11/2/15

Entrene a un pobre en su gimnasio

Poster Foxcatcher

Dir.: Bennett Miller
Int.: Steve Carell, Channing Tatum, Mark Ruffalo, Vanessa Redgrave, Sienna Miller, Anthony Michael Hall, Guy Boyd, Brett Rice
¿De qué va?: El medallista olímpico de lucha libre Mark Schultz es invitado por el millonario John du Pont a su magnífica mansión para ayudarle a preparar un equipo para los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988. Mark aprovecha la ocasión para salir de la sombra de su popular hermano mayor David, pero una vez instalado, la relación de amistad y respeto mutuo entre Mark y John torna a algo muy oscuro.

Reseña: Si en Moneyball, Bennett Miller demostraba que se podía alcanzar el sueño americano siguiendo una serie de algoritmos, en su siguiente largometraje, Foxcatcher, con el que continúa su consolidación como representante de ese cine norteamericano clásico ya extinto, explora el reverso oscuro del famoso lema americano, cuando la igualdad de oportunidades se revela como despotismo de las altas esferas a las clases bajas y cuando el dinero, el prestigio o el poder se muestran ineficaces a la hora de cubrir insalvables carencias de fondo.

Foxcatcher3

Nada nuevo bajo el Sol si obviamos el cariz extraño de la historia real en la que se basa, pero que Miller aprovecha para componer el estudio psicológico de tres personajes, cada uno representante de un estado emocional distinto  (la soledad, el equilibrio, la vulnerabilidad), no tanto a través de diálogos y explicaciones como a través de sus acciones. Todo está implícito en la película y el director no se lo pone nada fácil al espectador dada la densidad, la frialdad y la incómoda calma con la que está rodada, de forma impecable, una película que deslumbra cuando describe la relación que mantenía John du Pont con su madre (muy similar a la de Psicosis, casa espeluznante incluida), la retorcida naturaleza de la relación de aquel con su pupilo, Mark Shultz, o la dependencia forzosa que sentía éste por su hermano David.

FOXCATCHER

Steve Carell realiza una interpretación diseñada para alcanzar el Oscar, esto es, haberse pasado de la comedia al drama (¿se dejará de infravalorar algún día el mérito de hacer reír?) y perder su identidad bajo capas y capas de maquillaje, prótesis nasal incluida. Con todo, su trabajo es muy digno, intercalando de forma excelente el carácter intimidatorio y el patetismo inherente de du Pont, pero no es el mejor trabajo interpretativo de la película. Tampoco el de Mark Ruffalo, carismático e intachable como el equilibrio profesional y personal que lo demás envidian, sino el de Channing Tatum, quien, paradójicamente, ha sido completamente ninguneado en la temporada de premios. Tatum tiene la tarea más complicada: mostrar la vulnerabilidad y la inseguridad de una mole, esquiva y hermética, que se expresa a través de gruñidos, y lo hace de forma perfecta, aunque los detractores sean incapaces de ver que hace algo más que poner casa de retrasado durante toda la película. Tatum es el gran protagonista de Foxcatcher y su pilar maestro.

FOXCATCHER

A pesar del gusto clásico y sutil de Miller para desarrollar la historia y las relaciones entre sus personajes, se le cuela algún que otro subrayado fuera de tono, sobre todo en la resonancia trágica del desenlace de la trama. Eso, junto a la excesiva duración y el ritmo variable son los principales inconvenientes de Foxcatcher, cuyo mayor mérito reside en ser una película basada en hechos reales más preocupada en revelar la crítica social y política implícita en ellos que en popularizar dichos acontecimientos. Quizás por ello, el guión se ha tomado ciertas libertades respecto a lo que pasó en realidad, pues no quiere impedir que la realidad estropee una metáfora brutal sobre cómo funcionan las cosas, ayer y hoy, en Estados Unidos.

7’5/10