16/11/18

O.C: El extraño (1946)

Poster El extraño¿De qué va?: Wilson, un miembro de la comisión de crímenes de guerra, está buscando a Franz Kindler, uno de los cerebros del holocausto, que ha desaparecido sin dejar rastro. Para encontrarlo, Wilson sigue a un antiguo camarada de Kindler hasta Harper, Connecticut, en donde este último es asesinado por Kindler antes de que Wilson pueda identificarlo. La única pista que le queda es la fascinación del criminal nazi por los relojes antiguos.

Reputación: La idea original para El extraño del productor Sam Spiegel era contratar a John Huston para dirigirla, pero cuando éste entró en el servicio militar, se le ofreció la oportunidad a Orson Welles de dirigir y protagonizar un proyecto de presupuesto y tiempo de rodaje ajustado, algo que el director estaba tan dispuesto a hacer que aceptó firmar un contrato que le ponía en muy mala situación: si no cumplía sus obligaciones contractuales, tendría que pagar 50.000 dólares al año a la productora, International Pictures, y ceder ante la misma ante cualquier disputa creativa. A su favor, cobraría 2.000 dólares a la semana durante la realización de la película, además de 50.000 al finalizarla, y cabría la posibilidad de firmar un contrato por cuatro películas en las que tendría total libertad creativa, algo de lo que finalmente se retractó la productora, quizás porque creían que la película iba a ser un fracaso. Al editor Ernest J. Nims se le concedió la libertad de cortar cualquier secuencia que considerara innecesaria, así que, para disgusto de Welles, recortó 30 minutos de la versión final del director que se perdieron junto con los negativos originales. El copyright original de la película pertenece a The Haig Corporation, pero la película es de dominio público desde que sus productores no renovaron los derechos en 1973. Aunque el propio Orson Welles calificó El extraño como su peor trabajo, fue la única de sus películas que logró beneficios en su primer lanzamiento en cines.

The Stranger

Comentario: Ya quisieran muchos cineastas haber podido dirigir la que Orson Welles señala como su película menos favorita. Si bien es cierto que no alcanza la excelencia de Ciudadano Kane, Sed de mal o La dama de Shanghai, es una buena intriga intimista, sustentada en tres personajes y en la paranoia creada por colocar a un nazi en una pequeña y tranquila localidad de Estados Unidos, país que parecía estar a salvo de los horrores perpetrados por Hitler y sus acólitos. La película arrastra ciertas ingenuidades y costuras endebles del guion, como que le encarguen a un único hombre la tarea de perseguir y capturar a un criminal de guerra de tanta envergadura y tan escurridizo, pero el ajustado y ágil metraje de 95 minutos, la atmósfera noir orquestada por Welles, así como su interpretación y la de Loretta Young y Edward G. Robinson, la convierten en un thriller notable.

Próximo visionado: Christine (1983)

14/11/18

Mutantes en las trincheras

Poster Overlord


Dir.: Julius Avery
Int.: Jovan Adepo, Wyatt Russell, Mathilde Ollivier, Pilou Asbæk, John Magaro, Iain De Caestecker, Jacob Anderson, Dominic Applewhite, Bokeem Woodbine
¿De qué va?: Durante la Segunda Guerra Mundial, un equipo de paracaidistas estadounidenses tiene una misión crucial para el éxito de la invasión aliada: destruir una torre de radio alemana en una pequeña ciudad cercana a Normandía. Atrapados detrás de las líneas enemigas, los soldados comenzarán a darse cuenta de que algo extraño está sucediendo en la aldea ocupada por los nazis.

Reseña: Los nazis son los villanos perfectos. Crueles, inmisericordes, inmorales, déspotas… representan la peor cara de la humanidad. Odiarles es muy fácil, negarles la redención también, y sus planes de dominación mundial a cualquier precio los convierte en malvados cinematográficos con muchas posibilidades. Overlord, el film de Julius Avery apadrinado por J.J. Abrams a través de su productora, Bad Robot, es un film ambientado en la Segunda Guerra Mundial que muestra un nuevo enfrentamiento entre soldados aliados y peones de Hitler con un giro fantástico no especialmente original, pero seductor para cualquier amante de la ciencia ficción.

OVERLORD

La película arranca por todo lo alto, con unos títulos de crédito iniciales que se remontan al cine bélico clásico y una secuencia de aterrizaje forzoso espectacular y adrenalínica. Desde ahí, la cámara se pega al cogote de uno de los soldados americanos que participan en la misión, encarnado por Jovan Adepo, para no separarse de él salvo en ocasiones puntuales. Así, se empieza a trazar el parentesco del film con el mundo de los videojuegos, no tanto por la acción, que se concentra en el tramo final, sino por cómo está planteada la historia, con un objetivo principal y misiones secundarias que se desarrollan en tres escenarios grandes y muy diferenciados entre sí (el bosque, la aldea, el subterráneo de la iglesia). Overlord no tiene pretensiones más allá del entretenimiento puro y duro, pero se esmera en lucir como una producción de primer nivel con un espíritu muy de película de serie B.

OVERLORD

La historia es sencillita pero enfatiza los horrores de la guerra (la experimentación con humanos llevada a cabo por los nazis fue real) y cuestiona la falta de escrúpulos, ética y autonomía de los soldados que combaten en ella. Los personajes son meros arquetipos (el héroe, el líder, el chulo, la chica, el niño, el novato..) pero están representados por un elenco atractivo y repleto de rostros poco conocidos pero solventes, como es el caso de Wyatt Russell y Pilou Asbæk. El trabajo de maquillaje es fabuloso, y se agradece que el uso del CGI sea haya limitado bastante, lográndose un equilibro visual perfecto que no cae ni en lo cutre ni en lo artificial. El nivel de casquería es aceptable, y los experimentos de los nazis dan resultados más parecidos a Re-Animator (1985) que a cualquier película de zombis, aunque aquellos que hayan jugado a Resident Evil tal vez rememoren algún que otro momento vivido en la saga de videojuegos.

OVERLORD

Overlord es un divertimento curioso y disfrutable. Si bien tiene grandes momentos, como la mencionada introducción o la primera incursión en esa pesadilla infernal que es el laboratorio secreto, le habría beneficiado un poco más de locura. No se toma demasiado en serio a sí misma, pero la preocupación en no caer en la tontería le reprime demasiado, por lo que no termina de aprovechar su demencial premisa. No obstante, dura menos de dos horas, mezcla géneros y tonos con tino, y casi que va a contracorriente al ser un blockbuster que no deja cabos sueltos de cara a una hipotética secuela. Son pequeños detalles que hoy en día son muy de agradecer.

6/10

12/11/18

La fiera de mi niño

Poster Bohemian Rhapsody


Dir.: Bryan Singer
Int.: Rami Malek, Lucy Boynton, Gwilym Lee, Ben Hardy, Joseph Mazzello, Aidan Gillen, Allen Leech, Tom Hollander, Mike Myers, Aaron McCusker
¿De qué va?: En los años 70, el cantante Freddie Mercury, el guitarrista Brian May, el baterista Roger Taylor y el bajista John Deacon forman la banda británica de rock Queen, la cual experimentó un meteórico ascenso al olimpo de la música que entró en crisis cuando el estilo de vida de Mercury estuvo fuera de control.

Reseña: Un biopic sobre Freddy Mercury era cuestión de tiempo. La razón de su tardanza quizás resida en la complicación de encontrar el enfoque más apropiado para abordar una figura tan desbordante, mediática, icónica, singular y polémica, además de estar directamente vinculada a los miembros de una banda que no están dispuestos a ceder los derechos de su imagen y de sus canciones a cualquier cosa que consideren inapropiada. Hace años, Sacha Baron Cohen estuvo a punto de conseguirlo, pero su interés por centrarse en los excesos del cantante propició las recurridas diferencias creativas, quedando el proyecto en dique seco hasta hace bien poco, cuando se dio luz verde a este Bohemian Rhapsody que está triunfando por todo el mundo y volviendo a hacer que los temazos de Queen vuelvan a estar presentes en nuestras vidas, si es que alguna vez se llegaron a ir.

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La película arranca con Mercury preparándose para el mítico concierto que dio en el Live Aid en 1985, dando comienzo a un largo flashback que ocupa casi todo el metraje de la película que aborda su trayectoria desde que trabajaba como un humilde recoger de maletas: la complicada relación con su familia, su relación con su novia, amiga y confidente Mary Austin (encarnada por la ascendente Lucy Boynton), la formación de la banda, la forja de su estilo, la creación de sus canciones más icónicas, los conflictos con la discográfica… Bohemian Rhapsody repasa los momentos más importantes de la evolución de Mercury y de la banda sabiendo perfectamente lo que que el público quiere ver, y sin meterse en berenjenales.

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Ni rastro de esas orgías y fiestas locas que quería retratar Baron Cohen; de hecho, la única escena de fiesta que aparece en el film es bastante sosa, y la cocaína se menciona una vez bajo un eufemismo y muy de pasada. Todos son buenísimas personas, el resto de miembros de Queen recatados a más no poder (solo les falta acudir a misa los domingos) y jamás participaron en las fiestas de Mercury. Las únicas malas personas en toda esta historia fueron los ejecutivos que quisieron domesticar a la banda (representadas en el personaje ficticio al que da vida Mike Myers) pero, sobre todo, Paul Prenter (Allen Leech), un villano de manual, responsable de llevar a Mercury por el mal camino y de todos los males que achacaron a la banda. La película está contada desde una perspectiva autocomplaciente que impide que el conjunto resulte tan contestatario como lo fue la figura a la que homenajea, pero aunque utilice una fórmula trillada, funciona por dos motivos fundamentales: el inmenso cariño que se demuestra hacia Mercury y la interpretación de Rami Malek.

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La dentadura postiza que le han endosado a Malek distrae demasiado, pero el actor consigue sobreponerse a ella y asimilar como propia la identidad de Mercury, bordando tanto los momentos íntimos como aquellos en los que recrea de forma mimética sus movimientos sobre el escenario. Lo mejor de Bohemian Rhapsody son sus 20 minutos finales, una representación de la actuación de Queen durante el Live Aid, ejemplo perfecto del animal escénico que era su vocalista y de la capacidad de la banda de hacer vibrar a un público masivo como pocos más pueden lograr. El problema de la película no está en que se tome sus licencias en pos de crear un drama más cinematográfico, sino en que está hecha con escuadra y cartabón por un director, Bryan Singer, que está cada vez más lejos de la pasión y brillantez que demostró en sus comienzos. Pese a todo, la película hace justicia a la máxima de pasar un buen rato del tema Don’t Stop Me Now… aunque nunca llegue a soltarse la melena.

6/10

8/11/18

O.C: Ha nacido una estrella (1937)

Poster Ha nacido una estrella¿De qué va?: Esther Blodgett llega a Hollywood con aspiraciones de labrarse una carrera como actriz. Trabajando como camarera conoce a Norman Maine, un famoso actor en decadencia por culpa de su adicción al alcohol que ve algo especial en ella, por lo que se empeña en hacer todo lo posible para convertirla en estrella.

Reputación: Siempre se especuló, pero nunca confirmó, desde el estreno de Ha nacido una estrella, que su argumento estaba inspirado en la vida de Barbara Stanwyck y en su primer matrimonio, con Frank Fay. Cuando se casaron, Stanwyck era relativamente desconocida y fue Fay quien le ayudó a iniciar su carrera cinematográfica, consiguiéndole un contrato con Warner Bros. en 1930. El personaje del director del estudio de cine, Oliver Niles, se creó parcialmente basado en la figura de B.P. Schulberg, cuya carrera fue arruinada por su alcoholismo. Su hijo, Budd Schulberg, es uno de los guionistas de la película. Fue el primer largometraje en Technicolor en ser considerado un gran éxito de público y crítica, además de ser el primero en ser nominado al Oscar a mejor película; consiguió otras seis candidaturas, de las que solo ganó la de mejor historia. El propietario original del film no renovó los derechos de autor, haciendo que cayera en dominio público, lo que significa que cualquier persona puede duplicar y vender una copia en VHS o DVD. Por tanto, muchas de las versiones disponibles en el mercado son de mala calidad, ya que son duplicados de copias de segunda o tercera generación de la cinta. Un año después de su estreno, se planeó una secuela llamada Hearbreak Town, sobre un niño actor, pero nunca se llevó a cabo. Lo que sí se han hecho son hasta tres remakes de la película dirigida por William A. Wellman: el de George Cukor protagonizado por Judy Garland y James Mason en 1954, el de Frank Pierson con Barbra Streisand y Kris Kristofferson en 1976, y el que ha dirigido y protagonizado Bradley Cooper junto a Lady Gaga que se encuentra actualmente en cines.

Ha nacido una estrella

Comentario: Es comprensible la obsesión que tiene Hollywood hacia la historia de Ha nacido una estrella, porque captura a la perfección los principios cinematográficos en los que se sustenta su industria: es una historia de amor melodramática más grande que la vida y fascinada con el star-system, ese sistema que ideó la Meca del Cine para moldear estrellas con las que las majors pudiesen conquistar al público y asegurarse éxitos de taquilla. Esther Blodgett (Janet Gaynor) llega a Hollywood con una maleta cargada de sueños de triunfo que se hacen realidad gracias a su talento y al impulso que recibe de un actor consagrado y problemático (Frederic March) cuya estrella se va apagando conforme la de ella  se va volviendo cada vez más resplandeciente. Especialmente recomendable para todos aquellos amantes del cine clásico de Hollywood y para los fans del remake de Bradley Cooper que tengan interés en descubrir los paralelismos entre ambas versiones; aunque estén ochenta y un años separadas en el tiempo y albergar estilos muy diferentes, comparten una fascinación atemporal por el éxito y la fama, así como una visión tan romántica como trágica de las relaciones de pareja marcadas por la drogodependencia y los celos profesionales.

Próximo visionado: El extraño (1946)

5/11/18

Aquellos oscuros años 60

Poster Malos tiempos en el Royale


Dir.: Drew Goddard
Int.: Jeff Bridges, Cynthia Erivo, Dakota Johnson, John Hamm, Cailee Spaeny, Lewis Pullman, Chris Hemsworth, Nick Offerman
¿De qué va?: Varios extraños, muchos con un secreto que enterrar, se dan cita por casualidad en El Royale, un hotel de siniestro pasado. Durante el curso de una noche, todo el mucho mostrará quién es en realidad, antes de que todo se vaya al infierno.

Reseña: La ópera prima de Drew Goddard, La cabaña en el bosque (2011), ganó rápidamente el estatus de culto gracias a su ingeniosa forma de rendir tributo a los clichés del género de terror, y eso que le costó llegar a los cines al pillarle de lleno la bancarrota de su productora, MGM. Tras firmar el guion de Marte, una de las producciones más exitosas del 2015, Goddard ya se puede considerar de la élite de Hollywood, así que para su segundo largometraje como director y guionista, ha podido reunir a un elenco de primer nivel y tener el respaldo de un gran estudio. Malos tiempos en el Royale es una película completamente original, lo que siempre supone un riesgo para la taquilla, aunque el ajustado presupuesto (35 millones de dólares) podría amortiguar el plausible fracaso. Pero en esta ocasión, no es tan probable que pueda revalorizarse con el tiempo como obra de culto.

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Goddard se toma su tiempo para exponer el escenario y  a los personajes de una historia noir a lo Agatha Christie; la presentación evoca directamente a Tarantino, especialmente a Los odiosos ocho (2015), dada la forma en la que dosifica la información, separa los puntos de vida por episodios, y deja que sus personajes conversen para asentar el tono. Pero por muy buen guionista que sea, Goddard carece de la chispa y la creatividad que tiene el director de Kill Bill al escribir diálogos, por lo que, ni termina de exprimir el potencial de los personajes, ni mantiene siempre controlado el ritmo de la narración. El film dura dos horas y veinte que se perciben innecesarias, sobre todo cuando la debutante Cynthia Erivo se dispone a cantar… por tercera o cuarta vez. Y sin cortes.

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No obstante, Goddard consigue mantener viva la atención del espectador gracias al eficiente manejo del suspense y al buen puñado de sorpresas y giros desconcertantes que posee el relato hasta poco antes del desenlace, pues éste resulta mucho más rutinario y convencional de lo que cabría esperar. Antes de llegar a él, y valiéndose del bagaje de los personajes, dibuja una América de los años 60 bastante turbia: la guerra de Vietnam, el auge de las sectas, el racismo, la corrupción, el auge del consumo de drogas, asesinatos, chantajes… La película apela a la socorrida nostalgia para ambientarse a finales de una década particularmente oscura para la historia de unos Estados Unidos que comenzaron los 70 en busca de una redención que, al igual que pasa con algunos de los huéspedes de El Royale, no siempre llega a tiempo.

Bad Times At The Royale

Malos tiempos en El Royale es bastante irregular, pero goza de un trasfondo rico en matices y un atractivo reparto en el que destacan particularmente Jeff Bridges, Lewis Pullman, Dakota Johnson y John Hamm, siendo los dos primeros los que tienen los personajes mejor desarrollados del conjunto. Por las expectativas generadas, se supone que Chris Hemsworth es la carta escondida bajo la manga para la traca final, pero el actor no se muestra tan carismático como en las últimas ocasiones en las que ha encarnado a Thor, y su villano resulta ser el típico charlatán imprevisible (como el Negan de The Walking Dead) que provoca más tedio que miedo. Con todo, y aunque se crea mejor de lo que en realidad es, la estancia en El Royale es lo bastante curiosa como para que valga la pena pasar una velada en sus decadentes instalaciones.

6/10

4/11/18

El milagro de la inocencia

Poster lazzaro Feliz


Dir.: Alice Rohrwacher
Int.: Adriano Tardiolo, Agnese Graziani, Luca Chikovani, Alba Rohrwacher, Sergi López, Natalino Balasso, Tommaso Ragno, Nicoletta Braschi
¿De qué va?: Lazzaro, un joven campesino de excepcional bondad, vive en La Inviolata, una aldea que ha permanecido alejada del mundo y que es controlada por la Marquesa Alfonsina de Luna. Allí, la vida de los campesinos no ha cambiado nunca, son explotados y, a su vez, abusan de la bondad de Lazzaro. Un verano, el joven se hace amigo de Tancredi, el hijo de la Marquesa, cuando éste decide fingir su propio secuestro y permanecer en un escondite de Lazzaro.

Reseña: Los seres de una bondad férrea solo pueden encontrarse en los cuentos clásicos. El mundo es demasiado cínico, competitivo y abyecto como para permitir que la inocencia propia de la niñez sobreviva a la vida adulta. Con el paso del tiempo todos nos corrompemos, ya sea por iniciativa propia o por resultado de los golpes que da la vida. Todos menos Lazzaro, un joven campesino que es pura luz. Él representa el estrato más bajo de la escala de mando y poder por la que se rige La Inviolata, su aislada aldea: la Marquesa gobierna, sus lacayos vigilan por que se acaten sus órdenes, los granjeros trabajan en unas condiciones deplorables, y Lazzaro asume las labores más esforzadas y engorrosas que le adjudican estos últimos sin rechistar, con una sempiterna expresión serena y de paz dibujada en su rostro.

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Un buen día, conoce al hijo de la Marquesa, caprichoso, vicioso, egoísta, todo lo contrario a Lazzaro, pero entre ambos surge una amistad de la que uno se aprovecha para beneficio propio, mientras que el otro la asume con la curiosidad de encontrarse con alguien tan diferente al ambiente en que se ha criado. No es demasiado conveniente entrar en detalles de la trama del nuevo film de Alice Rohrwacher, pues aun sin ser una película en absoluto efectista, se reserva un giro hacia mitad del metraje que merece ser descubierto de forma natural. El salto narrativo con doble tirabuzón resulta tan loco como sutil, y emparenta directamente a la película con el realismo mágico de Buñuel, pero desprovisto del característico mordiente del director de Los olvidados (1950). Aunque  la película esté compuesta de dos partes muy diferenciadas, una rural, la otra urbana, ambas se retroalimentan para dar forma a una parábola espiritual sobre la viabilidad de la bondad en la sociedad.

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El debutante Adriano Tardiolo presta cuerpo y alma al taciturno y candoroso Lazzaro, quien, sin quererlo ni beberlo, emprende un viaje en el que ejercerá de mártir de los pecados de un mundo al que él parece no pertenecer. Rohrwacher filma con un estilo equilibrado que no cae ni en el feísmo ni en el barroquismo. No carga las tintas, ni juzga a los personajes, ni ejerce superioridad o adoctrinamiento moral. Hay espacio para la comedia, el drama, el conflicto de clases, la crítica social, las alegorías místicas, el humanismo y la picaresca, y nunca se pasa de rosca en nada. La película es tan rara avis como su protagonista, una de las mejores obras que ha producido la cinematografía italiana en lo que va de siglo y un pequeño prodigio artístico, aunque, a fin de cuentas, nos devuelva un reflejo de la condición humana en absoluto reconfortante.

8’5/10

3/11/18

O.C: Jasón y los argonautas (1963)

Poster Jason y los argonautas¿De qué va?: Jasón es un legendario héroe griego que lidera un grupo de intrépidos aventureros en busca del vellocino de oro, necesario para que Jasón pueda reclamar su lugar como rey de Tesalia. Durante el peligroso viaje, serán guiados y protegidos por la diosa Hera y deberán enfrentarse a gigantes de bronce y todo tipo de monstruos.

Reputación: Película basada con algunas licencias en el mito griego de Jasón y su búsqueda del vellocino de oro. Con un ajustado presupuesto de 3 millones de dólares, casi todo el rodaje se realizó en Italia, dado que en dicho país las ruinas griegas se conservaban generalmente en mejor estado que en Grecia. Durante la preproducción, se consideró incluir en la historia al monstruo marino Scylla, el centauro Charybdis y al perro de tres cabezas Cerbero, pero finalmente se descartó la idea por limitaciones presupuestarias y de tiempo. El director de efectos especiales Ryan Harryhausen consideraba éste su mejor film. Le llevó cuatro meses rodar la famosa escena de los esqueletos, una cantidad de tiempo descomunal para una escena que apenas dura unos 3 minutos. La película se rodó bajo el título Jasón y el vellocino de oro, pero tras descubrir que ya existía una cinta italiana con el mismo título, se optó por cambiarlo a Jasón y los argonautas. Recibió muy buenas críticas en su estreno, pero no obtuvo el éxito esperado en taquilla, recaudando apenas dos millones de dólares. A Harryhausen siempre le apenó no haber sido propuesto al Oscar a mejores efectos visuales, y cuando en 1992 recibió el Oscar Honorífico, Tom Hanks contó a la audiencia lo siguiente después de presentarlo: “Algunas personas dicen Ciudadano Kane o Casablanca. ¡Yo digo que Jasón y los argonautas es la mejor película que jamás se haya hecho!”.

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Comentario: Aunque Don Chaffey figure como su director, casi todo el crédito de Jasón y los argonautas debe recaer en Ryan Harryhausen. Gracias a este mago de los efectos especiales, la película ha logrado trascender como una valiosa reliquia plagada de momentos tan memorables como el de los esqueletos o el de Tritón ayudando al navío de Jasón a atravesar los acantilados, de una complejidad técnica asombrosa para la época en la que se rodó, y que a día de hoy preserva un encanto vintage y artesanal. Por lo demás, se trata una de aventuras sencilla, cándida y no especialmente inspirada. Le cuesta arrancar, termina muy de sopetón y la mediocridad de su reparto tampoco ayuda, pero acierta al abrazar y enfatizar sin rubor el lado más fantástico y mitológico de la historia, mostrando a los dioses como seres tan todopoderosos como aburridos, que pasan el rato utilizando a los humanos como peones de sus juegos. Una película hecha por y para admirar el arte de Harryhausen.

Próximo visionado: Ha nacido una estrella (1937)

2/11/18

Itinerario de estrenos de noviembre 2018

Estrenos_Noviembre



Lazzaro feliz: El nuevo film de la cineasta italiana Alice Rohrwacher (El país de las maravillas) es una fábula que gira en torno a Lazzaro, un joven y bondadoso campesino que vive en una aldea aislada controlada y explotada por la Marquesa Alfonsina de Luna. Un verano, Lazzaro se hace amigo del hijo de la Marquesa, y entre ambos surgirá una amistad que cambiará para siempre el transcurso de la vida del humilde campensino. La película ganó el premio a mejor guion en el Festival de Cannes y el Premio Especial del Jurado del Festival de Sitges y ha tenido críticas excepcionales. En breve, reseña de uno de los mejores y más mágicos films del año.
Estreno: 9 de noviembre



Overlord: Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de paracaidistas americanos cae tras las líneas enemigas para cumplir un importante cometido. Sin embargo, pronto se darán cuenta de que algo más que una simple misión militar está sucediendo en la aldea ocupada por los nazis a la que van a parar.  Julius Avery (Son of a Gun) dirige este thriller bélico de ciencia ficción protagonizado por Jovan Adepo (Fences), Wyatt Russell (Todos queremos algo), Mathilde Ollivier, Pilou Asbæk (Ghost in the Shell: El alma de la máquina), John Magaro (Máquina de guerra) y Ian De Caestecker (Lost River) que ha recibido críticas bastante decentes.
Estreno: 9 de noviembre


Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte: Reboot/secuela de la saga Millennium basado en el libro de David Lagercrantz que a su vez parte de los personajes creados por el difunto Stieg Larsson. Fede Álvarez (No respires) dirige el film, en el que Claire Foy (First Man) toma el testigo de Noomi Rapace y Rooney Mara dando vida a la hacker Lisbeth Salandar, mientras que Sverrir Gudnason (Borg McEnroe) hace lo propio con Michael Nyqvist y Daniel Craig encarnado al periodista Mikael Blomqvist. Las primeras críticas alaban a Foy pero no muestran tanto entusiasmo por la película, que parece no estar a la altura, ni mucho menos, de la firmada por David Fincher.
Estreno: 9 de noviembre



Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald: Secuela del spin-off/precuela de la saga de Harry Potter que vuelve a estar dirigida por David Yates, escrita por J.K. Rowling y protagonizada por Eddie Redmayne, Katherine Waterstone, Ezra Miller, Dan Fogler y Alison Sudol. En esta ocasión, el temible Gellert Grindelwald escapa de prisión y empieza a reunir a sus seguidores con el objetivo de alzar a los magos purasangre para reinar sobre las criaturas no mágicas. En un intento de frustrar sus planes, Albus Dumbledore reclutará a Newt Scamander, quien accede a prestarle su ayuda sin conocer los peligros que le aguardan. Johnny Depp (Asesinato en el Orient Express), Jude Law (Rey Arturo: La leyenda de Excalibur), Zoë Kravitz (Una noche fuera de control) y Callum Turner (Canción de Nueva York) son las principales incorporaciones al reparto de la película.
Estreno: 16 de noviembre



Malos tiempos en el Royale: Drew Goddard (La cabaña en el bosque) dirige y escribe este thriller con tintes de comedia negra sobre siete desconocidos, cada uno con un secreto, que coinciden en el hotel El Royale durante una fatídica noche en la que les aguarda su última oportunidad de redención… antes de que todo se vaya al infierno. Jeff Bridges (Héroes en el infierno), Cynthia Erivo, John Hamm (El rehén), Dakota Johnson (Cincuenta sombras liberadas), Chris Hemsworth (Vengadores: Infinity War), Cailee Spaeny (Pacific Rim: Insurrección) y Lewis Pullman (Los extraños: Cacería nocturna) dan vida a los siete protagonistas de esta película un tanto irregular pero cuanto menos curiosa. En breve, reseña.
Estreno: 16 de noviembre:



Colette: Abarca la vida de Sidonie-Gabrielle Colette, novelista, guionista, periodista y artista de revistas y cabaré, que adquirió fama internacional por sus libros Gigi y Claudine. Wash Westmoreland (Siempre Alice) dirige este biopic protagonizado por Keira Knightley (El cascanueces y los cuatro reinos) y Dominic West (Tomb Raider) que acaba de obtener cuatro nominaciones a los BIFA, los premios del cine independiente británico: mejor actor de reparto, vestuario, maquillaje y diseño de producción. Ha obtenido buenas críticas.
Estreno: 16 de noviembre



Viudas: Thriller dirigido por Steve McQueen (12 años de esclavitud), que ha escrito junto a Gillian Flynn (Perdida) adaptando una miniserie británica. Cuenta la historia de cuatro mujeres que no tienen nada en común excepto una deuda heredada por las actividades criminales de sus difuntos maridos. La película tiene repartazo: Viola Davis (Fences), Michelle Rodríguez (Fast & Furious 8), Elizabeth Debicki (The Tale), Cynthia Erivo, Colin Farrell (El sacrificio de un ciervo sagrado), Brian Tyree Henry (Atlanta), Daniel Kaluuya (Black Panther), Jackie Weaver (The Disaster Artist), Carrie Coon (Los archivos del Pentágono), Robert Duvall (El juez) y Liam Neeson (El pasajero). Las críticas son, como cabía esperar, muy buenas.
Estrenos: 30 de noviembre


El Grinch: Adaptación animada del clásico cuento del Dr. Seuss centrado en el Grinch, un ser cascarrabias y ermitaño que decide robar la Navidad a sus insoportables vecinos, los habitantes de Villa Quién, aunque sus planes podrían irse al traste cuando la pequeña Cindy-Lou planea junto a sus amigos atrapar a Santa Claus para darle las gracias por ayudar a su trabajadora madre. Yarrow Cheney (Mascotas) y Scott Mosier dirigen la película, que ya fue llevada al cine en el año 2000, en una cinta en acción real protagonizada por Jim Carrey. Benedict Cumberbatch (Vengadores: Infinity War) presta sus cuerdas vocales al Grinch, mientras que Pharrell Williams narra la historia y Angela Lansbury (Los pingüinos del Sr. Poper) da voz a la alcaldesa de Villa Quién.
Estreno: 30 de noviembre

1/11/18

Actor del mes: Rami Malek

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Nombre completo:
Rami Said Malek

Fecha de nacimiento: 12 de mayo de 1981

Lugar de nacimiento: Los Ángeles, California (EE.UU.)

Filmografía destacada:

The Voyage of Dr. Dolittle (Solo voz) (2020)

Mr. Robot (Serie de TV) (2015 – 2019)
Bohemian Rhapsody (2018)
Bojack Horseman (Serie de TV) (Solo voz) (2017 – 2018)
Papillon (2018)
Buster’s Mal Heart (2016)
Da Sweet Blood of Jesus (2014)
Noche en el museo: El secreto del faraón (2014)
Need for Speed (2014)
Oldboy (2013)
Las vidas de Grace (2013)
En un lugar sin ley (2013)
La saga Crepúsculo: Amanecer – Parte 2 (2012)
The Master (2012)
Battleship (2012)
Larry Crowne: Nunca es tarde (2011)
The Pacific (Miniserie de TV) (2010)
Noche en el museo 2 (2009)
La noche en casa (Serie de TV) (2005 – 2007)
Noche en el museo (2006)

Méritos: Antes, para que los actores de televisión pudieran convertirse en grandes estrellas de Hollywood era fundamental dar primero el salto al cine. George Clooney no fue George Clooney hasta que dejó Urgencias para centrarse en hacer películas. Ahora, sin embargo, con el boom de las series de televisión y las plataformas de streaming, muchas estrellas también se crean en la pequeña pantalla. Que se lo pregunten a Rami Malek, cuyos mayores méritos cinematográficos hasta hace nada eran discretos roles secundarios en películas como The Master, Las vidas de Grace, la última entrega de la saga Crepúsculo y su participación en la trilogía de Noche en el museo, en un papel de momia que probablemente consiguió en buena parte gracias a sus raíces egipcias. Pero todo cambió para él cuando cuando se estrenó Mr. Robot, una de las grandes sensaciones televisivas del verano del 2015. La serie no consiguió mantener el gancho de la primera temporada en la segunda y la tercera, y tras hacer un parón de un año, finalizará en la cuarta temporada. A Malek, no obstante, le ha venido de perlas para ganar un Emmy a mejor actor dramático e impulsar definitivamente su carrera como actor.

Poco después de alzarse con el premio televisivo más prestigioso de la televisión norteamericana, se anunciaba que Rami Malek había sido elegido para dar vida al icónico Freddy Mercury en el largamente gestado biopic del vocalista de Queen. Un personaje tan jugoso como desafiante que, a tenor de las primeras impresiones que ha causado el film, se ha saldado con una interpretación que está muy por encima de la película. No obstante, Bohemian Rhapsody aspira a ser uno de los taquillazos del otoño, lo cual podría otorgarle a Malik la visibilidad necesaria para que su nombre sea pronunciado en el anuncio de las próximas candidaturas al Oscar. Aunque lo tenga muy complicado para repetir la gesta del Emmy en los Oscar, ya ha hecho todos los deberes para conquistar Hollywood… y sin necesidad de hackear su base de datos.

Bohemian Rhapsody

Extras:

Tráiler de Bohemian Rhapsody

Tráiler de Papillon

Entrevista sobre Bohemian Rhapsody

Ganando el Emmy a mejor actor de dramático por Mr. Robot

31/10/18

Reinas del grito emancipadas

Poster La noche de Halloween

Dir.: David Gordon Green
Int.: Jamie Lee Curtis, Judy Greer, Andi Matichak, Haluk Bilginer, Will Patton, Toby Huss, Dylan Arnold, Miles Robbins, Rhian Rees, Jefferson Hall, Virginia Gardner
¿De qué va?: Laurie Strode, que logró escapar de la matanza perpetrada por Michael Myers en la noche de Halloween cuatro décadas atrás, no ha olvidado aquel fatídico encuentro en el que fue la única superviviente. Por eso, cuarenta años más tarde, Laurie, que ahora es abuela, ha convertido su casa en un búnker impenetrable, por si Myers decidiera regresar algún día. Cuando la amenaza de Myers sea un hecho, la hora de su confrontación final con esta terrorífica figura enmascarada llega al fin.

Reseña: Los reboots de grandes clásicos ya no son tendencia en esta era nostálgica en la que nos encontramos; ahora, lo que se lleva es sacar continuaciones directas de ellas y hacer como si todas las decepcionantes secuelas realizadas desde su concepción no existieran. Podría haber pasado con la saga Alien si Ridley Scott no se hubiera empeñado en Covenant, pasará el año que viene con Terminator, y está pasando ahora con La noche de Halloween. Las nueve continuaciones en forma de secuelas directas, reboots y spin-offs han sido desechadas para, tal y como lo definen sus responsables, recalibrar una saga que, salvo por el decente remake realizado por Rob Zombie, jamás logró hacer justicia a la película del 78 de John Carpenter, germen del género slasher que se desarrolló a su imagen y semejanza.

Halloween

Los créditos iniciales de esta nueva entrega plasman perfectamente el objetivo que se han marcado sus responsables: hacer que Michael Myers recupere el brío de antaño, profesando respeto y admiración a la obra de Carpenter, quien regresa en calidad de productor y de compositor de su mítica y electrizante banda sonora. La película está plagada de homenajes a su predecesora inmediata de hace 40 años, además de esconder múltiples guiños a sus “despreciadas” secuelas. Michael Myers vuelve a ser esa presencia terrorífica, indescifrable e impasible de antaño, de fuerza sobrehumana y don de la ubicuidad, pero con una novedad: tanto tiempo en el psiquiátrico ha provocado que pierda la paciencia como acosador de sus potenciales víctimas, por lo que en la primera media hora de película ya se ha cepillado a más gente que en todo el film original. Los asesinatos son satisfactoriamente brutales, auto-referenciales y truculentos, dejando algunas grandes escenas, como cierto cierto paseo por el vecindario rodado en plano secuencia o la que se produce en un patio con sensores de movimiento, aunque las mayores expectativas estén puestas en el duelo entre Myers y Laurie Strode.

Halloween

El personaje al que Jamie Lee Curtis le debe su carrera se presenta como una veterana de guerra con estrés postraumático que ha dedicado su vida a atrincherarse y prepararse para el día en el que Michael Myers vuelva a terminar lo que dejó inacabado la noche en la que se vieron las caras por primera vez, aunque eso implique sacrificar la relación con su hija y su nieta. A esa espléndida madurez que luce Curtis con orgullo le sienta como un guante esta versión de Laurie a lo “Sarah Connor” con reminiscencias a la protagonista de Tú eres el siguiente (2011), y es lo que aporta la principal novedad a esta recalibración: el intercambio de roles. No es tan simple definir quién es el cazador y quién la presa cuando Myers va en busca de Laurie y Laurie va a por Myers, redefiniendo la relación entre serial killer y scream queen con una buena inyección de empoderamiento femenino.

Halloween

David Gordon Green aprueba emulando a Carpenter con este slasher divertidísimo, tenso y respetuoso (quizás demasiado) hacia su progenitor, pero lo mejor de todo es esa sensación que deja de ser un ajuste de cuentas al género cinematográfico cuyas reglas y características asentó el anterior Halloween. Todas esas chicas, cosificadas e indefensas, asesinadas brutalmente tanto por Michel Myers como por todos los sucesores que llegaron después, son en cierta manera vindicadas por el clan Strode, tres generaciones de mujeres que (junto a la heroína de la estupenda Revenge), han llegado decididas a reformular el arquetipo de la scream queen en el 2018. Ellas son una estrella de rock consagrada (Jamie Lee Curtis), la eterna secundaria de lujo (Judy Greer) y una joven promesa (Andi Matichak), y juntas justifican este regreso tardío de Michael Myers, aunque el resto sea pura fórmula. El final es tan perfecto que una secuela se antoja innecesaria, pero como la taquilla manda, lo más probable es que vivamos otro Halloween sangriento muy pronto. Bienvenido a casa, Mr. Myers.

7/10

26/10/18

Duelo lunar

Poster First Man


Dir.: Damien Chazelle
Int.: Ryan Gosling, Claire Foy, Jason Clarke, Kyle Chandler, Corey Stoll, Patrick Fugit, Christopher Abbott, Ciarán Hinds, Olivia Hamilton, Lukas Haas
¿De qué va?: Neil Armstrong fue un astronauta que formó parte del programa espacial que desarrolló la NASA entre los años 1961 y 1969, culminando con la misión del Apolo 11 que le permitió convertirse en el primer hombre en caminar sobre la Luna.

Reseña: Mientras que para todos los directores que realizan una potente ópera prima, la prueba de fuego reside en la segunda película, para Damien Chazelle se encuentra en la tercera. La La Land (2016) era un proyecto que tenía en mente desde antes de haber debutado con Whiplash (2014), y el éxito de ésta lo hizo posible. Aquel musical fue un proyecto personal que llegó a muchísima gente, la confirmación de estar ante uno de lo directores más talentosos de la última promoción de Hollywood, si no el que más. First Man, por el contrario, es su primer trabajo que parte de un guion ajeno, y a su vez se basa en una historia que pertenece a la historia de Estados Unidos en particular y a la de la humanidad en general. Sin embargo, el biopic del primer hombre que caminó sobre la superficie de la Luna no es tan diferente temáticamente hablando a los anteriores films de Chazelle como podría parecer a primera vista. Al igual que el ambicioso baterista de Whiplash o que Sebatian y Mia, Neil Armstrong tiene una fuerte ambición, un sueño que cumplir, y está convencido de que debe dejar de lado su vida afectiva y familiar para alcanzarlo.

First Man2

Armstrong se enrola en el ambicioso proyecto del alunizaje de la NASA como una válvula de escape a una tragedia personal que es incapaz de gestionar. La película muestra al astronauta como un hombre tan opaco como la Luna y que se ha autoimpuesto una misión, y ni el fallecimiento de sus amigos y compañeros en pruebas que acaban terriblemente mal, ni experiencias propias cercanas a la muerte, ni el enorme riesgo de que su esposa e hijos le pierdan, harán que tire la toalla.  El discurso y la motivación patrióticas brillan por su ausencia, dejando claro que todo se lucubró para ganarle la carrera espacial a los rusos, e incluso mostrando la respuesta crítica de la ciudadanía ante la enorme inversión del gobierno norteamericano en el proyecto de la NASA, cuando había problemas colectivos que necesitaban más atención. El contexto político y social está presente, pero First Man es en realidad sobre cómo un hombre gestiona el duelo intentando llevar a cabo la misión más increíble llevada a cabo por el ser humano.

First Man

Chazelle orquesta la película de tal forma que el espectador vive la historia de Armstrong en primerísima persona, siendo testigo tanto de los momentos en los que flaquea fuera de la vista del resto del mundo como en las diferentes incursiones al espacio que realizó. La experiencia de subirse a una nave y ser lanzado al firmamento está desprovista del glamour y la sofisticación que se le suele atribuir para ser mostrada como una situación tremendamente claustrofóbica, agobiante y aparatosa, con un margen de error y fracaso demasiado elevado. Las secuencias de vuelo exhiben la enorme habilidad técnica y visual que posee su realizador, mientras que las escenas familiares demuestran que también es un gran director de actores. Chazelle consigue exprimir todo el jugo posible a la vertiente impasible de Ryan Gosling, y para llegar donde éste no puede, cuenta con la inestimable ayuda de Claire Foy. Su personaje no deja de ser el de esposa preocupada, y aunque no sea su historia la que se cuenta en la película, proyecta una enorme fuerza a través de su mirada, al tiempo que refleja el amor hacia su marido, la inquietud que sufre y la perseverancia que necesita tanto para ser una buena madre como el apoyo que Neil necesita.

First Man (2018)

First Man no es Whiplash, ni La La Land, pero tampoco aspira a serlo. Damien Chazelle ha sabido coger un material ajeno y hacerlo suyo, con la inestimable ayuda de sus colaboradores habituales, Linus Sandgren en la fotografía y Justin Hurwitz en la banda sonora, este último creando una de las mejores partituras del año. Sus talentos combinadps dotan tanto de épica como de melancolía a una de las hazañas más increíbles realizadas por el ser humano. Chazelle sigue con su obsesión por el sacrificio personal, aunque la historia de amor de Neil y Janet le ha permitido contar una visión más optimista al respecto; una en la que a pesar de la pérdida, la incomunicación y el distanciamiento, la comprensión y la paciencia son suficientemente fuertes como para que, por una vez, el amor no sea el peaje que hay que pagar por alcanzar la gloria.

8/10

20/10/18

O.C: Los niños del paraíso (1945)

Poster Los niños del paraiso¿De qué va?: En el mundo teatral parisino de 1840, un célebre mimo, Baptiste Deburau, se enamora una misteriosa mujer, Garance, pero su timidez le impide tomar la iniciativa. Por su parte, Garance comienza un romance con el actor Frédéric Lemâitre, pero tras ser acusada de un crimen, la muchacha desaparece sin dejar rastro.

Reputación: Clásico del cine francés que se rodó durante 18 meses en plena ocupación alemana, lo que provocó que tanto su diseñador de producción, Alexandre Trauner, como su compositor, Joseph Kosma, ambos judíos, tuviesen que hacer su trabajo a escondidas y a través de mensajeros. Al director, Marcel Carné, se le ocurrió la idea para el film al escuchar la historia de un famoso mimo francés del siglo XIX, Jean-Gaspard Deburau, que encabezó las páginas de sucesos cuando asesinó a un borracho que le molestaba, lo que atrajo al juicio a todos los parisinos que querían escuchar su voz por primera vez. Al guionista Jacques Prévert no le convencía la idea de escribir un guion que pusiera al mismo nivel el teatro y la pantomima, dado que no le gustaba nada esta última, pero finalmente cedió cuando se le dio la oportunidad de incluir en la historia un personaje histórico que le fascinaba, Pierre François Lacenaire, apodado el ‘dandy del crimen’.

Los niños del paraíso

Para el rodaje se construyó el set más grande y más caro de la historia del cine francés, casi medio kilómetro de decorado que emulaba el Boulevard del Crimen, situado en el distrito teatral del París de los años 30 y 40. Teniendo en cuenta que los recursos humanos y materiales eran escasos durante la guerra, fue todo un milagro llevar a cabo una empresa de tal envergadura. La filmación se completó poco antes del 6 de junio de 1944, el día en el que se produjo el desembarco en Normandía, y Carné, habiendo planeado estrenar el film tras la liberación de Francia, mandó a hacer tres copias y las escondió en distintos lugares: en una bodega del Banco de Francia, en una caja fuerte del estudio Pathé y en una casa de la Provenza. El título de la película hace alusión a la gente que se coloca en los balcones superiores del teatro, más baratos que los que se encuentran por debajo. Fue nominada al Oscar a mejor guion original en 1946.

Los niños del paraiso

Reputación: Los niños del paraíso fue promocionada en Estados Unidos como la respuesta francesa a Lo que el viento se llevó (1939), aunque en realidad no tienen demasiado en común más allá de la extensa duración de ambas y de contar una historia de amor que abarca varios años. Mientras que el film americano muestra el empoderamiento de una mujer caprichosa marcada por los tiempos convulsos de su país, la película de Marcel Carné se centra en las bajas pasiones de un grupo de personajes procedentes del mundo del espectáculo parisino. A destacar su puesta en escena, la cuidada y fastuosa ambientación y el desarrollo de sus carismáticos personajes, sobre todo al producirse el salto temporal entre las dos partes en las que se divide la película. Sin embargo, tres horas de metraje es demasiado, y aunque no se hacen pesadas, las conversaciones alargadas y reiterativas acaban por resentir el interés por este romance entre un mimo triste y una ‘femme fatale’ que son sacudidos por una serie de encuentros, desencuentros y circunstancias que aumenta tanto el deseo como la distancia entre ambos.

Próximo visionado: Jasón y los argonautas (1963)

19/10/18

Vertiginoso ascenso, dura caída

Poster Ha nacido una estrella


Dir.: Bradley Cooper
Int.: Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliott, Andrew Dice Clay, Rafi Gavron, Anthony Ramon, Dave Chappelle, Ron Rifkin
¿De qué va?: Jackson Maine es un músico veterano que  descubre a una talentosa cantante llamada Ally , una joven que sueña con triunfar en el apasionante mundo del espectáculo. Será entonces cuando Jackson decida ayudar a la joven a impulsar su carrera y lanzarla al estrellato, convirtiéndose en su mentor. Entre los dos nacerá una apasionada relación amorosa que se verá enturbiada por el carácter autodestructivo de Maine.

Reseña: Con este nuevo remake, ya son cuatro ocasiones en las que Ha nacido una estrella ha sido llevada a la gran pantalla. Es como si cada generación necesitase de una versión adaptada a su tiempo de esta historia de amor marcada por el talento, la fama y la tragedia, porque pese a que la obsesión por la fama y las celebridades no haya cambiado nada, las formas de alcanzarla y venerarla resultan ahora más inmediatas e invasivas por culpa del móvil, las redes sociales e Internet. El efecto viral está presente en la versión del siglo XXI, pero se queda en la anécdota. Bradley Cooper no está tan interesado en modernizar la historia como en crear un romance atemporal y auténtico, algo que logra con creces durante la primera hora de la película.

A STAR IS BORN

Para su primer trabajo tras las cámaras, Bradley Cooper se ha inspirado muchísimo más en Clint Eastwood que en David O. Russell; curiosamente, el primero iba a ser el encargado de dirigir el proyecto hasta que se desvinculó de él y Cooper tomó el testigo. El protagonista de El francotirador se ha tomado muy en serio la película teniendo en cuenta todo lo que se jugaba con ella, y muestra un gusto clásico, elegante e intuitivo del que se beneficia mucho esta versión, menos glamourosa y más cercana que las versiones precedentes. La película comienza como un íntimo acercamiento a dos personas cuyos destinos se cruzan para no separarse jamás, colocándonos a los espectadores como testigos de cómo se fragua su amor. Jackson y Ally se miran a los ojos, se rozan, acarician, sonríen, charlan, improvisan canciones sentados en el bordillo de una acera…. La química entre Cooper y Lady Gaga es potentísima, y alcanza su clímax en la mejor escena de la película, aquella en la que ambos cantan por primera vez subidos a un escenario. La canción elegida se llama Shallow y es un temazo que suena a Oscar.

Ha nacido una estrella

Después del subidón, aparece un personaje bastante odioso que ejerce de catalizador de la pareja, de sus sueños y temores, y la historia cambia de ritmo y rumbo para plasmar cómo la carrera de Ally sube como la espuma, mientras que la de Jackson se hunde en el fango y en su alcoholismo. En cuanto la pareja se distancia, la película toma derroteros más convencionales, con mucho cliché, y aunque no sea un completo desastre, no logra desprender el magnetismo de la primera parte. El personaje de Cooper gana protagonismo y él lo aprovecha para lucirse, mientras que el de Gaga se diluye, y si bien la interpretación de la cantante es francamente buena, resulta menos lucida cuanto más se asemeja a la Lady Gaga real. Tampoco es de recibo el acercamiento condescendiente a la música pop, aunque la trayectoria de Ally podría funcionar perfectamente como una analogía de la evolución musical que de Shakira sin ir más lejos. Para cuando llega el desenlace, la emotividad surte el efecto deseado retrotrayéndose a los primeros compases del film.

A STAR IS BORN

Bradley Cooper ha conseguido justificar la existencia de esta cuarta versión de Ha nacido una estrella. Sobre todo por iniciar una faceta como director prometedora, consolidar su talento como actor dramático, revelar el talento interpretativo de Lady Gaga (habrá que ver cómo lo desarrolla y de qué manera) y dar cabida a que Sam Elliott realice una de los trabajos secundarios más formidables y emotivos del año. ¡Si hasta da trabajo a un par de nuestras drags favoritas de Ru Paul’s Drage Race! El problema está en que su primera hora es formidable y la segunda casi que es una película distinta que se desperdicia intentando seguir el devenir argumental marcado por el referente original, el del año 37. Si hay gente que para de ver Moulin Rouge justo antes de su trágico final, sería completamente lógico detener Ha nacido una estrella a la mitad, y quedarnos con un magnífico mediometraje.

7/10

17/10/18

Affaire del este

Poster Cold War
Dir.: Pawel Pawlikowski
Int.: Joanna Kulig, Tomasz Kot, Agata Kulesza, Borys Szyc, Cédric Kahn, Jeanne Balibar,Adam Woronowicz, Adam Ferency, Adam Szyszkowski
¿De qué va?: Polonia, años 50. En un país marcado por las heridas sufridas en la II Guerra Mundial, las nuevas autoridades comunistas promocionan la creación de un grupo de músicos que, a través del folklore local, intenta llevar algo de alegría al pueblo polaco, y de paso transmitir mensajes de alabanza sobre el Camarada Stalin. Wiktor es un pianista que forma parte de este grupo coral y que se enamora de una de sus nuevas integrantes, Zula, Juntos viven un bello romance, que irá yendo y viniendo a lo largo de más de una década.

Reseña: La concreción es una virtud infravalorada, sobre todo en el cine. Tiempo atrás, muy pocas películas pasaban de las dos horas de metraje; eso quedaba reservado a grandes acontecimientos. Ahora, cualquier producción con ínfulas grandilocuentes, o incluso sin ellas, alarga su duración más allá de los 120 minutos sin tener demasiado que contar. Por eso, sorprende que Cold War no llegue ni a los 90 minutos de duración, y que cuente tantas cosas en tan poco tiempo, con ese estilo minimalista, en blanco y negro y de formato cuadrado con el que su director, el polaco Pawel Pawlikowski, ganó el Oscar a mejor película de habla no inglesa por Ida hace ya cinco años. Lejos de parecer un intento perezoso de repetir la misma jugada, esta forma de contar una historia como si fuera a través de Polaroids en blanco y negro le sentaba tan bien a aquel viaje de autodescubrimiento de la novicia Ida como al romance a través de varias décadas de Wiktor y Zula, la pareja protagonista de Cold War.

Cold War1

La película sigue a sus protagonistas en un periplo circular entre Varsovia y París, entre los dos lados del muro de Berlín y entre el capitalismo y el comunismo. La música une a Wiktor y Zula para luego ser separados por las circunstancias políticas. Pero están condenados a reencontrarse, amarse y volver a separarse, atrapados en un “ni contigo ni sin ti” agravado por una distancia física y emocional que les impide asentar un hogar en el que poder ser felices. Todo está contado de una manera sencilla y sutil pero cristalina, permitiendo que se pueda seguir la historia fácilmente a pesar de las numerosas elipsis de la historia; a Pawlikowski le basta unas pocas líneas de diálogo para que nos podamos situar tras cada salto temporal y sepamos en qué punto se encuentran los personajes. Esa sutileza también se hace patente en el contexto histórico, perfectamente expuesto sin ser explicado, y en el contraste entre los dos escenarios principales donde se desarrolla el film, entre las edificaciones polacas en ruinas y sus cánticos folclóricos y la sofisticación de las calles y los bares parisinos amenizados por el jazz y otros ritmos modernos.

Cold War2

Cold War es, ante todo, un ejercicio de virtuosismo estético, dada la belleza de la composición de las imágenes, de la sublime fotografía en blanco y negro y de los etéreos movimientos de la cámara. Es la respuesta de la Europa del Este al gran romance clásico, con una gran historia de amor imposible bajo el foco, pero libre de los sentimentalismos y la grandilocuencia característicos de Hollywood, y ahí es donde precisamente radica su mayor vulnerabilidad: resulta tan fría, tan distante, que resulta muy complicado empatizar con la pareja protagonista pese al gran trabajo que realizan tanto Tomasz Kot como Joanna Kulig, quien por cierta empieza el film pareciéndose a Jennifer Lawrence y lo termina asemejándose más a Jessica Chastain. No creo que la principal intención de Pawlikowski sea la de emocionar a los espectadores, pero al fin y al cabo, su película me causa mucha más admiración que apasionamiento, aunque esa humildad e instinto poético con los que ha elaborado esta historia inspirada y dedicada a sus padres lo confirma como una de las voces más personales e interesantes del panorama cinematográfico europeo.

7’5/10

14/10/18

O.C: Aterriza como puedas (1980)

Poster Aterriza como puedas¿De qué va?: En el vuelo 2009 de la aerolínea Trans American, todos los pasajeros y la tripulación se encuentran indispuestos a causa de una intoxicación alimentaria. Ted Striker, un ex piloto de caza que tiene problemas de alcoholismo y miedo a volar, debe cooperar junto a su ex novia, azafata en el avión, para aterrizar.

Comentario: Parodia del cine de catástrofes, sobre todo de la película Suspense… hora cero (1957), cuyos derechos compró el trío de directores compuesto por Jim Abraham, David Zucker y Jerry Zucker para poder parodiarla casi palabra por palabra sin meterse en ningún problema legal. Los directores escogieron actores como Robert Stock, Lloyd Bridges, Peter Graves y Leslie Nielsen por su reputación de encarnar personajes serios y racionales; hasta esta película, ninguno había hecho comedia, por lo que la gravedad que aportaron a sus papeles contribuyó a la eficacia de la sátira. En el caso de Nielsen, relanzó una carrera que como él mismo aseguró parecía estar destinada a roles de abuelo, protagonizando a partir de entonces numerosas comedias absurdas producidas por los responsables de Aterriza como puedas. La película costó 3,5 millones de dólares y recaudó 83 millones sólo en Estados Unidos. Fue nominada al Globo de Oro a mejor comedia y al BAFTA al mejor guion. Al principio su recibimiento fue tibio, pero con el tiempo ganó un estatus de culto que la ha colocado en los primeros puestos de numerosas listas que reúnen las mejores comedias de la historia del cine. Su éxito comercial propició una secuela que abordó el género de la ciencia ficción, pero aunque se consiguió reunir a buena parte del reparto, sus guionistas y directores prefirieron no participar en ella, al considerar que ya habían explotado suficiente los chistes sobre aeropuertos.

Aterriza como puedas


Comentario: La spoof movie es un género muy devaluado en la actualidad por culpa del éxito de Scary Movie (2000), que dio lugar a engendros como Date Movie (2006), Casi 300 (2008) o Disaster Movie (2008) de los que prefiero no acordarme. Los responsables de esas supuestas comedias creían que con hacer un puñado de chistes gruesos, machistas, homófobos, generalmente ofensivos, cutres y obvios ya lo tenían todo ganado, pero afortunadamente, el público empezó a reírse cada vez menos con estas películas y dejaron de ser tan rentables como en antaño. Las únicas que salvaría de la quema son las dos primeras entregas de Scary Movie y No es otra estúpida película americana (2001). El arte de la parodia es mucho más complicado de lo que parece, de ahí que Aterriza como puedas sea un extraño fenómeno, pues como comedia absurda que se ríe de las convenciones y los clichés del cine Hollywood funciona a la perfección, siendo raro el gag que falle o esté fuera de lugar. Pero lo mejor de todo es que, aunque la experiencia tanto en un avión como en un aeropuerto ya no sean lo que era, su humor, sin ser blanco ni ofensivo, sigue siendo a día de hoy igual de vigente que en el año de su estreno.

Próximo visionado: Los niños del paraíso (1945)


9/10/18

El simbionte que me cameló

Poster Venom


Dir.: Ruben Fleischer
Int.: Tom Hardy, Michelle Williams, Riz Ahmed, Jenny Slate, Reid Scott, Michelle Lee, Scott Haze, Marc Brandt
¿De qué va?: Eddie Brock es un astuto periodista que está investigando una empresa sospechosa llamada Fundación Vida. Durante una visita furtiva a su sede, Brock quedará infectado por una forma de vida extraterrestre. Comenzará entonces a experimentar cambios en su cuerpo que no entiende, y escuchará una voz interior, la del simbionte Venom, que toma posesión de su cuerpo y le confiere poderes sobrehumanos.

Reseña: A todos nos gusta un buen villano. Suelen ser más interesantes, atractivos y divertidos que los aburridos héroes de turno. Hollywood es tan consciente de ello que está intentando sacar un nuevo filón, convirtiéndolos en los absolutos protagonistas de historias contadas desde su punto de vista. El problema es que Hollywood no se atreve a llevar la villanía hasta sus últimas consecuencias. O bien resultan ser unos incomprendidos (Maléfica, 2014) o unos antihéroes canallitas (Escuadrón suicida, 2016), pero al final, nunca son tan malos como se les pinta, y siempre encuentran a alguien peor contra el que pelear. Lo mismo ocurre con Venom, intento descarado de Sony de exprimir los derechos de Spider-Man ahora que los tiene que compartir con Marvel.

Venom4

Puesto que la película de Ruben Fleischer (que ya nos decepcionó con Gangster Squad) ha sido un éxito de taquilla, recaudando en su primer fin de semana 200 millones de dólares, el doble de lo que costó, no sólo tendremos secuela de Venom, sino una serie de películas protagonizadas por villanos del Hombre Araña, con Jared Leto ya confirmado para dar vida al vampiro Morbius. La lástima es que el éxito les librará de hacer un ejercicio de autocrítica necesario para poder dotar a Venom de una personalidad de la que carece en su carta de presentación. Se percibe el intento de hacer una película adulta y violenta a lo Deadpool (2016), pero no puede jugar en su misma liga evitando a toda costa recibir la calificación R. Intenta ser tantas cosas a la vez que al final se queda en tierra de nadie, siguiendo una trama simplona y superficial que desaprovecha la dicotomía entre Eddie Brock y Venom.

Venom

Venom se mete con Eddie, le cae simpático y cambia de parecer tras su interacción con él. Todo esto lo sabemos única y exclusivamente porque el simbionte así lo hace saber, porque jamás vemos algún tipo de evolución en la relación entre ambos; tampoco remordimiento o conflicto interno por parte de Eddie, ni las connotaciones trágicas de ser cautivo de un ente violento que ha tomado posesión de su cuerpo. Tom Hardy se deja la piel en levantar la película, consciente de ser su principal valedor, pero se pasa de histriónico, mientras que su partenaire, Michelle Williams, está un tanto desubicada, pese al esfuerzo desde el guion por crear un personaje femenino con peso en la trama más allá de la  etiqueta de ‘interés romántico’, y que no necesita que la rescaten. Riz Ahmed es una elección astuta para dar vida al auténtico villano de la función, pero su rol no puede ser más plano y desabrido.

Venom2

Si la trama es simplona y atropellada, la acción es tres cuartas partes de lo mismo, un batiburrillo de CGI en el que no se puede distinguir gran cosa. La película es entretenida, claro, pero el cine de superhéroes ha demostrado que puede ser algo más que un pasarratos clónico. Porque el principal problema de Venom no está en que no se tome demasiado en serio, sino en que no tiene nada que pueda justificar su existencia, habiendo suficiente materia prima y talento involucrado para asumir riesgos y llegar adonde ninguna otra película del mismo corte haya llegado jamás. Veremos si el Joker de Joaquin Phoenix se atreve, da pleno y abre la veda a las películas protagonizadas por villanos de verdad, no estos cuya maldad es pura fachada.

4’5/10

8/10/18

Magia potagia a la vieja usanza

Poster La casa del reloj en la pared


Dir.: Eli Roth
Int.: Jack Black, Cate Blanchett, Owen Vaccaro, Kyle MacLachlan, Renée Elise Goldsberry, Sunny Suljic, Colleen Camp, Lorenza Izzo
¿De qué va?: Lewis Barnavelt es un niño huérfano que se muda a la casa de su tío. Pese a que todo parece normal, ese hogar, su tío y su vecina, esconden muchos secretos. El extraño tic-tac de un reloj resonando por las paredes de la casa inquieta al pequeño, lo que le lleva a una investigación con el objetivo de descubrir todos los misterios ocultos.

Reseña: No puede haber mejor logo para la productora Amblin Entertainment que la icónica imagen de Elliot y E.T. surcando los cielos en la bicicleta. Porque ese momento es sinónimo de aventura, fantasía, imaginación y juventud, elementos que se pueden encontrar en el grueso títulos de la compañía fundada por Steven Spielberg, como Los Goonies (1985), Regreso al futuro (1985), Parque Jurásico (1993), Casper (1995), Monster House (2006), Las aventuras de Tintín (2011) o la reciente Ready Player One (2018). La casa del reloj en la pared es la nueva aventura juvenil con el sello Amblin, el salto a la gran pantalla de la novela homónima de John Bellairs, autor que se especializó en la literatura gótica juvenil.

La casa del reloj en la pared

Afortunadamente, no nos encontramos ante el enésimo intento de lanzar una franquicia cinematográfica basada en una saga literaria juvenil; esa moda ya pasó por acumulación de fracasos. En cambio, La casa del reloj en la pared se enmarca dentro de esa nueva tendencia de revalorizar el cine de los 80 y 90, pero no a base de acumular guiños, homenajes y referencias a películas míticas; lo que adopta como propio de aquel cine es el sentido del espectáculo dirigido a toda la familia que no renuncia al terror ni a temas dramáticos por miedo a que los niños no vayan a pegar ojo por la noche. La larga experiencia de su director, Eli Roth, en el cine de terror más gore y explícito (Cabin Fever, Hostel, Green Inferno…) confiere a la película de un toque macabro que le sienta francamente bien.

La casa del reloj en la pared2

Aunque la trama de la película no sea tan original como el planteamiento del misterio sugiere, los referentes que van surgiendo a lo largo del metraje son buenos: un poco del toque mágico de Harry Potter, otro tanto la ingenua picaresca de Matilda (1996), la elegante, gótica y detallista dirección artística de Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket, el vínculo de admiración mutua entre profesor y aprendiz de Steven UniverseJack Black y Cate Blanchett conforman una extraña pero efectiva pareja de mentores; él se está especializando en este tipo de cine fantástico y familiar que cada vez se le da mejor, y ella, en fin, transmite misterio, fortaleza, sentimiento maternal y tristeza como ella sabe hacer tan bien. Ambos amparan al joven protagonista, Owen Vaccaro, tan tierno como entrañable, pero cabe señalar también lo bueno que es Sunny Suljic, visto en El sacrificio de un ciervo sagrado (2017), que aquí da vida al amigo interesado de turno.

Film Review - The House With A Clock In Its Walls

No tengo sobrinos, pero si los tuviese, les llevaría al cine a ver La casa del reloj en la pared sin lugar a dudas. Porque es una película para todos los públicos que no trata a las familias ni a los niños como tontos, cine de palomitas y refresco altamente disfrutable, y  además reivindica las familias no convencionales y la extravagancia como modo de vida. Le falta un poco más de personalidad para trascender y convertirse en un referente del género, pero como experiencia fílmica de espíritu añejo resulta curiosa e insólita… aunque no termine de aprovechar el inquietante y molesto tic-tac de los relojes que habitan en la casa encantada en la que se ambienta la historia.

6’5/10