23/10/08

Los peligros de la banda ancha



Dir.: D.J. Caruso
Int.: Shia LaBeouf, Michelle Monaghan, Billy Bob Thornton, Rosario Dawson, Michael Chiklis
¿De qué va?: Un chico con problemas de dinero y una madre soltera se verán obligados a actuar bajo las órdenes que les da una misteriosa voz femenina a través del móvil, llegando a convertirse en los fugitivos más buscados de los Estados Unidos.

Opinión: La paranoia sobre lo perjudicial que puede resultar dejar nuestras vidas en manos de la tecnología ha dado para muchas películas de tramas conspiratorias. Desde la rebelión de las maquinas de Terminator hasta el ordenador que pronostica crímenes en Minority Report, pasando por la dejadez de los humanos del futuro que nos muestra WALL-E, el cine nos ha dejado bien claro que los avances tecnológicos pueden acarrear serios problemas a la humanidad, pero no sobre las supuestas maldades de la experimentación con células madres, por ahora eso no.

Al caso, La conspiración del pánico no nos enseña nada que no sepamos ya. Además de plantearnos una situación en la que es imposible esconderse, debido a que el mundo entero está invadido por la informática, también deja un espacio para la autocrítica en el que acusan al Gobierno americano de los errores cometidos en los conflictos internacionales. Y es que la sombra del 11-S es alargada. Pero todo eso queda relegado a un segundo plano, pues ante un desarrollo de la historia tan acelerado y vertiginoso, resulta casi imposible pararse a pensar en lo que te están contando. Casi toda la película se basa en persecuciones con un nivel de espectacularidad aceptable aderezado de explosiones y múltiples accidentes de coche. No son de lo más destacado del año en el cine de acción pero tampoco desentonan, aunque personalmente hubiera preferido una conspiración menos ruidosa, ¿o no es más conveniente pasar desapercibido en vez de alertar a todo el mundo cuando preparas un gran golpe?


El reparto está subordinado al espectáculo y cumple de sobra, pues tampoco se les impone ningún reto, salvo poner cara de circunstancia. Shia LaBeouf encara su primer papel de adulto y aprueba con creces, desenvolviéndose perfectamente tanto en las escenas dramáticas del comienzo de la película como en las de acción (Me he prometido no decir la palabra carisma cuando mencione a LaBeouf pero es que el chico tiene mucho de eso, es innegable). Michelle Monaghan hace buena pareja con el actor, con bastante química sin tener que recurrir al factor romántico. Es un punto a favor de ambos que en las escenas de acción se desenvuelvan como lo que son sus personajes, personas normales y corrientes que no saben manejar un arma (aunque luego salgan de un choque automovilístico sin rasguño alguno). Los secundarios están bien, se limitan a serlo.


La segunda colaboración del director D.J. Caruso y de Shia LaBeouf tras el inesperado éxito de Disturbia da lo que pretende: una cinta de intriga con escenas de acción apabullantes. No le den más vueltas, puro cine de entretenimiento. No deja de ser curioso que la idea de la película haya salido del cerebro de Steven Spielberg, quizás si él mismo hubiera desarrollado el guión la película hubiera dado para más. O tal vez no, los genios también tienen sus horas bajas.

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