11/10/10

La montaña rusa bajo tierra

Poster Enterrado 
Dir.: Rodrigo Cortés
Int.: Ryan Reynolds
¿De qué va?: Paul Conroy, padre de familia y contratista civil en Irak, despierta enterrado vivo en un viejo ataúd de madera. Sin saber quién y por qué lo ha puesto ahí, su única oportunidad para escapar es un teléfono móvil. La precaria cobertura, la falta de batería y la escasez de oxígeno son sus peores obstáculos en una carrera contrarreloj a vida o muerte.

Reseña: El ‘fenómeno Buried’ me recuerda a los parques temáticos: siempre hay atracciones en las que la gente no se quiere subir porque les da miedo o pánico, al contrario de otras muchas personas a las que les tienta el chute de adrenalina que les va a producir el viaje. Por ahí van los tiros de la película de Rodrigo Cortés, se trata de una auténtica aventura bajo tierra en apenas dos metros cuadrados; si aceptas el reto no querrás bajarte hasta el final.

Enterrado2 
Uno de los mayores logros de esta película es el equilibro perfecto que se establece entre la veracidad de la propuesta y la ausencia de monotonía. Dentro de lo que cabe es muy realista todo lo que le ocurre al pobre Paul Conroy en esa caja de madera, al tiempo que la narración nunca se atasca ni da excesivas vueltas sobre la misma idea. No sólo es mérito del estupendo guión que la película funcione, los tiros de cámara y el montaje tienen mucho que ver, pues acompañan en cada momento lo que está viviendo el protagonista de la historia, con giros de 360º, barridos, zoom, primerísimos primer planos…  Cada sentimiento que experimenta, angustia, decepción, esperanza, dolor… es captado por la cámara de forma diferente. Mención aparte para el excelente trabajo de iluminación de Eduard Grau (el mismo que nos dejó con la boca abierta en Un hombre soltero) y la muy eficiente banda sonora de Victor Reyes.

Enterrado 
Ryan Reynolds se marca un tour de force que debería disipar las dudas que se albergaban sobre su talento para la actuación. Gracias a él conseguimos empatizar inmediatamente con su personaje, algo indispensable para un filme en el que siempre vemos a un único individuo en pantalla. Reynolds clava cada situación sufrida por Paul Conroy, desde los momentos más trepidantes (sin salir nunca de la caja, ojo al dato) a los más dramáticos (cierta llamada a un pariente que deja un nudo en la garganta). En definitiva, una actuación para la que no caben reproches y a la que en teoría deberían de lloverle los reconocimientos.

Enterrado3 
Si aún no la han visto, no sé por qué siguen leyendo esto y no están pensando en cuándo ir a verla. No me atrevería a calificarla de obra maestra pero sí la definiría como uno de los artefactos de suspense y tensión mejor urdidos del cine contemporáneo, una cinta minimalista con toda la emoción que pueden ofrecer las mejores películas de palomitas y refresco. No esperen a que se lo cuenten y ni mucho menos pongan la excusa de que son claustrofóbicos, que luego son los primeros en subirse a un ascensor...

8’5/10