19/3/19

Beautiful Boy – Pobre niño rico


Dir.: Felix van Groeningen
Int.: Steve Carell, Timothée Chalamet, Maura Tierney, Amy Ryan, Kaitlyn Dever, Christian Convery, Oakley Bull, Timothy Hutton
¿De qué va?: Nic Sheff, un chico encantador y querido por todos, desarrolla una adición a las drogas que complica la relación con su padre, que intenta ayudarle por todos los medios.

Reseña: ¿Adónde van las películas con aspiraciones a Oscar que al final no nominan a nada? Unas desaparecen del calendario de estrenos, otras pasan directamente al mercado doméstico y otras, las más afortunadas, encuentran otra fecha de lanzamiento menos competitiva, donde no sea vean eclipsadas por aquellas que sí triunfaron en los premios. Este último es el caso de Beautiful Boy, debut en el cine norteamericano del director belga Felix van Groeningen (Alabama Monroe), quien llegó a la pre-temporada de premios con los deberes hechos: elenco de estrellas oscarizables, áurea de gran drama norteamericano y presencia en muchos festivales para poder entrar en la conversación a lo grande. Sin embargo, la película pasó de aspirar a todo a centrar sus esfuerzos en que Timothée Chalamet entrase en la categoría de mejor actor de reparto, y al final ni eso se llevó. Hay muy buenas películas que se quedaron este año fuera de los Oscar, pero Beautiful Boy no es una de ellas.


La película se basa en un libro de memorias del periodista David Sheff y de su hijo Nic, en el que relatan los complicados años que atravesaron cuando este último pasó de ser un chico ejemplar a un yonqui atolondrado. David se ve en una situación compleja al no saber cómo ayudar a su retoño, pues ni el cariño ni la mano dura parecen hacer efecto en él, inmerso en una espiral de autodestrucción de la que parece no querer salir. El conflicto es real, lo que pasa es que cuesta empatizar con un chaval que empieza a consumir drogas porque sí, porque puede, y que pertenece a una familia pija y privilegiada que le puede costear un centro de rehabilitación sin afectar en absoluto a su estabilidad económica. Los ricos también lloran, lo sabemos, pero aunque la película se esfuerce por reforzar el drama familiar con, por ejemplo, flashbacks de la época en la que padre e hijo iban a surfear tan colegas, la empatía no termina de fluir, sobre todo en la dirección del personaje de Chalamet, pues la forma en la que se trata su adicción resulta un tanto superficial, sustentada en lo que ya sabemos: lo complicado que es no recaer en el vicio.


No obstante, Beautiful Boy está más centrado en el punto de vista del padre, encarnado por un esforzado Steve Carell, que se debate entre estar para su hijo cada vez que lo necesita o esperar a que este caiga lo suficientemente hondo como para que el cambio salga de él mismo, aunque esa táctica conlleve el peligro de que no salga con vida de la próxima sobredosis. El personaje está bien construido, pero es una lástima que no se haya puesto tanto interés en los dos personajes femeninos importantes de la historia: por un lado, Maura Tierney dando vida a la esposa de David y madrastra de Nic. Ellase mantiene reservada durante el conflicto paternofilial y cuenta con una gran escena, pero nos hubiera gustado escucharla más, sobre todo porque nos transmite la sensación de ser la persona más sensata de la familia. Por el otro, Amy Ryan como la ex-mujer de David y la madre de Nic, un personaje que se introduce tarde en la historia y que queda un tanto desdibujado, con poco que aportar.


Groeningen se ha hecho las Américas y el viaje no le ha rentado demasiado. Su trabajo en Beautiful Boy no parece el de un autor llegado de Europa con cierto prestigio, sino el de un director al que se le ha encargado rodar un telefilme de lujo y con muchos pasajes musicales que intentan llegar con canciones adonde el resto no alcanza. Hace unos meses se estrenó otra película sobre un chico drogadicto y la complicada relación con su, en este caso, madre. Se llamaba El regreso de Ben, y tampoco se le hizo mucho caso, pero era muchísimo mejor y más honesta que este supuesto manual de ayuda a la drogodependencia juvenil que está tan seguro de su importancia que se olvida de aportar algo auténtico y que no esté dirigido a conseguir premios.

5’5/10

18/3/19

Capitana Marvel – Ella no necesita demostrarte nada


Dir.: Anna Boden, Ryan Fleck
Int.: Brie Larson, Samuel L. Jackson, Jude Law, Ben Mendelsohn, Annette Bening, Lashana Lynch, Clark Gregg, Gemma Chan, Djimon Hounsou, Lee Pace
¿De qué va?: Carol Danvers se convierte en uno de los héroes más poderosos del universo cuando la Tierra acaba en medio de una guerra intergaláctica entre dos razas alienígenas.

Reseña: Marvel puede jactarse de haber construido un universo cinematográfico amplio, sólido y uniforme, no como su principal competencia, pero de lo que no puede presumir es de haber sido la primera en estrenar una película protagonizada por una superheroína. Aunque quizás parte de la culpa de esto la tuviese un directivo, ya apartado de Marvel, que se negaba, entre otras cosas, a incluir a Viuda Negra en la línea de juguetes de los Vengadores, al considerar que nadie estaría interesado en comprar una muñeca de acción. Con el anuncio de la Fase 3, Marvel presentó sus intenciones de acariciar la diversidad a través de la primera película protagonizada por un héroe afroamericano, Black Panther (2018), y la primera liderada por una mujer en solitario, Capitana Marvel. La primera le funcionó hasta cotas impensables, mientras que la segunda por su parte está funcionando muy bien en taquilla, confirmando lo ridículo del boicot que una panda de trolls gañanes había orquestado en contra del film.


Si bien Black Panther era una celebración de la cultura africana que incluía el conflicto racial americano dentro de su trama, Capitana Marvel no puede considerarse un alegato feminista, simplemente porque en vez de proclamar ideales prefiere aplicarlos directamente. Va tan a saco que el comienzo resulta un tanto confuso, y necesitamos de un buen puñado de escenas para situarnos en la narración. Pero una vez que vemos por dónde van los tiros, el entretenimiento coge velocidad de crucero como cualquier producción Marvel, valiéndose de esa fórmula ya prácticamente patentada en la que la acción, el humor, el drama y el suspense están perfectamente medidos y combinados para gustar a un público amplio y de todas las edades.


Sin embargo, está visto que, a estas alturas, y al margen de la gran eficacia de los hermanos Russo, para que una peli de Marvel pueda destacar por encima del resto necesita del toque personal que pueda aportar su director dentro de los límites marcados por Disney. Ha sido el caso de James Gunn con Guardianes de la Galaxia (2014), de Taika Waititi con Thor: Ragnarok (2017) o de Ryan Coogler con Black Panther. En el caso de Capitana Marvel, Anna Boden y Ryan Fleck, provenientes de la escena indie, se limitan a hacer un trabajo de dirección correcto, que aun sin ser poco, no es suficiente como para que su película pueda ser uno de los principales referentes de su estirpe. Pese a sus dificultades para construir una identidad propia más allá de lo evidente, la película no anda escasa de elementos para el disfrute del personal, como referencias y guiños a la década de los 90 que cumplen con su objetivo nostálgico, el gato Goose siendo un roba-escenas nato lleno de sorpresas, algunos giros de guion resultones, sentidos homenajes a Stan Lee,Samuel L. Jackson brindando la mejor aparición de Nick Fury de la saga, con un efecto digital rejuvenecedor que funciona a la perfección en él, al contrario que en Clark Gregg. Pero, por encima de todos, está ella.


Con Capitana Marvel, Brie Larson consigue algo que no consiguió al ganar el Oscar hace unos años: convertirse en una estrella. Lidera la película con aplomo y seguridad y, al igual que hizo Wonder Woman (2017) antes, demuestra que otro tipo de heroína de acción es posible, uno que no está cosificado ni virilizado en exceso para resultar creíble. Ella no habla sobre el poder de las mujeres, pero lo ejerce con actitud y perseverancia. Porque las palabras son importantes, pero se quedan en nada si no hay acciones que las respalden. Puede que el mayor logro de Capitana Marvel resida en ejercer su derecho de ser tan genérica como sus coetáneas protagonizadas por hombres blancos, lo cual no deja de ser un gesto importante de cara a la igualdad. Como presentación del personaje se acepta, pero deseemos muy fuerte que, en próximas aventuras, Carol Danvers emprenda vuelos a su altura, más altos y ambiciosos.

7/10

14/3/19

O.C: Love Story (1970)

¿De qué va?: Oliver y Jenny se conocen en la universidad de Harvard y se enamoran pese a las barreras sociales que les separan: el padre de él es hijo de un banquero y el de ella un humilde inmigrante italiano. Sin embargo, no será la peor crisis a la que se enfrentará la pareja…

Reputación: Drama romántico escrito por Erich Segal que luego adaptó en novela, convirtiéndose en un best-seller . La película supuso el debut en el cine de Tommy Lee Jones, que era amigo de Segal en Harvard, y del que además se inspiró para el personaje junto con su compañero de habitación, el futuro vicepresidente Al Gore. Estrellas en ciernes de la época como Michael Douglas, Jon Voight y Peter Fonda rechazaron el papel protagonista, incluso habiéndoles ofrecido un 10% de la recaudación. El director, Arthur Hiller, quería a Christopher Walken para el rol, pero el productor Robert Evans se decantó por Ryan O’Neal, describiéndolo como “un reactor antes que un actor”. Por su parte, aunque Ali MacGraw tenía 32 años cuando se rodó la película, consiguió el papel de la veinteañera Jenny gracias a su apariencia juvenil. El rodaje de la película provocó que la universidad de Harvard prohibiese los rodajes en su campus tras una semana de producción en la que se provocaron daños, molestias a los estudiantes y árboles muertos debido a la nieve falsa; el resto de las escenas se tuvieron que rodar en universidades cercanas. Love Story fue la película con mayor recaudación en Estados Unidos de 1970, siendo una de las primeras producciones de las historia en alcanzar los 100 millones de dólares de recaudación, y fue nominada a 7 Oscars: mejor película, director, actor y actriz protagonista, actor de reparto, guion original y banda sonora; solo ganó este último.


Comentario: Chico rico conoce a chica pobre, se enamoran y superan los obstáculos que les separan… salvo uno que resulta insalvable y que provocará que los espectadores tengas que sonarse los mocos. Love Story hace total justicia a su título siendo básicamente eso, una historia de amor bastante simple y genérica pero que se considera a sí misma más grande que la vida y que, a pesar de haber envejecido bastante mal, ha contado con remakes no confesos para cada generación posterior; en mi caso fue Un paseo para recordar (2002). La película en su conjunto es tan inofensiva de ver como dañina resulta su línea de diálogo que pasó a la posteridad: “Amar significa no tener que decir nunca perdón”. El mantra perfecto para el antiguamente conocido como “crimen pasional” y para todos aquellos que hacen daño a sus parejas con la excusa de que lo hacen por amor.

Próximo visionado: El jinete eléctrico (1979)

12/3/19

Mula – El octogenario incombustible



Dir.: Clint Eastwood
Int.: Clint Eastwood, Bradley Cooper, Dianne West, Taissa Farmiga,  Michael Peña, Laurence Fishburne, Andy Garcia, Alison Eastwood
¿De qué va?: Earl Stone es un anciano horticultor de cerca de 90 años, veterano de la Segunda Guerra Mundial. Earl está solo y en quiebra, ya que se enfrenta a una ejecución hipotecaria de su negocio. Es entonces cuando le ofrecen un trabajo que simplemente le exige conducir. Todo parece bastante fácil, pero, sin Earl saberlo, lo que realmente está haciendo es transportar cocaína para un cartel mexicano.

Reseña: A sus 88 años, Clint Eastwood no muestra síntomas de fatiga al prácticamente encadenar los rodajes de las películas que dirige. Sin embargo, en la última década le ha costado hacer películas cuya calidad esté a la altura de su leyenda. Su dirección elegante y clásica nunca falla, pero las historias flaquean. Poco después de terminar la que muchos consideran ser su peor trabajo, 15:17 Tren a París (2018), Eastwood se puso manos a la obra con Mula, colocándose además frente a las cámaras, algo que no hacía desde la anodina Golpe de efecto (2012).


Mula puede considerarse un regreso a la fórmula que tan bien funcionó en Gran Torino (2008): tito Clint dando vida a un anciano malhumorado, antipático y racista que se ve envuelto en una situación extraordinaria que le introduce en un mundo completamente ajeno y desconocido para él. Pero mientras que en aquel film, un veterano de la guerra de Corea se abría a sus vecinos multiétnicos, aquí es un horticultor el que entabla relación con latinos, trabajando como transportista de la droga que mueve un cartel mexicano dirigido por… Andy García. Si la elección de casting ya es bastante trillada de por sí, el tener a un desdichado blanco norteamericano envuelto por necesidad y casi sin querer en un asunto de tráfico de drogas auspiciado por mexicanos no iba a ser menos. El anciano conduce de un estado a otro con el maletero lleno de droga tan tranquilo, porque quién va a sospechar de él, siendo agasajado por su jefe con fiestas y señoritas de buen ver (Eastwood no es tonto y se lo monta en grande), hasta que empiezan las rencillas dentro del cartel y un agente de la DEA (Bradley Cooper) le sigue la pista de cerca.


Conforme los problemas aumentan, se acelera la inevitable y conservadora redención de Earl con una familia resentida y llena de reproches, pero todo es tan frío y esquemático, que ni la presencia de la siempre cálida Dianne West consigue que sintamos algún tipo de preocupación o cariño por este hombre, más allá del afecto que podamos sentir hacia la figura del director y protagonista de la película. A fin de cuentas, Mula es una película especialmente indicada para fans de Eastwood y de los thrillers sobre narcotráfico que tan de moda se han puesto últimamente, aunque vaya bastante escaso de tensión, suspense y drama. Eastwood ya lo hizo antes, y mejor, en Gran Torino, y hace poco pasó por los cines una película mejor que también iba sobre un señor mayor al que le iba la marcha criminal: The Old Man & The Gun. Lamentablemente, lo que aquella película hizo por Robert Redford no lo hace Mula por Eastwood, pues como posible despedida del cine resulta un tanto descafeinada, así que esperemos que a este viejo vaquero aún le quede alguna que otra bala escondida en la recámara.

5/10

11/3/19

Cómo entrenar a tu dragón 3 – Amistad draconiana para siempre



Dir.:
Dean DeBlois
¿De qué va?: Mientras Hipo, el joven gobernante del poblado vikingo de Berk, cumple su sueño de crear un mundo utópico en el que los dragones vivan en paz, Desdentado se topará con una salvaje y escurridiza dragona, una Furia Luminosa, algo que pondrá a prueba los lazos de la relación entre el vikingo y el dragón como nunca antes.

Reseña: Dreamworks Animation tuvo su momento de esplendor cuando aún se consideraba que Shrek era la mayor revolución del cine animado del siglo XXI, pero la ilusión desapareció cuando empezaron a acumular más fiascos y naderías (Vecinos invasores, Monstruos contra alienígenas, El origen de los guardianes…) que auténticos éxitos. De toda su filmografía, Como entrenar a tu dragón se ha erigido como su saga más sólida y madura, quizás porque ofrece una mitología, una narrativa y una evolución que no tiene tanto que ver con la sucesión de chistes como con el corazón de su historia, que no es otra que la amistad entre Hipo y Desdentado, que logró acabar con la guerra entre vikingos y dragones.


De entrada, es refrescante que este cierre de la trilogía no cumpla con esa regla no escrita en Hollywood de que las continuaciones deben ser cada vez más oscuras. Cómo entrenar a tu dragón 3 es igual de vitalista, luminosa y familiar que las anteriores entregas, aunque al igual que aquellas, no va exenta de drama: no olvidemos que Hipo ha sufrido pérdidas irreparables en sus dos anteriores aventuras, y esta no va a ser una excepción… Ya como líder de su poblado, Hipo tiene que tomar decisiones difíciles y terminar de asumir el liderazgo heredado de su padre, y esa voz propia que empezó a descubrir cuando conoció a su inseparable dragón, quien por su parte también tiene que comprometerse con su rol como alfa de su estirpe. La progresión y madurez de los personajes es más que evidente, sin embargo, se realiza a través de una trama no especialmente llamativa, que recuerda bastante a la de la segunda parte, con un escasamente memorable villano (y si además cuenta con la voz de Melendi en la versión doblada apaga y vámonos), y que le da bastante cancha a la cuadrilla de Hipo, pero solo para desarrollar sus respectivas subtramas, todas limitadas a gags recurrentes que funcionan de forma desigual.


En lo que respecta a la animación, la mejoría experimentada por la técnica resulta indiscutible, con algunas secuencias que son una gran explosión de color, texturas y movimiento. Las escenas de cortejo entre Desdentado y la Furia Luminosa, cuya expresividad y comicidad muda retrotrae a las comedias de Charlie Chaplin, son lo mejor de la película, junto con el desenlace, un punto y final perfectamente tierno y emotivo para una trilogía animada que ha sabido mantener un nivel notable y constante de principio a fin.

7/10

4/3/19

Destroyer – Las surcos del remordimiento



Dir.:
Karyn Kusama
Int.: Nicole Kidman, Sebastian Stan, Scoot McNairy, Tatiana Maslany, Toby Kebbell, Bradley Whitford, Toby Huss, James Jordan, Beau Knapp
¿De qué va?: Erin Bell es una detective de Los Ángeles incapaz de perdonarse a sí misma los errores que cometió en el pasado. Con los años, su prioridad es reconducir la difícil relación que tiene con su hija adolescente. Cuando el líder de una banda criminal en la que ella se infiltró de joven regresa a la ciudad, Erin encontrará su última oportunidad para redimirse y garantizar un futuro mejor para su familia.

Reseña: A comienzos del siglo XXI todo el mundo estaba de acuerdo en que Nicole Kidman era la mejor actriz del mundo. La mismísima Lauren Bacall puso los ojos en blanco cuando, en una rueda de prensa de Reencarnación (2004), un periodista definió a su compañera australiana como una leyenda viva del cine. Pero luego llegó el botox y una elección de proyectos bastante cuestionable, lo que hizo que Kidman pasase de ser admirada a objeto de chiste. Afortunadamente, la oscarizada actriz volvió a recuperar la expresividad de su cara al tiempo que su carrera se recondujo gracias a una más sabia elección de papeles, lo que le devolvió ese estatus de estrella e intérprete de prestigio que le corresponde. Perdió adeptos por el camino, pero sus defensores siempre hemos confiado en que su inmenso talento siempre prevalecería.


Este gusto adquirido que tiene por transformarse y cambiar siempre de peluca le ha llevado en esta ocasión a trabajar a las órdenes de Karyn Kusama en Destroyer donde da vida a Erin, una detective echada a perder a la que se le presenta una oportunidad única de terminar un asunto que dejó inconcluso cuando se infiltró tiempo atrás en una banda criminal, algo que la dejó marcada para siempre. A lo largo de buena parte del metraje, Erin rastrea a los miembros que pertenecían a la banda (a los que el tiempo tampoco les ha tratado nada bien), una búsqueda que se torna un tanto monótona y escasa de tensión salvo por algún que otro encontronazo. No obstante, tal y como ocurrió en la, por otra parte superior, The Invitation (2014), Kusama sí que logra crear una efectiva atmósfera malsana y sofocante que en cierta manera representa el particular infierno personal en el que está sumida la protagonista, que por si no tuviera bastante con sus propios fantasmas personales, mantiene una relación harto complicada con su hija.


Aunque el ritmo y el suspense sean un tanto irregulares, el personaje de Erin sí que está bien llevado. Los guionistas, Phil Hay y Matt Manfredi, se han preocupado de dotar de complejidad a Erin, a la que es imposible de catalogar como héroe o villana, pues su sentido del deber se entremezcla y entra en conflicto con sus intereses personales, mientras que Kidman le otorga de una tridimensionalidad que va más allá de las ojeras, el maquillaje y un timbre de voz roto. El resto de personajes son meras comparsas, con Sebastian Stan asumiendo el rol que se le suele dar a una mujer en este tipo de thrillers, y con Toby Kebbell dando vida a un villano enclenque y desdibujado. Habría estado bien conocer más sobre la dinámica de la banda a través de los flashbacks que pueblan el film, pues no aportan información relevante para la línea temporal del presente más allá del suceso que lo desencadenó todo. El film termina con un giro de guion tramposillo pero que brinda la redención que esta mujer herida ansiaba, no así la historia. En definitiva, Destroyer no es el mejor tour de force en el que hayamos visto a Nicole Kidman, pero no deja de ser una buena oportunidad de admirar su versatilidad y compromiso con los personajes a los que da vida.

6/10

3/3/19

Itinerario de estrenos de marzo 2019



Capitana Marvel: Primera película de Marvel protagonizada por una superheroína, a la que probablemente volvamos a ver el mes que viene en Vengadores: Endgame. Anna Boden y Ryan Fleck (La última apuesta) dirigen el film que nos cuenta el origen de los poderes de Carol Danvers, que se convierte en uno de los seres más poderosos del universo cuando la Tierra se encuentra atrapada en medio de una batalla entre dos razas alienígenas, en plenos años 90. Brie Larson (El castillo de cristal) protagoniza el film, secundada por Samuel L. Jackson (Glass), Jude Law (Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald), Ben Mendelsohn (Robin Hood), Clark Gregg (Agents of S.H.I.E.L.D.) y Annette Bening (Como la vida misma).
Estreno: 8 de marzo




Mula: Clint Eastwood (15:17: Tren a París) dirige y protagoniza este drama sobre un octogenario en quiebra y distanciado de su familia que encuentra trabajo transportando droga para un cártel mexicano, algo que se le da francamente bien. Bradley Cooper (Ha nacido una estrella), Michael Peña (Ant-Man y la Avispa), Taissa Farmiga (La monja), Laurence Fishburne (John Wick 2: Pacto de sangre) y Dianne Wiest (Hermanísimas) acompañan a Eastwood en un film que en general ha gustado y ha funcionado en taquilla, aunque un servidor considera que no está entre lo mejor de su director ni mucho menos. En breve, reseña.
Estreno: 8 de marzo




Beautiful Boy: Con el sobrenombre Siempre serás mi hijo (sic), nos llega este drama familiar basado en el libro de memorias escrito por David y Nic Sheff, en el que relatan cómo su relación de padre e hijo se vio afectada por los problemas de drogadicción de este último. Se trata del debut en el cine norteamericano del belga Felix Van Groeningen (Alabama Monroe), y aunque cuente con Steve Carell (Vice), Timothée Chalamet (Lady Bird) y Maura Tierney (The Affair) como protagonistas, y se haya presentado con grandes aspiraciones a premios, pasó bastante desapercibida porque, en realidad, no es tan buena como se cree. En breve, reseña.
Estreno: 15 de marzo



Dolor y gloria: Pedro Almodóvar (Julieta) presenta su nuevo film, con evidentes tintes autobiográficos, pues narra una serie de encuentros de un director de cine, algunos de ellos físicos, otros recordados, que le llevarán al pueblo donde se crio, a cuando se mudó a Madrid en los 80 y a lo largo y ancho de toda su carrera artística. Antonio Banderas (Como la vida misma), Asier Etxeandia (Velvet Colección), Penélope Cruz (Todos lo saben), Leonardo Sbaraglia (El desentierro) y Nora Navas (Ola de crímenes) encabezan el reparto de la película, que ha causado muy buena impresión en sus primeros pases.
Estreno: 22 de marzo




Nosotros: Tras el gran éxito de público y crítica de Déjame salir (2017), Jordan Peele nos trae un nuevo thriller psicológico, protagonizado por Lupita Nyong’o (Black Panther) y Elisabeth Moss (The Oldman and the Gun). Narra cómo la idílica escapada veraniega de una familia se convierte en una pesadilla cuando sus miembros descubren que están siendo vigilados por cuatro extraños que son físicamente idénticos a ellos. De momento no hay reseñas sobre ella pero el tráiler, aunque muestre más de la cuenta, es muy potente.
Estreno: 22 de marzo




Dumbo: Nueva adaptación a imagen real de un clásico Disney, en este caso del que nos contaba la historia del elefante de orejas grandes que aprendió a volar. Dirige Tim Burton (El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares) con un elenco muy atractivo y muy marca de la casa: Colin Farrell (Viudas), Eva Green (Basado en hechos reales), Michael Keaton (Spider-Man: Homecoming) y Danny DeVito (Wiener-Dog). De momento no hay reseñas, pero pinta mejor que el remake Disney de Aladdin que nos llegará poco después…
Estreno: 28 de marzo

1/3/19

Actriz del mes: Brie Larson



Nombre completo: Brianne Sidonie Desaulniers

Fecha de nacimiento: 1 de octubre de 1989

Lugar de nacimiento: Sacramento, California (EE.UU.)

Filmografía destacada:

I’m Thinking of Ending Things (¿?)
Just Mercy (2020)
Avengers: Endgame (2019)
Unicorn Store (2019)
Captain Marvel (2019)
Basmati Blues (2017)
El castillo de cristal (2017)
Kong: La isla calavera (2017)
Free Fire (2016)
La habitación (2015)
Y de repente tú (2015)
Reencontrando el amor (2015)
El jugador (2014)
Las vidas de Grace (2013)
The Spectacular Now (2013)
Don Jon (2013)
Infiltrados en clase (2012)
United States of Tara (Serie de TV) (2009 – 2011)
Scott Pilgrim contra el mundo (2010)
Greenberg (2010)
Tanner Hall (2009)
Pequeños salvajes (2006)
Un padre en apuros (Serie de TV) (2001- 2002)

Méritos: Cuando Brie Larson ganó el Oscar a mejor actriz por La habitación, en el año 2016, aún no era una estrella, a diferencia de compañeras de generación que han conseguido el mismo logro, como Jennifer Lawrence o Emma Stone. Antes de hacerse con la codiciada estatuilla dorada, sus avales eran una carrera con algún que otro título independiente destacable, como Las vidas de Grace (2013), muchos trabajos como secundaria, una serie de culto (United States of Tara) y un intento fracasado de convertirse en estrella del pop a comienzos de los años 2000. En cualquier caso, Larson estaba llamada a convertirse en una estrella, y la inyección de fama y notoriedad que confiere el haber ganado un Oscar agilizó el trámite.

Brie Larson tenía todo lo que hace falta para conquistar Hollywood: belleza, talento, personalidad, versatilidad… Solo le hacía falta un requisito indispensable de los tiempos que corren: trabajar en una película de superhéroes. Y fue a por ello. Meses después de ganarse el título de “la ganadora del Oscar” se anunciaba su contratación para dar vida a Carol Danvers, alias Capitán Marvel, un personaje no muy conocido pero de gran importancia para Marvel Studios, pues se trataría de su primera película protagonizada por una superheroína, con vistas a liderar una futura y plausible generación de Vengadores. Este mes llega a los cines Captain Marvel dispuesta a barrer tanto la taquilla como a los trolls que han empezado a boicotear la película en la red debido a la campaña que ha empezado Larson dirigida a aumentar la diversidad en la industria cinematográfica. Por otra parte, parece que muy pronto llegará por fin a los cines Unicorn Store, su debut como directora, presentado en el Festival de Toronto hace un par de años con bastantes críticas negativas, el más que probable motivo del retraso de su estreno. Después de salvar el mundo, la veremos en el drama judicial Just Mercy donde vuelve a trabajar bajo las órdenes de Destin Daniel Cretton tras Las vidas de Grace y El castillo de cristal (2017), y como protagonista de I’m Thinking of Ending Things, film que rodará Charlie Kaufman (Anomalisa) para Netflix. Que no quepa duda alguna que esta chica es tan ambiciosa como capaz de labrarse un futuro… maravilloso, cómo no.



Extras:

Tráiler de Captain Marvel

Tráiler de Avengers: Endgame

Entrevista sobre Captain Marvel

Ganando el Oscar a mejor actriz por La habitación

Jenny Lewis – Just One of the Guys

Brie Larson – She Said

28/2/19

El blues de Beale Street – El amor nos hace libres


Dir.: Barry Jenkins
Int.: KiKi Layne, Stephan James, Regina King, Colman Domingo, Teyonah Parris, Michael Beach, Finn Wittrock, Brian Tyree Henry, Ed Strein, Aunjanue Ellis
¿De qué va?: En el Harlem de los años 70, Tish y Fonny forman una joven pareja que se ve forzada a separarse cuando él es acusado injustamente de violar a una chica. Cuando ella descubre que está embarazada, mientras él ya está en prisión, decide luchar a contrarreloj con la ayuda de su familia, para hacer todo lo posible para que ambos puedan reunirse antes del nacimiento de su primer hijo, y poder demostrar la inocencia de Fonny.

Reseña: James Baldwin fue un escritor y activista afroamericano con una gran capacidad de observación y análisis sobre el racismo en Estados Unidos. No es una figura especialmente conocida, aunque en el 2016 se estrenó un documental, I am not your negro, basado en su obra inconclusa Remember this house, en la que reflexionaba sobre la sociedad norteamericana partiendo de los asesinatos de sus amigos y compañeros Martin Luther King, Malcolm X y Medgar Evers. Ahora nos llega la adaptación cinematográfica de una de sus novelas, If Beale Street Could Talk, escrita en un pueblo del sur de Francia, donde pasó los últimos años de su vida, probablemente sumido en la melancolía que sentía al pensar en el lugar donde creció, el barrio de Harlem, epicentro de la cultura afroamericana en Nueva York y de los conflictos raciales. La película comienza con un texto que supone toda una declaración de admiración, cariño y respeto por parte de su director, Barry Jenkins, hacia Baldwin y su obra, algo que se hará patente en cada fotograma posterior.


El blues de Beale Street se compone de las diferentes piezas de un sencillo rompecabezas construido en torno a la historia de amor de una joven pareja afroamericana y la posterior lucha por demostrar la inocencia de uno de ellos, encarcelado por un crimen no cometido. La dulce voz de la debutante KiKi Layne nos guía a través de los viajes entre el pasando y el presente, desde el momento en el que si dio cuenta de que se había enamorado de su amigo de toda la vida a cuando le visita en prisión, separados por un cristal. La habilidad de Barry Jenkins en Moonlight (2016) a la hora de componer imágenes poéticas y evocadoras vuelve a estar patente en su primer trabajo post-Oscar, encumbrado una vez más por James Laxton al cargo de la dirección de fotografía, y de Nicholas Britell, que firma aquí una de las mejores y más hermosas partituras del cine reciente. Los tres orquestan una experiencia audiovisual tridimensional que funciona igual de bien en sus tres vertientes: romance, noir y crítica social.


Si el casting de Moonlight era perfecto, el de El blues de Beale Street tampoco se queda muy atrás. La trama gira en torno a la adorable pareja que forman KiKi Layne y Stephen James, y ante la ausencia de este último en buena parte del metraje, los secundarios aportan empaque al conjunto. Al fin y al cabo, el film nos habla del esfuerzo colectivo por parte de diferentes personas que arriman el hombro intentando salvar la vida de un buen chico, cada uno desempeñando su papel. Regina King destaca como la madre de Tish, un torrente de instinto maternal, sensibilidad y fiereza, pero también habría que destacar a Brian Tyree Henry, que en su segmento contribuye a transmitir ese auténtico pavor que siente, tanto entonces como ahora, la población afroamericana ante el encuentro con un agente de policía, así como la escena de la reunión entre las dos familias, siendo una pena que la hermana de Tish, encarnada por Ernestine Rivers, no tenga más presencia durante el resto de la película.


Aunque El blues de Beale Street se quede un escalón por debajo de Moolight, Barry Jenkins no ha dado un traspiés ni mucho menos. Su estilo encaja a la perfección con la prosa de Baldwin, dando lugar a una película melancólica y comprometida con el amor, pues, como muchos de los grandes romances de la Historia del Cine, se trata de la historia de una pareja de enamorados que lucha contra la adversidad para poder reunirse. Aquí la adversidad se personifica en el racismo, en la ignorancia, en un sistema judicial injusto y sesgado, en los prejuicios, en el sexismo y en una fuerza policial que actúa con una brutalidad desmedida cuando tienen enfrente a alguien de piel oscura. Es un desafío enorme, y la victoria no está asegurada, pero el fin de la lucha bien merece el esfuerzo.

9/10

25/2/19

Oscars 2019: No todos los caminos conducen a Roma


Tras una serie de catastróficas decisiones de las que tuvo que retractarse una por una, la Academia salvó los muebles de su 91ª edición con una ceremonia en la que todas las películas presentes en la categoría reina recibieron al menos una estatuilla. Aunque hubo para todos, fue Green Book la que se alzó como la gran ganadora de la noche al recibir el premio de mejor película junto con el de guion original y actor de reparto, cumpliéndose el pronóstico de un servidor de que iba a ser la elección consensuada, inofensiva y académica, perfecta para frenar a la teórica gran favorita, Roma, demasiado mexicana y de Netflix para ganar. Los Oscar se han modernizado, pero no tanto. Mientras los premios se entregaban, Netflix por su parte empezaba la campaña del año que viene publicando el teaser de The Irishman, dirigida por Martin Scorsese.


Tampoco se puede decir que Roma se haya ido con las manos vacías, pues Alfonso Cuarón se subió al escenario en tres ocasiones para recibir las estatuillas a mejor fotografía, película de habla no inglesa y director; esta última ya la había ganado por Gravity (2013), pero al igual que aquella vez, el Oscar a mejor película se le ha vuelto a escapar. Hubo un momento de la noche en el que empezamos a creer que Bohemian Rhapsody tenía opciones reales de llevárselo todo, entre galardones recibidos y la sensación de que toda la gala giraba en torno a Queen. Al final no sucedió pero sí que se convirtió en la película más premiada de la noche, gracias a su victoria en las categorías de mezcla de sonido, edición de sonido, montaje y actor protagonista. Black Panther fue otra a la que tampoco le fue nada mal, pues le consiguió a Marvel los primeros Oscar de su historia, concretamente a mejor vestuario, diseño de producción y banda sonora.


Mientras se acercaba velozmente el final de la ceremonia, muchos nos temíamos que La favorita iba a pasar a la historia por ser uno de los films con más nominaciones y cero premios en su marcador, pero afortunadamente no fue así gracias a la que probablemente sea la única sorpresa que nos deparó la ceremonia: el sorpasso de una emocionada, sorprendida y delirante Olivia Colman en detrimento de la gran favorita, Glenn Close, que aceptó con deportividad la derrota y su séptima nominación sin Oscar. Es curioso que las carreras de los cuatro intérpretes ganadores, Colman, Rami MalekRegina King y Mahershala Ali, se han desarrollado más en televisión que en el cine, lo que demuestra que las barreras entre los diferentes medios se van difuminando cada vez más.


El discurso de Colman fue el mejor momento de la noche junto con la breve introducción a la ceremonia llevada a cabo por Amy Poehler, Tina Fey y Maya Rudolph, la presentación de la categoría de mejor vestuario por Melissa McCarthy en una fusión imposible entre la reina Ana e Isabel I, y la actuación de Lady Gaga y Bradley Cooper interpretando Shallow poco antes de ganar el Oscar a mejor canción; un número grabado de forma intimista y con la cámara junto a ellos, en sintonía con el estilo de Ha nacido una estrella.


La gala duró bastante menos de lo habitual, pero a cambio, sacrificó la personalidad, un hilo conductor y la posibilidad de dar pie a momentos más memorables, reduciendo el espectáculo a un mero trámite en el que incluso la actuación inaugural por parte de Queen resultó bastante sosa. Ha sido una temporada de premios bastante rara y creo que hablo en nombre de la mayoría al decir que me alegro de que haya concluido. Esperemos que el año que viene la Academia aprenda de los errores, se olvide del Oscar popular y que les ofrezca a Poehler, Fey y Rudolph cualquier cosa que pidan a cambio de que presenten la ceremonia. Les dejo con el palmarés de la noche; por cierto que de 21 categorías acerté 15, lo cual creo que no está nada mal:




Mejor película
Green Book

Mejor director
Alfonso Cuarón por Roma

Mejor actor protagonista
Rami Malek por Bohemian Rhapsody

Mejor actriz protagonista
Olivia Colman por La favorita

Mejor actor de reparto
Mahershala Ali por Green Book

Mejor actriz de reparto
Regina King por El blues de Beale Street

Mejor guion originalGreen Book

Mejor guion adaptado
Infiltrado en el KKKlan

Mejor película de habla no inglesa
Roma (México)

Mejor montaje
Bohemian Rhapsody

Mejor fotografía
Roma

Mejor banda sonora
Black Panther

Mejor canción original
'Shallow' de Ha nacido una estrella

Mejor diseño de producción
Black Panther

Mejor diseño de vestuario
Black Panther

Mejor maquillaje y peluquería
El vicio del poder

Mejor montaje de sonido
Bohemian Rhapsody

Mejor mezcla de sonido
Bohemian Rhapsody

Mejores efectos visuales
First Man

Mejor película de animación
Spider-Man: Un nuevo universo

Mejor película documental
Free Fall

Mejor corto documental
Period. End of Sentence

Mejor corto de ficción
Skin

Mejor corto de animación
Bao

22/2/19

Oscars 2019: Predicciones y favoritas



Mejor película
Predicción: Green Book
Favorita: Roma

No recuerdo un año en el que la categoría de mejor película me importase tan poco, es más, me atrevería a decir que es la edición con peor nivel desde que se amplió la categoría de 5 a 10 posibles nominadas. Y no creo que se deba a un mala cosecha cinematográfica, sino a que este año han decidido ensalzar películas que para el año que viene ya habremos olvidado, mientras que han dado la espalda a títulos como El blues de Beale Street, El reverendo o First Man que son mucho más destacables. 

Dejando claro que todo esto es, obviamente, a título personal, Roma y La favorita son las únicas películas a las que salvaría de un incendio, y el triunfo de cualquiera de las dos me haría muy feliz, aunque voy un poco más a favor de la obra de arte que se ha marcado Cuarón. Sin embargo, y aunque muchos apuestan por su victoria, creo que la victoria de Campeones en los Goya fue una presagio de lo que va a pasar en los Oscar: Roma va a ser la película más laureada pero el premio gordo se lo va a llevar Green Book, la alternativa más académica y buenrollera

En cualquier caso, si yo fuera académico, ordenaría la papeleta de la siguiente manera:
1. Roma / 2. La favorita / 3. Green Book / 4. Ha nacido una estrella / 5. Black Panther / 6. El vicio del poder / 7. Bohemian Rhapsody / 8. Infiltrado en el KKKlan




Mejor director
P y F: Alfonso Cuarón por Roma

Salvo que se produzca una sorpresa de última hora, Alfonso Cuarón tiene ya asegurado su segundo Oscar. Ya ganó el BAFTA, el Globo de Oro y el premio que otorga el Sindicato de Directores, y su gran rival en la categoría de mejor película, Green Book, no tiene a su director, Peter Farrelly, nominado. La única alternativa con alguna posibilidad es Spike Lee, pero no va a pasar.




Mejor actor protagonista
P: Rami Malek por Bohemian Rhapsody
F: Bradley Cooper por Ha nacido una estrella

Cuando se estrenó Bohemian Rhapsody, era impensable que la película pudiese llegar muy lejos, sobre todo en lo que a premios se refiere. Pero a pesar de la mala prensa, se llevó el Globo de Oro a mejor drama, algo que a día de hoy aún me deja anonadado, y las diferentes entregas de premios han ensalzado a Rami Malek como favorito indiscutible de la categoría, dejando a Bradley Cooper, el virtual favorito cuando comenzó la carrera en septiembre, con el marcador a cero. Es admirable la mimetización de Malek dando vida a Freddy Mercury, pero a mí me gustó y conmovió más el trabajo de Cooper y su viaje hacia la autodestrucción. De cuatro nominaciones al Oscar que ya acumula, esta es sin duda alguna la más merecida.




Mejor actriz protagonista
P: Glenn Close por La buena esposa
F: Olivia Colman por La favorita

Aunque ya se rumoreaba que Glenn Close podría alzarse al fin con el Oscar que se le ha resistido hasta en seis ocasiones desde que La buena esposa se presentó en San Sebastián hace ya dos años, su victoria no estaba nada clara debido a la fuerte competencia. Ganar el Globo de Oro imponiéndose a Lady Gaga, que no olvidemos que ganó un premio de la misma asociación por su trabajo en American Horror Story: Hotel, asentó la narrativa de que esta vez sí le toca ganar una muy merecida estatuilla, aunque, al igual que ocurrió con Julianne Moore hace unos años, se le otorgue más por la deuda pendiente que por la película por la que lo va a ganar. A nadie le puede parecer mal que Glenn Close gane un Oscar… aunque en realidad, muchos pensemos que la ganadora moral sea Olivia Colman por lo maravillosa que está dando vida a la tragicómica reina Anne en La favorita.




Mejor actor de reparto
P: Mahershala Ali por Green Book
F: Richard E. Grant por ¿Podrás perdonarme algún día?

Todo apunta a que a Mahersala Ali no le va a pasar factura ser prácticamente un recién llegado ni que hace tan solo dos años haya ganado un Oscar a mejor actor de reparto por Moonlight, pues tras ganar el Globo de Oro, el BAFTA y el SAG, Ali se postula como el gran favorito de su categoría. Aunque él esté muy bien, no estoy nada a favor de los fraudes de categoría, y su rol en Green Book es tan secundario como el de Alicia Vikander en La chica danesa, es decir, nada de nada. Me gustaría más que se lo llevase Richard E. Grant, que en ¿Podrás perdonarme algún día? imparte una lección sobre cómo dar vida a un personaje estrafalario sin caer en la caricatura, o incluso a Sam Elliot, muy enternecedor en Ha nacido una estrella.




Mejor actriz de reparto
P y F: Regina King por El blues de Beale Street

Aunque no estuvo nominada ni al SAG ni al BAFTA y muchos claman que no hace nada (¿?) en El blues de Beale Street, Regina King parte con ventaja en esta categoría. Además de ser muy buena actriz y de que eso de que no haga nada no sea verdad, es una secundario auténtica, no como su principal competencia,  Rachel Weisz, que ya tiene un Oscar y puede verse afectada por la división de votos que se puede producir entre los fans de La favorita al apoyar unos a ella y otros a Emma Stone. Por otra parte, el premio de Marina de Tavira es la nominación, y aunque parecía que este también podía ser el año de Amy Adams, el no haber ganado ni siquiera el SAG ya es una señal de que tendrá que esperar un poco más para ganar el Oscar. Curiosamente, la próxima sería la 7ª nominación, al igual que Glenn Close…




Mejor guion original
P: Green Book
F: La favorita

Mejor guion adaptado
P: Infiltrado en el KKKlan
F: El blues de Beale Street

Mejor película de habla no inglesa
P y F: Roma (México)

Mejor montaje
P: Bohemian Rhapsody
F: La favorita

Mejor fotografía
P y F: Roma

Mejor banda sonora
P y F: El blues de Beale Street

Mejor canción original
P y F: ‘Shallow’ de Ha nacido una estrella

Mejor diseño de producción
P: Black Panther
F: Roma

Mejor vestuario
P y F: La favorita

Mejor maquillaje y peluquería
P y F: El vicio del poder

Mejor sonido
P: Bohemian Rhapsody
F: Roma

Mejores edición de sonido
P: Black Panther
F: First Man

Mejor efectos visuales
P: Avengers: Infinity War
F: First Man

Mejor película de animación
P: Spider-Man: Un nuevo universo
F: Isla de perros

Mejor largometraje documental
P: RBG

20/2/19

¿Podrás perdonarme algún día? – Hay una carta falsificada para ti


Dir.: Marielle Heller
Int.: Melissa McCarthy, Richard E. Grant, Dolly Wells, Ben Falcone, Jane Curtin, Christian Navarro, Stephen Spinella, Gregory Korostishevsky
¿De qué va?: Lee Israel es una escritora que se ganó la vida en la década de los 70 y los 80 realizando las biografías de artistas como Katharine Hepburn, Tallulah Bankhead, Estée Lauder o la periodista Dorothy Kilgallen. Cuando Lee ve que ya no publican sus libros porque no está a la altura del mercado, cambia su método y empieza a falsificar cartas de celebridades fallecidas.

Reseña: Hay muchas formas de clasificar biopics. Por ejemplo, tendríamos por un lado los biopics que giran en torno a individuos virtuosos en su campo profesional o que han realizado grandes hazañas, ya sea aquellos que forman parte de los anales de la Historia o los que son héroes anónimos cuyas proezas bien merecen una película. Por el otro, nos encontraríamos con los biopics sobre personajes infames, que suelen ser más interesantes. Son los que cometen actos deshonestos y criminales, aunque no todos tengan que ver con asesinatos en serie y asuntos muy turbios. Algunos son simplemente pobres diablos cuyos actos han trascendido para bien o para mal. Este sería el caso de Lee Israel, que se hizo famosa allá por los 90 por falsificar cartas de celebridades y artistas muertos para poder salir de la quiebra.


Israel escribió un libro de memorias relatando lo sucedido titulado Can You Ever Forgive Me? (¿Podrás perdonarme algún día?) que ha servido de base del segundo largometraje de Marielle Heller, tras su estupendo debut tras las cámaras, The Diary of a Teenage Girl (2015). Si aquel film se centraba en una adolescente desorientada durante su despertar sexual, aquí nos encontramos a una mujer perdida en la madurez. Sola, abandonada, adicta al alcohol y con serios problemas económicos, puesto que las biografías que escribe no interesan a nadie más que a ella. Pero casi por casualidad da con un sector dispuesto a pagar grandes sumas de dinero por algo que ella es capaz de escribir: los coleccionistas que atesoran cartas de celebridades ya fallecidas. El talento de Israel para plasmar de forma escrita la personalidad de sus objetos de estudio por fin resulta rentable.


La carrera de Melissa McCarthy necesitaba desesperadamente un cambio de registro para salir del encasillamiento cómico en el que se encontraba, y afortunadamente ha sabido aprovechar la ocasión que le brinda la película. McCarthy logra un equilibrio complicado entre el patetismo, la vergüenza y la dignidad que precisa el personaje de Lee Israel, convirtiéndolo en alguien por el que el espectador se preocupa pese a su carácter antipático y cascarrabias. La empatía cobra fuerza gracias a la inestimable ayuda de Richard E. Grant, que encarna a Jack Hock, compinche y único amigo de Israel durante aquella época. Habría sido sumamente fácil caer en la caricatura y la sobreactuación; en cambio, la interpretación de Grant es extravagante en su justa medida, y la pareja que forma con McCarthy resulta divertida, pero sin ocultar nunca la soledad en la que ambos están sumidos y la tristeza implícita en sus vidas.


El guion de ¿Podrás perdonarme algún día?, escrito a cuatro manos por Nicole Holofcenery Jeff Whitty, no se permite nunca ser condescendiente con Lee Israel, aunque sí que le reserva un monólogo redentor hacia el final. Quizás sea la pieza más convencional de una película sencilla que lo tiene complicado para levantar pasiones, pero que tampoco podrá disgustar a nadie, puesto que mantiene el interés alto y un buen ritmo a lo largo de toda la particular odisea que realiza Lee Israel por salir del agujero en el que vive confinada. Paradójicamente, acaba descubriendo que el objeto de estudio que necesitaba para rescatar su carrera profesional no era otro que ella misma.

Reseña publicada originalmente en Cinemagavia.

7’5/10

18/2/19

Feliz día de tu muerte 2 – Vidas extra


Dir.: Christopher Landon
Int.: Jessica Rothe, Israel Broussard, Phi Vu, Suraj Sharma, Sarah Yarkin, Rachel Matthews, Ruby Modine, Steve Zissis, Charles Aitken, Laura Clifton
¿De qué va?: Los peligros no han desaparecido para Tree Gelbman. Esta joven heroína se va a dar cuenta de que morir (y revivir) continuamente no ha sido el mayor de sus problemas. Los acontecimientos que se avecinan prometen poner a Tree en más peligros que nunca.

Reseña: Blumhouse se ha convertido en una productora de cine de terror y ciencia ficción de referencia. No se gastan más de 20 millones de dólares para cada proyecto y sus películas jamás se sienten baratas. No todas son buenas, pero como mínimo resultan un entretenimiento digno. Algunos de sus títulos más destacados son Déjame salir (2017), La noche de Halloween (2018), Upgrade (2018), Insidious (2010), los últimos trabajos de M. Night Shyamalan o Feliz día de tu muerte (2017). Esta última resultó ser una simpática mezcla de Scream (1996) y Atrapado en el tiempo (1993), elevada por su desparpajo y por el sorprendente trabajo de su actriz protagonista, Jessica Rothe, que empezó el film como esa pija insoportable a la que todos odiaríamos y lo acabó siendo la chica guay con la que nos iríamos de fiesta sin dudarlo.


Ahora nos llega su secuela, Feliz día de tu muerte 2, traducción al español que pierde el juego de palabras del original, Happy Death Day 2U, y que arranca justo después del final de su predecesora. Era imposible dar continuidad a la historia obviando la razón por la que nuestra heroína, Tree, acaba metida en el bucle temporal, por lo que es algo que se explica poco después de arrancar el film. No nos dará mucho tiempo para pensar en las incoherencias y los agujeros negros del asunto, pues esta secuela se reinventa a una velocidad solo comparable con el ritmo de inventiva que lleva la serie The Good Place, esquivando la monotonía que se le podía achacar a la película original. Si el terror ya era bastante reducido en aquella, aquí se limita a un par de sustos, dando mucha más cancha a la comedia y la ciencia ficción; Regreso al futuro II (1989) es un referente tan explícito que no tienen reparos en mencionarla en un diálogo de la propia película.


Feliz día de tu muerte 2 no deja de ser un batiburrillo de géneros y referentes, pero su director y guionista, Christopher Landon, ha tenido el morro y el ingenio de coger un poco de aquí y de allá, mezclarlo todo y hacerlo suyo. Y una vez más, cuenta con la inestimable ayuda de Jessica Rothe cargando con el peso de la película sobre sus hombros. Aunque en esta ocasión cobren importancia los secundarios y se incorporan dos simpáticos cerebritos (Suraj Sharma y Sarah Yarkin), Rothe luce una vez más una potente vis cómica y una gran expresividad que contribuyen a que nos enganchemos a ella durante todo su viaje. Además, la película cuenta con un componente emocional que no suele estar presente en las secuelas, y ella no ha dejado pasar la oportunidad para demostrar que tiene potencial de actriz 360. Ojalá podamos verla más en pantalla de ahora en adelante.


A priori puede parecer que Feliz día de tu muerte 2 es solo una secuela que se limita a repetir la fórmula de la primera, pero nada más lejos de la realidad. Toma la premisa del día de la marmota con asesino en serie y la complica, expande y retuerce para dar como resultado una comedia negra/slasher que gustará más a los frikis que a los aficionados del terror trillado y formulaico. Si en la primera parte la supervivencia de Tree iba de la mano de aprender a ser mejor persona, ahora está ligada a la toma de conciencia de que somos las experiencias que acumulamos con los años, incluso las más traumáticas, y que debemos asumir que hay acontecimientos que somos incapaces de alterar. Esperemos que esa tercera parte que se intuye en la escena a mitad de los créditos, y que probablemente sea realidad, dado que en un fin de semana en salas ya ha recaudado el doble de lo que ha costado, tenga tantas ideas (aunque sean prestadas) y resulte tan divertida como ésta.

7/10

16/2/19

María, reina de Escocia – Sororidad isabelina



Dir.: Josie Rourke
Int.: Saoirse Ronan, Margot Robbie, Jack Lowden, Joe Alwyn, David Tennant, Guy Pearce, Ian Hart, Martin Compston, Brendan Coyle, Gemma Chan
¿De qué va?: María Estuardo, reina de Francia a los 16 años y enviudada a los 18, se niega a volver a casarse, por lo que es obligada a abdicar. En ese momento decide regresar a su Escocia natal para reclamar el trono, al cual tiene derecho legítimo. Sin embargo, en ese momento Inglaterra está bajo el dominio de Isabel I, por lo que intentará hacer prevalecer sus derechos al trono frente a ella.

Reseña: Lo peor que le podía haber pasado a María, reina de Escocia ha sido estrenarse poco después de La favorita. Es terrible hacer comparaciones, pero en este caso resulta inevitable al tratarse de dos dramas británicos de época centrados en reinas; además, ambas curiosamente comparten al ascendente Joe Alwyn en sus elencos. Pero mientras que el film de Yorgos Lanthimos era en realidad una comedia negra que solo prestaba atención al contexto histórico para enriquecer a los personajes, el debut cinematográfico de la directora teatral Josie Rourke es una película de época de las de toda la vida, encorsetadita, sin riesgo, ideal para todos aquellos a los que La favorita les pareció demasiado extravagante.


María, reina de Escocia debe lidiar en primer lugar con no poder cumplir las expectativas generadas a través del material publicitario que prometía un gran enfrentamiento entre Isabel I y María Estuardo. Cierto es que existe tensión entre ambas debido al interés de la segunda por ganarse la sucesión del trono de Inglaterra aprovechando que la reina no tiene descendencia, pero toda su relación se produce a distancia, comunicándose a través de cartas. Isabel I se nos presenta como una mujer acomplejada ante la célebre belleza de su prima, y aunque se establezcan ciertos paralelismos entre ambas, en especial a lo que se refiere a sus intentos por hacerse oír y respetar en un mundo ampliamente dominado por hombres, lo cierto es que la película se centra en María y sus desventuras gobernando Escocia.


Los espectaculares parajes escoceses, la esmerada ambientación y el cuidado vestuario no pueden ocultar que estamos ante un drama de intrigas palaciegas tan correcto como desapasionado. Y no es culpa de Saoirse Ronan, que pone empeño y un convincente acento escocés, sino por un guion sin mucha chicha que podría resumirse en “las mujeres gobernarían con tranquilidad si no fuese por los hombres metemierda que se sienten amenazados por su liderazgo”. Los intentos de modernizar la película no vienen por la forma en la que está narrada, sino por detalles tímidos y un tanto desconcertantes como poner a María Estuardo de mariliendre del siglo XVI o que Isabel I tenga una sirvienta asiática y un embajador negro. Pues muy bien, pero luego no vayas presumiendo de rigor histórico.


Por ahí también tenemos a Guy Pearce como consejero de la reina de Inglaterra y a David Tennant como follonero detractor de María Estuardo, pero lo mejor de la película es Margot Robbie: aunque ya no le haga falta afearse para demostrar que es buena actriz, aparece hecha un cristo, resulta convincente y tiene una escena hacia el final que bien podría haberle merecido una nominación al Oscar. Por lo demás, resulta interesante conocer la figura de María Estuardo y sus circunstancias, que en cierta manera la asemejan a Juana de Arco, aunque en poco tiempo nos olvidaremos de la película, como otras tantas que llegaron antes con hambre de premios y pasaron por la cartelera y por delante de nuestras retinas sin pena ni gloria.

6/10