20/2/15

Sin protesta no hay gloria

Poster Selma

Dir.: Ava DuVernay
Int.: David Oyelowo, Tom Wilkinson, Carmen Ejogo, Tim Roth, Andre Holland, Giovanni Ribisi, Common, Dylan Baker, Oprah Winfrey
¿De qué va?: En 1965, el político y activista Martin Luther King promovió una marcha desde Selma hasta Montgomery en defensa del derecho al voto de la población negra, conmocionando a la opinión publica estadounidense y culminando con la aprobación de la ley que garantizaría dicha potestad por parte del presidente Johnson.

Reseña: Las recientes protestas en Estados Unidos contra la brutalidad policial respecto a la comunidad negra han coincidido en el tiempo con el estreno de Selma, que retrata la lucha que lideró Martin Luther King por conseguir el derecho a voto. Han pasado casi 50 años desde entonces y aun teniendo a un presidente afroamericano en la Casa Blanca parece que la lucha por los derechos civiles igualitarios aún está lejos de terminar, y es que es muy difícil desarraigar los prejuicios de la sociedad, muy alimentada de la transmisión de valores de padres a hijos.

Selma2

Esta conexión histórica es el principal atractivo de una película que gira en torno a la figura de Martin Luther King. Sin necesidad de abarcar toda su vida, la directora Ava DuVernay consigue hacer un certero retrato de su figura a través de un único pasaje de su vida, no tanto en lo personal como en lo profesional, representándolo como un gran estratega político, y reforzado además por la intachable interpretación de David Oyelowo. Sin embargo, a Selma le resultará difícil encontrar a su público fuera de Estados Unidos o enganchar a quien no esté especialmente interesado por el tema en cuestión, porque más allá de recrear unos sucesos históricos de forma impoluta, es incapaz de transmitir la urgencia, el nervio o la emoción de los momentos críticos, abordados desde el mismo enfoque que se ha utilizado para todas las películas sobre problemas raciales. Sí, 12 años de esclavitud era más efectista, pero también mucho más efectiva.

Selma

Uno de los grandes motivos por los que Selma no llega adonde tiene que llegar es su obsesión por los discursos.  Pierdo la cuenta de los discursos que da Luther King durante las dos horas de la película y resoplo cada vez que sus compañeros se suman al carro y recitan exaltados monólogos, unos compañeros a los que, por cierto, no se les define tan bien en la película como para que nos interesemos por ellos cuando en el desenlace aparecen las explicaciones sobre qué fue de ellos después. El presidente Johnson (Tom Wilkinson) y el gobernador de Alabama (Tim Roth) son retratados como los opresores blancos malvados, sin apenas matices, y para ser una película dirigida por una mujer, el sector femenino está reducido casi al mínimo: Coretta Scott King (Carmen Ejogo) queda representada como una esposa celosa y apocada, la luchadora por los derechos civiles Diane Nash se limita a ser una figurante con dos o tres líneas (desaprovechando así a Tessa Thompson, una joven actriz en alza) y Oprah Winfrey se reserva un anecdótico papel de mujer apaleada para involucrarse más en su labor como productora. En definitiva, Martin Luther King es el único que sale bien parado en esta película de muy buenas intenciones pero resultados infructuosos.

5/10