11/11/16

Geometría polisentimental

Poster Maggies Plan

Dir.: Rebecca Miller
Int.: Greta Gerwig, Ethan Hawke, Julianne Moore, Bill Hader, Maya Rudolph, Travis Fimmel, Wallace Shawn
¿De qué va?: Maggie es una profesora neoyorkina de treinta y tantos decidida a ser madre soltera. Pero su plan se trastocará cuando conozca a John, un compañero profesor que intenta ser novelista y no es feliz en su matrimonio con Georgette, una brillante académica danesa, dando lugar a un tenso triángulo amoroso.

Reseña: Dentro del grupo de cineastas e intérpretes que construyen sus carreras en torno a una misma temática o personaje, encontramos el curioso caso de Greta Gerwig, quien ostenta el título de Manic Pixie Dream Girl por excelencia después de que Zooey Deschanel se acomodase en esa serie tan hecha a su imagen y semejanza, New Girl. Volviendo a Gerwig, ha conseguido hacer suyo el papel de chica alocada, divertida, sociable, hipster, sabionda y perdida en la vida a base de interpretarlo, con algún que otro matiz diferente, en las películas de su pareja y colaborador habitual, Noah Baumbach (maravillosas Frances Ha y Mistress America), como en las de otras cineastas, incluso al servicio de bandas de música que le pegan tanto como Arcade Fire. Y mientras espera a que Woody Allen le ofrezca un papel con más sustancia que el que le dio en A Roma con amor, Gerwig sigue a lo suyo con Maggie’s Plan, otra película hecha para que sus fans la sigamos veranando y sus haters la pongan a caldo.

Maggie's Plan

De entrada, la nueva película de Rebecca Miller (La vida privada de Pippa Lee) remite un poco al propio Woody, por lo de haberse rodado en Nueva York, estar ambientada en un entorno cultivado y un tanto snob como es el de los profesores universitarios, y tratar los vaivenes de las las relaciones matrimoniales y de pareja, pero sobre todo bebe de las fuentes de Éric Rohmer, en su forma de ahondar en la psicología femenina. En Maggie’s Plan tenemos a una mujer que, al igual que muchas heroínas rohmerianas, se cree lo suficientemente espabilada como para manipular sus propios sentimientos y los de los demás a su antojo y con precisión matemática (pero con mucho encanto, que para eso es la Gerwig), aunque como es de esperar, más tarde descubrirá que en las relaciones interpersonales participan muchos factores que se escapan a su control, y que lo que un día era blanco al siguiente puede ser negro por simple capricho emocional.

Maggie's Plan

El film nunca se muestra especialmente revelador en cuestiones que ya han examinado a fondo los cineastas anteriormente citados de manera más ingeniosa y memorable, pero se esfuerza con la construcción de los personajes para que no respondan a nuestras expectativas: ni Maggie lo tiene todo tan claro, ni John (Ethan Hawke) es tan pusilánime, ni Georgette (Julianne Moore) es tan víbora como aparenta. Los tres encarnan sus papeles con el oficio que les caracteriza, secundados por la estupenda pareja que forman Bill Hader y Maya Rudolph asistiendo con complicidad a un triángulo amoroso cuyos integrantes se mueven hacia un lado o hacia el otro, empujados por conflictos de pareja tan habituales en las consultas de los consejeros matrimoniales urbanitas como pueden ser la monotonía conyugal, la envidia por los méritos que consigue el otro, la necesidad de reconocimiento o la dependencia excesiva. Una vez más, el cine puede ser la mejor terapia de choque de todas.

6/10