4/4/21

Hora de cotufas – 1x12 – Jonás Trueba


Jonás Trueba es el tema central de nuestro primer monográfico dedicado a un director de cine. Luis Ogando (@luisan_ogades) regresa a Hora de cotufas para revisar la corta pero estupenda filmografía del pequeño de los Trueba: sus influencias, sus colaboradores recurrentes, la música que suena en sus películas, su Madrid, lo que nos transmiten sus historias y mucho más. Porque en esta casa somos "jonasers" a muerte.

Disponible en ivoox y Spotify.

21/3/21

Hora de cotufas – 1x11 – Clásicos Disney

Había una vez, un episodio de Hora de Cotufas con Rashide Emén (@RashEmen) en el que se habló de maratones Disney, de clásicos animados favoritos, de remakes en acción real, de polémicas que atormentan al hogar de Mickey Mouse y de Raya, la última ¿princesa? de la casa. Y vivieron frikis para siempre.

Hilo de Twitter de maratón Disney

Disponible en ivoox y Spotify.

19/3/21

Relic – Flores marchitas


Dir.:
Natalie Erika James
Int.: Emily Mortimer, Bella Heathcote, Robyn Nevin, Chris Bunton, Steve Rodgers, Catherine Glavicic, Jeremy Stanford
¿De qué va?:  Cuando Edna desaparece de forma inexplicable, su hija Kay y su nieta Sam acuden a la casa de campo familiar que se encuentra en completa decadencia, donde descubren numerosas pistas que evidencian el aumento de la demencia de la anciana.

Reseña: Desde pequeños nos inculcan que hay que tener miedo tanto a la muerte como al envejecimiento y las secuelas que este último produce: aparición de arrugas, pérdida de memoria y autonomía, sentidos mermados, dolores físicos, soledad… Todo eso lo experimentamos por primera vez a través de nuestros abuelos, quienes también ejercen de augurio de lo que le pasará a nuestros padres y a nosotros mismos cuando llegue el momento. En torno a este terror tan cotidiano orbita la ópera prima de la realizadora australiana Natalie Erika James, Relic, una película que se vale de los mecanismos del género de terror y del fantástico para crear un inmersivo drama psicológico.

En Relic, una mujer viaja junto a su hija hasta la aislada casa de su madre, una anciana que ha tenido un comportamiento errático en los últimos meses y que ahora ha desaparecido sin dejar rastro. Las tres generaciones de mujeres vivirán una serie de fenómenos extraños que afectan particularmente a la mayor de las tres. Se cuestionan la salud mental de esta última y qué es lo mejor para ella. La película luce una cuidada ambientación lúgubre, putrefacta y opresiva. Nos sumerge en una narración que, aunque en su tramo intermedio se sustenta demasiado en sucesos paranormales y efectismos, cobra todo el sentido en el desenlace, cuando se revela la auténtica naturaleza del mal que se cierne sobre esta familia.

Lo peor que se puede hacer a la hora de ver Relic es tener expectativas de que estamos ante la película de terror del año, un título que no suele sentarle bien a la cinta a la que se le endosa. Relic no da miedo, ni siquiera tiene sustos ni lo pretende, pero sí que crea un desasosiego que va in crescendo conforme la atmósfera se va tornando más asfixiante e insostenible para las tres protagonistas, encarnadas de forma impecable por Emily Mortimer, Bella Heathcote y Robyn Nevin. La película es similar en forma, fondo e intenciones a la también australiana y muy femenina Babadook (2014), que también tuvo que lidiar con la etiqueta de “fenómeno del terror” de su año.

En definitiva, Relic es un relato profundamente empático que aborda la maternidad, el envejecimiento, las enfermedades mentales, la soledad y el deber familiar desde una perspectiva tan sombría como genuina. Es posible que aquellos que esperen emociones fuertes se sientan decepcionados al encontrarse con un film pausado que se revela en última instancia como una conmovedora metáfora sobre el inexorable paso del tiempo y sobre cómo este afecta en el deterioro de nuestros cuerpos y mentes. Estupendo debut de la cineasta Natalie Erika James, a la que habrá que seguirle la pista de cerca.

7/10

Esta reseña también puedes leerla en Cinemagavia.

17/3/21

Minari. Historia de mi familia – Un lugar donde quedarse


Dir.: Lee Isaac Chung
Int.: Steve Yeun, Yeri Han, Daniel S. Kim Youn Yuh-jung, Will Patton, Alan Kim, Noel Cho, Darryl Cox
¿De qué va?: A mediados de los 80, una familia coreano-estadounidense se muda a una pequeña granja de Arkansas en busca del sueño americano.

Reseña: Decía Bong Joon-Ho en una entrevista concedida a El País que Parásitos (2019) es “Corea del Sur como podría ser España”. También podría haber sido México, Sudáfrica o Estados Unidos, pues el conflicto de clases fruto de las desigualdades económicas es universalmente reconocible, y de ahí viene parte del gran éxito de la laureada película de Joon-Ho. Sin embargo, hay temáticas ancladas a un territorio en particular, y no siempre lo están por albergar elementos exclusivos de un territorio (véase los samuráis en Japón): las historias sobre la esperanza de un mejor futuro depositada en la emigración son reconocibles para todas las culturas pero están concentradas en el cine norteamericano, pues Estados Unidos a lo largo de su historia ha insistido en mostrarse como la tierra de las oportunidades definitiva; el sueño americano al alcance de todos, siempre y cuando te esfuerces por conseguirlo.

Ligeramente inspirada en su propia infancia, Lee Isaac Chung ha dirigido y escrito Minari, la historia de una emigración ya iniciada, pues la familia coreana protagonista lleva años viviendo en Estados Unidos, pero los conocemos mudándose de la ciudad al campo, donde el padre, Jacob (Steven Yeun), ha comprado un terreno donde quiere empezar una granja de productos coreanos. El idealismo de Jacob es diametralmente opuesto a la actitud de su esposa, Monica (Yeri Han), que apenas habla inglés y no está del todo convencida de la gran inversión que hay que hacer para materializar el sueño agrícola. La pareja tiene dos hijos, pero colman sus atenciones en el pequeño, David (Alan S. Kim), pues padece una dolencia del corazón por la que debe estar continuamente vigilado. Por eso, deciden traer desde Corea a la abuela (Youn Yuh-jung), para que cuide de los niños cuando ellos trabajan como sexadores de pollos (hay que dar las gracias a Chung por mostrarnos esta profesión tan curiosa como desconocida).

En Minari confluyen elementos propios de la cultura coreana (el propio título del film) con las emociones fácilmente identificables de sus personajes. No reconocerás las especias que la abuela se trae desde Corea, pero sí las lágrimas de su hija al recibir un producto que le recuerda a su añorada tierra natal. O la extrañeza de David al conocer a su abuela, o los problemas de entendimiento y las diferencias ¿irreconciliables? entre Jacob y Monica. La película se mueve entre el drama y la comedia con una calidez muy familiar, alternando entre las diferentes tramas y los distintos puntos de vista y mostrándose comprensiva con la postura y las motivaciones de todos los personajes. Todo el elenco está formidable, pero sí hay que destacar a alguien es a Youn Yuh-jung por esa impagable abuela, tan peculiar como tierna, que crea una relación profundamente emotiva con David. Si hay que ponerle alguna pega, sería la de que la otra niña, Anne (Noel Cho), queda relegada a un discreto segundo plano, y sus breves intervenciones nos dejan con ganas de conocerla más.

Minari. Historia de mi familia es una maravilla. Honesta, humilde, divertida y nostálgica. Poética al tiempo que anclada a la tierra. No intenta derribar el sueño americano ni enarbolarlo, sino contar la experiencia de esta familia en su intento por alcanzarlo. Si queremos adscribirla al contexto sociopolítico actual, sí que puede interpretarse como una oda a la emigración como fenómeno histórico indispensable en la construcción identitaria y la mezcla de culturas, en un momento en el que se apela al levantamiento de muros para proteger una supuesta “pureza” tan imposible como innecesaria. Pero esto no es más que una lectura que se saca a colación de la historia de una familia que intenta salir adelante como buenamente puede, intentando adaptarse a una realidad que le es extraña sin perder aquello que les mantiene unidos al lugar de donde vinieron.

9/10

Esta reseña también puedes leerla en Cinemagavia.

16/3/21

O.C: Sombrero de copa (1935)

¿De qué va?: Jerry Travers, bailarín americano, actúa para su productor británico en Londres. Así es como despierta a su vecina de abajo. Enfadada, Dale Tremont sube al piso para protestar, pero al conocerse, sienten una irresistible atracción el uno por el otro.

Reputación: La comedia musical más exitosa de Fred Astaire y Ginger Rogers. Fue la primera ocasión en la que la pareja contaba con un guion escrito específicamente para ellos. Astaire reaccionó negativamente a las primeras versiones del guion escrito por Dwight Taylor, dado que le recordaba bastante a la historia de La alegre divorciada (1934) y que su personaje le parecía demasiado antipático. Allan Scott fue entonces contratado para reescribirlo; se trataba de su primer proyecto de envergadura, pero a partir de este volvió a trabajar en otras seis películas del tándem Astaire-Rogers. El director, Mark Saldrich, dirigió cinco musicales de la pareja y era físico antes de dedicarse al cine; diseñaba planos para cada escena y así sabía exactamente dónde colocar la cámara y a los actores. Igualmente, Fred Astaire supervisaba cada aspecto del departamento musical, desde la orquestación hasta el rodaje y la edición; era particularmente firme en cómo debían grabarse los números, pues no le gustaba interrumpir el baile con ángulos de cámara inusuales, cortes a la cara y a los pies de los bailarines o planos de reacción del público. Sombrero de copa fue uno de los mayores éxitos cinematográficos de 1935, con 3 millones de dólares recaudados, y fue nominada al Oscar a mejor película, dirección artística, coreografía y canción, pero no se llevó ninguno.

Comentario: Sombrero de copa es tanto un musical ¡ como una comedia de enredo y deslumbra en ambos frentes por igual. Los diálogos son divertidísimos, cargados de dobles lecturas y grandes réplicas, y aunque están concebidos para el lucimiento de Astair y Rogers, Edward Everett, Erik Rhodes y Helen Broderick no se quedan atrás en sus roles secundarios. Por su parte, el repertorio musical es una delicia, con Cheek to Cheek como la canción más mítica, pero cada número está deliciosamente interpretado y coreografiado; no falta ni sobra nada. Esa Venecia idealizada y fantasiosa donde transcurre gran parte de la acción es la metáfora perfecta de lo que Sombrero de copa es en realidad: un sueño de celuloide al que se puede acudir para ser feliz durante poco más de hora y media y evadirse de los problemas del mundo real.

Próximo visionado: Cita en San Luis (1944)

13/3/21

Raya y el último dragón – Cuestión de confianza


Dir.:
Don Hall, Carlos López Estrada, Paul Briggs, John Ripa
¿De qué va?: Tiempo atrás, en el mundo fantástico de Kumandra, humanos y dragones vivían juntos y en armonía. Pero cuando una fuerza malévola amenazó su tierra, los dragones se sacrificaron para salvar a la humanidad. Ahora, 500 años después, el mismo mal ha regresado y todo depende de que una solitaria guerrera, Raya, encuentre al legendario último dragón para reparar la tierra fracturada y su dividida población.

Reseña: Aunque las películas del Disney reciente y de Pixar sean bastante homogéneas, hay ciertas diferencias sutiles entre unas y otras, como la tendencia de esta última por hacer historias que van más dirigidas a los padres que al niño, o que los clásicos Disney sigan creándose a partir de la base narrativa de siempre, pero introduciendo algunas novedades adecuadas a los tiempos que corren, siendo una de los más significativas que ahora las princesas reniegan de su título y no necesitan un interés romántico para sentirse realizadas. Igualmente, los ingredientes principales suelen ser los mismos: un reino en peligro, conflicto con los padres, algún animalito o criatura como aliado de la heroína, una lección moral que aprender…. Disney acostumbra a lanzar clásicos competentes, y al final, que guste uno más que otro depende mucho de las simpatías que genere entre el público. 

Raya y el último dragón es el primer clásico Disney que no es secuela desde Vaiana (2016), y si aquella era una historia que partía de la cultura y la mitología polinesia, esta está arraigada a la asiática. Con gran claridad expositiva, el film presenta el mundo en el que se desarrolla la acción, así como los acontecimientos que preceden a la aventura de la heroína a través de los diferentes reinos que conforman Kumandra, cada uno con una apariencia muy distintiva. Disney alcanza una nueva cota de excelencia técnica con una animación de apabullante belleza, colorida y rica en detalles; un espectáculo visual, acompañado de una estupenda partitura de James Newton Howard, que merece ser disfrutado en la pantalla más grande en la que se pueda ver.   

Raya es una estupenda heroína y la galería de personajes son tan simpáticos y entrañables como cabría esperar de un clásico Disney. Ahora bien, la dinámica entre Raya y la dragona Sisu, principal en la trama, no la encuentro tan especial y conmovedora como la de Elsa y Anna, Ralph y Vanellope o Vaiana y Maui, ejemplos recientes cortados por el mismo patrón. Es una sensación de familiaridad que no despierta fervor y que se puede extender a toda la película, cuya única salida del canon Disney, el componente post-apocalíptico, parece prestado de otra franquicia de la casa, Marvel.

Lo que sí me parece bastante insólito es la relación entre Raya y su némesis, Namaari, y el importante papel que asume esta última tanto en el desenlace como en la moraleja del film, sobre lo importante que es la confianza y la unidad para poder solucionar los problemas del mundo. Probablemente nadie dejará de desconfiar de la gente tras terminar la película… pero la intención es lo que cuenta. En definitiva, Raya y el último dragón cumple con los estándares de la factoría Disney, destacando sobremanera en el apartado visual, pero su impronta asiática es lo único que parece genuino de un film igualmente notable, pero habrá que ver si el entusiasmo que genera será suficiente para que la película permanezca viva en el recuerdo.

7’5/10

12/3/21

The Assistant – Callar y acatar


Dir.: Kitty Green
Int.: Julia Garner, Matthew Macfadyen, Makenzie Leigh, Kristine Froseth, John Orsini, Noah Robbins
¿De qué va?: Un día en la vida de Jane, la asistente de un poderoso ejecutivo. Mientras Jane sigue su rutina diaria, empieza a darse cuenta del abuso que amenaza cada aspecto de su posición.

Reseña: Tres años después del nacimiento del #MeToo, empiezan a llegar las películas que surgieron a raíz de él, como ocurre con cualquier acontecimiento cultural, social y político que sacude el mundo en el que vivimos. Algunas de estas películas abordan sus consecuencias y otras las situaciones de misoginia que originaron dicho movimiento. Este último es el caso de The Assistant, film dirigido y escrito por Kitty Green que sigue a lo largo de un día la rutina de la asistente de un importante ejecutivo cinematográfico. A este último nunca se le muestra en pantalla, un hábil recurso empleado para demostrar que el abuso no es una cuestión personalizada, sino un mal sistémico.

Jane es la primera en llegar a la oficina y la última en irse. Trabaja a destajo y aspira a convertirse en productora algún día, pero es tratada por sus compañeros con un paternalismo rancio, quienes además le endosan tareas “femeninas” como lidiar con la esposa del jefe o encargarse de pedir el almuerzo. A Jane la obligan a estar agradeciendo constantemente la oportunidad laboral que se le ha concedido, pero solo se le reconoce su labor para doblegarla y para que siga sumisa y callada. Ante una serie de comportamientos sospechosos de su jefe hacia unas chicas jóvenes, Jane intenta hacer algo en la mejor y más reveladora escena del film, aquella en la que se demuestra que un Harvey Weinstein no abusa de las mujeres por su cuenta y en secreto; todos lo saben y lo aceptan, incluso hacen bromas al respecto, porque el poder que concede el patriarcado consiste en hacer y deshacer como convenga con la complicidad de un club de hombres detrás.


The Assistant es fría, distante y aséptica de forma premeditada. Una película de terror incómoda que orbita en torno a la gran interpretación de Julia Garner, el único ancla moral de la historia, que destila frustración al verse en una situación en la que se ve obligada a tragar y mirar hacia otro lado. La película se pone del lado de todas aquellas mujeres que sabían lo que pasaba y no hicieron nada ante las amenazas de todo lo que podían perder si alzaban la voz, pero la jornada laboral de Jane está un tanto sobrecargada de un amplio abanico de actitudes machistas, lo cual podría haber quedado mejor plasmado si se hubiera desarrollado a lo largo de, por ejemplo, una semana, en vez de en un único día. Igualmente, The Assistant es una película valiosa tanto para hacerse una idea de las situaciones que hicieron tan necesario el #MeToo como para detectar micromachismos que siguen produciéndose a día de hoy.

7/10

9/3/21

O.C: Recuerdos (1980)

¿De qué va?: El cineasta Sandy Bates, legendario creador de comedias, está harto de ser gracioso. Al borde de un ataque de nervios, Bates asiste a una retrospectiva de su obra que se celebra un fin de semana, y que le obligará a reflexionar sobre la misma, sobre los recuerdos de su gran amor Dorrie y sobre las virtudes de sentar la cabeza con su nueva novia Isabel.

Reputación: Comedia concebida como una parodia de Fellini, ocho y medio (1963) cuyo título provisional fue Woody Allen Nº.4, pues tal y como declaró el cineasta en una entrevista, “no soy ni la mitad del Fellini de Fellini 8½”. Sin embargo, Allen aseguró por activa y por pasiva que la historia del film no era autobiográfica. Fue la última película que rodó con United Artists; los ejecutivos de la compañía que habían trabajado con el director durante una década dimitieron para montar su propia productora, Orion Pictures, y Allen se fue con ellos para colaborar durante una década más. Recuerdos fue nominada al premio a mejor guion original de comedia por el Sindicato de Guionistas, pero no fue bien acogida por la crítica en su momento, aunque el propio Woody Allen la considera uno de sus mejores trabajos, junto a La rosa púrpura del Cairo (1985) y Match Point (2005). La película supuso el debut en cine de Sharon Stone, que tiene un papel muy pequeñito.

Comentario: Al igual que hizo en la reciente Rifkin’s Festival (2020), Woody Allen homenajea a Federico Fellini con una historia sobre un director que, al tiempo que le dedican una retrospectiva en un festival de cine, revisa sus relaciones sentimentales más significativas y sufre una crisis personal. Recuerdos me ha parecido una película simplemente correcta, lejos de los mejores trabajos del director, pues ni es especialmente reveladora en los temas que aborda, ni sus personajes están demasiado trabajados, ni resulta tan hilarante como acostumbra. Sí que tiene algunos hallazgos y virtudes significativas, como una bellísima e hipnótica Charlotte Gainsbourg en un papel basado en la ex-mujer de Allen, Louise Lasser (que tiene un cameo en el film) o la escena en la que el personaje de Allen realiza un truco de magia, que alude directamente a la época de su juventud en la que se dedicaba a hacer trucos de magia. Para que luego diga que la película no es autobiográfica…

Próximo visionado: Sombrero de copa (1935)

8/3/21

Loco por ella – Contra la dictadura de la felicidad


Dir.: Dani de la Orden
Int.: Álvaro Cervantes, Susana Abaitua, Luis Zahera, Clara Segura, Aixa Villagrán, Paula Malia, Nil Cardoner, Txell Aixendri, Alberto San Juán
¿De qué va?: Dos jóvenes se conocen y deciden pasar juntos una inolvidable noche de desenfreno, para luego seguir cada uno su camino. Él acabará loco hasta los huesos por ella, y se verá sumido en una pequeña crisis personal. Tras indagar mucho descubrirá que la joven se encuentra recluida en un hospital para enfermos mentales.

Reseña: Chico conoce a chica, y pasan una noche inolvidable. Ella es una Manic Pixie Dream Girl de manual: divertida, espontánea, sexy, alocada… Y como mismo aparece se esfuma, dejando al chico desolado. Al final él da con ella, que se encuentra recluida en un centro psiquiátrico, e idea un plan para infiltrarse, pedirle el número de teléfono que nunca le dio y ya de paso rescatarla. ¡Pero ay! Cuán equivocado está el chico de cómo es la chica y de lo que desea y necesita.

Loco por ella es la última comedia del incombustible Dani de la Orden, que ha dirigido siete películas en los últimos cinco años. Su nuevo film parece responder a la actual tendencia de Netflix de cubrir la cuota de comedias románticas tras ser abandonada por el cine. Y en cierta manera se cumple, pues Loco por ella tiene una estructura clásica de “rom-com” americana, con persecución final incluida. Sin embargo, la forma en la que desarrolla la relación entre los protagonistas, Clara y Adri, es sorprendentemente subversiva, porque ella no necesita ser salvada por el amor romántico ni lo necesita a él para solucionar sus problemas. Adri, que trabaja como redactor de noticias clickbait, es de los que piensan que basta con desear ser feliz para serlo, y que cuatro frases rancias bastan para seducir y/o reconfortar a alguien , y al final es ella quien lo salva a él de esa visión tan simplista de la vida sobre la que Mr. Wonderful ha construido su imperio.


Álvaro Cervantes y Susana Abaitua forman una convincente pareja romántica. Él luce un carisma que el cine español aún no ha terminado de explotar, mientras que ella se confirma como una revelación a seguir tras destacar asimismo en la miniserie de Patria. Pero es que la película no empieza ni acaba en la pareja, pues se beneficia de un elenco de secundarios carismático y enternecedor, en el que destaca un tremendamente emotivo Luis Zahera que está de Goya. Todos los personajes tienen alguna escena de lucimiento, desde la directora del centro (Clara Segura) hasta el jefe de Adri, un Alberto San Juan al que solo le bastan unos minutos para que podamos darnos cuenta de lo mucho que le hemos echado de menos.


En conclusión, Loco por ella ha sido una sorpresa muy agradable. Más allá de su pretensión de pasatiempo ligero, logra ser tanto un retrato respetuoso y cercano de las enfermedades mentales como un valioso acercamiento a la forma en la que hay que relacionarnos con las personas que las padecen y un alegato en contra de la dictadura de la felicidad. Es la prueba definitiva de que se pueden hacer comedias románticas disfrutables sin caer en la ingenuidad y sin tener que recurrir al mito de la medias naranjas y al  "y vivieron felices para siempre”.

7/10

7/3/21

Hora de cotufas – 1x10 – Premios Goya 2021

Adry Hilton vuelve a Hora de cotufas para comentar la 35ª Edición de los Premios Goya. Nuestra estrella invitada nos cuenta su experiencia trabajando en la ceremonia de los Goya de los últimos años, y por supuesto que también hablamos de lo que nos ha parecido esta inusual edición y sus premiados. Tan emocionados estábamos con los Goyas de Las niñas y Mario Casas que se nos olvidó hablar de El año del descubrimiento, una de las películas españolas más importantes del último año. ¡Lo sentimos mucho! ¡No se la pierdan!

Disponible en ivoox y Spotify.

6/3/21

Dating Amber – Noviazgo de conveniencia


Dir.: David Freyne
Int.: Fionn O'Shea, Lola Petticrew, Sharon Horgan, Barry Ward, Simone Kirby, Evan O'Connor, Ian O'Reilly, Emma Willis, Lauryn Canny
¿De qué va?: Eddie y Amber son dos adolescentes que fingen ser pareja para alejar los rumores sobre su orientación sexual que corren por el instituto.

Reseña: El acoso escolar que ha habido siempre hacia los niños “mariquitas” y las niñas “machorras” provoca que aquellos que lo reciben deban plantearse cuestiones sobre su sexualidad de forma prematura. Uno empieza a sentirse diferente al resto porque este resto se encarga de hacérselo saber. En mi colegio, si eras un chico y no te interesaba el fútbol te hacían burla por marica, y si eras una chica y sí te gustaba eras lesbiana, y en cualquier caso te hacían la vida imposible. Eso sucedía en los 90, la misma década en la que transcurre Dating Amber, la historia de dos adolescentes de un pueblo de Irlanda que fingen ser pareja para que dejen de meterse con ellos. Aquí alguien que lo entiende perfectamente: tuve una novia imaginaria que “conocí” en catequesis para que me dejaran en paz.

A diferencia de la gran mayoría de los Coming-of-Age LGBTIQ+, en Dating Amber la asimilación de la orientación sexual no se produce a través del enamoramiento, sino de una amistad cómplice. Amber ya lo tiene asumido, pero Eddie cree que puede ser feliz aparentando ser hetero y siguiendo los pasos de su padre militar. Dating Amber recuerda mucho a la muy recomendable serie Derry Girls, con la que comparte el retrato ácido a la par de entrañable de lo que debe ser pasar la adolescencia en un pueblo de la Irlanda de los años 90. La comedia fluye en los momentos en los que Amber y Eddie fingen ser una pareja, pero el drama se impone en el último tercio de la película, cuando la patraña empieza a derrumbarse y la encrucijada vital resulta inevitable.


Se nota que el director y guionista David Freyne sabe de lo que está hablando, pues hay muchas situaciones y conflictos que resultan reconocibles para todo aquel que haya vivido una situación similar. Una de las mejores y más tiernas escenas  de Dating Amber tiene que ver con Eddie descubriendo la cultura drag como el adalid queer que son todas y cada una de las travestis que lo llevan a cabo. Tanto Fionn O'Shea como Lola Petticrew están estupendos dando vida a los protagonistas, y aunque el primero pueda resultar bastante despreciable por sus acciones, representa muy bien lo que es odiarse a sí mismo por no conseguir encajar en la “normalidad” y pagarlo con el resto.


En definitiva, Dating Amber es una película muy entrañable sobre lo importante que es saber que no se está solo en el mundo para poder aceptarse tal y como uno es. Al final, la influencia de un entorno intolerante provoca que las peores trabas de salir del armario provengan del interior de uno mismo, y lo triste es que no todos tienen una Amber que les ayude en el proceso.

7’5/10

4/3/21

O.C: El hombre que pudo reinar (1975)

¿De qué va?: Dos exsoldados británicos deciden autoproclamarse reyes de Kafiristán, una tierra que no ha sido pisada por un hombre blanco desde Alejandro Magno.

Reputación: El hombre que pudo reinar (The Man Who Would Be King) fue un proyecto que John Huston intentó levantar durante muchos años, habiendo quedado prendado del libro homónimo de Rudyard Kipling cuando era niño. Originalmente, Huston planeó rodarla en la década de los 50 con Clark Gable y Humphrey Bogart como protagonistas, pero la idea se fue al traste con la muerte de Gable, en 1957, a la que le sucedió poco después la de Bogart, en el 60. Burt Lancaster y Kirk Douglas fueron los siguientes candidatos, y Richard Burton y Peter O’Toole poco después. En los 70, Huston tanteó a Robert Redford y Paul Newman, pero este último le aconsejó que los papeles deberían ser encarnados por actores británicos, sacando los nombres de Michael Caine y Sean Connery a la palestra. Caine en particular se mostró entusiasmado con el papel al saber que en su momento estaba destinado para Humphrey Bogart, su actor favorito cuando era joven. El papel de Roxanne fue encarnado por la esposa de ascendencia india de Michael, Shakira Caine, después de que Huston descartarse a la primera opción, Tessa Dahl, por preferir alguien que tuviese unos rasgos que fueran similares a los de los nativos de Kafiristán. La película supuso la despedida de Huston de las grandes películas de aventuras que había rodado décadas atrás, como La reina de África (1951) o El tesoro de Sierra Madre (1948), y que ya no se hacían. Fue nominada a cuatro Oscar: mejor guion adaptado, montaje, vestuario y dirección artística.

Comentario: El hombre que pudo reinar tenía todos los ingredientes para que me gustase: John Huston en la dirección, el dúo formado por Connery y Caine, Christopher Plummer como tercera pata, una historia basada en el autor de El libro de la selva, críticas superlativas…. Pues me he llevado una gran decepción. La química de la pareja protagonista salta a la vista, pero ni la historia ni la comedia me parecen nada del otro mundo. La acción tarda en arrancar, el componente aventurero no destaca demasiado y aunque se percibe el homenaje nostálgico que realiza Huston a la época en la que tanto él como otros directores realizaron lo imposible, la magia del cine, al final me quedo con la sensación de que es, ante todo, una oda al colonialismo sin gancho. Pero una vez más, tiene pinta de que el problema es mío y no de la película en sí.

Próximo visionado: Recuerdos (1980)

2/3/21

Itinerario de estrenos de marzo 2021



Raya y el último dragón: Nuevo clásico Disney que sigue la historia de Raya, una joven de espíritu aventurero a la que se le encomienda la misión de devolver el equilibrio a su tierra encontrando al último de los dragones. Don Hall (Big Hero 6) y Carlos López Estrada (Summertime) dirigen el film, que en su versión original cuenta con las voces de Kelly Marie Tran (Star Wars: El ascenso de Skywalker) y de Awkwafina (The Farewell). Las críticas están siendo positivas, y su estreno será simultáneo en cines y Disney+ con acceso premium.
Estreno: 5 de marzo



Minari. Historia de mi familia: Film de tintes autobiográficos dirigido y escrito por Lee Isaac Chung (Abigail Harm). Se  trata de la historia de una familia coreana que a mediados de los años 80 se muda de la ciudad a una zona rural de Arkansas para cumplir el sueño del padre de abrir una granja de productos de su país natal. Steve Yeun (Burning) encabeza el elenco de una las películas más importantes de la temporada de premios actual, ganadora del premio a mejor película y el del público del Festival de Sundance del año pasado, así como del Globo de Oro a mejor película de habla no inglesa. También está nominada a 8 Critics Choice y a 6 Independent Spirit Awards. Las críticas son excelsas y merecidas, es una maravilla. En breve, reseña.
Estreno: 12 de marzo

 



Relic:
Film de terror australiano sobre una hija, una madre y una abuela que son acosadas por un presencia que parece estar tomando el control de la anciana. La directora y guionista Natalie Erika James salta del cortometraje al largo con esta producción que ha recibido críticas muy positivas y que está protagonizada por Emily Mortimer (La posesión de Mary), Bella Heathcote (Wonder Women y el profesor Marston) y Robyn Nevin (Dioses de Egipto).
Estreno: 12 de marzo

 

Nomadland: La gran favorita de la actual carrera al Oscar es el nuevo film de Chloé Zao (The Rider), que gira en torno a una mujer que, tras perderlo todo durante la recesión, se embarca en un viaje hacia el Oeste americano viviendo como nómada en una caravana. Frances McDormand (Tres anuncios en las afueras) y David Strathairn (Godzilla: Rey de los monstruos) encabezan un elenco mayormente compuesto por actores no profesionales. El palmarés que lleva acumulado da vértigo: León de Oro del Festival de Venecia, Premio del Público del Festival de Toronto, Globo de Oro al mejor drama y la mejor dirección, Gotham a la mejor película, 5 nominaciones a los Independent Spirit Awards, 6 a los Critics Choice Awards, etcétera, etcétera. Obviamente, las críticas que ha cosechado son magníficas.
Estreno: 26 de marzo

 



Godzilla vs. Kong: La trilogía norteamericana de Godzilla culmina en este crossover con Kong: La isla calavera (2017) que dirige Adam Wingard (Death Note). En el elenco repiten intérpretes vistos en Godzilla: Rey de los monstruos (2019) como Millie Bobby Brown, Kyle Chandler y Zhang Ziyi, a los que se les suman Alexander Skarsgård (El día que vendrá), Rebecca Hall (Historias del bucle), Eiza González (Bloodshot), Demian Bichir (Cielo de medianoche) y Jessica Henwick (Underwater), entre otros. ¿El argumento? Godzilla se enfrenta a King Kong en una batalla que determinará el futuro de la humanidad; no hace falta más.
Estreno: 26 de marzo

1/3/21

Actor del mes: Tom Holland



Nombre completo: Thomas Stanley Holland

Fecha de nacimiento: 1 de junio de 1996

Lugar de nacimiento: Kingston-upon-Thames, Surrey (Inglaterra)

Fecha de nacimiento:

Uncharted (2022)
Spider-Man: No Way Home (2021)
Chaos Walking (2021)

Cherry (2021)
El diablo a todas horas (2020)
Onward (solo voz) (2020)
Las aventuras del Doctor Dolittle (solo voz) (2020)
Espías con disfraz (solo voz) (2019)
Spider-Man: Lejos de casa (2019)
Vengadores: Endgame (2019)
Vengadores: Infinity War (2018)
La guerra de las corrientes (2017)
Spider-Man: Homecoming (2017)
Z, la ciudad perdida (2016)
Capitán América: Civil War (2016)
En el corazón del mar (2015)
Wolf Hall (Miniserie de TV) (2015)
Mi vida ahora (2013)
Lo imposible (2012)


Méritos: De los tres actores que han encarnado a Spider-Man en el cine, Tom Holland es el que mejor ha encajado con el personaje por ser “el amigo y vecino” que todo el mundo querría tener. A los españoles ya nos cayó bien desde que aguantó de forma estoica toda una ceremonia de los Goya sin conocer a nadie ni entender ni papa de lo que estaba sucediendo, y todo por haber sido nominado por su interpretación en Lo imposible (2012), su debut cinematográfico tras triunfar en el teatro londinense con el musical de Billy Elliot. Como pasa con cualquier extranjero que no habla español, no ganó el Goya, pero prosiguió con una carrera que le llevó a convertirse en una estrella de cine al ser elegido para ser el Hombre Araña del Universo Cinematográfico de Marvel.

Holland capeó el agotamiento del público ante un nuevo reinicio del superhéroe arácnido con su simpatía natural y lo adorable que resulta cuando suelta algún spoiler sin querer en las entrevistas. Además, se ha convertido en uno de los favoritos de Film Twitter por ser uno de los estandartes de la nueva masculinidad, la que no se corta al jugar al Fuck/Marry/Kill con sus compañeros masculinos y la que se traviste para personificar a Rihanna sin un ápice de rubor (ver apartado de extras). Actualmente, Tom Holland intenta demostrar que es un actor capaz de mucho más que de liderar las franquicias que se le empiezan a acumular: mientras rueda su tercera aventura en solitario de Spider-Man, la adaptación al cine del videojuego Uncharted entra en post-producción y se estrena en Apple+ Cherry, donde da vida a un veterano de la guerra de Irak reconvertido en atracador de bancos. Con nuestra simpatía más que ganada, es el momento de que Tom Holland se asiente como un valor de largo recorrido.


Extras:

Tráiler de Cherry

Tráiler de Chaos Walking

Lip Sync Battle – Tom Holland

Toda la verdad sobre Tom Holland – Infiltrados en Internet

Entrevista por Spider-Man: Lejos de casa

28/2/21

Hora de cotufas – 1x09 – Rodado en Tenerife


En la última década, Canarias en general y Tenerife en particular se han convertido en uno de los platós de cine predilectos de muchas producciones internacionales. Por ello, recibimos a Luis Adrián (ladrian_86) para enumerar las razones de este fenómeno cinematográfico y hacer un repaso por algunas de las películas más importantes que se han rodado en Tenerife, con estrellas de cine tan variopintas como Raquel Welch, Vin Diesel, Penélope Cruz y Matt Damon.

Disponible en ivoox y Spotify.

26/2/21

Music – Córneas quemadas


Dir.:
Sia
Int.: Kate Hudson, Maddie Ziegler, Leslie Odom Jr., Beto Calvillo, Mary Kay Place, Braeden Marcott, Juliette Lewis, Ben Schwartz, Héctor Elizondo
¿De qué va?: Music es una una joven autista que tras el fallecimiento de su abuela comienza a ser atendida por su medio hermana, Zu, un espíritu libre que vivía alejada de la familia y traficaba con drogas.

Reseña: El debut en la dirección de la cantante y compositora Sia empezó con mal pie desde su pobre y polémica defensa en Twitter ante las críticas por haber escogido a una actriz neurotípica para dar vida a una niña autista. “Esperad a ver la película” decía, y tenía razón, pues esa decisión de casting no es el mayor problema de Music, un musical que es un atentado ante el buen gusto y el sentido común. Es increíble lo mucho que desbarra la flamante nominada al Globo de Oro a mejor comedia/musical, a la altura de aquella vez en la que la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood consideró que The Tourist (2010) era una de las mejores cinco comedias de su año.


No voy a entrar a valorar si la representación que hace la película del autismo es o no veraz, pero si la comunidad autista se ha llevado las manos a la cabeza, por algo será. Aún así, tampoco hace falta estar muy informado para darse cuenta de lo problemática y ofensiva que es la forma en la que se trata el autismo en el film, pues Maddie Ziegler se limita a poner caras todo el rato, una versión exagerada de la danza interpretativa que realizaba para los videoclips de Sia. Pero es que además, parece que por ser autista el personaje de Music no tiene derecho a tener una evolución, o personalidad, ejerciendo tan solo de revulsivo redentor del personaje de Kate Hudson, así como de medio para introducirnos en un mundo onírico musical donde, supuestamente, los personajes consiguen expresar sus verdaderos sentimientos.

Pero la película no consigue levantar el vuelo ni en sus momentos musicales. Si bien algunas canciones que no están mal, la puesta en escena chillona, esquizofrénica y cutre las echa por tierra, por no hablar de un vestuario horroroso que parece un aborto de Agatha Ruiz de la Prada y Desigual, y unos intérpretes cuyas mandíbulas parecen a punto de desencajarse de tanto exceso gestual. Las canciones ni siquiera consiguen encajar con la narración y con las circunstancias de los personajes, y en su intento de ejercer de reverso luminoso de una realidad deprimente a lo Bailar en la oscuridad (2000), la película resulta tremendamente ridícula.

En definitiva, Music es una obra concebida para alimentar el ego de Sia, pero le ha salido el tiro por la culata. Su aproximación al autismo es tremendamente paternalista y condescendiente, mientras que las problemáticas que aborda (alcoholismo, violencia familiar, racismo… de todo un poco) se quedan en la superficie y son pegotes para intentar insuflar de validación e importancia social a un film que, en su empeño por transmitir buen rollo, da repelús. Que las protagonistas se llamen Music y Zu son indicios certeros de la clase de despropósito a la que nos enfrentamos, cuyo clímax final resulta tan absurdo y delirante que hay que verlo para creerlo.

2’5/10

24/2/21

O.C: Faces (1968)

¿De qué va?: Richard es un hombre de negocios de mediana edad que le dice de forma abrupta a su mujer, María, que quiere el divorcio. Mientras Richard comienza así una aventura con una mujer más joven, María disfruta de una noche en la ciudad con sus amigos en la que conoce a un muchacho.

Reputación: Mientras filmaba una parte del programa La hora de los famosos, John Cassavetes vio a Steven Spielberg curioseando por el set, como solía hacer por aquel entonces. Cassavetes se acercó a Spielberg y le preguntó a qué se quería dedicar, y cuando este último respondió que quería ser director, Cassavetes dejó que el joven dirigiera por él durante el resto de la jornada. Más adelante, invitó a Spielberg a trabajar en su nueva película como asistente de producción durante dos semanas; esa película era Faces, que fue financiada con el salario como actor de Cassavetes en cinco películas distintas. El montaje original del film rondaba las seis horas de duración; se realizaron diferentes versiones, pero todas fueron destruidas una vez se creó el montaje definitivo. En el Festival de Toronto se estrenó una versión de 183 minutos, pero se eliminaron escenas para su estreno comercial, quedándose finalmente en 130. Faces ganó el premio Pasinetti a la mejor película y el de mejor actor (John Marley) en el Festival de Venecia y fue nominada a tres Oscar: mejor actor de reparto (Seymour Cassel), actriz de reparto (Lynn Carlin) y guion original. Directores como Woody Allen y Robert Altman han reconocido la película como una de las fuentes de inspiración de sus obras.

Comentario: No sé si es que el día que me puse a ver Faces estaba muy empanado, pero me costó darme cuenta de que Gena Rowlands encarna a la amante y no a la esposa del protagonista, algo que había dado por hecho por ser quien es y por ser cabeza de cartel. Esa confusión que sentí se puede aplicar también a toda la película, con la que no conecté demasiado. Gente borracha, riéndose y gritando durante dos horas, componiendo un fresco en blanco y negro sobre el aburrimiento de la clase media norteamericana, el vacío sentimental que arrastra y el absurdo de la institución del matrimonio. Se tocan temas interesantes pero me parece todo tan caótico que no saco ninguna lectura clara aparte de las obvias y me aburro mientras pienso que Antonioni lo hizo mejor en su trilogía de la incomunicación.

Próximo visionado: El hombre que pudo reinar (1975)

22/2/21

Palmer – Tierno y calentito


Dir.: Fisher Stevens
Int.: Justin Timberlake, Ryder Allen, Juno Temple, Alisha Wainwright, June Squibb, Dean Winters, Wynn Everett
¿De qué va?: Tras 12 años en prisión, Eddie Palmer vuelve a casa para reconstruir su vida. Allí entabla una peculiar e inesperada conexión con Sam, un niño de una familia desestructurada.

Reseña: Hay películas más que suficientes para encajar en todos los estados de ánimo posibles. Igual que hay días que tenemos el cuerpo para ver cosas sesudas y contemplativas, en otros nos apetece ver un tipo de película que nos haga sentir bien y que resulte cálido y familiar, como la manta con la que nos cubrimos mientras la vemos. Pero no vale cualquier cosa, y es más complicado de lo que parece emocionar y hacer cómplice al espectador sin caer en el porno-drama y la sensiblería fácil. Pues bien, todos aquellos a los que les apetezca una peli bonita están de enhorabuena, porque el último estreno de Apple+, Palmer, es bonita como para recomendársela a tu madre con la seguridad de que le va a gustar.

Justin Timberlake encarna a un antigua estrella deportiva de instituto que acaba de cumplir una larga sentencia en prisión. El crimen que cometió es un tanto ridículo, blandito para impedir que el personaje nos cause demasiado rechazo. No pasa nada, es un detalle menor. El caso es que se va a vivir con su abuela (la siempre entrañable June Squibb), y por circunstancias de la vida, acaba pasando mucho tiempo con el hijo de la vecina “white trash” (Juno Temple clavándolo como siempre). El crío, sin embargo, juega con muñecas y es fan de un club de princesas de la tele, lo cual choca con el carácter adusto de Palmer. No hay que ser un genio para imaginar qué es lo que va a ocurrir a lo largo de la cinta, pero el camino resulta tan reconocible como reconfortante. Es sensible pero no se sobrecargan las tintas hasta el último acto, cuando ya estamos completamente comprometidos con los personajes y sus circunstancias.


La principal (y probablemente única) novedad que aporta Palmer a la temática de relaciones paternofiliales platónicas está en que el niño tenga una personalidad que desafía las convenciones de género en un entorno bastante rancio, lo cual trae consigo un mensaje de aceptación y empatía siempre necesario. Además, el pequeño Ryder Allen está estupendo y buena parte de la responsabilidad de que el film funcione se debe a que no tiene nada que ver con los niños repelentes que suelen protagonizar este tipo de historias, así como  a la relación que mantiene con un Justin Timberlake que como actor siempre ha funcionado bastante bien. Palmer es, en definitiva, una pequeña y efectiva “feel-good movie” sin trampa ni cartón que cumple con creces su objetivo de enternecer al personal.

7/10

19/2/21

Nuevo orden – Nación en llamas


Dir.:
Michel Franco
Int.: Naian González Norvind, Diego Boneta, Darío Yazbek Bernal, Mónica del Carmen, Eligio Meléndez, Patricia Bernal, Claudia Lobo, Eduardo Victoria
¿De qué va?: Una feliz pareja de la alta sociedad  mexicana acaba de celebrar su boda. Lo que se supone que iba a ser el mejor día de sus vidas está a punto de convertirse en una auténtica pesadilla cuando en medio del banquete se cuelan unos intrusos rebeldes dispuestos a acabar con todo el que se cruce en su camino.

Reseña: La sociedad mexicana es una olla a presión a punto de estallar: desigualdad, secuestros, violencia armada, corrupción… Los que no vivimos allí podemos hacernos una idea de lo que ocurre en el país por las escasas noticias que nos llegan y la visión que ofrecen películas con fines de crítica social, como Sin señas particulares (2020) o Nuevo orden. Esta última, aun siendo premiada en el Festival de Venecia, ha levantado ampollas en México por la forma en la que Michel Franco expone lo que podría ocurrir si la lucha de clases sigue tensándose hasta llegar a un sangriento punto sin retorno.

Una boda de la alta sociedad es el escenario elegido para mostrar el origen de una revuelta social iniciada por la clase social más desfavorecida. Franco evidencia la mezquindad y la amoralidad de los rebeldes, mientras que opta por una mayor sutilidad a la hora de entrever una de las razones del origen del caos, esto es, el desdén y la nula empatía con la que los ricos tratan a los pobres. El único posicionamiento claro de Franco es en contra del poder militar, pero es esa forma dispar de exponer las faltas de cada estrato social uno de los puntos más criticados del film. En realidad, la principal tesis de Nuevo orden es que el único gran beneficiado de que sucediese algo como lo que muestra sería el ejército… pero también se puede (¿mal?)interpretar como una advertencia sobre el peligro de que se produjese un levantamiento por parte de la clase oprimida que desembocaría en un escenario mucho peor que el actual.


Cinematográficamente hablando, Nuevo orden es un thriller notable, tenso y despiadado, cuyo nula misericordia hacia sus personajes recuerda al cine de Michael Haneke. No obstante, la mejor parte es la que transcurre en la boda y a partir de entonces la película nunca vuelve a estar a ese mismo nivel. Igualmente, los personajes son dibujados en el primer acto para luego diluirse como mecanismos narrativos de la visión de conjunto. Intrínsicamente controvertida, Nuevo orden es, en última instancia, una película sólida que merece ser vista para poder ser debatida y reflexionada.

7/10

17/2/21

O.C: El eclipse (1962)

¿De qué va?: Tras romper con su novio, Vittoria empieza una relación con Piero, un corredor de bolsa. Pronto, el compromiso del uno con el otro se pondrá a prueba durante un eclipse.

Reputación: Parte final de la trilogía no oficial sobre la incomunicación que rodó Michelangelo Antonioni junto con La aventura (1960) y La noche (1961). Asimismo, fue la última película que rodó en blanco y negro. Ganadora del Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes, no fue un éxito comercial salvo en Japón, donde incluso algunas de sus escenas se han utilizado como imagen de fondo para karaokes. Su silenciosa secuencia final está considerada como una de las piezas más destacadas del cine Antonioni, pero en su momento, algunos de los exhibidores norteamericanos quedaron tan perplejos que no proyectaban los 7 últimos minutos de la película. Para Martin Scorsese es la mejor de la trilogía, mientras que Michael Haneke la ha mencionado como una de sus diez películas favoritas.

Comentario: Siento discernir con el maestro Scorsese pero para mí que la trilogía de la incomunicación va de más a menos, siendo El eclipse la que menos me ha gustado de las tres. Ya no queda mucho nuevo que contar, y aunque Monica Vitti siga siendo igual de arrebatadora y Alain Delon esté guapísimo, desconecté de la película en una secuencia demasiado larga en la sede de la Bolsa que no aporta nada a la trama de Vittoria, y a partir de ahí no conseguí reengancharme del todo. Eso sí, nadie ha plasmado el vacío emocional, el amor caprichoso y el egoísmo sentimental con tanta belleza como Antonioni, que cierra su trilogía de forma inmejorable con esa silencia secuencia apocalíptica.

Próximo visionado: Faces (1968)