18/9/16

Política descerebrada

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Creadores: Robert King, Michelle King
Int.: Mary Elizabeth Winstead, Aaron Tveit, Danny Pino, Tony Shalhoub, Nikki M. James, Johnny Ray Gill, Jan Maxwell, Zach Grenier
Emisión: 2016 – ¿?, CBS
1 temporada

Para los seguidores de The Good Wife, despedirnos para siempre de Alicia Florrick el pasado mes de mayo (y de forma tan agridulce) fue el fin de una era. Probablemente también lo sintieron así los showrunners de la serie, el matrimonio formado por Robert y Michelle King, que llevaban preparando desde hace tiempo su siguiente proyecto televisivo, con el que daban a entender que querían desmarcarse de los dramas y los enredos legales de Santa Alicia y compañía. A fin de cuentas, BrainDead es una comedia negra, ambientada en Washington, que versa sobre una raza de insectos extraterrestres que empieza a devorar los cerebros de los políticos para poder controlarlos. Tal cual.

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¿Recuerdan el capítulo de Halloween de Los Simpsons en el que los extraterrestres Kang y Kodos suplían a Bill Clinton y Bob Dole en la carrera presidencial? Pues BrainDead es algo así, presentando a unas hormigas ‘comecerebros’ llegadas del espacio como la explicación más lógica posible de por qué un tipo como Donald Trump está a un paso de entrar en la Casa Blanca. Si lo piensan, incluso podría aplicarse a la situación actual de la política España, no lo descartemos rápidamente. La combinación de política y ciencia ficción es difícil de ensamblar, la prueba está en el episodio piloto, que no le hace ninguna justicia a todo lo que viene después, cuando la serie por fin asienta sus bases, presenta a todos sus personajes principales y despliega sus buenas dosis de paranoia y sátira, incidiendo en el absurdo de la política yanqui y el radicalismo… con alguna cabeza explotando de vez en cuando.

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Como decía antes, teóricamente BrainDead no tiene nada que ver con The Good Wife; en la práctica no es así. Ambas series comparten el mismo espíritu, el sello autoral de sus creadores, plasmado de múltiples maneras: desde el uso de la música instrumental para realzar los momentos cruciales hasta la habilidad para abrir y cerrar los capítulos, pasando por el agudo sentido del humor, secundarios merecedores de spin-offs, tiros de cámara, el buen ojo para vestir a su protagonista o la presencia de numerosas caras conocidas de la finiquitada serie. No son el mismo programa, y no hace falta ser fanático de The Good Wife para poder disfrutar de BrainDead, pero esa “esencia compartida” da un plus de prestigio y calidad a una ficción que fácilmente podría hacer sido una chorrada absurda y sin gracia que no es en absoluto.

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Mary Elizabeth Winstead brilla (como siempre en todo lo que hace) dando vida a Laurel, una documentalista obligada por su padre a trabajar para su hermano, senador demócrata, siendo la primera en percatarse de que algo raro está ocurriendo. Winstead mantiene una entrañable química con Aaron Tveit, un republicano de raza (el choque idiolótico está servido), y Tony Shalhoub da mucha tirria como el jefe de este y mandamás detrás de la conspiración extraterrestre. No obstante, quienes dan la campanada son Nikki M. James y Johnny Ray Gill como Rochelle y Gustav, los dos aliados que hace Laurel en su lucha contra los bichos espaciales, una “extraña pareja” con un carisma enorme y protagonista de numerosos momentazos de una trama en la que la batalla crucial contra los extraterrestres no se libra en un campo de batalla o en el espacio, sino en el congreso. No es el único giro de tuerca ingenioso que hace de las convenciones de la temática alienígena.

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Con su primera temporada ya finalizada, el futuro de BrainDead está en el aire, aunque todo apunta a la cancelación, debido a los paupérrimos índices de audiencia que ha conseguido a lo largo de este verano. No es de extrañar, pues un producto así, que combina temas tan minoritarios como la ciencia ficción de serie B y la política, difícilmente puede triunfar en una cadena generalista, y si no estás familiarizado ni con una cosa ni con la otra resulta complicado pillarle el gusto. El futuro a corto plazo de sus creadores y su prota está garantizado: los Kings producirán y escribirán los guiones del spin-off de The Good Wife centrado en el personaje de Diane Lockhart  al que daba vida Christine Baranski, mientras que Mary Elizabeth Winstead ha fichado por la tercera temporada de Fargo, pero ojalá que BrainDead vuelta el año que viene con esa nueva trama que podría estar ambientada en otro lugar tan esquizofrénico como es Wall Street. Por último, si existiera un premio al mejor “Previously On…” (Anteriormente en…) debería ser para BrainDead: al principio de cada episodio, un tío con una guitarra canta las recapitulaciones más originales y divertidas de la historia de la televisión. Ya sólo por eso merece la pena echarle un vistazo a la serie.