22/8/16

Velocidad de crucero intergaláctico

Poster Star Trek

Dir.: Justin Lin
Int.: Chris Pine, Zachary Quinto, Zoe Saldana, Karl Urban, Simon Pegg, John Cho, Anton Yelchin, Sofia Boutella, Idris Elba
¿De qué va?: La tripulación de la USS Enterprise explora los confines del espacio desconocido, donde se encuentran con un nuevo y despiadado enemigo que les pone a prueba, tanto a ellos como a todo lo que la Federación representa.

Reseña: Mientras todas las miradas (y las lupas) están puestas en la saga de Star Wars y sus planes de expansión, su rival natural, Star Trek, goza de una mayor tranquilidad, ya que su prueba de fuego se produjo en el 2009, cuando se estrenó el reboot de la saga con versiones rejuvenecidas del reparto de la serie original. Conseguido el beneplácito de los fans, ratificado con su secuela, En la oscuridad (2013), la mayor preocupación que sobrevolaba esta tercera entrega era que Justin Lin, responsable de la revitalización de la saga Fast & Furious, no estuviese a la altura de su predecesor, un J.J. Abrams que cogió sus bártulos y se marchó a la galaxia de enfrente, de la que siempre se declaró más fan.

Star Trek2

No hay por qué preocuparse, pues la dirección de Lin sigue una línea continuista respecto a la de su predecesor, eso sí, sin los destellos de lentes que tanto le gustan a aquel. Las escenas de vuelos interestelares, peleas y destrucción son todo lo frenéticas y espectaculares que podíamos esperar, pero la película prefiere hacer más hincapié en la interacción de los personajes. El capitán Kirk (Chris Pine) sigue llevando la batuta, pero como su relación con Spock (Zachary Qiunto) está más que explorada en las entregas previas, los guionistas (uno de ellos el mismo Simon Pegg) optan por dividir la acción en diferentes escenarios, con duplas de personajes tan insólitas y disfrutables como las que forman Spock y McCoy (Karl Urban). El resultado es una película mucho más coral que las precedentes, en la que se enfatiza el carácter de familia y compañerismo que posee la tripulación del Enterprise.

STAR TREK BEYOND

Las principales novedades del elenco son Sofia Boutella (la asesina de las cuchillas de Kingsmas. Servicio Secreto) en un personaje fuerte e independiente que parece una respuesta a las críticas hacia la sexualización y la inocuidad de Alice Eve en la anterior entrega, ahora “desaparecida en combate”, e Idris Elba, que a pesar de la distorsión de su voz y la esforzada caracterización (trabajo de maquillaje que puede aspirar fácilmente al Oscar) sigue teniendo una presencia imponente. Lástima que su personaje, pese a tener una motivación bien dibujada, no resulta especialmente temible ni un serio peligro para los héroes al nivel de Khan. Es algo que se puede extender a lo que muchos pueden considerar un hándicap de la película: la historia no es trascendental, ni impone un cambio de marcha a la saga; se siente más bien como el capítulo de un serial, de los que están por encima de la media global.

STAR TREK BEYOND

Sin embargo, su ausencia de ínfulas trascendentes no tiene por qué ser algo malo. En tiempos en los que cada blockbuster que se precie debe tener cliffhangers, formar parte de un universo cinematográfico, presentar personajes que luego tendrán películas en solitario, etcétera, me parece muy refrescante toparse con uno que, a pesar de pertenecer a una saga, sea independiente, que posea un final cerrado, sin cabos sueltos, y que pueda gustar tanto a los fans más acérrimos como a los neófitos, o a aquellos que no se acuerden de lo que pasó en las películas previas. Es esa falta de pretensiones junto a la sabia combinación de aventuras de corte clásico, humor, seriedad, carisma y camaradería lo que convierte a Star Trek: Más allá en una de las propuestas más sólidas de un verano cinematográfico tan endeble como el de este año. Lo peor de todo es ser conscientes de que se trata del último viaje espacial en el que se embarca Anton Yelchin, y que por tanto la familia del Enterprise jamás volverá a estar al completo.

7’5/10