8/2/16

Entre dos aguas

Poster La novia

Dir.: Paula Ortiz
Int.: Inma Cuesta, Asiet Etxeandía, Álex García, Luisa Gavasa, Carlos Álvarez-Novoa, Leticia Dolera, Consuelo Trujillo, María Alfonsa Rosso
¿De qué va?: Desde pequeños, la novia, el novio y Leonardo han formado un triángulo inseparable, pero cuando se acerca la fecha de la boda las cosas se complican porque entre ella y Leonardo siempre ha habido algo más que amistad.

Reseña: Hace unos días se celebró la 30ª edición de los premios Goya, donde la película con mayor número de nominaciones y virtual favorita, La novia, finalmente se convirtió en la gran perdedora al obtener únicamente dos premios. Su derrota ante Truman recordó a la vivida el año pasado por Magical Girl ante La isla mínima, y es que las películas de Paula Ortiz y Carlos Vermut despiertan sentimientos más apasionados y polarizados que las de Cesc Gay y Alberto Rodríguez, de mayor concenso y corte clásico. No obstante, el desprecio sufrido por La novia en los Goya no hace más que alimentar su condición de obra de culto, algo de lo que en España vamos tan escasos como de propuestas tan radicales y arriesgadas como ésta.

La novia

“Yo era una mujer quemada, llena de llagas por dentro y por fuera, y tu hijo era un poquito de agua de la que yo esperaba hijos, tierra, salud; pero el otro era un río oscuro, lleno de ramas, que acercaba a mí el rumor de sus juncos y su cantar entre dientes". El film de Paula Ortiz adapta la obra Bodas de sangre de Federico García Lorca, amplificando el lirismo de los versos a toda la producción, consiguiendo una atmósfera tan bella como sofocante, onírica y febril; el Goya por el trabajo de fotografía de Migue Amoedo resulta incuestionable. Todo el apartado artístico de la película es deliberadamente hermoso y excelso, en contraste con la crudeza y el carácter funesto de la propuesta,  ofreciendo así una experiencia sensorial irrepetible. Sin embargo, la película llega a estar sobrecargada de canciones, de metáforas, de planos para enmarcar… en definitiva, de exceder sus virtudes, y eso puede provocar hartazgo en quienes no se hayan surmergido sin titubeos en su torbellino visual y poético desde el primer minuto.

La novia2

La escena de los cristales rompiéndose a cámara lenta refuerza esa sensación de que se les ha ido la mano con el esteticismo de la película, pues ese momento parece creado con más intenciones de asombrar al espectador que de enriquecer la narración. En el extremo opuesto se encontraría la escena del baile alrededor de la hoguera, una pieza magistral que sintetiza el conflicto de la protagonista con tensión, ritmo y arte. El sector femenino es dueño y señor de la función, con una Inma Cuesta inmensa, rota y completamente entregada al personaje que se convertirá en un icono de su carrera, aunque le haya faltado poco para que Luisa Gavasa le robe toda la atención, pues la veterana actriz se crece al expresar el odio, el amor maternal, la inquietud, la pena y el resto de emociones que experimenta su personaje, el más interesante y complejo de la obra. Los vértices masculinos del triángulo amoroso, representados por Asier Etxeandía y Álex García, no son tan lucidos, resultando más sugestivas las reducidas presencias de Carlos Álvarez-Novoa y Leticia Dolera como padre y prima de la novia respectivamente.

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La novia es un film muy calculado en su belleza y lirismo, de ahí que cause una gran división entre a quienes se les han removido las entrañas con este trágico mal de amores y los que simplemente no han conectado con su radicalismo preciosista. Pero ante todo, películas como La novia son bienvenidas y necesarias para que la industria cinematográfica española gane ambición y garantice una diversidad de géneros que vaya más allá del costumbrismo y la comedia basada en estereotipos patrios. Siento que mi reseña no vaya más en consonancia con el espíritu poético de la película, pero es que no se cumplieron las altas expectativas que me infundaron… y he de confesar que simpaticé más con la suegra que con la caprichosa de la novia.

7/10