18/8/16

Atrapadme a esos fantasmas

Poster Cazafantasmas

Dir.: Paul Feig
Int.: Melissa McCarthy, Kristen Wiig, Leslie Jones, Kate McKinnon, Chris Hemsworth, Neil Casey, Andy García, Cecily Strong, Charles Dance
¿De qué va?: A raíz de una invasión de fantasmas en Manhattan, las entusiastas de lo paranormal Erin Gilbert y Abby Yates, la ingeniera nuclear Jillian Holtzmann y la trabajadora del metro Patty Tolan unen fuerzas para detener la amenaza del otro mundo.

Reseña: Hay películas que trascienden, no por su calidad, sino porque terminan convirtiéndose en iconos de una generación. Los cazafantasmas (1984) es una de ellas. La recordamos por su pegadiza canción, por los armatostes antifantasmas, por Bill Murray y Sigourney Weaver, y por el Hombre de Malvavisco gigante, pero no porque se trate de una gran comedia con gags para el recuerdo, mucho menos aún su secuela. Sin embargo, es uno de los mayores símbolos del cine y la cultura de los 80; no por casualidad, es la primera película “suecada” de Rebobine, por favor (2008), la cual se despedía de la era del VHS entendiendo el cine como una obra de dominio público y colectivo. Lo que quiero decir es que Los cazafantasmas tiene una condición de “vaca sagrada” que no necesita y que le ha venido a la contra de su reboot, mucho más inspirado cuanto más se aleja de su referente.

Abby (Melissa McCarthy), Erin (Kristen Wiig), Holtzmann (Kate McKinnon) and Patty (Leslie Jones) in Columbia Pictures' GHOSTBUSTERS.

Cazafantasmas es, ante todo, una comedia de Paul Feig. Eso se percibe sobre todo en la primera mitad del film, cuando deja que sus cuatro protagonistas, jabatas de la comedia, interactúen, improvisen, asientan su química, se diviertan, y por ende, nos divirtamos con ellas. El humor es marca de la casa, ya lo conocemos de La boda de mi mejor amiga (2011) o Espías (2015): una pizca de vergüenza ajena, otra de escatología, un toque de disparate y, ante todo, nada de tomarse en serio a uno mismo. El componente humorístico del film funciona estupendamente gracias a la experiencia de Feig y de sus musas, Melissa McCarthy y Kristen Wiig, y a la frescura que aportan Kate McKinnon y Leslie Jones, sin olvidar a un hilarante Chris Hemsworth como el recepcionista memo del equipo (en Vengadores: La era de Utrón ya dejó ver que la comedia no se le da nada mal).

Erin (Kristen Wiig), Kevin (Chris Hemsworth) and Patty (Leslie Jones) in Columbia Pictures' GHOSTBUSTERS.

Sin embargo, el film se resiente cada vez que debe introducir algún cameo de rigor, todos igual de desaprovechados, o cuando debe pasar por los checkpoints de la película original. La película hace tal abuso del efecto nostalgia y se muestra tan deudora del original que se conforma con ser un reboot femenino y actualizado, sin ir más allá, siendo más ocurrente cuando pone a sus protagonistas a enfrentarse a sus haters en la red en un genial ejercicio metacinematográfico. Tan cargante resulta su deuda con la película a la que homenajea constantemente como con su condición de blockbuster, armando un tercer acto que se traduce como una versión dopada de CGI hasta las trancas del clímax de la cinta original, muy pensado para esa minoría que sigue acudiendo a ver películas en 3D.

Cazafantasmas

Ante todo, Cazafantasmas es un entretenimiento más que decente, muy por encima de la mala prensa que ha generado una absurda polémica fruto del machismo más rancio, y de una campaña publicitaria que le ha hecho un flaco favor. Pagaría gustosamente la entrada por ver una secuela en el que estas cuatro mujeres vuelvan a hacer muestra de su don para arrancarnos carcajadas, de su camaradería y de un “girl power” inquebrantable ante cualquier fantasma que se les ponga delante. Y si se libran de pagar peaje a las películas precedentes, mejor que mejor.

7/10