15/10/09

Las dos caras del humor patrio

Fuga de cerebrosLa películas española más taquillera del año, al menos hasta que Ágora y [REC] 2 acaben de llenar sus arcas, es Fuga de cerebros, una comedia protagonizada por dos rostros muy populares sacados de la televisión, Mario Casas (Los hombres de Paco) y Amaia Salamanca (Sin tetas no hay paraíso), uno de los principales reclamos por los que más de un millón de espectadores acudieron al cine en masa.

Uno que es un poco ingenuo se podría preguntar cuál ha sido la fórmula de su éxito. Tras el pertinente visionado, las dudas se disipan: Mezclamos en un bol American Pie, Road Trip y demás comedias de americanos salidos, las pasamos por el reconvertidor Spaninglish 3000 y ya tenemos Fuga de cerebros. ¿Complicado? Para nada, tan sólo hemos cambiado a los protagonistas por estereotipos españoles (gitano trapichero inclusive, of course!), los chistes guarros por otros más guarros y ya estamos listos para echarnos unas risas a costa de las diferencias culturales entre la rectitud inglesa y el español campechano. Al menos Alberto Amarilla se lo curra para ganarse nuestra simpatía.

Fuga de cerebros1
Por supuesto, no podía faltar una escena gratuita en la que la maciza protagonista se despelotara, para acentuar aún más el topicazo de las guarrerías españolas. Tal vez sea la escena más descaradamente comercial de lo que llevamos de año. Los milloncejos recaudados lo valieron.

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Pagafantas Pagafantas no alcanzó el éxito comercial de Fuga de cerebros, pero al menos conserva la integridad. Esta historia que todos conocemos sobre el eterno mejor amigo de la chica que nunca lo verá con otros ojos no destila tanto tufo de haber sido prefabricada, tiene encanto, personajes que no se ahogan en el tópico y situaciones muy divertidas que no recurren al facilón humor grueso. Se nota el esfuerzo por crear diálogos inteligentes, pero con sana naturalidad.



Pagafantas3
La película de Borja Cobeaga es un sincero homenaje a todos los pagafantas del mundo, una figura universal personificada en el entrañable Gorka Otxoa y en los pequeños videos ilustrativos sobre sus ritos de cortejo. Es una pena que la película termine de forma un tanto brusca; sus escasos 80 minutos de duración sumados a un apresurado tercer acto dan la sensación de que el director no ha rematado como para que la jugada le haya salido completamente redonda, pero como ejemplo de que que aquí también podemos hacer comedias con las que se puedan reír más allá de nuestras fronteras no está nada mal.

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4 comentarios:

Fernanda dijo...

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Xavier Vidal dijo...

La comparación tiene su gracia. Está claro que Pagafantas tiene mucho más ingenio y más clase, pero tampoco me entusiasma. Ninguna de las 2 es el modelo a imitar. Pero, como te pasa a tí, me quedo con Cobeaga. (¿tan bien está Amarilla?).

Saludos!

Blanch dijo...

Bueno, Alberto Amarilla no hace una interpretación antológica pero su papel es muy simpático, el mejor de la película. Consiguió que sobrellevara mejor la película, al contrario que Mario Casas al que no aguanto.

Un saludo!

Iradai dijo...

Son las comedias españoles con las que más me he reido ultimamente.
Alberto Amarilla es el alma de "Fuga de cerebros" sin él la película no hubiese sido igual, ya que, Mario Casas a pesar de ser el protagonista no me convence.
Y "Pagafantas" también me gusto, tiene momentos desternillantes, totalmente recomendable.
Un saludo