29/11/20

Hillbilly, una elegía rural – La pobreza, para su consideración


Dir.: Ron Howard
Int.: Amy Adams, Glenn Close, Gabriel Basso, Haley Bennett, Freida Pinto, Bo Hopkins, Owen Asztalos
¿De qué va?: J.D. Vance, un ex-marine del sur de Ohio y estudiante de derecho en Yale, está a punto de conseguir el trabajo de sus sueños. Sin embargo, una crisis familiar cambia por completo sus planes y le obliga a regresar a la casa que había intentado olvidar durante toda su vida.

Reseña: Cuando Donald Trump ganó las elecciones presidenciales, muchos se acercaron al libro Hillbilly Elegy: A Memoir of a Family and Culture in Crisis, para intentar entender cómo pudo llegar el polémico magnate a la Casa Blanca. Se trataba de una autobiografía de J.D. Vance publicada poco antes de aquellas elecciones en la que relataba las vivencias y problemas a los que había tenido que enfrentarse su clan, perteneciente a los Apalaches, una región marcada por una pobreza extrema. Con el mandato de Trump a punto de terminar, Netflix lanza su adaptación cinematográfica, cuya carga política queda reducida a una escena en el que la abuela del protagonista pide cambiar de canal cuando empiezan a hablar de Monica Lewinsky en la televisión. 

Ni Netflix ni Ron Howard parecen verdaderamente interesados en indagar en la idiosincrasia de esta familia en particular y de los Apaches en general. Lo más probable es que lo que les interesara del libro fuese su potencial como película perfecta para congregar premios… si estuviéramos en la década de los 90. Hillbilly, una elegía rural es esa clase de película que confía en que afear a grandes estrellas de Hollywood es suficiente para que pasen por gente normal, y que cada escena tiene que servir como clip que se pueda proyectar durante la entrega de los Oscar. Por eso, no es más que una sucesión de escenas que pone a sus personajes siempre al límite, consiguiendo que su tesis de “son igual que nosotros pero con peor suerte” se vuelva en su contra y resulte imposible empatizar con ellos y sus circunstancias. La película no deja de rumiar que la familia es lo primero pero no da razones suficientes para justificar su tesis. 


Había mucho expectación por ver el duelo actoral entre Amy Adams y Glenn Close, las grandes “perdedoras” del Oscar (la primera tiene seis nominaciones sin premio, la segunda siete), y lo cierto es que resulta bastante decepcionante por lo descompensado que resulta. Poco puede hacer Adams con un personaje exagerado y en histeria perpetua, lo peor y más caricaturesco de su hasta ahora impecable carrera, mientras que Close sí que consigue trascender la caracterización extrema a la que ha sido sometida para ofrecer algo realmente genuino. Gabriel Basso como el auténtico protagonista de la lo que es el conjunto.


Lo más rescatable de Hillbilly, una elegía rural es una Glenn Close en plena forma que por fin podría ganar la estatuilla dorada que tanto se le ha resistido… aunque sería una pena que se la otorgasen por una película tan obvia y ambiciosa en sus pretensiones como fallida en su ejecución. Al menos es bastante entretenida, pero cómo no va a serlo si es un drama americano academicista al borde de la autoparodia. Es, en definitiva, la miseria americana expuesta con condescendencia en un escaparate más interesado en acumular premios que en denunciar sus circunstancias o las razones auténticas por las que están atrapados en un ciclo sin fin de adversidades.

4/10

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