11/10/08

Triángulos amorosos de verano



Dir.: Woody Allen
Int.: Rebecca Hall, Scarlett Johansson, Javier Bardem, Penélope Cruz, Patricia Clarkson
¿De qué va?: Vicky y Cristina son dos amigas americanas que viajan a Barcelona a pasar el verano. Durante una noche conocen a un seductor pintor, Juan Antonio, que les hará replantearse las convicciones que tenían sobre el amor hasta entonces.

Opinión: Tras su periplo londinense, Woody Allen aterriza en Barcelona y realiza una película que es un canto de amor a la ciudad. Woody no esconde la admiración que tiene hacia ella, por lo que no escatima en secuencias rodadas en muchos lugares de interés turístico de la ciudad, algo que queda justificado por el hecho de que las protagonistas sean turistas. Aunque muchas voces se hayan alzado tachándolo de recurso oportunista yo lo encuentro lógico si la historia se centra en dos chicas haciendo turismo. ¿No es lo que hacemos todos cuando viajamos, visitar los lugares emblemáticos? La fotografía a cargo de Javier Aguirresabore crea un ambiente cálido y luminoso que sabe exprimir toda la belleza de Barcelona y Oviedo, donde también se desarrolla parte de la acción de la película.


Vicky y Cristina son dos amigas que viven el amor de forma completamente opuesta. Rebecca Hall, la gran desconocida del cuarteto protagonista, interpreta a Vicky de forma muy competente, una mujer precavida a la que le gusta tenerlo todo planificado. Scarlett Johansson es Cristina, que al contrario de Vicky no sabe lo que quiere, por lo que siempre está probando cosas nuevas y vive de forma más alocada. Un papel a la medida de la actriz y que recuerda un poco a la Charlotte de Lost In Translation, pero con una actitud más impulsiva.
Durante su estancia en Barcelona las dos amigas se intercambien los papeles sin saberlo y experimentarán el amor como no lo habían hecho antes. Vicky ya no está tan segura de si la felicidad reside en cómo ha estructurado su vida y Cristina cree encontrar al fin lo que buscaba para establecerse. Pero no nos olvidemos de que esta es una película de Woody Allen, y los enredos y desenredos sentimentales están a la orden del día.


Sin embargo, a Vicky Cristina Barcelona le faltan algunos ingredientes como para encaramarse a los altares de las comedias más simbólicas de la filmografía del director neoyorkino. El guión es correcto, pero a veces le falta ese toque Allen tan característico del director. La recurrente voz en off a la que acude para explicar los acontecimientos o los sentimientos de los personajes es en varias ocasiones totalmente prescindible y llegado el momento en el que la película comienza a hacerse anodina justo es cuando hace su aparición Penélope Cruz, con el personaje más magnético e interesante de la película. Las peleas que tiene con Javier Bardem, con el que mantiene una química que hace saltar chispas, son lo más divertido de la cinta. Lástima que el doblaje reste buena parte de esa magia y que no hayan puesto más copias de la película en versión original en los cines para disfrutarla al completo. Pero lo que sí que es insoportable es la canción Barcelona de Giulia y Los Tellarini de la que tanto se abusa a lo largo del metraje y que es horriblemente pegadiza. Aún no se me va de la cabeza...


Pues así ha quedado la incursión catalana de Woody Allen. No es de sus mejores películas pero tampoco de las peores. Con el paso del tiempo lamento que se recuerde más como una anécdota que como una película en sí. El próximo año veremos si Allen vuelve a recuperar su brío volviendo a sus raíces, pues vuelve a rodar en su ciudad, Nueva York.

***1/2

1 comentario:

Daphne dijo...

Estoy de acuerdo en todo lo que has dicho de Vicky Cristina Barcelona, aunque tengo la impresión de que a mí me gustó menos que a ti. Ojalá volviera a hacer películas como las de antes, porque las actuales no me acaban de convencer.