26/7/14

La coexistencia quimérica

Poster El amanecer del planeta de los simios

Dir.: Matt Reeves
Int.: Andy Serkis, Jason Clarke, Gary Oldman, Keri Russell, Toby Kebell, Kodi Smit-McPhee, Kirk Acevedo, Judy Greer
¿De qué va?: Una creciente nación de simios genéticamente evolucionados, bajo el mando de César, se ve amenazada por un grupo de humanos que ha sobrevivido al devastador virus desatado diez años atrás y que ha aniquilado a gran parte de la población mundial. Alcanzan una frágil paz duradera, ya que ambos son llevados al borde una guerra que decidirá cuál será la especie dominante de la Tierra.

Reseña: Hace tres años, El origen del planeta de los simios dio la campanada al revelarse como un blockbuster de verano competente, divertido e inteligente que justificó de buena manera la vuelta a la explotación de la franquicia iniciada con aquella mítica escena de Charlton Heston en la playa. Con su máxime responsable, Rupert Wyatt, fuera de la producción de la inevitable secuela por falta de tiempo para desarrollarla, podíamos temer que el estudio hubiese escogido a Matt Reeves básicamente porque era capaz de cumplir los plazos.  Se disiparon las dudas, pues El amanecer del planeta de los simios no es sólo una secuela a la altura (incluso superior en varios aspectos)  sino que se las ingenia para ser continuista y única al mismo tiempo.

Planeta de los simios

El amanecer se sustenta en dos pilares: simios y humanos. Los primeros conforman una sociedad en vías de desarrollo, de la que somos testigos durante la magnífica primera media hora del filme. En el lado opuesto están los humanos, al borde de la extinción debido al virus desatado 10 años atrás. Es en el choque que se produce entre ambas especies donde reside el alma del filme, desde donde se abordan reflexiones y temas atemporales como hasta cuándo puede durar la paz entre dos comunidades enfrentadas, la vulnerabilidad de la raza humana o los efectos que produce la filtración de una semilla de odio en un colectivo. La película tampoco es que indague demasiado en estas cuestiones (no hay que olvidar la naturaleza comercial de la misma), pero sí que las utiliza sabiamente para sembrar la inquietud y conducir la historia hacia el gran estallido final, que por suerte no se hace esperar demasiado.

Planeta de los simios3

La película nunca se acaba de decantar por un bando en concreto. Ambos tienen sus razones y también sus errores, y es que, en el fondo, los dos luchan por lo mismo: proteger a sus familias y congéneres, aunque elijan el peor método para ello. Aunque eso sí, hay mucha más presencia simia que humana, lo cual beneficia al conjunto porque, al fin y al cabo es lo que hace especial a esta franquicia, y el esfuerzo aunado del equipo de efectos especiales y los actores que dan vida a los primates es digno de los mayores elogios. Una vez más, Andy Serkis realiza una interpretación brillante y genuinamente expresiva: la confusión e inexperiencia de César en la anterior película ha dado paso a la madurez y la serenidad propias de un líder que, no obstante, alberga dudas sobre cómo dirigir a su gente. También habría que destacar la labor de Toby Kebell dando vida a su lugarteniente, Koba, y el buen hacer del plantel de humanos encabezados Jason Clarke, Gary Oldman y Keri Russell. Se mantienen en segundo plano pero transmiten perfectamente el pesimismo, la tristeza y la desesperación en la que está sumergida la raza humana.

Planeta de los simios2

La música compuesta por Michael Giacchino refuerza las sensaciones tristes, melancólicas y amenazadoras que desprende este cruce entre el génesis y el apocalipsis, mientras que Matt Reeves mueve la cámara con gran pericia, sabiendo qué teclas tocar en cada momento tanto en las ruinas de San Francisco como en la selva húmeda y oscura donde habitan sendos bandos enfrentados. Tanto las escenas intimistas como las más espectaculares se retroalimentan y funcionen igual de bien, pero se echa en falta algo más de riesgo, pues el conflicto no es llevado hasta sus últimas consecuencias. Se notan sus intenciones de ser diferente pero no termina de salirse del modelo estándar de blockbuster (con malo malísimo identificable incluido), pero al menos asienta las bases para que el siguiente capítulo sea la colosal culminación que esta saga-precuela merece.

8/10