14/11/16

Chivo expiatorio

Poster 7 diasHace un año que Netflix aterrizó en España, y aunque la compañía no ha hecho público su número de suscriptores, parece comprometida a no sólo convertirse en la plataforma de visionado streaming de referencia en nuestro país, sino también a producir contenido propio como ya ha hecho en otras muchos naciones. Además del comienzo del rodaje de su primera serie española, Las chicas del cable, de coproducir la miniserie de La catedral del mar junto a Atresmedia y de fichar a Jaime Peñafiel (sic), hace unas semanas lanzó en su plataforma su primera película española original, 7 años, en la que cuatro socios de una exitosa empresa de diseño de aplicaciones tecnológicas se reúnen una noche para decidir quién de ellos debe asumir la culpabilidad del fraude fiscal que han cometido e ir a la cárcel tras haber sido pillados por Hacienda.

7 años

Es muy curioso que el primer film de Netflix tenga que ver con un tema tan candente en nuestro país como es la corrupción, la evasión de impuestos y el afloramiento de paraísos fiscales. También que, al igual que hacen los políticos, los protagonistas decidan asignar a un único culpable que asuma toda la responsabilidad, y así el resto poder salir de rositas. Estas son sólo algunas de las alegorías políticas y sociales de una trama que, como era de esperar, se desarrolla en torno a las revelaciones, las disputas y los cambios de bando que se producen entre esos cuatro colegas, frente a un mediador que asiste atónito a cómo va saliendo a flote la porquería que todos han tenido guardada, hasta el momento en el que la necesitan para convencer al resto de que otro de sus supuestos amigos debería ser  quien pase una estancia en prisión de 7 años.

7 años2

Con un estilo teatral en el que el guion y el elenco tienen todo el peso de la película, el director Roger Gual mueve su cámara alrededor de la mesa donde están todos los personajes congregados, creando un montaje dinámico que acompaña la urgencia de la acción, pero parándose cada vez que uno de sus actores goza de un gran momento de lucimiento personal. En este aspecto, Alex Brendemühl, Juana Acosta, Juan Pablo Raba y un Paco Léon más serio que nunca, realizan una gran labor tanto a nivel individual como grupal, estableciendo una química que es la que hace que los momentos más tensos resulten tan creíbles e imponentes; sorprende también la capacidad que tiene Raba, de nacionalidad colombiana, para perfilar tan bien el prototipo español de “chuloplaya” con polo Lacoste. En definitiva, 7 años es la estupenda forma con la que Netflix ha decidido empezar a invertir en España, una producción directa, ágil y sólida que demuestra tanto que la corrupción financiera y moral está a la orden del día como que en el cada vez más competitivo mundo empresarial, jamás hemos estado tan solos.

7/10