10/3/16

La mujer marcada

Banner Jessica Jones
Creadora: Melissa Rosenberg
Int.: Krysten Ritter, Rachael Taylor, David Tennant, Mike Colter, Carrie Anne-Moss, Eka Darville, Will Traval
Emisión: 2015 – ¿?, Netflix
1 temporada

A colación del día internacional de la mujer, podemos ver que Marvel Studios representa buena parte de los avances y los anquilosamientos en lo que a igualdad se refiere: por la parte negativa, aún recordamos que, con motivo del estreno de Vengadores: La era de Ultrón, se lanzaron al mercado los juguetes de todos los superhéroes de la película menos el de la Viuda Negra, generando una campaña de protesta en las redes sociales bajo el hashtag #WhereIsNatasha. Al parecer, uno de los grandes directivos del estudio tenía el convencimiento de que las muñecas de superheroínas no generaban ventas. Por el lado bueno, su división televisiva, que poco tiene que envidiar en términos de calidad a la cinematográfia, cuenta con dos figuras femeninas tan potentes como carismáticas: Peggy Carter, cuya primera temporada giró en torno a un robusto discurso feminista, y la recién llegada Jessica Jones, quien, muy a su pesar, también goza de un matiz reivindicativo y de supresión de prejuicios y estereotipos sexistas.

MARVEL’S JESSICA JONES

¿Pero quién es Jessica Jones y por qué muchos la señalan como lo mejor que ha hecho Marvel hasta ahora? Vamos por partes. Jones es una superheroína con fuerza sobrehumana y capacidad para volar (planear más bien) que, tras sufrir una experiencia traumática, decide abandonar ese tipo de vida y empezar a trabajar como detective privado. Con esta serie, Marvel consolida su intención, ya demostrada en Daredevil, de desarrollar su vertiente más adulta en Netflix, pues aspectos como el alcoholismo de Jessica Jones, los tacos, las escenas de sexo o la violencia explícita jamás podrían ser vistos en una película de la casa (Deadpool es un caso aparte). Este es uno de sus alicientes más llamativos, pues aborda una trama adulta, con tintes de cine negro, que esquiva la infantilización en la que suelen caer las grandes superproducciones destinadas a un público masivo.

Marvel's Jessica Jones

Sin embargo, el mayor acicate de la serie está en el personaje al que le debe su nombre. Jessica Jones se gana nuestra simpatía desde el primer capítulo porque no es una heroína convencional, de hecho, se pasa toda la temporada intentando quitarse esa etiqueta, aunque algunas de sus acciones demuestren lo contrario. Es arisca, malhablada, tiene una lengua viperina, no se anda con rodeos, vive en una resaca perpetua y es, en definitiva, imperfecta y un auténtico desastre: comete errores, tiene el armario atiborrado de esqueletos, sus acciones son a veces moralmente cuestionables y sus poderes un poco defectuosos. Sí, tiene superfuerza, pero ni siquiera puede volar grandes distancias, siendo su astucia su habilidad más importante. A todo esto, Krysten Ritter borda el personaje de la misma forma en la que brillaba en la reivindicable sitcom Don’t Trust the Bitch in Apartment 23, el precedente cómico de Jessica Jones.

Jessica Jones2

Al igual que en Daredevil, la serie trabaja y cuida a la galería de secundarios, procurando que no se conviertan en meras comparsas del personaje central. Ritter comparte una gran química con Mike Colter, presentando sus credenciales como Luke Cage para asegurarse espectadores de cara al estreno de su serie en solitario, pero la auténtica sidekick de Jessica Jones es su mejor amiga, Trish, interpretada por Rachael Taylor; es tristemente revolucionario ver a dos mujeres enfrentándose a un supervillano, y ya que lo hemos mencionado, el Kilgrave al que da vida David Tennant es, al igual que el Kingpin de Daredevil, uno de los mejores enemigos que ha parido la factoría Marvel. Con su vena histriónica, su carácter acosador y su habilidad para controlar mentes, Kilgrave nos pone muy nerviosos. Es imprevisible, nunca sabemos por dónde va a salir, y sus métodos se vuelven más brutales y cruentos conforme avanza la serie.

Jessica Jones1

Jessica Jones arranca con apariencia de serie de casos protagonizada por esa detective curtida y amargada, siempre con una botella de alcohol sobre la mesa (la sombra de Humphrey Bogart es alargada), pero cuando la presencia del Hombre Púrpura empieza a patentarse, la serie toma una dirección clara, al tiempo que se ramifica en tramas secundarias interconectadas con la principal (la de Carrie Anne-Moss sólo cobra sentido al final, y merece la pena). Sin llegar nunca al hastío, los últimos capítulos de la temporada se resienten un poco debido al reiterativo juego del gato y el ratón al que juegan Jessica y Kilgrave y sus constantes duelos verbales. No obstante, el final está a la altura del conflicto, y el caluroso recibimiento ha sido tan rotundo que Netflix ha tenido que encargar una segunda temporada, pese a que en los planes iniciales la idea era que la próxima vez que viésemos a Jessica sería en la serie de Los Defensores, junto a Daredevil, Luke Cage y Iron Fist. Marvel está confeccionando un muy interesante microuniverso en la pequeña pantalla, cuya mayor pega es que cuesta creerse que estos personajes tan turbios y maltratados convivan en el mismo mundo de los Vengadores.