18/9/15

Borrasca en Hawái

Poster Aloha

Dir.: Cameron Crowe
Int.: Bradley Cooper, Emma Stone, Rachel McAdams, John Krasinski, Bill Murray, Alec Baldwin, Danny McBride, Danielle Rose Russell
¿De qué va?: Un ingeniero espacial reconvertido en contratista de defensa regresa al lugar donde alcanzó la gloria en su anterior profesión, al tiempo que reconecta con un viejo amor y acepta a regañadientes a trabajar con una joven piloto de la fuerza aérea que le ayudará a sumergirse en el espíritu de Hawái y descubrir una mejor versión de sí mismo.

Reseña: Cameron Crowe es un director majete que en el año 2000 filmó la que probablemente sea la película cumbre de su carrera, Casi famosos. A partir de entonces, ha estrenado una serie de películas regulares que, no obstante, tenían un pase: como remake almibarado y atonal de Abre los ojos, Vanilla Sky tenía un pase; aun con un sosísimo Orlando Bloom de protagonista, Elizabethtown tenía un pase; y la reconfortante fábula familiar de Un lugar para soñar también tenía un pase. No es casual que todas esas películas hayan sido promocionadas con la frase “Del director de Jerry Maguire y Casi famosos”. Su último trabajo, Aloha, no tiene un pase; no lo tiene en absoluto. Tanto es así, que tras su fracaso comercial en Estados Unidos, su estreno en buena parte del mundo fue cancelado para pasar directamente a mercado doméstico y streaming. Para cumplir la papeleta en España, tuvo un estreno técnico en una sala de Madrid y fuera.

Aloha2

Aloha tiene tres frentes abiertos: una historia de amor, una trama sobre exploración espacial y un tributo a la cultura y las tradiciones hawaianas. El problema radica en que el guión de Crowe es incapaz de llevar ninguna de esas tres premisas a buen término: la historia de amor es simplona y previsible, con un presunto triángulo amoroso en el aire que nunca cobra forma por su inofensivo planteamiento; la trama de exploración espacial es un caos, ni se entiende ni interesa, siendo la única pregunta importante que plantea la de qué llevó a Bill Murray a participar en la película (tal vez las vacaciones pagadas en Honolulu); por último, el tributo a Hawái no es más que la entusiasta curiosidad de un visitante extranjero por las historias y leyendas de un lugar que, para colmo, rechaza ese homenaje debido a la escasa representación nativa.

Aloha

La película cuenta con un atractivo reparto completamente desaprovechado, liderado por un Bradley Cooper en piloto automático. Emma Stone hace lo que puede dando vida a una niña de diez años disfrazada de piloto, pero de poco le sirve su encanto y desparpajo natural en esta ocasión. Rachel McAdams está desperdiciada, en un papel meramente funcional, John Krasinski tiene algo de gracia como su reservado marido y Alec Baldwin se limita a emular a Murray: disfruta de las vistas y cobra el cheque. Ni siquiera la música, el aspecto más cuidado y sugestivo de la filmografía de Cameron Crowe, resulta llamativa, con los manidos sonidos hawaianos de siempre subrayando el carácter de postal turística del montón de Aloha, vistosa a primera vista pero completamente plana e insustancial. Crowe necesita un reseteo urgente.

3’5/10