26/1/17

Un faro a medio gas

Poster La luz entre los oceanos

Dir.: Derek Cianfrance
Int.: Michael Fassbender, Alicia Vikander, Rachel Weisz, Jack Thompson, Thomas Unger, Florence Clery, Bryan Brown, Emily Barclay
¿De qué va?: Australia, 1926. Un farero y su esposa encuentran un hombre muerto y un bebé en un bote encallado en la orilla. Dados sus intentos frustrados de concebir, la pareja decide no acudir a las autoridades y criar a la niña como si fuera suya. Todo se complica cuando años más tarde descubren que la madre biológica está viva.

Reseña: Hay películas que parecen destinadas a ganar estatuillas doradas desde el momento en el que fueron planeadas. Así lo creen algunas distribuidoras españolas cuando se aventuran a programar con mucha antelación sus estrenos para los meses de enero y febrero, época en la que la taquilla se beneficia de los Globos de Oro y las nominaciones a los Oscar. Pero la jugada no siempre sale bien, porque hay películas que, a pesar de las expectativas, no gustan o pasan muy desapercibidas en la temporada de premios. Es lo que ha ocurrido con La luz entre los océanos, un film que reunía todos los ingredientes para ser, o bien un imán de premios, o un telefilm de sobremesa de lujo. Finalmente, no es ni lo uno ni lo otro, pero si hay que escoger un bando, sería el segundo.

La luz entre los oceanos2

En este caso en particular, duele que la película no sea todo lo buena que quisiéramos, porque detrás de ella está Derek Cianfrance, que debutó con una de las mejores y más dolorosas disecciones del amor de lo que llevamos de siglo XXI, Blue Valentine (2010), y su segundo film, Cruce de caminos (2012), aun siendo menor, también tenía ideas interesantes y arriesgadas. En su último trabajo, el primero que parte de un material ajeno, exhibe un academicismo impoluto, sin rastro alguno de señas de autor. Es más, me dicen que la ha dirigido Lasse Halström y me lo hubiera creído, porque es la clase de película blandita que se ha dedicado a hacer en los últimos años (Un lugar donde refugiarse, Querido John, Una vida por delante…). Y eso que la historia no empieza mal, con el encuentro de dos almas solitarias y heridas a consecuencia de la guerra que encuentran en una isla remota el exilio perfecto para ser felices, ajenos a las inclemencias del mundo… aunque pronto descubrirán que, en la vida, las adversidades son inevitables, por muy sobreprotegido que se esté.

 La luz entre los oceanos

La contraposición entre pasado y futuro funcionó muy bien en los anteriores films de Cianfrance. En este, hay también una voluntad de evidenciar las consecuencias a largo plazo de los actos, la asunción de responsabilidades ajenas o el dolor de la pérdida, pero el conflicto estalla de forma mecánica y, a pesar de las caras tristes, los llantos, la partitura de Alexandre Desplat y las imágenes de atardeceres en el mar (demasiadas), la emoción nunca termina de traspasar la pantalla. Y no es porque sus actores no se esfuercen en conseguirlo, de hecho, lo mejor de la película son las esforzadas interpretaciones de su trío protagonista: Michael Fassbender y Alicia Vikander tienen mejor química que otras muchas parejas de actores cuyo amor surgió durante el rodaje, mientras que Rachel Weisz cumple sobradamente como el elemento desestabilizador de su armonía, pese a que sea la “responsable” de que la historia vaya por derroteros trillados sobre niños robados y la contraposición entre paternidad biológica y adoptiva.

THE LIGHT BETWEEN OCEANS

La luz entre los océanos es la clase de película que, formalmente, resulta irreprochable, pero que  tampoco tiene nada que te haga vibrar. Demasiado masticada explicitando la trama (esos flashbacks innecesarios del pasado de Rachel Weisz) y demasiado superficial a la hora de abordar tanto los debates éticos que surgen a colación del argumento como las decisiones que toman los personajes en momentos clave. Como melodrama de domingo por la tarde tiene un pase, pero en poco tiempo tan sólo la recordaremos porque fue la película en la que Fassbender y Vikander se enamoraron. Desde que ellos son los que mejor partido le han sacado a la experiencia.

5’5/10