12/6/08

Qué vida tan perra la nuestra



Dir.: Karen Moncrieff
Int.: Brittany Murphy, Toni Collette, Rose Byrne, Marcia Gay Harden, Kerry Washington, Mary Beth Hurt
¿De qué va?: Cinco historias protagonizadas por mujeres, algunas sin relación aparente entre ellas, cuyas vidas convergen alrededor del asesinato de una joven.

Opinión: Películas como esta dan ganas de pegarse un tiro. Pero no porque sean malas, sino porque son tan deprimentes y oscuras que pocas razones te dan para seguir viviendo, no dan cabida a la esperanza. Tal vez sea un poco bruto pero es la verdad. Sin embargo, aunque el director (directora en este caso) disfrute recreándose en el sufrimiento humano siempre se puede encontrar algo de belleza en la oscuridad, y al menos en este caso no hace falta escarbar demasiado.


The dead girl gira en torno al asesinato de una joven prostituta a la que pocos echarán de menos, pero cosas de la vida su muerte acaba afectando a un grupo de mujeres que no se conocen entre sí, cada una con su propia historia pero compartiendo ciertas similitudes. Todas son muertas en vida, personas que se ven atrapadas en su rutina diaria y de las que son incapaces de salir por culpa del miedo que las mantiene cautivas. Miedo a la soledad, a los remordimientos que las atormentan o a vivir simplemente. Cada una en su historia vivirá un momento en el que se les aparece la oportunidad de cambiar las cosas, tomarán sus propias decisión, acertadas o no, pero intentarán controlar el rumbo de sus vidas.


Para una película en la que la psicología femenina es la absoluta protagonista, la directora Karen Moncrieff ha contado con un nutrido reparto de actrices de categoría. Todas brillan con luz propia en sus pequeñas pero importantes intervenciones. Desde Toni Collette que abre el film, hasta Brittany Murphy, la chica muerta del título que tiene su historia al final de la cinta, pasando por las sólidas interpretaciones de Rose Byrne, Marcia Gay Harden (en un rol totalmente opuesto al que nos tocó sufrir hace poco en La niebla), Kerry Washington... No hay ninguna que desentone del resto. Las aportaciones masculinas son meramente anecdóticas, siendo James Franco y Josh Brolin los más representativos, y no llegan a pasar de los cinco minutos de intervención en pantalla.


The Dead Girl es una película con un áurea muy pesimista y triste, a veces demasiado. No deja sitio para la esperanza, pero el abatimiento de sus personajes y sobretodo sus ansias por conectar con otra persona están tan bien recreados que el resultado no produce hastío, sino lo contario. Aunque eché en falta una resolución conjunta; el final me dejó frío.

***1/2