16/5/13

O.C: Danzad, danzad malditos (1969)

Poster Danzad danzad malditos¿De qué va?: En la Estados Unidos de la Gran Depresión se organiza un maratón de baile al que se apunta una gran multitud desesperada que sueña con conseguir el premio de 1500 dólares que se le entrega a la última pareja que se mantenga en pie. Mientras los concursantes fuerzan los límites de su resistencia física y psíquica, un público morboso se divierte contemplando su sufrimiento durante días.

Reputación: Una de las primeras películas dirigidas por Sidney Pollack, basada en la novela ¿Acaso no matan a los caballos? de Horace McCoy. Este autor, que había escrito numerosas historias pulp en revistas populares, se inspiró para sus novelas en su propia vida como ciudadano americano en medio de la Gran Depresión. Poco apreciado en su país, no obstante fue muy bien recibido en Francia, a través de las reivindicaciones de Jean-Paul Sartre y de Simone de Beauvoir, que resaltaron la actitud existencialista de los personajes de sus novelas, especialmente de ésta. Pollack decidió adaptar su novela al cine porque, aunque estaba ambientada en los años 30, su contenido crítico hacia la sociedad cuadraba perfectamente con la situación de Estados Unidos en aquel momento, con la Guerra de Vietnam en pleno auge. El filme sigue teniendo a día de hoy el dudoso honor de ser la película con más nominaciones a los Oscar, nueve, sin que la categoría de mejor película sea una de ellas. Al final ganó sólo uno, el de mejor actor de reparto para Gig Young por su formidable interpretación del presentador del concurso. Las otras nominaciones fueron mejor director, actriz protagonista y de reparto para Jane Fonda y Susannah York respectivamente, guión adaptado, dirección artística, montaje, música y vestuario.

Danzad danzad malditos

Comentario: El título original de la cinta, ¿Acaso no matan a los caballos?, parece extraño en un principio pero cobra todo el sentido tras el visionado de la película. Aún así, Danzad, danzad malditos no es una mala traducción porque engloba toda su esencia: una contundente crítica al capitalismo cuyas víctimas no son otras que los pobres desgraciados a los que les ha tocado pertenecer a los estratos más bajos de la pirámide social. El inhumano maratón de baile de esta película tampoco difiere demasiado de los reality shows de hoy en día en los que todo es válido con tal de mantener la atención del espectador. Pollack consigue transmitir el abatimiento y la claustrofobia que se respira en ese pabellón donde los concursantes se juegan su futuro sufriendo y bailando para las masas. En definitiva, una película durísima por su pesimista visión de cómo está montado el mundo pero muy necesaria y oportuna ayer, hoy y seguro que mañana también.

Próximo visionado: La sombra de una duda (1943)

2 comentarios:

Moonlight dijo...

No la he visto, pero al leer tu resumen y tu reseña he recordado que una vez mi madre me habló de ella definiéndola como una película de terror... ¿Tú llegarías tan lejos?

Jorge Blanch dijo...

Bueno... No es de terror del típico con sustos y demás pero su historia se puede considerarse terrorífica, por lo impactante de lo que cuenta y lo cercano a la realidad que en realidad está.

Saludos!!