26/2/08

El saltimbanqui



Dir.: Doug Liman
Int.: Hayden Christensen, Jamie Bell, Samuel L. Jackson, Rachel Bilson, Diane Lane
¿De qué va?: Un joven con el poder de teletransportarse de un lugar a otro descubre al mismo tiempo que no es el único que tiene esa habilidad y que una misteriosa organización persigue a los que son como él para exterminarlos.

Opinión: Cuánto daño han hecho El señor de los anillos y Star Wars al estar concebidas como trilogías. Y digo esto porque parece que en la actualidad una película de ciencia ficción no tiene la suficiente envergadura y profundidad si no está concebida desde un principio como una trilogía.
El problema es que los estudios, directores y guionistas creen que para que el conjunto quede muy chulo se debe dosificar la información de tal manera que en la primera película tan sólo se presentan a los personajes y se asientan las bases de una historia que se desarrollará en las próximas entregas. Pero con esto se corre el peligro de que el público se quede con un palmo de narices si la película no consigue los resultados esperados, y por tanto, se cancelan los planes de continuar con la historia en el cine. Un ejemplo claro lo tenemos con la reciente La brújula dorada, de la cual aún no se ha dicho nada sobre su continuación, y ahora toca Jumper, aunque esta vez parece más claro que se va a rodar una segunda parte.




Aunque la secuela esté confimanda, el uso de los finales abiertos está llegando a un punto en el que uno no sabe si va a haber una película con comienzo, nudo y desenlace o si está viendo un capítulo de Perdidos en el que debes esperar hasta la semana que viene para saber lo que pasa a continuación. De todas formas, este no es el gran inconveniente de Jumper sino un guión simplón, con diálogos muy básicos y que casi se limita a contarnos la tradicional persecución del ratón y el gato, pero a tráves de algunas de las localizaciones más impresionantes del mundo.




Tampoco ayuda que el protagonista, encarnado por Hayden Christensen, sea muy plano el cual pasa de ser un niñato egocéntrico a un niñato con conciencia gracias a el recurso manido de la historia de amor. En este caso la chica, la guapa Rachel Bilson, pasa de ser simpática y dulce en un principio a ser un auténtico lastre al final de la historia, repitiendo exclamaciones una y otra vez. Me recordó al pesado de la cámara de Monstruoso. Por lo demás, Samuel L. Jackson parece que sigue subido a un avión matando serpiertes, Diane Lane es vista y no vista, aunque probablemente gane protagonismo en la secuela, y Jamie Bell es quizás el personaje más interesante del conjunto pero tampoco sale mucho.




Jumper también tiene algunos alicientes: es entretenida de principio a fin, nunca pierde el ritmo. Tiene unos efectos especiales muy cuidados y puede servir como un tour turístico mundial en el que nos enseñan de primera mano el Coliseo de Roma y unas buenas panorámicas del desierto de Egipto. Ah, y un polvo apto para todos los públicos gana enteros si suena música de The Fray de fondo.




Y ahora nos toca esperar a la secuela, porque eso sí, puede que nos haya decepcionado pero volveremos a picar el anzuelo para saber cómo continúa la historia. Después de todo, la táctica de las trilogías premeditadas acaba resultando de lo más rentable.

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