2/11/07

La vida extraterrestre es la vida mejor


Invasión es la cuarta adaptación que se hace para el cine de la novela de Jack Finney La invasión de los ladrones de cuerpos, y aunque es bien sabido que normalmente los remakes son innecesarios éste tiene un pase, puesto que es una actualización de la historia que utiliza la situación paranoica y conflictiva que provocó el 11-S para crear un interesante debate sobre la destrucción que provoca el ser humano. Por desgracia, este tema no está llevado en la película hasta los extremos, y es que sin las persecuciones y explosiones de turno el espectador no podría quedar totalmente satisfecho. O al menos eso pensaron los productores.

Supongo que ya la mayoría estará al corriente de los problemas que acarreó el rodaje de Invasión, pero para los que no estén enterados les hago un resumen: Oliver Hirschbiegel es el director original de la película, y digo ésto porque al acabar la cinta y presentársela al estudio éste no quedó demasiado contento porque le pareció demasiado aburrida y con falta de acción, así que ni cortos ni perezosos contrataron a los hermanos Wachowski para reescribir algunas partes del guión y éstos eligieron a su protegido John McTeigue (el director de la grandiosa V de Vendetta) para que rodara esas escenas adicionales.




¿El resultado? Pues mejor de lo que esperaba, pero se nota el cambio que se produce en la recta final del metraje, porque lo que había sido hasta la ese momento una invasión sutil y sin estruendos (aunque llena de vómitos) acaba siendo una serie de persecuciones en coche, bien rodadas eso sí, pero que hacen que la reflexión se reduzca a un final edulcorado y que rememora uno de los mejores momentos del film, una conversación que se produce en una cena entre la protagonista y un invitado ruso que no tiene ningún desperdicio, seguramente rodada por el director original. Ésa es la escena clave, explica a la perfección el mensaje de la película.





Nicole Kidman es la principal protagonista y en ella recae todo el peso de la película, y aunque la pobre se haya podido sentir mareada al rodar tanta escena nueva (por no hablar del aparatoso accidente de tráfico que sufrió rodando una de ellas) sigue demostrando lo buena actriz que es, aunque sea en películas que no la merecen. La desesperación, el miedo y el cansancio que siente es totalmente reconocible, a pesar del botox que se pueda haber inyectado en la cara. A su lado tenemos a un Daniel Craig que conserva en todo momento la expresión con la que sale en el poster promocional. Ni se inmuta, mientras cobre el cheque... El resto son personajes secundarios sin mucha personalidad y que se limitan a interpretar el rol asignado. Eso sí, el niño que interpreta al hijo de la Kidman es muy gracioso, incluso cuando pasa miedo.





Así pues, tenemos una película muy entretenida pero que acaba resultando extraña por los repentinos cambios que se producen en su ritmo narrativo. Y todo por el afán de los productores de atraer a los amantes de la acción a las salas. Para los que les sirvió, la película fue un fracaso en la taquilla americana. Pero quien sabe, a lo mejor el montaje original era peor que el resultado final. O puede que no...

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