23/8/16

O.C: Pedro y el dragón Elliot (1977)

Poster Petes Dragon¿De qué va?: Pedro es un niño huérfano que se escapa de la casa de la temible familia Gogan, que lo compró como sirviente y esclavo, con la ayuda de su único amigo, un dragón verde llamado Elliot que puede hacerse invisible. Juntos, llegan a un pueblo pesquero donde el niño es recogido por Nora y su padre, los responsables del faro, pero la presencia de Elliot causará varios estragos en la comunidad.

Reputación: Basado en un cuento de Seton I. Miller y S.S. Field, Pedro y el dragón Elliot es un musical Disney que combina imagen real y animación, perteneciente a un período en el que la casa de Mickey Mouse probó suerte con producciones sombrías y extrañas, con poco que ver con sus clásicos animados (más información en este interesante artículo de Magnet). Originalmente, el dragón Elliot debía permanecer invisible durante toda la película. Sin embargo, miembros del departamento de animación de Disney presionaron gradualmente a sus jefes para aumentar la visibilidad del monstruo en pantalla. Al principio se había acordado que sólo aparecería al final de la película, pero el tiempo en pantalla del personaje llegó finalmente a los 22 minutos. En un principio, el film tan sólo iba a tener una canción, Candle on the Water (que fue nominada al Oscar), pero al estudio le gustó tanto el tema compuesto por Al Kasha y Joel Hirschhorn que decidió convertirlo en musical y contratarles para escribir todas las canciones. La película se hizo con la intención de repetir el éxito que había cosechado Disney con Mary Poppins (1964), pero resultó ser una gran decepción en taquilla, algo que se compensó con las excelentes ventas de VHS y las reposiciones en televisión.

Pedro y el dragón Elliot

Comentario: Peter y el dragón Elliot está de actualidad gracias al remake que se ha sacado Disney de la manga, pero si no fuera por ello lo más probable es que hubiese seguido en el olvido en el que está sumido desde hace tiempo. ¿Por qué no repitió el éxito de Mary Poppins, si hasta el dragón cumple la misma función de la niñera inglesa? Creo que buena parte de la responsabilidad reside en el repertorio musical; todas las canciones están bien, pero mientras el film protagonizado por Julie Andrews tiene tres o cuatro temas memorables, la película de Don Chaffey (director de esa joya ‘camp’ que es Hace un millón de años) no cuenta con ninguna canción que se pueda recordar tras el THE END. También puede que haya tenido algo que ver con que la cinta resulte demasiado ingenua, cursi y ñoña, incluso para los estándares más blancos de Disney, pero eso mismo es lo que también le confiere cierto encanto naíf, siendo no sólo objeto de nostalgia de aquellos que la recuerdan de su niñez, sino el perfecto placer culpable de aquellos que van de ariscos por la vida.

Próximo visionado: Tarzán de los monos (1932)