11/9/07

El amor, esa eterna incógnita




La cartelera del cine está siempre tan llena de comedias románticas todas cortadas por el mismo patrón que llega a exasperar que nadie se atreva a hacer algo que se desvíe aunque sea un poco del esquema habitual. "Amor y otros desastres" supone un soplo de aire fresco, y no es que sea el colmo de la originalidad, pero al menos tiene buenas dosis de cinismo y autocrítica que nunca vienen mal.

La película transcurre en Londres y sus protagonistas tienen vidas envidiables, con pisos en el centro de la ciudad, trabajos en revistas importantes de moda e invitaciones a las fiestas y exposiciones más importantes de la ciudad, pero sus vidas amorosas son un desastre, cómo no. Resulta inevitable acordarse en el acto de "Sexo en Nueva York" o de "Will & Grace", solo que esta vez es 'made in England'.



A simple vista parece imposible sentirse identificado con los personajes, pero es en las posturas que adoptan acerca del romanticismo los que hacen que uno se reconozca a sí mismo. Quien no ha ansiado alguna vez encontrar un amor de película como el que busca Peter (Matthew Rhys) o quien no tiene una amiga loca con una vida amorosa desastrosa como Tallulah (Samantha Bloom). Las buenas interpretaciones hacen que más de uno pueda sentirse identificado con alguno de los personajes en ciertas circunstancias. Al frente del reparto tenemos a una guapísima Brittany Murphy, una Audrey Hepburn del siglo XXI de la que no intenta hacerle sombra ni mucho menos, tan sólo ofrecerle un homenaje.



La película en sí es un análisis de las comedias románticas, pero en vez de desmarcarse del todo lo que hace es autoparodiarse, boicoteándose a sí misma en las que suelen ser las escenas cumbre de las producciones habituales. No obstante, la historia amorosa principal centrada en Jacks (Murphy) y Paolo (Santiago Cabrera) resulta lineal y poco sorprendente, no así la de Peter, encarnado por Matthew Rhys, actor que por cierto repite el mismo personaje que interpreta en la serie "Cinco hermanos".



La historia gana con un guión plagado de referencias cinematográficas, diálogos ingeniosos y cameos sorprendentes que no voy a desvelar para no chafar la sorpresa. Pero que nadie se lleve a engaños porque repite el esquema habitual de las comedias románticas aunque resuelve algunas de sus situaciones de manera diferente.

Muchos la interpretarán como una película fallida por sus pretenciones pero yo lo veo como una comedia que no se separa de los cánones habituales pero que sí ofrece algo diferente y sugestivo al no plantear exclusivamente el típico romance hollywoodiense con final grandilocuente sino que lo pone en duda. Aunque en el último momento se rinden a él y provocan que la última escena resulte demasiada forzada.

***1/2