5/3/16

Una luz en el vacío

Poster Anomalisa
Dir.: Charlie Kaufman, Duke Johnson
¿De qué va?: Michael Stone es motivador profesional, un gurú de la industria de la atención al cliente. Sin embargo, está en plena crisis existencial, y cuanto más ayuda a los demás, más monótona y aburrida se vuelve su vida; en su cabeza, todas las personas le suenan con la misma voz. Todo cambia cuando conoce en un hotel a Lisa, cuya voz suena cálida y diferente a la de los demás. Michael luchará contra su propia incapacidad para conectar con la gente en busca de alcanzar la felicidad con Lisa.

Reseña: Charlie Kaufman ganó el Oscar a mejor guión original por ¡Olvídate de mí!. Una década después, el guionista y ahora también director, ha necesitado una campaña de ‘crowdfunding’ para financiar su último proyecto, cometido completado con éxito: los 200.000 dólares marcados como meta fueron doblados hasta los 406.000 dólares, una suma que, por otra parte, resulta pírrica en comparación con los presupuestos de otras cintas de animación (se ha rodado con marionetas). No es de extrañar que un estudio de Hollywood no esté dispuesto a dar un dinero que para ellos es calderilla a un reputado y oscarizado guionista, teniendo en cuenta que el anterior trabajo de Kaufman, Synecdoche, New York (2008), costó 20 millones y apenas rebasó la cifra de 4 millones recaudados a nivel mundial. Él es uno de esos autores cuya insólita y pesimista visión de la vida espanta a las masas, pero que le habla de tú a tú a aquellas minorías que captan perfectamente lo que quiere decir.

Anomalisa2

La elección de marionetas para escenificar Anomalisa no es casual. Le da a la historia un carácter artesanal de fábula para adultos, amplifica las posibilidades creativas de la película y, tal vez, sea una proyección de cómo Kaufman ve el mundo dentro de su genial cabeza, un gran teatro en el que no nos percatamos de cómo se mueven nuestros hilos, y mientras unos se limitan a moverse al son, otros son incapaces de sentir la felicidad que sienten los que les rodean, hundiéndose cada vez más en un pozo del que, tal vez, no quieran salir, aunque no sean conscientes de ello. Anomalisa retrata de forma original y precisa la insatisfacción crónica y a aquellas personas, como su protagonista, a los que nada les llena, todo les suena igual, hasta sus propios allegados, que no se distinguen de la masa, de todos los demás.

Anomalisa

Pero la monotonía desaparece cuando entra en escena Lisa, una mujer con una voz diferente al resto, un luminoso trabajo vocal de Jennifer Jason Leigh, a la que nunca hemos oído tan risueña. En apariencia, no tiene nada que la haga superior al resto, no es especialmente atractiva, pero tiene algo especial que hace que Michael sienta un flechazo cuando la oye cantar con una pureza inaudita Girls Just Want To Have Fun, y haga todo lo posible para estar con ella y alcanzar… ¿un final feliz? Lisa es la única nota de color de una película antipática, capaz de contagiar la apatía de su protagonista, e incómoda, porque podemos reconocernos en ese espíritu de insatisfacción y vacío existencial, responsable de que dejemos pasar oportunidades irrepetibles en la vida. Y además, tiene una de las escenas de sexo más realistas de la historia del cine, por torpe, natural y humana… aunque esté interpretada por marionetas. ¿Acaso no lo somos todos?

7’5/10