18/1/16

Las dos caras del crimen

Poster Legend

Dir.: Brian Helgeland
Int.: Tom Hardy, Emily Browning, David Thewlis, Christopher Eccleston, Taron Egerton, Tara Fitzgerald, Chazz Palminteri
¿De qué va?: Los gemelos Reggie y Ronnie Kray fueron los gángsters más célebres de Londres durante la década de los 60. Mientras su reino se expadía por el East End de la ciudad, las luchas por el poder, la locura y una mujer pusieron en peligro su vínculo fraternal; un débil eslabón que podía causar el fin de su imperio.

Reseña: La historia de los gemelos Kray ya fue llevada a la gran pantalla en el año 1990 en un film de Peter Medak que, al parecer, pocos vieron (85 puntuaciones registradas en Filmaffinity) y menos aún lo recuerdan, así que esta nueva versión de los célebres gángsterg está en buena parte justificada. El resto lo pone un exultante Tom Hardy que hace doblete al encarnar a los dos hermanos mafiosos: Reggie, que se debate entre una vida pacífico junto a su novia (la angelical Emily Browning) y la sed de violencia y poder que sacia en su faceta mafiosa,  y Ronnie, un tipo violento y con severos problemas psicológicos, de esos que actúan por impulsos, creyéndose impune y sin pensar en las consecuencias. El choque en la manera de proceder entre estos hermanos condenados a subsistir en pareja es el conflicto central de este thriller mafioso.

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En cierta manera, los Kray son retratados como la respuesta británica a Mickey Cohen, el gangster americano que se codeaba con estrellas y famosos de la ciudad de Los Angeles en los años 40, retratado en la decepcionantemente vulgar Gangster Squad (2013). Legend es mucho más digerible que aquella, pero tampoco puede considerarse como una gran adquisición del género mafioso, pues el director Brian Helgeland imprime a la película un tono demasiado ligero para los hechos que está narrando, difícil de ubicar: ni otorga gravedad al asunto, ni enfatiza el absurdo implícito en la vida de los Kray, dando la impresión de ser “un Guy Ritchie” a medio gas, y es que la comparación con Martin Scorsese le queda muy grande.

Legend

No obstante, la película es muy entretenida y sirve para que Tom Hardy se marque un one-man show en el que puede dar rienda suelta en una misma película tanto a su vena más contenida (Reggie) como a la más excesiva (Ronnie), ofreciendo un respetable recital de caracterización física y verbal. Él es lo mejor y lo más inaudito de una película que a pesar de algún que otro detalle curioso (la homosexualidad abiertamente aceptada de Ronnie) no cuenta nada que no sepamos ya sobre el mundillo mafioso, como la complicidad de los poderes gubernamentales, la incuestionable lealtad familiar o los sacrificios a pagar para mantenerse en lo más alto, sin profundizar ni ofrecer un nuevo enfoque. El esfuerzo de Hardy merecía un mejor y más llamativo vehículo de lucimiento.

5’5/10