11/5/08

'Remakeando' con gracia




Dir.: Michel Gondry
Int.: Jack Black, Mos Def, Danny Glover, Melonie Diaz, Mia Farrow
¿De qué va?: En un videoclub de cintas de video ocurre un accidente que provoca que todas las películas se queden en blanco. Para poder salvar el negocio, al encargado y a su mejor amigo se les ocurre volver a rodar ellos mismos las películas en plan cutre.

Opinión: La creatividad e imaginación del director de videoclips Michel Gondry llegó a su punto álgido con la película de culto ¡Olvídate de mí!, gracias al tándem formado por el director y el guionista Charlie Kaufman. Tras ésta llegó La ciencia del sueño en la que el director francés dirigió su primera película con guión propio, superando la prueba con notable alto. Ahora, vuelve a ejercer al mismo tiempo como director y guionista, pero en una película más comercial que las anteriores, lo que no ha impedido que la creatividad que le caracteriza vuelva a desbordarse.


Rebobine, por favor es ante todo un homenaje al cine. Con cada remake casero que se realiza en el film (siendo el de Los Cazafantasmas el más hilarante) se está honrando a las películas con las que hemos crecido a lo largo de nuestra vida. Y ahí no queda la cosa, pues la cinta contiene muchas más lecturas aparte de esa, como que todos podemos formar parte del mundo del celuloide sin disponer de muchos recursos.

También alberga una revindicación de lo clásico (¿de verdad puede haber a estas alturas un videoclub que sólo alquile cintas VHS?) y una crítica a los grandes estudios y el poder que ejercen sobre los derechos de las películas. Y mucho más que se le puede sacar a una película más profunda de lo que puede parecer en un principio.

Las actuaciones son bastante ajustadas, incluso el histrionismo de Jack Black está bien ubicado y nunca llega a caer pesado. Mos Def es el contrapunto neurótico de Black y los secundarios cumplen, siendo Danny Glover y Melonie Diaz los más agraciados, no así, Mia Farrow que puede llegar a exasperar un pelín en su papel de ingenua.


Tal vez pueda acharcársele a la película un pelín de sentimentalismo hacia el final del metraje, pero no resulta para nada molesto pues resulta bastante complicado encontrarse una película que rinda culto al séptimo arte de forma tan original y divertida como Rebobine, por favor, y no sólo al cine, sino también a nosotros, a los que consumimos películas de forma compulsiva; frikis cinéfilos que sin el cine nuestra vida no sería la misma.

****