19/9/16

Aquellos maravillosos años de beetlemanía

Poster The BeatlesEl pasado 15 de septiembre llegó a los cines un nuevo documental sobre los Beatles que, haciendo honor a su título, Eight Days a Week, sólo estará en cartelera durante ocho días. El oscarizado e irregular Ron Howard (En el corazón del mar) ha sido el encargado de llevar a cabo esta nueva aproximación a la banda que marcó el gran hito musical y cultural de la segunda mitad del siglo XX, revolucionando el pop rock y el fenómeno fan mundial, así como abriendo nuevas vías de explotación de las estrellas por parte de los sellos discográficos. Son esas jornadas maratonianas a las que eran sometidos los cuatro integrantes del grupo, entre giras intensivas, grabaciones en el estudio, entrevistas, rodajes y demás, lo más llamativo del documental, junto con las imágenes de unas enloquecidas fans que gritan, lloran, se desmayan y juegan al rugby con los agentes de seguridad en un fallido intento por acercarse a sus ídolos.

The Beatles2

La película hará las delicias de los beatlemaníacos gracias al numeroso material de archivo, que incluye imágenes de conciertos, pistas de audio de sus grabaciones en el estudio, entrevistas en las que daban rienda suelta a su socarronería y momentos privados que demuestran la camaradería entre los cuatro jóvenes, con Paul McCartney y Ringo Starr rememorando sin cortapisas aquella agitada época de sus vidas. Sin embargo, dudo que haya algún dato revelador que cualquier espectador con nociones moderadas sobre la biografía de la banda no supiera ya, pese a que la película sea vendida como su historia jamás contada. Al centrarse en la época de los tours, el documental se le quedará un poco cojo a quienes estén interesados en los años en los que la banda entró en crisis para comenzar con su época más experimental, sin tan siquiera hacerse eco de su disolución (¿Yoko Ono ¿Quién es esa?).

The Beatles

Con todo, Eight Days a Week hace honor a la beetlemanía, contiene algunas curiosidades (estrellas recordando su juventud de fan) y motivará a muchos a que reescuchen los clásicos inmortales de la banda. Conviene no abandonar la sala durante los créditos finales, pues justo a continuación se proyecta un mediometraje de treinta minutos con imágenes restauradas del concierto que ofrecieron los Beatles en el Shea Statadium de Nueva York en 1965, y con el que nos podemos hacer una ligera idea de lo que se podía sentir al vivir un evento de tal magnitud.

6’5/10