26/2/09

Dudas, sospechas y temores varios



Dir.: John Patrick Shanley
Int.: Meryl Streep, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, Viola Davis
¿De qué va?: En la parroquia de San Nicolás en el Bronx, la joven hermana James despierta las sospechas de la hermana Aloysius Beauvier de que el padre Flynn tiene una relación indecente con el único alumno negro del colegio.

Opinión: Las películas basadas en obras teatrales no siempre están bien resueltas, pues no consiguen imprimir de rítmo fílmico a las historias que se suelen desarrollar en pocos espacios y con escasos personajes. Pero en algunas ocasiones se consigue encontrar el ansiado equilibrio, como es el caso que nos ocupa. John Patrick Shanley es el encargado de adaptar su propia obra de teatro, y así no corre el riesgo de que otros desvirtúen su material.


Shanley habla sobre un sentimiento humano de lo más común, la duda, y lo sitúa en una institución que siempre se ha orgullecido de carecer de ella, la Iglesia. Pero en realidad no nos encontramos ante una crítica hacia la religión, sino a la moralidad del ser humano. Esto se reduce al enfrentamiento entre una monja acusadora y un cura sospechoso. Pero lo verdaderamente brillante de esta película es que te resulta harto complicado identificarte con los personajes, pues cuando crees que alguien es el malo de la historia de repente ocurre algo que te obliga a revisar la historia desde otra perspectiva.

La duda corría el riesgo de verse perjudicada por su herencia teatral, un ritmo estancado en muchos diálogos y espacios estáticos. Por suerte, este problema se solventa con un reparto brillante que sostiene una narrativa que con otros actores menos expertos podría resultar cargante. Hablar del talento de Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman es como llover sobre mojado; todo se ha dicho ya sobre estos monstruos de la interpretación que clavan cada personaje que hacen, y en esta caso ninguno de los dos resulta eclipsado del otro, al contrario, salen reforzados de su duelo actoral. En medio se encuentra una Amy Adams que tampoco se empequeñece ante tales compañeros de reparto, y como guinda del pastel el descubrimiento de Viola Davis, que apareciendo en una sóla secuencia, el punto de inflexión de la película, conmociona a todo Dios.


Y ese es el único momento en el que se me hizo un nudo en la garganta, porque el resto me pareció demasiado frío. El planteamiento de la película es muy acertado, pero ni su irónico final me llegó a causar gran impacto. Reconozco sus muchas virtudes pero le faltó "algo" que me dejara totalmente echo polvo, aunque quizás esa nunca fue la intención del director.

***1/2