13/12/15

O.C: El doctor Frankenstein (1931)

¿De qué va?: El doctor Henry von Frankenstein está enfrascado en un peligroso experimento: construir un ser humano a partir de trozos de cadáveres. Con la ayuda de su criado, se adentra en un cementerio de la localidad para reunir las partes que necesita, ignorando que el cerebro que va a utilizar en su experimento había pertenecido a un criminal.

Reputación: A comienzos de los años 30, Universal Pictures decidió hacer una película de terror basada en la novela de Mary Shelley Frankenstein o el moderno Prometeo (1818), pero en vez de adaptar directamente el libro, lo que hicieron fue adquirir los derechos de una obra de teatro de Peggy Webling que a su vez se inspiraba en el relato de Shelley. James Whale dirigió el film, así como su primera secuela y la película sobre El hombre invisible (1933), otro de los monstruos clásicos del estudio. Una de las primeras opciones para encarnar al monstruo fue Bega Lugosi, que también dio vida al Drácula de la Universal. Sin embargo, el actor rechazó la oferta (algo de lo que admitió arrepentirse tiempo después) al no tener diálogos y tener que estar cubierto de maquillaje, y Boris Karloff fue finalmente el elegido, aunque su nombre no figura en los créditos iniciales de la cinta para mantener el suspense.


El aspecto del monstruo no es tal y como se describe en la obra original. Fue el responsable de maquillaje, Jack P. Pierce, quien aportó ideas como la cabeza plana, los electrodos del cuello, la vestimenta pobre y los párpados caídos. Esta caracterización se repetiría en las numerosas secuelas y nuevas versiones que llegaron a posteriori, como la celebrada La novia de Frankenstein (1935), El hijo de Frankenstein (1939), la paródica El jovencito Frankenstein (1974) o dos recientes versiones modernas a las que tanto la crítica como la taquilla les ha dado la espalda, Yo, Frankenstein (2014) y Victor Frankenstein (2015).


Comentario: ¿Qué decir de una de las películas que mayor repercusión ha generado tanto en la industria cinematográfica como en la cultura popular? Hoy en día pocos habrán visto la película, quizás por ello nos referimos muchas veces al monstruo por el nombre de su creador, pero todos nos conocemos la historia al dedillo y alguna vez hemos gritado el mítico "¡Está vivo!". Considerada en su momento como una auténtica película de terror capaz de sugestionar mentes como la de la pequeña protagonista de El espíritu de la colmena e inspirar a cineastas como Tim Burton, sus continuaciones se rindieron de forma progresiva ante su componente cómico y hoy en día es vista como una película de encanto sumamente naíf; mención especial merece el momento en el que utilizan a un muñeco de trapo para fingir la caída del doctor por el molino en llamas. El doctor Frankenstein será una película desfasada y ridícula para unos cuantos, pero también una joya y un referente del cine de terror y fantástico para los cinéfilos de pro.

Próximo visionado: Fresas salvajes (1957)