de autoestima que le permite verse como la mujer más bella del planeta. Los guionistas Abby Kohn y Marc Silverstein (Mejor… solteras) firman su ópera prima, en la que también intervienen Michelle Williams (Todo el dinero del mundo), Tom Hopper (Juego de tronos), Emily Ratajkowski (Perdida), Busy Philips (El regalo) y Naomi Campbell. Las reseñas han sido regulares tirando a negativas.
Estreno: 15 de junio


Tully: El equipo de la muy infravalorada e incomprendida Young Adult (2011), es decir, el director Jason Reitman, la guionista Diablo Cody y la actriz Charlize Theron, vuelven a colaborar en esta película protagonizada por una madre de tres hijos que, desbordada, contratará a una niñera, encarnada por Mackenzie Davies (Blade Runner 2049), con la que acaba estableciendo una conexión especial. Críticas muy muy positivas que redimen a Reitman de sus últimos y decepcionantes trabajos (Una vida en tres días y Hombres, mujeres y niños).
Estreno: 22 de junio


Hereditary: Debut en largo del cortometrajista Ari Aster, que escribe y dirige este film de terror que gira en torno a una familia a la que le empiezan a pasar cosas extrañas después de que la abuela y matriarca fallezca y les deje en herencia su casa. Toni Collette (Código abierto), Gabriel Byrne (Los 33), Alex Wolff (Jumanji: Bienvenidos a la jungla) y Ann Dowd (El cuento de la criada) encabezan el reparto de la película, que se presentó en el pasado festival de Sundance generando un gran entusiasmo entre la crítica, que ya la ha definido como El exorcista (1973) de esta generación. Habrá que ver si está a la altura de tan altas expectativas.
Estreno: 22 de junio


Con amor, Simon: Adaptación cinematográfica de la novela homónima de Becky Albertalli sobre un joven de 16 años que oculta a su familia, amigos y compañeros de clase que es gay, hasta que un correo electrónico extraviado le obliga a hacer frente a su identidad. Greg Berlanti (Como la vida misma) dirige la película, protagonizada por Nick Robinson (La quinta ola), Jennifer Garner (Siete vidas, este gato es un peligro), Josh Duhamel (Transformers: El último caballero) y Katherine Langford (Por trece razones). La película ha tenido muy buena aceptación, sobre todo por tratarse de una película mainstream dirigida al público adolescente y protagonizada por un personaje homosexual.
Estreno: 22 de junio


Nadie nos mira: Julia Solomonoff (El último verano de la Boyita) dirige este drama centrado en Nico, un actor argentino que se muda a Nueva York con la esperanza de encontrar nuevas oportunidades. Sin embargo, le cuesta conseguir papeles por ser demasiado rubio para parecer latino, pero con un acento demasiado marcado para pasar por estadounidense, así que termina trabajando como cuidador del bebé de una amiga, con el que acabará unido de forma inesperada. Guillermo Pfening (El médico alemán) ganó el premio a mejor actor en el Festival de Tribeca del año pasado por su interpretación estelar en este film, que ha obtenido críticas muy positivas. En breve habrá reseña.
Estreno: 22 de junio


En la playa de Chesil: Salto al cine de la novela homónima de Ian McEwan que versa sobre la incómoda luna de miel que acaba pasando una joven pareja inglesa de los años 60 cuando su idílico romance choca con problemas de índole sexual y social. Dominic Cooke (The Hollow Crown) dirige, mientras que Saoirse Ronan (Lady Bird) y Billy Howle (Dunkerque) protagonizan el film, que ha cosechado críticas positivas, pero no especialmente entusiastas.
Estreno: 29 de junio


A la deriva: Una pareja se hace a la mar con su velero, con la mala suerte de que acaban metidos de lleno en una de las mayores tormentas jamás registradas, la cual les conducirá a una situación de extremo peligro, con el navío roto, sin agua y sin comida. Baltasar Kormákur (Everest) dirige este drama de supervivencia protagonizado por Shailenne Woodley (Big Littles Lies) y Sam Claflin (Antes de ti) que se estrenó el fin de semana pasado en Estados Unidos con críticas mixtas y 11 millones de dólares recaudados.
Estreno: 29 de junio