15/11/16

Sucedió en Malasaña

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Dir.: María Ripoll
Int.: Verónica Echegui, Álex García, David Verdaguer, Alba Galocha, Jordi Sánchez, Elvira Mínguez, Cecilia Freire
¿De qué va?: Sara es una joven que regenta una tienda de plumas sin clientela y con un novio que se ha ido a trabajar a París, pero cuando por fin éste va a hacerle una visita, la vida de Sara se complicará aún más ante la separación de sus padres y el anuncio de que su hermana pequeña se va a casar con Aarón, su amor de instituto.

Reseña: Si hace unos meses, Bridget Jones volvió a los cines tras más de una década de ausencia, con el propósito de reivindicar el romanticismo más tradicionalista, ahora se intenta perpetuar su legado a través de una digna sucesora española. Sara, la protagonista de No culpes al karma de lo que te pasa por gillipollas, es al igual que Bridget un poco torpe física y socialmente, tremendista, está acomplejada (sin razón) y se emociona pensando en que su novio le va a pedir matrimonio. Porque ser moderna y mantener relaciones con tu pareja vía Skype no está reñido con estar un poco chapada a la antigua.

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El problema no es que sea un “producto para mujeres”, pues dicha etiqueta posee un carácter despectivo completamente injusto e inmerecidamente excluyente. El problema está en que, al igual que la gran mayoría de películas, series y libros que se enmarcan dentro de este grupo, transmite tanto unos roles de género que han quedado desfasados como unos ideales románticos que no se corresponden con la realidad. Da la impresión de que los autores tienen miedo de no cumplir las expectativas de su público si no le proporcionan a éstos aquello que se adecúa con sus fantasías y con lo que ya conocen al pie de la letra. El film pretende ser moderno pero se rige bajo una fórmula archiconocida según la cual todos los personajes actúan tal y como esperamos que lo hagan sin importar que sus cambios de parecer resulten forzados y arbitrarios, como ocurre por ejemplo con ese cantante al que interpreta en playback Álex García.

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La trama con más verdad y sustancia de la película es la que concierte a Sara con su novio ausente, Roberto, al que da vida David Verdaguer, quien ya mantuvo una relación a distancia (y mucho mejor explorada) en la estupenda 10.000 km. La historia de Sara y Alberto encierra uno de los grandes problemas de las relaciones de hoy en día, la contradictoria ausencia de comunicación en un mundo hipercomunicado, y las huidas hacia delante como parche provisional de algo que nunca va a sanarse del todo. Sin embargo, esto no es más que una subtrama que funciona de forma subordinada a un plan mayor, más obvio y con menos sustancia, en la línea del cuento de hadas con patito feo de toda la vida, y que también se come al personaje de la amiga de la protagonista, encarnada por una hilarante Cecilia Freire que desgraciadamente desaparece a mitad de película sin dejar rastro.

No culpes al karma

Con un estilo muy similar al de Requisitos para ser una persona normal pero sin la mitad de su simpatía, No culpes al karma… se deja ver al ritmo de una atractiva banda sonora y con unos golpes de humor que funcionan mejor a través de un puñado de frases ocurrentes que por sus supuestos grandes gags, que quedan un tanto artificiales pese al empeño que le pone su protagonista, una encantadora Verónica Echegui a la que a veces se le nota demasiado esforzada para que el timing cómico funcione. Y así, entre adultos que se lanzan a recuperar su juventud perdida y jóvenes incapaces de tomar decisiones dolorosas pero necesarias, algunos mantenemos una pequeña esperanza de que la película no desemboque en ese gran final feliz, en el que nadie sale mal parado y una declaración de amor verdadero en público resuelve todos los problemas que tiene su protagonista con la vida. Pero no. Otra vez será.

5/10