27/6/08

Lágrimas contenidas



Dir.: James C. Strouse
Int.: John Cusack, Shélan O'Keefe, Gracy Bednarczyk, Alessandro Nivola
¿De qué va?: Stanley recibe el terrible mensaje de que su mujer, Grace, ha fallecido ejerciendo de soldado en la guerra de Irak. Incapaz de verbalizar la noticia a sus dos hijas, decide llevarlas a un parque de atracciones.

Opinión: La vida sin Grace forma parte del grupo de películas recientes que tienen como trasfondo la guerra de Irak y que se han dado un fuerte batacazo en taquilla, quizás porque los americanos se avergüenzan tanto de los desastres que ha ocasionado su presidente que no quieren verlo en el cine.


En cualquier caso, la película que nos atañe ahora se diferencia del resto porque en vez de hacer una crítica a la guerra o al sistema político y militar de su propio país indaga dentro del sufrimiento de las familias que tienen seres queridos en la línea de fuego. Y lo hace desde el punto de vista de un padre republicano de fuertes convicciones políticas que a la hora de dar la mala noticia a sus hijas le falta la valentía necesaria para hacerlo.


Un arranque muy prometedor que sin embargo no se sostiene a lo largo de la película. El viaje en coche hasta el parque de atracciones se hace muy irregular, conteniendo escenas muy emotivas e importantes y otras que parecen estar de relleno y que llegan a ser monótonas. La tristeza maquillada y la impotencia del padre ante sus hijas están bien plasmadas, por el contrario no sabemos si ha cambiado su rígido posicionamiento político porque no ocupa mucho espacio en la película, aunque si nos llevamos por una conversación que tiene con su hermano demócrata al principio de la película parece ser que no cambia demasiado.
De todas formas, el personaje se hace totalmente creíble gracias a la inmensa interpretación de John Cusack, secundado estupendamente por las actrices que interpretan a sus hijas, sobretodo la mayor.


Llegado al desenlace del viaje, uno no puede evitar rendirse ante un emotivo final que llega a su punto álgido cuando todos los sentimientos que se han reprimido a lo largo de la cinta salen a la luz. La notable banda sonora compuesta por Clint Eastwood oída a lo largo de la cinta, ayuda a la hora de sacar los pañuelos. Al fin y al cabo, aunque el trayecto no ha estado tan bien como esperábamos el mensaje cala muy hondo, y al final eso es lo que cuenta.

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