14/3/09

Insuficientes chispas como para hacer un fuego



Dir.: Guillermo Arriaga
Int.: Charlize Theron, Kim Basinger, Jennifer Lawrence, Joaquim de Almeida, Robin Tunney, José María Yazpik, J.D. Pardo
¿De qué va?: Sylvia es una mujer atormentada por su misterioso pasado que conecta con otras personas que al igual que ella intentan superar los golpes que les ha deparado la vida.

Opinión: La alianza entre Alejandro González Iñárritu y Guillermo Arriga en funciones de director y guionista respectivamente, produjo una trilogía sobre el dolor universal que nos reportó horas de sufrimiento y dramatismo impagables. Tras su ruptura profesional, ambos han escogido caminos separados, pero aunque ninguno de ellos lo mencione, parece que sus primeros trabajos por separado están hechos para demostrar quién era el verdadero precursor de la alabada trilogía. El primero en hacer la intentona es Guillermo Arriaga, que de esta forma se sienta por primera vez en la silla del director contando con un guión que lleva su propia firma y que vuelve a estar estructurado en constantes saltos temporales y espaciales.


Aunque este tipo de narración esté ya bastante manoseada, hay que decir en su favor que a diferencia de muchas otras películas similares no existe el caos narrativo como tal, es decir, no es complicado situarse dentro de la narración, se sigue el hilo con facilidad, tal vez tanto que puedes anticipar las distintas sorpresas respecto a cómo están enlazadas las historias antes de que Arriaga destape sus cartas, algo que va haciendo a lo largo de la cinta y no en los cinco minutos finales, que es muy de agradecer.


Lejos de la tierra quemada está poblada por personajes muy torturados, quizás demasiado. Todos acarrean con algún terrible trauma y aun así somos incapaces de conectar con ellos. Los dramas que viven estos personajes no son muy diferentes a los que vivieron los de Babel, 21 gramos o Amores perros, aun contando con el esfuerzo y empeño del reparto, en especial el de la cuota femenina (Charlize Theron, Kim Basinger y la novata Jennifer Lawrence), no nos emocionan tanto como aquellos.


No deja ser curioso que en su ópera prima, Guillermo Arriaga esté más acertado en la labor de dirección que en la de guionista, de la que ya tiene bastante experiencia. Arriaga no pertece a la liga de intrusismo profesional fallido liderada por Frank Miller con su fallida The Spirit, construye una película interesante, muy bonita, con imágenes muy potentes que recrean los estados emocionales de cada personaje, pero no llega al nivel de excelencia que consiguió con sus anteriores trabajos como guionista, incluído el libreto que escribió para Los tres entierros de Melquiades Estrada. Tal vez a la próxima lo consiga.

***1/2