23/9/11

O.C: El gran dictador (1940)

Poster El gran dictador

¿De qué va?: Al final de la Primera Guerra Mundial un soldado del ejército de Tomania sufre un accidente y pierde la memoria, permaneciendo en un hospital durante 20 años. Al escaparse de allí, regresa a su ciudad, donde trabajaba como barbero, y descubre que el país ha sido tomado por el dictador Adenoid Hynkel, el cual ha iniciado una brutal discriminación contra los judíos.

Reputación: La primera película hablada de Charlie Chaplin fue toda una revolución, pues era una crítica abierta al fascismo y a Adolf Hitler que se empezó a rodar justo cuando la 2ª Guerra Mundial estalló. Pese a la gran presión a la que se vio sometido Chaplin a lo largo del rodaje, la película pudo completarse y se convirtió en la más taquillera del artista, teniendo como inesperado espectador al mismísimo Adolf Hitler, del que se dice que vio el filme en dos ocasiones pero que nunca se llegó a conocer su opinión sobre él. El éxito cosechado por El gran dictador, incluidas cinco nominaciones a los Oscar, no impidió que el Comité de Actividades Antiestadounidenses persiguiera a Chaplin por sus ideas progresistas, provocando que éste se exiliara de Estados Unidos. Como datos curiosos apuntar que la co-protagonsita, Paulette Goddard, fue la tercera esposa de Chaplin y que la película estuvo censurada en España durante el período franquista, estrenándose en 1976 tras la muerte de Franco.

El gran dictador
Comentario: La comedia es un asunto muy serio. Reírse hasta de lo peor que hay en el mundo es saludable pero hay que tener cuidado con no cruzar la línea que separa el humor del mal gusto, siempre que esa no sea la intención. Hacer una parodia del régimen dictatorial de Hitler en plena II Guerra Mundial es un acto kamikaze sin parangón, pero algo tendrá que tener que a Chaplin le salió redonda la jugada. Quizás sea porque su humor ‘slapstick’ no perdió vigor con la entrada del sonido y que hasta puede que Hitler se haya quedado hipnotizado con la escena en la que el dictador Hynkel juguetea con un globo terráqueo fantaseando con la idea de dominar el mundo. Lo cierto es que Chaplin logró su película más arriesgada y comprometida, la cual tras dos horas de muchas locuras y risas finaliza con un discurso tan reflexivo, apropiado y brillante que deja con la boca abierta. Jamás había gozado la sátira de un uso tan apropiado.

Próximo visionado: The French Connection (1971)

1 comentario:

María Del Rincón dijo...

Quizás te interese este artículo de un académico del cine: André Bazin. Habla de la "osadía" de imitar a Hitler, o de como Hitler imitó a Chaplin.
http://unaimagenunahistoria.blogspot.com/2011/09/imitacion-y-postizo-o-la-nada-por-un.html
Tras la guerra, cuando se descubrió la verdad sobre los campos de concentración, Chaplin afirmó que si lo hubiera sabido, no hubiera hecho la película...