19/10/16

Orgía de sabores

Poster La fiesta de las salchichas

Dir.: Conrad Vernon, Greg Tiernan
¿De qué va?: Salchichas, bollos, panecillos, guacamole, pan de pita… Todos los alimentos viven felices en los estantes de un supermercado, soñando con el instante en el que serán elegidos. Pero cuando a un pequeño grupo le llega el tan esperado momento, y son comprados por fin, descubrirán que no van a llegar a la Tierra Prometida y que lo que les espera es un destino mucho más cruel y diferente a lo que habían imaginado…

Reseña: Tras provocar la ira homicida de Kim Jong-un y su séquito, Seth Rogen y sus colaboradores habituales no descansan en su empeño de escandalizar al personal con comedias absurdas y groseras que se mean en la temida calificación NC-17, que prohíbe en Estados Unidos la entrada de menores de 18 años a las salas, con su consecuente pérdida de espectadores. La sorprendente taquilla que hizo Deadpool hace unos meses demuestra que existe una fuerte demanda de cine incorrectamente político y anti familiar, algo que se ha ratificado con La fiesta de las salchichas, en la que Rogen y compañía han dando el salto al campo de la animación para encontrar nuevas y creativas formas de provocar y hacer chistes guarros.

Sausage Party

Si objetos inanimados como los juguetes y los coches han podido ser humanizados por obra y magia de la animación… ¿por qué no la comida y demás productos que se venden en un supermercado? Tras un número musical de apertura que remite a los clásicos Disney, no tardaremos en descubrir que aquí la humanización se manifiesta a través de los numerosos tacos que sueltan los entrañables personajes y de una sexualidad de la que está desprovista la animación tradicional. La película está plagada de chistes guarros marca de la casa, quizás demasiados, y todo podría haber quedado en eso, pero hay mucho más.  Porque los seres que habitan en ese supermercado viven de forma acorde a lo que rigen unos seres superiores, esperando al día en el que serán recompensados siendo trasladados a un paraíso de felicidad eterna… ¿les suena de algo, verdad? Efectivamente, La fiesta de las salchichas es una alegoría de cómo el ser humano ha hecho más llevadera su existencia aferrándose a la creencia de un ser superior todopoderoso… y de lo que pasa cuando alguien empieza a plantearse preguntas sobre el ‘status quo’ establecido.

Sausage Party2

Probablemente no haya otra película con chistes más machistas, guarros y xenófobos que realice una radiografía tan certera sobre la condición humana, o quizás sea gracias a ese humor grueso e insultante por lo que está tan pegada a la realidad, siendo plenamente autoconsciente de lo ofensiva que puede llegar a ser. Es lo mismo que ha hecho South Park a lo largo de sus recién cumplidos veinte años de emisión, una crítica tan destructiva como efectiva a la estupidez humana. La película se atreve incluso a escenificar de forma hilarante el conflicto palestino-israelí a través de un bagel y un lavash, mientras un bollo de perrito caliente teme que los seres divinos la estén castigando por haberse dejado llevar un poquito por sus deseos carnales. Los guionistas están empeñados en que la película sea una sucesión de gags constantes, pero no todos funcionan igual de bien, por lo que el nivel de comicidad resulta un tanto irregular, y aunque su desarrollo no se distancia lo suficiente de la clásica aventura familiar que pretende parodiar, depara varios momentos y sorpresas de auténtica genialidad. La fiesta de las salchichas es una comedia de espíritu fumeta que se revela como una parábola existencialista e inconformista que, antes de concluir de la forma más meta posible, nos transmite en la mejor y más impactante escena del film el mejor consejo que sus responsables nos quieren dar: disfruta de la vida y a follar, que son dos días.

7/10