11/12/15

La muerte les sienta tan bien...


Creador: Ryan Murphy, Ian Brennan, Brad Falchuk
Int.: Emma Roberts, Skyler Samuels, Lea Michelle, Keke Palmer, Jamie Lee Curtis, Abigail Breslin, Billie Lourd, Glen Powell, Diego Boneta, Oliver Hudson, Nasim Pedrad, Niecy Nash
Emisión: 2015 – ¿?, FOX
1 temporada


En una escena de Recortes de mi vida, debut cinematográfico de Ryan Murphy, el patriarca de la familia protagonista despertaba de forma apresurada a a los habitantes de la casa para que contemplasen el zurullo que acababa de hacer, cuya forma perfecta le parecía una obra divina. De la película sólo recuerdo ese momento, y me parece una buena metáfora de lo que se ha convertido tanto Murphy, una attention whore en toda regla, como su obra, un zurullo tan bien hecho y presentado que no podemos apartar la vista de él. Da la impresión de que soy un hater de ese señor y no es verdad. No contento con crear la temporada de American Horror Story más gayer de todas y capitaneada por Lady Gaga, Murphy ha hecho la mejor comedia televisiva de la temporada: Scream Queens.


Presentada como un cruce entre La noche de Halloween y Chicas malas, la serie se centra en una hermandad universitaria en la que sus elitistas integrantes, capitaneadas por la fabulosa Chanel Oberlin, se ven obligadas por la decana a admitir a nuevas hermanas que no cumplen sus altos estándares, al tiempo que un asesino en serie, ataviado con el disfraz de diablo rojo que ejerce de mascota del equipo deportivo, empieza a causar estragos en el campus. Así, mientras van cayendo peones a lo largo de los capítulos, el cerco se va cerrando y las habitantes de la casa Kappa Kappa Tau intentan averiguar quién es el asesino, sin desatender otras preocupaciones como no perder popularidad o ir de compras durante el Black Friday.


Antes de ponerse con Scream Queens, hay que ser consciente de que lo que se va a ver tiene poco de racional. Esto es una sátira pura y dura y no hay que dejar que la lógica amargue la fiesta. Los que busquen un slasher puro en formato serializado se sentirán decepcionados, pues las muertes son rápidas, no especialmente truculentas, ni tampoco se producen demasiadas persecuciones entre el asesino y la víctima de turno. Lo que sí hay es mucho guiño y homenaje al género de terror: Psicosis, El silencio de los corderos, La maldición, Hellraiser, La matanza de Texas o El resplandor son sólo alguno de los títulos, que se suman a la ingente cantidad de chistes y referencias a la cultura popular y pop marca de la casa Murphy; desde Cómo perder a un chico en 10 días hasta Taylor Swift, pasando por Orange is the New Black, Robert Dust, Matthew McConaughey, Nancy Drew, The Back Street Boys, los youtubers, Twitter….  La rapidez y el ingenio con el que se lanzan las puyas es uno de los grandes placeres que brinda una serie que habría estado mejor si se hubiera condensado en menos capítulos de los 13 de los que consta, pues hay algunos que son puro relleno.


Otra buena parte del disfrute proviene de un reparto entregadísimo al esperpento general. Si bien buena parte del protagonismo está centrado en el personaje que da vida Skyler Samuel, clon de la joven Kate Hudson y clásica heroína empeñada en descubrir el asesino, la diversión proviene del bando de las antiheroínas, capitaneadas por una Emma Roberts en estado de gracia. La sobrinísima exagera el papel que encarnó en American Horror Story: Coven y le pasa un filtro 'Regina George' (la villana de Chicas malas) para crear un personaje cuyo egocentrismo, malicia, superficialidad y pijerío extremo resultan una auténtica gozada. Pero como todo buen villano, Chanel no sería nada sin sus minions, encarnados por Abigail Breslin, quien empezó descolocada pero mejora con el paso de los capítulos, y Billie Lourd, hija de la gran Carrie Fisher. El bullying continuo al que es sometida Chanel nº5 (Breslin) y la cínica impasibilidad de Channel nº3 (Lourd) dan mucha vida a la serie, y cuando las dos se juntan con su líder para llevar a cabo sus planes sólo pueden pasar cosas maravillosamente absurdas.


Pero las risas no empiezan y acaban con las Chanels, porque Scream Queens ha creado también personajes tan hilarantes como Denise Hemphill (Niecy Nash), quien revitaliza y hace suyos los gestos de "negra chunga", convirtiéndose en la auténtica roba-escenas de la serie, o Chad Radwell (Glen Powell), el novio florero de Chanel nº1, más superficial y pijo que ella si cabe y regido por su propia e inmensa (in)sensatez. Jamie Lee Curtis hereda el papel de "veterana pasada de todo" que convirtió a Jane Lynch en una musa en Glee, pero no es de los mayores valores de la serie, con lo que su nominación al Globo de Oro resulta exagerada y debería haber sido para Roberts, alma máter de la serie, o para alguno de los anteriormente mencionados.


El nicho de Scream Queens es difícil de ubicar. Diría que es el Scary Movie de nerds, frikis y gente puesta en la cultura pop, pues dudo que su humor pueda ser del gusto del pueblo llano. Quizás por ello haya sido contra todo pronóstico una decepción en los ratings de la televisión americana: demasiado petarda para unos, demasiado inescrutable para otros. La FOX no se ha pronunciado aún sobre su futuro, pero teniendo en cuenta la prisa que se han tomado para terminarla, emitiendo un doble episodio final, parece que no se cumplirá la intención de Murphy de continuar la serie, con los personajes supervivientes envueltos en un nuevo caso de asesinatos en serie. Al menos, el final de la temporada es cerrado,  sorprendente y coherente dentro de la locura en la que se desarrolló la serie, nada que ver con el baño de sangre que algunos esperábamos. Scream Queens nunca pretendió ser tal cosa, sino una sátira y una parodia de la generación selfie y de cómo parece que con cada década que pasa nos volvemos más y más idiotas, consiguiendo que podamos simpatizar con un asesino en serie y con su empeño por forzar la selección natural.