19/4/12

Furia e ira son sinónimos

Poster Ira de titanes

Dir.: Jonathan Liebesman
Int.: Sam Worthington, Liam Neeson, Ralph Fiennes, Rosamund Pike, Toby Kebbell, Edgar Ramírez, Bill Nighy, Danny Huston
¿De qué va?: Diez años después de derrotar al Kraken, Perseo lleva una vida tranquila como pescador junto a su hijo Helio. Sin embargo, tendrá que volver a la batalla cuando los dioses, debilitados por la falta de fe de los humanos, pierdan el control de los titanes y empiecen a desatar el caos en la Tierra liderados por Cronos, el padre de Zeus, Hades y Poseidón.

Reseña: Aunque el remake de Furia de titanes fue un gran éxito de taquilla las opiniones generales hacia la película no resultaron especialmente entusiastas. Incluso su protagonista, Sam Worthington, expresó su deseo de rodar una secuela porque estaba seguro de que podían hacerlo mejor. Bajo estas nobles intenciones llega Ira de titanes, que no está basada en ningún material previo y que como pasa con todas las películas sobre mitología clásica no se debe considerar una lección de Historia, ni siquiera lo pretende. Sin embargo, aunque el filme intenta cumplir a rajatabla la norma de las secuelas de mejorar lo previo y ofrecer el doble, Ira de titanes no llega mucho más lejos que su antecesora si dejamos a un lado el perfeccionamiento del 3D.

Ira de titanes3

¿Qué tres elementos deben primar en un blockbuster palomitero como Ira de titanes? En lo que a mí respecta, mucha acción, buenos efectos especiales y una historia que enganche y nos mantenga atrapados. Pues bien, en lo que respecta al primer requisito cumple de forma desigual. Hay algunas batallas muy bien coreografiadas como la que acontece en el pueblo pesquero y hay otras muy decepcionantes, como la que mantiene Perseo con el Minotauro, que no aporta nada y se resuelve enseguida. Desde luego no llega al tono épico a lo God of War que prometía el tráiler. ¿Los efectos especiales? Bien, gracias, cumplen sin ser lo nunca visto. La peor parte se la lleva la historia: básicamente se trata de que los personajes se dirijan a un punto del mapa, luchen, continúen con la travesía, luchen, alcancen su objetivo y luchen. Sin evolución dramática, giros argumentales ni nada por el estilo.

Ira de titanes

Los personajes tampoco es que estén muy trabajados. Sam Worthington no me parece mal actor, en La deuda estaba francamente bien, pero los papeles que suele escoger le hacen un flaco favor y aquí está exactamente igual que en Furia de titanes. Si te convenció en la otra te gustará aquí, si no mal asunto. Gemma Arterton desaparece del mapa y es relevada por Rosamund Pike, que sustituye a Alexa Davalos en el papel de Andrómeda, a la que se le ha intentado otorgar un carácter aguerrido que no funciona, básicamente porque más que ayudar al héroe le entorpece. Toby Kebbell aporta un alivio cómico que no hace gracia y Edgar Ramírez no impone como el Dios de la Guerra. Por lo menos es de agradecer que ya que tienen a Liam Neeson y a Ralph Fiennes en nómina les den más cancha y los integren en la acción. Mención aparte merece el intragable crío que interpreta al hijo de Teseo, John Bell, auténticamente risible con sus continuas caras de pasmo.

Ira de titanes2

Lo mejor de Ira de titanes, como ya ocurrió en la Furia, son los paisajes canarios donde se rodó la película, y no lo digo por orgullo patriótico, que también, sino porque los paisajes volcánicos, las playas y los bosques de laurisilva le aportan a la película un toque distintivo que desafortunadamente queda por encima del nivel global. Se puede ver, sin más, pero su “ira épica” queda un tanto deslucida sobre todo si la comparamos con la reciente e incomprendida John Carter, la cual albergaba un sentido más atinado de la emoción y la aventura.

4’5/10