18/11/16

Más vale labia que corsé

Poster Amor y amistad

Dir.: Whit Stillman
Int.: Kate Beckinsale, Chloë Sevigny, Xabier Samuels, Tom Bennett, Emma Greenwell, Morfydd Clark, Stephen Fry, Jenn Murray, Justin Edwards, James Fleet
¿De qué va?: Inglaterra, 1790. Lady Susan es una viuda sin fortuna que se aloja de manera algo forzada en la casa de campo de su cuñado, aunque no despierta la simpatía de la esposa de éste, debido a los rumores acerca de sus flirteos y extravagancias entre la élite social. Mientras tanto Lady Susan se deja cortejar por dos hombres mientras le busca un marido a su hija casadera de 16 años.

Reseña: Todo aquel que espere romanticismo bucólico de cualquier película que proceda de una obra de Jane Austen tal vez pueda sentirse decepcionado ante esta nueva adaptación, que parte de un relato epistolar poco conocido de la autora, titulado Lady Susan, que es a su vez el nombre del personaje que sacude la apacible vida de varias familias de bien de la sociedad inglesa del siglo XVIII. Al igual que la heroína más conocida de Austen, la Elizabeth Bennet de Orgullo y prejuicio, Lady Susan es una mujer adelantada a su tiempo que disfruta de su libertad, recién adquirida tras el fallecimiento de su marido. Sin embargo, lejos de tener un carácter soñador, resulta ser una mujer bastante práctica, con un exhaustivo conocimiento de las convenciones sociales, más preocupadas en los modales que en la verdad o los sentimientos, y una habilidad para la seducción que le garantizarán techo y comida de por vida.

Ross McDonnell

A pesar de lo que reza el título, la película no profesa Amor y amistad precisamente. Si acaso, lo más parecido que hay a una amistad la encontramos en la relación entre Lady Susan y su amiga americana (Chloë Sevigny), pero sólo porque la primera necesita una confidente/secuaz y a la segunda le divierten sus confabulaciones, que nos pueden recordar un poco a las intrigas burguesas de Las amistades peligrosas. Si bien al principio parece que el arte de la manipulación es exclusivo de Lady Susan, pronto descubriremos que es algo que se extiende a todas las mujeres de la historia, pues ellas resultan ser más complejas, intuitivas y perspicaces que unos hombres que, por muy patriarcales que sean, son incapaces de descifrar lo que está sucediendo a su alrededor, algo que también se puede extender a los propios espectadores: los diálogos son rápidos, enfáticos y tajantes, lanzando puyas cínicas y envenenadas con tal presteza y naturalidad que podemos fácilmente pasar muchas por alto.

Amor y amistad

Dos elementos tan llamativos en las películas de época como son el diseño de producción y el vestuario pasan aquí un tanto desapercibidos porque se limitan a cumplir su función ambiental, sin grandes alardes, porque el guion escrito por el también director Whit Stillman es lo suficientemente sólido y potente como para prescindir de distracciones, auspiciado por un reparto entregado que le da vida y color. En este aspecto, Kate Beckinsale se luce como nunca confiriéndole a la astuta Lady Susan buenas dosis de encanto, descaro y una malicia casi inconsciente; nunca la llegamos a detestar porque de sus conversaciones siempre sacaremos observaciones lúcidas, y detalles tan sutiles como el de que sólo recuerde el nombre de uno de sus sobrinos (según ella su favorito) porque se llama igual que su hija. De su extenso y teatralizado elenco también podríamos destacar a Tom Bennett, dando vida al memo ingenuo con el que Lady Susan quiere casar a su hija.

Amor y amistad3

Lo peor de la cinta es su primer acto, con una presentación de personajes a lo Wes Anderson que no acaba de ser todo lo graciosa y explicativa que pretende, sino abrumadora, ante la cantidad de nombres y roles que presenta. Pero una vez la trama se asienta y los personajes se presentan por sí mismos, la película toma velocidad de crucero sin que nunca se atisbe el encorsetamiento característico del género en el que se enmarca. Mucho más acertada que el anterior y fallido trabajo de Stillman, Damiselas en apuros, Amor y amistad es una aproximación fresca y muy divertida tanto a la obra de Austen como a la sociedad de hace tres centurias, cuya fauna no dista demasiado de lo que nos podemos encontrar hoy en día. Al fin y al cabo, Lady Susan puede considerarse una antepasada de Regina George, Chanel Oberlin y otras grandes ‘bitches’ de nuestra era que, en vez de utilizar correspondencia, se valen de Whatsapp para comunicar sus intrigas.

7’5/10