26/3/08

Una bonita (y vacía) postal



Dir.: François Girard
Int.: Michael Pitt, Keira Knightley, Alfred Molina, Koji Yakusho
¿De qué va?: Herve Joncour, un francés del siglo XIX, trabaja como mercader de gusanos de seda viajando de Francia a Japón para conseguirlos. Allí se siente atraído por una misteriosa y sensual mujer, atracción que pondrá en peligro su matrimonio con Helene.

Opinión: Hay novelas capaces de hacerte llorar de la emoción. La riqueza de las descripciones, de las palabras y de los sentimientos te atrapan para siempre. Algunos directores han conseguido trasladar esas emociones a la gran pantalla enriqueciéndolo aún más con el poder de las imágenes. Pero otras veces los directores se empeñan tanto en que la presentación sea perfecta que se despreocupan del contenido, confiándose en que un texto literario tan potente funcione por sí sólo. Y eso es lo que le ha pasado a Seda.




Lo mejor de la película es sin duda las imágenes. Se le saca el mayor provecho posible a los escenarios naturales, consiguiendo que los viajes del protagonista por medio mundo, así como los jardines de Francia y las aguas termales de Japón estén fotografiados de manera espléndida. Demasiado perfecto me atrevería a decir.

Y es que el ritmo de la película se resiste demasiadas veces, lo que provoca que nos preguntemos en más de una ocasión qué es lo que se pretende contar cuando la historia no tiene la suficiente chicha. Tampoco ayuda que algunos pasajes de la historia estén muy mal explicados, sobretodo hacia el final de la película. Aunque no he leído la novela me da la sensación de que esas incógnitas quedan mejor explicadas en el texto, así que si lo que pretendían era vender más copias del libro puede que lo hayan conseguido.




Otro de los puntos flacos de la película es el protagonista, un Michael Pitt poco inspirado con un doblaje que no le hace ningún favor, al igual que la voz que le pusieron a su contacto en Japón. Pitt está tan apático que no consigue la simpatía del personal, craso error puesto que aparece en el 95% del metraje. Sumado a un ritmo lento obtenemos desconexión total. Poco pueden hacer Keira Knightley y Alfred Molina para animar el cotarro. La primera tiene el piloto automático encendido y el segundo hace lo que puede.




Seda es como una bonita postal o el cuadro de un museo. Lo ves, te gusta, y al rato ya te has cansado de mirar. Aquí pasa lo mismo, reúne muchos elementos que podrían considerarse a priori interesantes, como una historia exótica y un triángulo amoroso, a los que no se les ha sabido sacar provecho. Como fondo de pantalla queda muy bonito pero no hay más.

**1/2