29/3/16

Retratando celebridades insólitas

Poster The End of the TourLo de meterse en las casas de los famosos y/o artistas para descubrir cómo son en la intimidad no es algo que haya inventado Bertín Osborne, sino una práctica habitual en el periodismo para intentar descifrar las figuras más enigmáticas e interesantes del panorama cultural. The End of the Tour arranca con la noticia del suicido del escritor David Foster Wallace, desencadenando en David Lipsky el recuerdo de cuando pasó 5 días entrevistándolo en su casa y durante sus últimos compromisos del tour promocional de su obra más aclamada, La broma infinita (1996).

No hace falta conocer la obra de Foster Wallace para ver la película, pues los derroteros van por desarrollar el duelo entre los dos escritores: uno que no sabe muy bien cómo saborear las mieles del éxito que tiene entre manos, porque lo único que quiere es seguir dando clases en su pequeña universidad, pasar el tiempo en casa con sus perros y huir de la alargada sombra de la depresión, y otro que siente, por una parte, envidia de su enorme talento, y por la otra fascinación, al tratarse de  un individuo tan normal como brillante, tan cercano como enigmático.

The End of the Tour

Entre risas y enfados, acuerdos y desacuerdos, tiras y aflojas, la historia se beneficia del cálido acercamiento a los personajes y la afinada dirección de actores de James Ponsoldt, algo que ya se veía en las también estupendas Tocando Fondo (2012) y The Spectacular Now (2013), y que ya se podría considerar como parte de su impronta personal. Jason Segel se revela como mejor actor de lo que había demostrado hasta ahora exteriorizando la confusión, la soledad y la inseguridad de Wallace, mientras que Jesse Eisenberg le da una buena réplica como su receloso entrevistador. The End of the Tour no es de esas películas que provoca fácilmente reacciones entusiastas, pero siempre resulta interesante y es honesta en el acercamiento a su figura central, pues en vez de enfatizar su carácter trágico se decanta por ser, en última instancia, una celebración del arte y de la vida de aquellas personas que dejan huella, por muy escueta que haya sido su intervención en nuestras vidas.

7/10


Poster LifeLife también gira en torno a la relación entre un artista en los albores de su éxito y otro que se fija en él para intentar lanzar su carrera. A punto de estrenar Al este del Edén, un aún desconocido James Dean aceptó protagonizar un perfil fotográfico realizado por Dennis Stock para la reputada revista Life en el año 1955. El fotógrafo pasó unos días con Dean en Nueva York y en la ciudad natal de éste, un pueblo de Indiana, y su fotoreportaje acabaría alcanzando una enorme notoriedad al tratarse del único material de carácter intimista que se realizó en torno a la figura del actor, pues murió poco después en un fatídico accidente de tráfico.

La película de Anton Corbijn no resulta tan certera a la hora de plasmar la relación entre sus personajes protagonistas como The End of the Tour. Se supone que Dean y Stock forjaron una estrecha y efímera amistad, pero lo que se trasmite es más bien una relación profesional para beneficio mutuo pese a no terminar de soportarse el uno al otro. La trama tira por lo convencional centrando el conflicto de Stock (un correcto Robert Pattinson) en la distante relación con su hijo pequeño, idéntica a la que hemos visto en cientos de películas (salvo por el momento en el que le vomita encima), mientras que James Dean es retratado tal y como nos lo imaginábamos: un joven ambivalente, reservado y un poco bocazas, rebelde ¿sin causa? al que da vida Dane DeHaan en una interpretación que no termina de cuajar del todo.

Life

En determinado momento de la película, el director de Warner, encarnado por Ben Kingsley, le dice a James Dean: “Todo lo que te ocurra en esta vida no va a ser por accidente”. Así de sutil es Life, que tal vez podrá saciar la curiosidad de algunos mitómanos que quieran descubrir cómo se hizo la célebre sesión de fotos, pero tampoco aporta nada ni especialmente revelador ni especialmente interesante sobre la búsqueda de la fama y del éxito, ni sobre la figura de James Dean, ni sobre su relación con Dennis Stock. Ni chicha ni limoná.

5/10