16/5/08

Amor incondicional




Dir.: Craig Gillespie
Int.: Ryan Gosling, Emily Mortimer, Paul Schneider, Patricia Clarkson, Kelli Garner
¿De qué va?: Lars, un joven enormemente tímido y dulce que vive en el garaje de su hermano y su cuñada, lleva a casa a Bianca, la chica de sus sueños. El problema es que Bianca es una muñeca que encargó por Internet, aunque Lars la trata como si fuera una persona real.

Opinión: Una de las principales acusaciones que se le hace al cine independiente es que en su afán de buscar historias diferentes y pretendidamente humanas a veces tire por lo rocambolesco y extravagante, consiguiendo justamente lo opuesto a lo que se proponían: inverosimilitud. Sin embargo, aunque algunos de sus planteamientos sean poco creíbles o muy raros resulta muy difícil resistirse a su encanto, y es precisamente lo que pasa con Lars y su chica de verdad.


Cuando Lars encuentra una novia por Internet y resulta ser una muñeca hinchable todo el pueblo decide seguirle el juego por la simpatía que le tienen, y es que es imposible no congeniar con él, una persona a la que le atemoriza el contacto humano pero que transmite ternura por los cuatro costados, en gran parte gracias a la magnética interpretación de Ryan Gosling. En el momento en el que esboce una tímida sonrisa mientras tiene un tic en los ojos sientes lo mismo que cuando ves a un cachorrito. Los demás actores le hacen la réplica a la perfección, sobretodo Emily Mortimer como su preocupada cuñada y Patricia Clarkson como la doctora que le trata.


El tema de la "novia hinchable" podría haber dado para muchos chistes verdes y situaciones propias de American Pie, pero en la película se trata con gran elegancia, con los gags bien medidos. No es una película sobre las necesidades sexuales, sino de la soledad, de la presión a la que te puede ejercer tu entorno para que seas lo que se dice "normal" y de la capacidad que puede ejercer un grupo de personas para convertir algo inverosímil en algo completamente real. Como ha hecho la guionista de esta película, Nancy Oliver, que partiendo de una idea estrambótica ha escrito una de las películas más conmovedoras de la temporada (merecida nominación al Oscar a mejor guión original).

Por cierto, "chapeau" para el que le tocó escoger el título en español, que conservó el original. En otras manos la habrían llamado "Una novia muy flexible" o "¡Vaya novia que te has echado!".

***1/2