8/1/17

No es país para vaqueros

Poster Comancheria

Dir.: David Mackenzie
Dir.: Chris Pine, Ben Foster, Jeff Bridges, Gill Birmingham, Katy Mixon, Dale Dicky, Kevin Rankin, Melanie Papalia, Lora Martinez-Cunningham, Amber Midthunder
¿De qué va?: Dos hermanos del estado de Texas se han propuesto atracar el mayor número de bancos posible de la zona en un breve período de tiempo, con el objetivo de reunir el suficiente dinero como para no perder la granja familiar que el banco les reclama por impago. Sin embargo, los Rangers de Texas están pisándoles los talones y no pararán hasta que los atrapen.

Reseña: Una vez tuve un profesor que decía que el western fue el primer género cinematográfico que se creó, y que a partir de él surgieron todos los demás. Al margen de lo cierta o no que pueda ser esa afirmación, lo cierto es que el género goza de una permeabilidad que le permite acoger historias de diversa índole, pero con un estilo y unas pautas completamente reconocibles. Y aunque hace mucho tiempo que el western dejó de ser prolífico, de vez en cuando nos llegan interesantes propuestas que, en vez de ser calculados ejercicios de nostalgia, juegan con las convenciones del género. La última, Comanchería (Hell or High Water), está gustando, y mucho, al público estadounidense, tal vez porque en vez de modernizar el género desde la forma lo hace desde el fondo, desde el contexto político y social, y nadie sabe ni puede entender mejor lo que ocurre allí que ellos mismos.

Comancheria

Tras sacar a la luz las contradicciones de la lucha contra el narcotráfico en Sicario, el guionista Tye Sheridan se alía con el escocés David Mackenzie (director del apocalipsis romántico de Perfect Sense) para trazar una radiografía de la América profunda que ha sido la gran impulsora del ¿sorprendente? éxito de Donald Trump en la carrera hacia la presidencia. Los dos hermanos a los que dan vida unos estupendos Chris Pine y Ben Foster saquean los bancos que se han alimentado de la desesperación y la ingenuidad de su familia, y por ende, de toda la clase trabajadora, haciéndoles pagar con su misma moneda. Son representantes de la white trash que se ha sentido abandonada por la administración Obama, más preocupada por el medio ambiente que por los propios americanos, que dirían ellos, y que han visto en el populismo del magnate la esperanza de que su situación cambie a mejor. Sin nada que perder, porque ya lo les queda nada, están condenados a inmolarse en su particular lucha contra el establishment.

Comancheria2

En Comanchería hay sheriffs, ladrones, indios y buena parte de los elementos que caracterizan un western, pero todos están reordenados y reconfigurados en sintonía con el clima social y político actuales, de ahí que el asalto a los bancos ya no sea visto como una ocupación romántica y aventurera, que los tiroteos se resuelvan de forma taimada y no a bocajarro, o que a pesar del persistente racismo, los indios hayan pasado a ocupar puestos destacados en la sociedad y se hayan contagiado también del capitalista sueño americano. En cierta manera, la película es una suerte de western “neo-crepuscular”, pues revisiona el género adaptándolo a los tiempos que corren y no al revés, sin dejar que la melancolía y el derrotismo empañe una carga crítica tan sutil como el marcado acento del socarrón sheriff al que interpreta Jeff Bridges. Vamos, que resulta demasiado obvia, pero al menos cuenta con unas buenas dosis de humor negro y cínico, cercano al de los hermanos Coen, acorde con el desencanto de una tierra en la que, a pesar de la implantación del civismo, sigue siendo tan árida y cruel como de costumbre.

7’5/10